Tecnología

El Huffington Post y Jot Down: dos caras de dos monedas distintas

·

Esta madrugada se iniciaba la andadura en nuestro país de El Huffington Post, un ¿periódico? online que viene arropado por el éxito apabullante de la edición norteamericana -que jamás he consultado- y que además ha venido acompañado de un lanzamiento polémico. Me explico: ‘El HuffPo’ se aprovecha de su poderosa cabecera y, supongo, de la época de crisis, para defender las colaboraciones gratuitas de su equipo de 60 blogueros, que llenarán de contenidos este diario by the face. Porque ‘El HuffPo’, que supongo que querrá ganar millones y millones, tiene en plantilla a 8 periodistas. Para que os hagáis una idea, en TPNet la plantilla somos más. Pero claro, no tenemos a 60 curritos trabajando por amor al arte.

Eso es algo que como profesional de los medios online me quema de una forma importante. Me mosquea también que a la presentación oficial haya acudido lo más granado del mundo del periodismo, la blogosfera hispana o la política. Y sobre todo me preocupa que la ejecución haya sido tan patética. La portada inaugural de El Huffington Post fue un desastre absoluto que provocó, eso sí, que se hablase largo corto y tendido de ella en Twitter, donde las bromas sobre el diseño de esa portada se acumularon durante un buen rato. No han tardado mucho en cambiar esa portada, pero ha dado igual, porque la estructura es una locura, o al menos no tiene nada que ver con la de un periódico tradicional.

De hecho, la portada de este medio es un escaparate de opiniones de su escogido plantel de blogueros estrella, con Alfredo Pérez Rubalcaba o Álex de la Iglesia entre ellos, que comparten espacio con una columna central y otra lateral izquierda de noticias en las que prima la imagen sobre el titular. Las noticias no cubren necesariamente la actualidad, y suelen abarcar todo tipo de temas que por una razón u otra tienen interés para el (amplio) equipo editorial. La elección de tipografías (familias, tamaños, colores) es en mi opinión una verdadera locura digna de algún miope, pero es que como decía la estructura interna no es menos confusa, con unas secciones que cambian de aspecto por las buenas: Internacional, Tendencias y Ciencia & Tecnología tienen una estructura tipo blog, algo más limpia y tradicional, y cuando llegamos a las ‘singles‘ -a los artículos en sí, vaya- nos topamos con un diseño sin ambición, plagado de cajas, colores y elementos sin orden ni concierto que hacen que la lectura sea un ejercicio de habilidad: esquiven ustedes las distracciones si pueden.

Obviamente no solo el diseño importa, aunque yo diría que en un medio que debería tener tanta relevancia deberían darle una vueltecita a un concepto que obviamente han calcado de la edición americana. Si por difícil que sea dejamos de lado ese apartado nos encontramos con algo a elogiar: al menos han cumplido su promesa y se convierten en agregadores: cogen de aquí de allí, hacen corta y pega, adaptan y resumen, pero lo hacen enlazando. A todo, y a todos. No solo enlazan a medios de PRISA (El HuffPo está participado en un 50% por El País) sino a periódicos con distinto enfoque y que teóricamente son de la competencia, algo digno de halagar. No he leído demasiado, pero la redacción no es especialmente destacable, algo complicado teniendo en cuenta que como decía el corta y pega es norma en el HuffPo. Son demasiados elementos en contra de un medio que no me ha entrado bien por los ojos, y al que no le veo demasiada gracia por ahora.

Afortunadamente no todo tiene ese tufillo miope, casposo y casi corruptillo del Huffington Post.

Porque como contrapartida tenemos a Jot Down, una «contemporary culture mag» («revista de cultura contemporánea«, no entiendo porqué no lo ponen en español, ya puestos) que ya en el primer golpe de vista agrada. La renuncia casi total al color en portada le da un regustillo elegante muy apropiado, pero es que (casi) todo en Jot Down es, como mínimo, apropiado. Las tipografías (bueno, casi todas), la elección de las galerías y la estructura, desde la portada hasta los artículos pasando por las secciones son fantásticas. Elegantes, claras, legibles. Y me repito. Legibles.

