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Gracias, IA, por ayudarme a ganar la porra del mundial

Sé que este post llega casi un mes tarde, pero quería contarlo de todos modos porque mola ganar cosas y mola contar cómo uno las ha ganado, sobre todo si ha sido durísimo divertidísimo.

Y eso es lo que pasó hace un par de meses cuando en el trabajo mi compañero Javier Lacort se encargó de organizar una porra para el Mundial 2026. Ya se había organizado una similar para la eurocopa y ahí lo gracioso es que el compañero que ganó, Matías Zavia, la había rellenado con ChatGPT.

El caso es que cuando se organizó la porra yo decidí que iba a participar con la inestimable ayuda de la IA. Sobre todo porque estoy totalmente desconectado del fútbol y aunque tenía mis favoritas tradicionales —Argentina, Francia, Inglaterra, quizás España, le dije a mi súperjefe en un evento-fiesta que tuvimos en mayo— con la gran mayoría de selecciones estaba súper perdido.

Aunque ya había hecho unas primeras pruebas con GLM-5.2, acabé pasando los datos a Antigravity para usar modelos como Claude Opus 4.7, en el que confiaba más.

La porra era bastante completa, porque tenías que indicar los resultados de los 104 partidos, elegir a los mejores terceros de la fase de clasificación y luego elegir bota de oro y MVP del torneo. Mucha tela que cortar, pero yo me tomé esto como un ejercicio de investigación profunda con los modelos de IA que estaban disponibles en aquel momento.

Primer me dediqué a coger previsiones de fuentes reputadas o que tuvieran buena pinta. Vi la de Nate Silver, por supuesto, y también encontré otras como esta de The Open Model. Allí se asignaban probabilidades a las selecciones en base de valoraciones ELO, y además se tenían en cuenta factores como lo de ser país anfitrión.

Le pasé esos datos a Antigravity, y usé tanto Claude Opus 4.6 como Gemini Flash 3.5 Pro (que yo recuerde) en sus cuotas gratuitas incluidas en este agente para ir avanzando hasta que no me dejaba más. Probé con GLM 5.2 en OpenCode y de hecho el análisis de Nate Silver y el otro me los hizo un poco él, pero las conclusiones a las que llegó no me convencieron.

El caso es que la IA me dio una primera evaluación que fue bastante patética. Casi todos los resultados eran 3-0 si una selección tenía bastante más ELO que otra, era muy pobre. Así que para meter algo de realismo, le pedí a la IA que aplicara metodologías más realistas, y ahí aplicó una simulación probabilística de Monte Carlo con 10.000 iteraciones. Tiraba un dado «ponderado» por las probabilidades de victoria y derrota y a partir de ahí obtenía conclusiones sobre cada resultado.

Con eso salieron resultados ya más «creíbles», pero está claro que a la IA le encantan los goles, porque dio un total de 299 goles en la fase de grupos (4,15 por ppartido). Aquí le paré los pies y le dije «oye, no flipes, no se marcan tantos goles normalmente, dime cuántos se han marcado en los mundiales de los últimos 20 años y revisamos).

Ahí salieron unos 180 goles en esas fases (es cierto que aquí había más equipos) pero al final ajustó a esa cifra y a 184 goles en total (2,56 por partido).

Los resultados que me daba la IA para cada partido tenían ya bastante sentido, pero en algunos casos se me descuadraban mis favoritos en la fase de grupos, así que ahí sí que empezó la labor manual y artesanal: fui repasando todos los resultados en la Excel, que dinámicamente ajustaba tabla de clasificación, y empecé a aplicar lo que nunca se debería aplicar en estos casos: intuiciones personales.

Ahí empecé a modificar resultados y también «forzando» otros para que en la fase de grupos se clasificaran ciertos países y no otros que por lo que sea no me cuadraban. No recuerdo ahora los cambios que hice, pero la porra final fue la siguiente:

El proceso entero me llevó unas tres o cuatro horas desde que empecé, así que esto no fue poner resultados al tuntun y a ver qué pasaba. Busqué fuentes, le di trabajo a la IA, y luego conversé y modifiqué cosas con ella hasta que estuve satisfecho con la predicción. Estaba medio contento con el resultado pero desde luego no pensaba que tuviera muchas opciones: eran demasiados partidos y demasiadas variables. Mandé el fichero Excel y volví a mi vida… hasta que empezó el Mundial 2026.

Debo reconocer que no vi más que los partidos de España y, eso sí, el Inglaterra-Argentina de semis. Ya he dicho muchas veces que el fútbol me aburre bastante, y era más una excusa para juntarme con colegas que otra cosa. El caso es que cuando fueron avanzando las jornadas, Lacort mandaba pequeñas y estupendas crónicas y luego la tabla con la clasificación de cada uno de las 59 personas del trabajo que habíamos participado.

No me del todo mal en la primera ronda, pero a medida que iban jugándose más partidos parecía que mi porra no iba a ganar y me iba a quedar en la parte alta de la tabla, sin más. Luego la cosa cambió y me empecé a emocionar. Mi evolución en cada una de las crónicas fue la siguiente:

  • Fase de grupos (1) -> 10º
  • Fase de grupos (2) -> 23º
  • Fase de grupos (3) -> 16º
  • Fase de grupos (4) -> 28º
  • Fase de grupos (5) -> 18º
  • Fin de fase de grupos -> 12º
  • Treintadosavos de final (1) -> 7º
  • Treintadosavos de final (2) -> 5º
  • Dieciseisavos de final -> 8º
  • Octavos de final -> 9º
  • Cuartos de final -> 7º
  • Francia – España -> 5º
  • Inglaterra – Argentina -> 3º
  • Final: ¡¡ 1º !!

Mis desaciertos en la fase de grupos casi me dejan sin opciones, pero es que además de fallar bastante en victorias, derrotas y empates, cuando acertaba casi nunca acertaba resultado, que era lo que daba muchos puntos. Hubo gente que en esa fase lo hicieron increíble, pero luego lo que me favoreció fue que acerté casi todos los equipos de dieciseisavcos, octavos y cuartos, y todos los de semis y la final. Creí que bastantes más partidos en las rondas finales se decidirían a los penaltis, pero no. Yo estaba nerviosito desde los cuartos pensando que oye, al final sí sobaba la flauta. Y cuando Lacort mandó su última crónica el lunes siguiente, descubrí que había ganado la porra y había sido el afortunado ganador del premio, bastante chulo —un cacharro bastante majete gama media, mola—.

¿Lecciones aprendidas? Ninguna. Esto fue suerte, y quedé el 1º como podía haber quedado el 59º. Mis escasos conocimientos futbolísticos no sirvieron de nada, y compis que saben mucho más de fúbol que yo quedaron bastante más bajos de lo que deberían haber quedado si esa sabiduría hubiera tenido verdadero impacto en la porra. Pero es que esto es una porra, y la suerte, insisto, lo es (casi) todo.

Dicho lo cual, bien por la IA que ayuda a ganar porritas del mundial. Mola 😉

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