Tener la última parte de tu vida «guardada» en Gmail es curioso. Un 29 de diciembre de 2011 hice un pedido a Amazon para comprar el Logitech K800, que me costó 79,21 euros de entonces y desde entonces ese teclado me ha acompañado en el día a día.
Pero claro, el pobre K800 ya lleva tiempo dejando claro que está mayorcito. Sobre todo porque las pilas recargables no duran nada y tengo que estar recargándolo cada tres por cuatro. Eso hizo que el año pasado decidiera probar a pasarme a un teclado mecánico de perfil bajo, y el elegido fue el Keychron K5 Max, del que había leído muy buenas críticas.
Aquello salió mal.
Tras un par de meses probándolo, acabé vendiéndolo en Wallapop porque la experiencia no me había convencido. El problema fundamental fue que nunca acabó de funcionar del todo bien con el Mac mini M4, y la conexión era algo errática. Lo conté en esa despedida, y lo que hice fue, sencillamente, volver a utilizar el Logitech K800… y a cargarlo cada tres por cuatro.
Los meses pasaron, y tras tanta carga y descarga volví a pensarme lo de cambiar de teclado. Sally usa un Logitech MX Keys que le va fenomenal y estuve tentado de ir a esa apuesta segura —no va mal, debo decir—, pero ya cuando compré el Keychron un lector mencionó el Nuphy Air75, que por diseño me llamó mucho la atención pero que tenía un problema: no tenía configuración ISO (la que usamos por ejemplo en España), solo ANSI (EEUU). No había forma tener una versión española, así que aquello se quedó ahí.
Pero tras todo este tiempo volví a pensar que quizás podía vivir con un teclado ANSI. De hecho el MacBook Air M1 que tengo es de EEUU y tiene ese teclado, y simplemente me daba rabia no tener la Ñ en el teclado en un periférico que uso 8, 10 o 15 horas al día, dependiendo del día.

Tras darle vueltas a la idea, que si sí que si no, acabé decidiéndome, y hace un mes y medio me llegó mi Nuphy Air75 v3, del que por supuesto había leído críticas y visto algún análisis en YouTube. Me costó 139,95 dólares y tardó cerca de dos semanas en llegar (lo mandan desde China, y el tracking muestra la ruta, estuvo parado en Holanda unos cuantos días). Todo el mundo parecía encantado, y a mí me llamó especialmente la atención que había una versión ISO-UK (pero no ISO-ES) que podía aprovechar, y también que había un tipo de interruptor «silencioso» (Blush Nano), que permitía disfrutar del tacto y recorrido de un teclado mecánico sin el ruido demencial que hacen algunos modelos, y que a mí no me parece adecuado porque teletrabajo con Sally al lado y no es plan.
¿Qué ha pasado tras estas semanas? Pues que me ha convencido bastante. No diré que estoy enamorado del teclado, pero tiene unas cuantas cosas buenas y unas cuantas no tan buenas.

Las buenas: el tacto (sobre todo el tacto) y el sonido son realmente agradables, y me gustan mucho las dos barritas LED en ambos laterales que permiten mostrar por un lado el nivel de batería, y por otro el estado de la conexión. El teclado se puede sincronizar con hasta tres dispositivos por Bluetooth y con un cuarto por conexión 2,4 GHz inalámbrica propia (con un adaptador USB). También funciona con cable, y además tiene modo Windows / Mac para que las teclas especiales se adapten a uno u otro.
La batería es muy buena, lo he tenido que cargar solo una vez y eso que lo uso como digo sin parar (aunque poco en modo retroiluminado, ahora voy con eso). La capacidad de que las teclas sean intercambiables está bien, pero el problema es que no me sirve de mucho porque (de momento) no hay teclas para el mapa de teclado español, así que de nuevo nada de Ñ. Podían hacer un pack, caray, qué les cuesta. Al final he acabado comprando unas pegatinas cutres para el teclado y he puesto algunas con las que me acababa liando por mirar (a ciegas todo bien). No he puesto de momento el «dial» de la parte superior derecha, que es curioso pero que me da pereza cambiar, pero supongo que acabaré haciéndolo.