Pero es que lo fantástico de Jot Down no está ni siquiera en el diseño -y es un diseño fantástico, con clase, original, y sobre todo, con personalidad-. No. Está en el contenido. Porque Jot Down es una revista digital cuyos artículos son en una altísima proporción verdaderas maravillas que atrapan hasta en las comas. Puede que tiren un pelín más de la cuenta de la nostalgia -las historias sobre Drazen Petrovic, Arvydas Sabonis o Gica Hagi lo demuestran- pero da igual, porque a todos nos gusta recrearnos en nuestros recuerdos y contrastarlos. Como se puede ver me encantan esos artículos de deportistas míticos, pero en realidad leo Jot Down casi de forma aleatoria cuando puedo. A ello ayuda el hecho de que la cuenta en Twitter de Jot Down utilice una técnica muy de avispillas pero que funciona de coña: van escribiendo alguna que otra frase suelta (normalmente, bastante ocurrente) de un mismo artículo con un enlace al mismo para atraernos a su lectura. No solo eso: en Jot Down contestan a los tweets de muchísima gente en tiempos récords -a mi me han contestado varias veces ya- y ese cariño digital que sentimos los lectores hace ganar muchos puntos a la publicación. Eso y detalles simpáticos para frikis como yo, como el hecho de que Jot Down sea un WordPress, o que compartan muchísimas fotos en Flickr (quizás hubiese sido más friki usar 500px, pero no está mal) me vencen y me convencen.

Y qué decir de las entrevistas, que de repente convierten en mucho más interesantes a gente que no nos decía ni fu ni fa. Se diría que todos los entrevistadores se empapan antes del encuentro, porque parecen conocer al detalle el trasfondo de sus entrevistados. Les hacen preguntas… diferentes. Me recuerdan un poco a las entrevistas de contraportada de El País, que tienen su punto de frescura, pero es que en Jot Down la diversión es mayor, simplemente porque el papel impone unos límites que la web nos deja sobrepasar.  Obviamente esta maravilla no ha salido de la nada: la gente que escribe en Jot Down tiene muchas tablas, y eso se nota. Podré estar más o  menos de acuerdo con las opiniones expresadas por sus redactores o por los entrevistados, pero de lo que estoy seguro es de que disfruto leyendo Jot Down. Me dan ganas de leer más.

Eso debe ser buena señal, digo yo.


Incognichollos

Esta es una selección con las mejores ofertas tecnológicas actualizadas casi diariamente, como expliqué aquí. Aunque estés en un post «antiguo» las ofertas son de última hora, los Incognichollos los actualizo aparte. También puedes seguir los Incognichollos en Twitter o en el nuevo canal de Telegram 🙂 . Aprovecha, que no suelen durar mucho tiempo.

