Apple se negó durante años a usar el acrónimo AI (Artificial Intelligence, por IA, Inteligencia Artificial) porque eso era de losers. De hecho juguetearon con dicho acrónimo para bautizar a su plataforma Apple Intelligence pero claro, les salió el tiro por la culata, porque Apple Intelligence fue una auténtica e imperial chusta.
La empresa, eso sí, acabó reaccionando. En los últimos meses anunció que se había buscado novia (Google/Gemini), y ayer en la WWDC 26 por fin supimos cuál era el resultado práctico de esa alianza: llegó, sobre todo, Siri AI. No Siri+ o Siri Neo, no. Siri AI.
De repente el acrónimo prohibido ya no estaba prohibido. Todos lo usaban, incluido Tim Cook, que supongo que salvo potenciales cameos no volverá a salir en un vídeo de la WWDC con los arcos multicolor. Así que Apple se ha rendido a lo evidente: la gente habla de IA, no de Apple Intelligence.
Y la verdad, lo presentado era básicamente lo que uno hubiera esperado… hace dos años. Prácticamente todo lo que enseñaron en el iPhone llevamos haciéndolo los usuarios de Android desde hace uno o dos años. Su Visual Intelligence no es más que un Google Lens recauchutado, y todas las funciones de integración con las apps del iPhone (o dispositivo Apple en cuestión) eran también prácticamente idénticas a las que llevamos viendo tiempo en productos de la competencia basados en Android.
Para resumir: Apple simplemente ha copiado todo lo que ya existía en móviles Android, y lo ha llevado a iOS.
No es que eso sea malo, ojo. Antes la situación era bastante peor, así que entiendo que este es una rendición aceptable mientras la compañía busca su independencia. Que ojo: seguro que la está buscando. Cuando en 2005 Apple se alió con Intel para que fabricara los chips para sus Mac lo hizo porque no tenía chips propios. Tardaron 15 años en tenerlos. Cuando ahora se han aliado con Google para adoptar su IA lo han hecho porque no tenían una suficientemente buena. Tardarán (probablemente) bastante menos en usar modelos propios.
De hecho ya lo hacen en parte, como he explicado en Xataka esta mañana. Son peores que los modelos frontera que compiten hoy en día en el sector (GPT-5.5, Claude Opus 4.8, Gemini 3.5 Flash), pero de momento eso no es demasiado importante porque Apple va a por otra cosa. Va a por la privacidad y esa simbiosis entre hardware y software. Aquí no se nota tanto parece, pero ojo porque se han inventado una mejora técnica interesante: usar la memoria NAND (el almacenamiento SSD) para almacenar parámetros de esos «expertos» que luego entran en acción pasando a memoria cuando se necesitan.
A mí en realidad no me llamó mucho la atención la parte de Siri AI en el iPhone. Sí lo hizo la parte de Siri AI en macOS, porque allí todo apunta a que si queremos podremos dar acceso a funciones del sistema operativo para que en esencia el asistente pueda comportarse como un Claude Cowork gratuito: hacer las cosas que le pidamos de viva voz sin que nosotros nos manchemos las manos. Eso de controlar un dispositivo (el que sea) con la voz es algo que yo creo que la gente no acaba de ver, pero a mí me parece una de las mayores revoluciones que nos esperan a la vuelta la esquina. He hablado mucho de eso, y sigo en mis trece: vamo s acabar hablando con nuestros cacharros mucho más que manejándolos con ratón y teclado.
Tengo ganas de probar hasta donde llega macOS con Siri AI —y ahí sí podré probarlo, porque en el iPhone, si lo tuviera, no—. No creo que me lance a instalar una versión beta en mi equipo (no tengo tantas), pero está claro que las posibilidades son enormes. Esto es algo así como un OpenClaw o un Hermes «oficial» y nativo para tu Mac, y aunque en esencia puedes hacer lo que promete Siri AI ya gracias a desarrollos como esos, hacerlo mediante la herramienta oficial de Apple da bastante tranquilidad.
Luego está lo otro de lo que hablaron en la WWDC. Totalmente separado, y totalmente importante. Dedicaron un buen rato a hablar de las medidas que han puesto en marcha para proteger a los niños de contenidos tóxicos y de malos usos del móvil. De controles parentales, de herramientas de filtrado y en fin, de cómo el iPhone, queridos papis, es el móvil que vuestros hijos deberían tener porque no os preocupéis que nosotros nos aseguraremos de que estén protegiditos y seguros.
El argumento fue sorprendemente chungo y efectivo: no tendrás que preocuparte por el móvil de tu hijo porque ya nos preocuparemos nosotros. Bueno, quizás no tanto (son los padres los que acaban gestionando los controles parentales), pero el mensaje es el mismo: si vas a comprarle un móvil a tu hijo, cómprale el que quieras. Si además quieres estar seguro de que los peligros de internet y las redes sociales no le afectan, mejor compra un iPhone.

Como estrategia de marketing es genial. Una vez más Apple usa el pánico para vender productos. El Apple Watch te salva la vida a ti, el iPhone le puede salvar a tu hijo de muchos rollos mentales chungos. Y oye, matamos dos pájaros de un tiro: si le vendemos el iPhone a un niño, lograremos que dé ese primer paso hacia nuestro bonito jardín amurallado. Luego ya irá entrando más y no podrá salir. Ya sabéis, muy del ‘Dracula’ de Bram Stoker (1992): «Enter freely of your own will and leave some of the happiness you bring«.
Que es una forma un poco tétrica de verlo, pero oye, no empecé yo. Apple juega con el pánico, pues yo respondo con el terror.