Las malas: la retroiluminación es del tipo que rodea las teclas, así que la luz no «traspasa» la techa para que veas la letra como tal. A mí, la verdad, esa modo de retroiluminar me parece una soberana castaña. Por no decir otra cosa. No me sirve prácticamente de nada, y por muchos efectitos de iluminación RGB que tenga, lo que yo necesito es ver las teclas por si me equivoco, no tener un árbol de navidad delante de la pantalla. Investigué y hay teclas teóricamente «compatibles» que permiten apañar eso, pero no me apetece gastar más dinero y luego salir decepcionado, así que así se queda esa opción.
Tampoco me convence mucho que la fila PGUP/PGDOWN esté en el lateral derecho. Es algo a lo que me he acabado acostumbrando (malamente), pero echo un poco de menos tener tanto el teclado numérico como la tecla Enter en la esquina inferior derecha de ese teclado numérico. Es muy cuco lo de tener un teclado compacto, pero en mi opinión para trabajar todo el día con él acaba siendo más cómodo tener un teclado de tamaño completo. No es un gran problema, pero es algo en lo que no me fijé demasiado y ahora entiendo que cuco != práctico.

¿Qué tal se escribe? Pues me costó unos días acostumbrarme porque la disposición de las teclas en este teclado compacto se me hace… compacta. Todo está como más junto, o esa es mi impresión, y aun hoy sigo presionando dos teclas cuando solo quiero presionar una. No pasa un día sin que me confunda con alguna tecla, porque he puesto pegatinas solo en las que más problemas me daban pero no en todas. Por ejemplo, el signo de abrir paréntesis, que se hace con Shift+8, suelo hacerlo con Shift+9 (cerrar paréntesis) porque los hijos de la Gran Bretaña lo tienen así en su formato ANSI-UK. Es un poco gaita, la verdad, y creo que este teclado limita un poco mi increíble velocidad de 101 wpm con un 97% de precisión ahora mismo (a la segunda) en un test de 10 Fast Fingers. No está mal, pero escribo más rápido siempre en teclados de portátil porque esos teclados de perfil bajo (ultrabajo) me encantan. Entiendo que teclear aquí es distinto y hay una forma óptima de hacerlo que probablemente no es la mía, pero qué se le va a hacer.
Por lo demás estoy razonablemente contento. He configurado los atajos tal y como los tenía con el Logitech K800, algo que era importante que fucionase sin problemas. Con Karabiner y con la app Nuphy IO puedes apañarlo todo, y la verdad es que aunque algún atajo ha cambiado por el camino, ya casi ni me acuerdo de cuál era. Y como las teclas son configurables, he acabado aprovechando eso para que por ejemplo la tecla de color amarillo sea mi tecla «Supr», que en los MacBook no existe y que tienes que activar con Fn+Del. Pero quería tenerla sin esa historia, así que la configuré con esa aplicación y como la posición es bastante «natural», me viene estupendamente tenerla ahí.
No hay mucho más que contar del teclado. Como digo, no me enamora y lo que me da rabia de verdad es que no haya un sustituto natural del Logitech K800, porque si hubiera podido comprar uno nuevo, lo hubiera hecho. El Nuphy no es precisamente barato y como soy muy de invertir en aquello que uso quería no escatimar con esto, pero el ROI está siendo tan solo discreto. Seguiré con él un tiempo, pero no me está encantando y quizás acabe teniendo el mismo final que el Keychron, quién sabe.
De momento, eso sí, aquí está, cumpliendo. Algo es algo.