  • OnePlus 7: la evolución del 6T con 6,41?, Snapdragon 855, 8 GB de RAM, mininotch, 256 GB de capacidad (uauh), cámara dual 48+5, 3700 mAh de batería, huella en pantalla. Está a 437,49 euros en AliExpress.
  • Lenovo Yoga 920: un convertible de 13,9 pulgadas con un Core i5-8250U, 8 GB de RAM, 256 GB SSD y Windows 10. Estupendo a este precio, 749,98 euros en Amazon.
  • Auriculares Sennheiser Momentum 2.0: diadema ajustable, micrófono incorporado, diseño chulísimo y una calidad de sonido top según dicen las críticas. Nunca los había visto tan baratos, 108 euros en Amazon Alemania, envío incluido.
  • Altavoz Bluetooth Xiaomi Square Box II: un altavoz portátil con tecnología Bluetooth 4.2, micrófono, manos libres, cancelación de ruido, 1200 mAh, autonomía 10 horas, incluye entrada de minijack de 3,5 mm. Está a 21 euros en Banggood con el código e2db5f
  • Huawei Honor Band 4: con pantalla AMOLED de 0,95?, monitor de sueño, soporte de natación (reconoce distintas brazadas), hasta 50 m de profundidad, lector de frecuencia cardíaca. Muy chula por 24,90 euros en Banggood con el código BGHWBand4es.
  • Xiaomi Mi Band 4: la nueva pulsera cuantificadora con pantalla AMOLED 0,95?, hasta 50 m profundidad y 5 ATM, sensor cardíaco, comandos de voz, notificaciones, brutal por 30,9 euros en AliExpress.
  • OnePlus 7 Pro: el súper teléfono a tope: 6,67 pulgadas a 90 Hz (dicen que son la pera), 8 GB de RAM, 256 GB de capacidad, cámara triple (48+16+8), cámara frontal retráctil 16 MP, lector de huella en apntalla, 4.000 mAh. Está a 657 euros en GearBest.
  • Medion Ultrafino S6445: un ultrabook de 15,6? FullHD con un Core i3-8145U, 8 GB de RAM y 256 GB de capacidad, teclado QWERTY español, Windows 10 Home. Todo por 399,99 euros en Amazon, estupendo.
  • Monitor gaming ASUS MG248QR: con 24 pulgadas y resolución 1080p, pero sobre todo con soporte de tasa de 144 Hz. Fantástico por 239,99 euros en Amazon (299 en PCComponentes).
  • SSD Samsung 2 TB: una unidad SSD con esta capacidad y a este precio es tela. Velocidades de 550 MB/s, está a 195 euros en Amazon Francia, envío incluido.
  • Portátil ASUS VivoBook S14: un 14? Ful HD con un Core i5-8265U, 8 GB de RAM, 256 GB de SSD, teclado español y Windows. El touchpad es además teclado numérico. Está a 499,99 euros en Amazon.
  • Mando Sony DualShock 4 para PS4: el mando en versión 2, inalámbrico, color negro, está a 37,99 euros en Amazon.
  • Windows 10 Pro: una licencia para el sistema operativo de Microsoft. Te la mandan por correo junto a algunas instrucciones. Está a 3 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi 9: si queréis el telefonazo de Xiaomi, atentos. Pantalla de 6,39 euros sin marcos, Snapdargon 855, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad, cámara triple de 48+16+12 MP, está a 384,74 euros en Banggood con el código BG6M9128.
  • iPhone X 256 GB: el telefonazo de Apple del año pasado sigue siendo un gran terminal. 5,8?, Apple A11 Bionic, 3 GB de RAM, 256 GB de capacidad, cámara dual de 12 MP, está a 899 euros en Amazon (1.089 precio normal).
  • OPPO Realme X: el rival a batir en gama media rompedora. Tremendo, 6,53? sin marcos, Snapdragon 710, 4 GB de RAM, 64 GB de capacidad, cámara dual 48+5, cámara frontal periscópica, 3765 mAh, lector de huellas en pantalla. Brutal por 236,45 euros en Banggood.
  • Xiaomi Redmi Note 7: 6,3» Snapdragon 660, 4 GB de RAM, 128 GB de capacidad (ampliables vía MicroSD), 4.000 mAh, minijack y cámara dual de 48+5 MP realmente estupendo por 180,95 euros en Banggood con el código BG5RN74. La versión de 3/32 está a 141 euros en AliExpress, y la de 4/64 está a 163 euros en Banggood con el código BG5RN7.
  • iPad Air (2019): atentos a la nueva versión de la tableta con pantalla de 10,5? y el potente procesador A12 Bionic, además de cámara de 8 MP y 256 GB de capacidad. A tope por 591,06 euros en Amazon (719 en Apple).
  • Xiaomi Mi 9 SE: y la versión compacta: 5,97 pulgadas, Snapdragon 712, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad, triple cámara (48+12+16), lector de huella en pantalla, está a 266,61 euros en Banggood con el cupón 5BGM96SE. Brutal.
  • Portátil HP Pavilion 15-bc450ns: un equipo de 15,6? Full HD con un Core i5-8300H, 8 GB de RAM, 1 TB de HDD, 128 GB SSD (uauh) y GeForce GTX 1050 (uauh!), sin Windows (hay incognichollo ahí de 1,5 euros para resolver). Está a 629,99 euros en Amazon.
  • Unidad SSD Lexar 120 GB: modelo SATA 6 GB/s, hasta 550 MB/s de velocidad de lectura, fantástico como complemento para tu PC o portátil sobre todo a este precio mísero: 21,29 euros en Amazon. La versión de 240 GB, a 36,19 euros.
  • Asus ZenFone 6: el nuevo telefonazo de Asus con pantalla sin marcos de 6,4 pulgadas, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad y esa cámara desplegable dual que funciona tanto como frontal como trasera. Está a 477 euros en GearBest
  • Xbox One S Digital + 3 juegos: la consola de Microsoft sin unidad de Blu-ray incluye un mando y Minecraft, Sea of Thieves y Forza Horizon 3. Está a 175 euros en AliexpressPlaza con el código «plazaoff«. Envío desde España, 2 años garantía.
  • HP Noteboook 15: portátil de 15,6 pulgadas HD (1366×768, el único fallito), CPU AMD A9-9425 (tipo Celeron), 12 GB de RAM, 256 GB de SSD, Windows 10, teclado español. Modesto en CPU y pantalla pero muy bien lo demás, el precio mola: 449,99 euros en Amazon.
  • Tablet Amazon Fire 7: la renovada tableta de Amazon con mejor procesador y sobre todo con el doble de capacidad que el modelo de 2017. La versión de 16 GB (ampliable vía microSD) está a tan solo 69,99 euros en Amazon.
  • Bolígrafo Xiaomi Mijia Pen + 3 recambios: el boli de 0,5 mm con tecnología suiza (o eso dicen) que enamora. Yo ya he comprado varios, y la verdad es que molan, y por este precio, más. El boli + tres recambios sale por 3,41 en AliExpress.

