En casa estamos viendo ‘Scarpetta’, la serie de Prime Video protagonizada por Nicole Kidman, que con su botox, su boquita de pato y sus cirugías sigue intentando luchar contra lo inevitable. no le va mal por ahora y la serie está bastante bien, pero ni siquiera vengo a hablar de ella, porque llevamos solo la mitad. De lo que quiero hablar es de otra cosa.
Quiero hablar de uno de los personajes secundarios más inquietantes que he visto jamás.
Se trata de Janet, interpretada por una actriz llamada Janet Montgomery, y que encarna a la mujer de Lucy, otra de las secundarias. No os preocupéis que no os voy a destripar nada, porque enseguida sale a la luz que a Janet, que sale todo el rato en modo videoconferencia hablando con Lucy o con el resto de protagonistas, le pasa algo especial.
Está muerta.

Así que lo que en realidad ve la gente es simplemente un avatar creado por IA con la voz, memoria, aspecto y forma de actuar de Janet. Lucy, que es una súper friqui tecnológica, se ha encargado de revivirla y de trasladarla a ese formato, y aunque en la serie no le dan demasiada relevancia al tema, a mí me ha parecido un reflejo fascinante de lo que nos espera.
Porque en la serie sí se ve cómo la madre (Jamie Lee Curtis) y la tía (Kidman) de Lucy están preocupadas por Lucy, que en vez de rehacer su vida está totalmente enganchada a su relación con su mujer ya fallecida. Y el problema es justo ese: que ahí debería terminar la cosa, pero no lo hace porque Janet parece Janet salvo por el hecho de que no tiene presencia física.
Y claro, Lucy está encantada, porque aunque sabe que ha muerto y que no puede tocarla o besarla o acariciarla, tiene todo lo demás, y para eso ella es suficiente. Eso me parece inquietante, fascinante y terrible al mismo tiempo, y me temo que es algo que aunque veamos en una serie no estamos preparados para afrontar.
Y mi pregunta aquí es: teniendo la posibilidad de «revivir» a alguien así, de poder seguir hablando con el ser querido que se fue… ¿lo haremos? Supongo que habrá de todo, pero estoy seguro de que mucha gente difícilmente se resista a esa posibilidad, y ahí nos encontraremos con una situación que desafiará (otra vez) nuestra realidad. Nos hará encerrarnos en una realidad que no existe porque esa persona que nos habla, por mucho que queramos, no es la persona que perdimos.
Y probablemente nos dará igual.
Uf. Muy, muy chungo esto. Hoy tengo que ser breve, pero igual amplío el post luego. Aquí lo dejo de momento, por si queréis ir comentando.

Lo que hace la IA es tomar todos los datos disponibles de esa persona y hacer proyecciones y estimaciones de respuestas en base a experiencias pasadas de esa persona.
¿No es eso lo mismo que leer libros biográficos de un personaje y ver entrevistas y luego hacerse una idea de su personalidad y posibles respuestas?
Simplemente la IA es más rápida y eficiente haciendo lo que hemos hecho los humanos toda la vida.
Te puedes hacer una idea, pero no interactúas con esa persona resucitada virtualmente. Que además aprende de las conversaciones, las recuerda y te sigue el hilo. Esto es bastante distinto.
Lo que nos está pasando con el trabajo y con las relaciones personales, es que antes (varía por países, pero unos 90 años para atrás) eran relaciones cercanas, y en casos extraordinarios y excepcionales algo alejadas (solo para gente muy rica o poderosa)……pero ahora todo se ha globalizado, y cuando nombró todo, es que afecta a TODOS. Ese llamado efecto mariposa se ha vuelto tan real, que lo que ha conseguido es que muchas cosas pierdan el sentido.
Y una de ellas y es lo más principal para los humanos, son las relaciones personales.
Y la tecnología a venido para sustituirla, o no te acuerdas de HER.
Con esta serie se ha traspasado, lo que solo la religión había conseguido, que además de las relaciones temporales y personales, ahora son atemporales y puestas en la ecuación la palabra mágica: la espiritualidad de la vida.
Y pienso que ya se han cruzado muchas líneas rojas para nuestro entendimiento y comprensión. Se ha abierto la caja de Pandora y no sabemos lo que está saliendo de ella.
De hay viene que china antropoforme las robots…. !!! como estaría disfrutando Asimov con esta vida de hoy !!!
Es muy chungo todo esto, sí. Y hubiera estado bien saber cómo lo veía Asimov, desde luego. Veremos en qué termina, pero a mí me parece… eso. Chungo.
Recuerda un poco al episodio 1 de la segunda temporada de Black Mirror, en el que además en una vuelta de tuerca, excesiva en mi opinión, se podía comprar un avatar físico.
Pero el tema, al menos inicialmente es el mismo, un servicio que recoge toda la información de una persona y reconstruye un ente proyectando su personalidad, su voz, su imagen… y una vez más, en esta serie, se abre el debate de lo que la tecnología nos puede ofrecer y en que medida esto «ayudaría» a la humanidad.
Y no debemos estar tan lejos de conseguir algo similar, cuando estamos volcando diariamente en APPs varias, fotos y mensajes de trabajo o personales. Cualquier día podemos tener un doble bastante fiable.
Sí, ese episodio de Black Mirror lo recuerdo bien, era un poco este tema pero llevado efectivamente al terreno físico. Da miedo.
Perder a un ser querido es muy jodido. Cada persona gestiona el duelo a su manera. La opción de crear un avatar virtual no debería ni ser una opción.
Dejo por aquí el extracto de la última entrevista a Gabriel Rolón en el podcast “Lo que tú digas” en el que habla sobre este tema.
Parece que la url del enlace del comentario no se ha publicado correctamente.
https://youtu.be/5-g2bHOyY48?is=VJPGlqA308m9bguq
Gracias por meter el enlace de nuevo, a mí creo que me funcionaba el primero pero genial.
Es un extracto interesante, gracias Tzinm, y de hecho menciona que no solo puedes usar algo así para personas fallecidas, sino para personas que se han ido de tu vida y a las que «resucitas» con una solución de este tipo. Mal asunto poder hacerlo y no «liberarte», pero al mismo tiempo, como decía en el post, qué tentador resulta poder hacerlo.
A mí también me dio mal rollo. Aunque siempre lo he visto demasiado artificial. Que no digo que no vayan a pasar cosas, sí. De hecho, ya ha habido gente que se «enrolla» con ChatGPT. Pero sigo viéndolo como casos muy aislados. En este sentido, había un capítulo de Black Mirror donde tenías lo mismo, pero con un robot del mismo aspecto. Aunque al final la protagonista lo usaba de muñeco hinchable y lo terminaban dejando en el sótano.
Por cierto, la serie en sí, ya dirás qué tal. A mí en general me ha gustado, pero el final me ha parecido malísimo. Me ha recordado A True Detective, que la serie mola, pero el final es malo de narices.
No he terminado de verla aún pero tampoco me está flipando. Normalita por ahora, veremos ese final, argh.
Yo esto lo veo de momento como algo muy de nicho, sí. Pero creo que en el futuro se convertirá de hecho en algo muy normal, y eso es preocupante. Uf.