Harry y la peana de los 1.000 dólares
Harry estaba un poco cansado. Había tenido que andar casi medio kilómetro (¡medio kilómetro!) para llegar a la residencia del Sr. Cook. Algún becario había querido actualizar por su cuenta uno de los sistemas críticos que lo gobernaban todo en aquella ciudad. Qué temeridad: hacía años que las únicas que picaban código eran las máquinas, […]