¿Quieres recibir un correo de aviso cuando publique nuevas entradas?

Standard

25 comentarios en “El Huffington Post y Jot Down: dos caras de dos monedas distintas

  1. varo dice:

    Y seguimos con los post no tecnológicos… Javier, muchas gracias por descubrirme «Jot down». Estéticamente perfecto (agradable y elegante, pero lo importante es el contenido) y con mucha, mucha sustancia. !Diós mío! del primer vistazo he visto 7 u 8 entrevistas y artículos largiiiiiiiiiisimos que me interesaría leer. Después del día de trabajo, ahora tendría que estar escribiendo mi tesis doctoral y !oh, bendita procrastinación! aquí estoy leyendo tu blog (me gusta el nuevo formato) y después leyendo entrevistas de Jot down..!Te odio! 🙂

  2. Pingback: El Huffington Post y Jot Down: dos caras de dos monedas distintas | Cuéntamelo España

  3. Riva dice:

    Interesante el artículo… debo decir que alguna vez si he llegado a artículos del HuffPo estadounidense y de todo lo que allí publican sólo hay una columnista (y ahora gracias al caos que son todas sus ediciones) que encuentro que aporta cosas interesantes.

    Supongo que es porque ahora lo más «in», en vez de el Times, la CNN, la BBC o el chocago Chronicle, es decir que lees el HuffPo.

  4. Marsupilami dice:

    Planteas varias cosas, pero quisiera centrarme en una: el hecho de que haya gente dispuesta a trabajar gratis.

    Comprendo que Rubalcaba quiera salir en ese medio (Rubalcaba o su negro, of course). También quiere salir en Lecturas, en en TBO y si pudiera, en la tostadora de pan de mis desayunos. Yo ya sé que un político lo tergiversa y prostituye todo, qué le vamos a hacer.

    Pero ¿un albañil en época de crisis trabajaría gratis, un abogado, un obrero de General Motors?. Creo que todos diríamos que no; entonces ¿por qué en el mundo del periodismo y en el mundo de internet hay tantos y tantos primaveras dispuestos a trabajar sin cobrar?

    Ya puestos, vamos a montar otro periódico digital en el que la gente pague por trabajar (y tú y yo cobrando, of course)

  5. Roberto dice:

    Se utiliza en dos ocasiones la palabra miope para describir una mala apariencia. Déjeme decirle que por desgracia padezco de miopía y esto no afecta en absoluto al buen o mal gusto, bien sea particular o bien corporativo. Eso es simplemente chapuza e incompetencia. Desde luego que uno es perfectamente capaz de reírse tanto con chistes de miopes como de uno mismo, pero agradecería que no se utilizaran dichos términos de forma ofensiva o denigrante.

    The Huffington Post no me gustaba en su edición original, además de que soy totalmente contrario al trabajo no remunerado, por lo que no leeré su edición española (y menos por haberse asociado con cierto grupo periodístico que no es una sombra de lo que era en sus comienzos).

    Por otro lado, Jot Down tiene unos buenos contenidos y suelen hacer unas entrevistas bastante recomendables. En muchas ocasiones el estilo es algo gafapastoide, pero está dentro del objetivo de la revista, por lo que se acepta. Sin embargo, ya que se mencionan las comas hay que hacer hincapié en las constantes faltas de ortografía que cometen con los signos de puntuación, sobre todo en las transcripciones de las entrevistas: exceso de comas (por ejemplo, incorrectamente separando el sujeto del predicado), nulo uso de los dos puntos y del punto y coma y una mala ejecución de las pausas al hablar por todo ello. A pesar de lo enervante de esto también creo que es un caballo ganador por una sencilla razón: se aprecia cuidado, mimo y personalidad, lo cual indica profesionalidad.

    • JaviPas dice:

      Mis sinceras disculpas si te he ofendido Roberto, como comprenderás, nada más lejos de mi intención. Me refería a que el que ha diseñado no solo la portada sino toda la estructura de El Huffington Post debe tener algún problema de vista importante, pero supongo que era más fácil utilizar ese término.

  6. JotDown es una pasada! Lo de Sabonis a mi también me marcó. Solo se le podría achacar el que son en exceso largos, a veces, estos artículos. En la internet moderna parece que más de 2 minutos es excesivo. No estoy de acuerdo, de hecho suelo usar el Readability para leerlos después con calma desde el iPad. En lo tocante al twitter, a mi también me han respondido al twitter alguna vez. Son unos cracks. Ahora sacan en papel. Yo la compraré. Aunque solo sea por apoyarlos.
    Lo de HuffPo. Mi novia me dijo: Acaban de abrir una página de esas de molones sociatas reunidos!! Y ella es votante del PSOE, y convencida. Así que imagínate hasta que punto se le nota el tufillo a la antigua Prisa.
    Gracias por esta entrada, me ha gustado.
    Salud para todos.

  7. itus dice:

    interesante que solamente en un día se pueda meter tanta caña a Hufpo… a mi me gustan ambos, aunque inicialmente JotDown me mató por gafapastismo brutal.

    Tiempo al tiempo.

  8. eU dice:

    Que sí, que Jot Down mola mucho (aunque huela a rancio derecheo) y Huffington Post es un truñaco. ¿Qué duda cabe? Pero… hablar de diseño web desde un blog publicado en dos columnas fijas… xDDDD Tendrás huevos!

  9. Pingback: The Madrileñer « El Lobo Estepario

  10. M. dice:

    la cosa esta del huffipost habría que compararlo con otro medio similar, tipo lainformación, bastante mejor por cierto… al jotdown no se parece en nada… bueno sí, en que en jotdown TAMPOCO pagan a la mayoría de los colaboradores. es una pena pero en eso de no pagar se parecen los medios generalistas y los alternativos: en los primeros porque hay que pagar los sueldazos de los cebrianes, en los segundos porque no tienen un puto duro…

  11. S. dice:

    A quien a pesar de las críticas le siga gustando leer el HuffPo sin distracciones, puede echar mano de un plugin de Firefox llamado Clearly. Mano de santo contra los banners intrusivos, oiga…

  12. carol dice:

    ¿Alguien me puede decir que paga a sus redactores Jot Down por entrevista y artículo? Os llevareis una sorpresa. No es oro todo lo que reluce. Seamos serios e informemos

  13. luis_r dice:

    Comparar jot down con el hufinton es comparar un ibérico de bellota con el jamón hacendado….y eso que el hufinton tiene detras recursos para aburrir…

  14. H. dice:

    Creo que se debería hablar más de fronteraD, revista digital de una calidad altísima, quizás no tanto en su forma pero sí en sus contenidos. Una auténtica maravilla.

    Saludos.

  15. Pingback: Innovación y diferenciación periodística ante la crisis | uValencia.Info

  16. Pingback: ‘No vendemos un producto, hacemos lo que nos gusta’ | Microdixit

Comentarios cerrados