Con los teclados sé que hay todo un mundo, pero es una de esas cosas en las que no quiero una smashburger con doce salsas y cocinada de formas modernas: quiero una hamburguesa con queso. Por eso en 2023 me pillé el Logitech K120.
Teclado completo, conectado con cable para no tener que preocuparme de baterías (trabajo normalmente en escritorio, así que para mí es lo que tiene sentido), sonido de teclado perfectamente normal y con la Ñ de español. 10,75€ en Amazon ahora mismo, por cierto.
Lo de «invertir en aquello que uso» es algo que yo me aplico también, pero a veces significa que lo bueno, bonito y barato es la opción perfecta.
Pues lo miraré, nunca se sabe. Gracias por el apunte Nacho. Y tienes razón con la analogía de las hamburguesas. Menos efectos especiales y más de lo que importa.
¿No echaste un ojillo a los Logitech G713 / G715? Son el mismo modelo, uno con cable y otro sin… para mi, una maravilla. Y sí, es ruidoso, pero es tan bonito que seguramente Sally no se quejaría… si es que no le toma prestado…
Um… pues no, que yo recuerde no los tengo controlados, pero también los miraré. De todos modos si son ruidosos no son para mí (y Sally me matería igual por muy bonitos que sean). Gracias!
Lo mismo el tuyo es el nuevo de Frame.work que sacan en breve y que es plano tipo portátil.
¿El que tiene el trackpad/touchpad integrado? Uf, no, ese es más para PC de salón, lástima porque el perfil bajo efectivamente prometía. Gracias Manuti.
Y una pregunta un poco tonta, ¿Por qué no cambias las baterías? Buscando un poco, he visto un vídeo en el que explica como hacerlo y ni siquiera usa unas baterías especiales, usa baterías AA recargables comunes, sólo es quitar una tapa con un tornillo, y bueno, una de las baterías es un poco más compleja por una cinta, pero realmente nada complejo
El video es éste:
https://youtu.be/WExCUpkVx58?is=wcD8U_jlIkM_q11S
Yo de mi teclado actual, tengo dos, el que tengo en uso, y uno de recambio (ya no lo hacen), igual podrías buscar un ejemplar de Logitech k800 en buen estado, por ejemplo en wallapop y tener un recambio, yo vi un k800 en muy buen estado por unos 35 euros, pero ya está reservado
Espero no haber sonado ofensivo
Un saludo
No te preocupes Carlos. El caso es que lo hice en el pasado y puse unas recargables pero no sirvió de mucho, igual el problema estaba en otro lado. Quizás acabe probando de nuevo. Gracias 🙂
Yo lo que no perdono es una tecla ENTER bien grande, de esas que tras introducir un comando pulsas con un golpe seco… con el meñique (con Ñ esa que no puedes poner tu, jajaja)
¡Que vivan las teclas Enter gigantescas!
Hay que tener en cuenta que mucha gente dentro del mundillo de los teclados mecánicos es porque lo ha pasado mal con problemas físicos como síndrome del túnel carpiano, tendinitis, etc Y la realidad es que el teclado estándar sigue el mismo esquema basado en máquina de escribir que solo se mantiene por inercia, no porque realmente sea bueno. Por eso hay tantas opciones de teclados, aunque su precio no suele acompañar, precisamente porque la gente sigue la inercia.
Microsoft mismamente sí que sacó teclados divididos, con cierta inclinación central, que es lo que algunos estudios comentan que es mejor para el cuerpo. Pero nunca los hizo mecánicos, lo cuál también hay gente que lo aprecia ya que ciertos tipos de switches mecánicos son muy ligeros de activar y provocan menos fatiga. Por otro lado la disposición row-staggered es muy común pero no tiene ninguna justificación real más allá de que en las máquinas de escribir se hacía así. Los column staggered que he podido probar se sienten mucho más cómodos y es más fácil de mecanografiar pero hay muy pocos, son caros, y si ya sabes mecanografiar tienes que volver a empezar.
Sobre el tamaño de los teclados y si necesitan teclado numérico o no. El motivo de no incluirlo en muchos teclados también es por ergonomía. Un teclado numérico quita espacio a la derecha, donde mucha gente pone el ratón, lo que hace que el ratón se tenga que controlar en una postura del brazo mucho más estirada (y mala). Pero realmente depende del uso que se haga del ratón.
En general creo que los apasionados de los teclados mecánicos y ergonómicos tienen razón en bastantes cosas, aunque ciertamente en otras faltan estudios más sólidos que respalden qué es mejor. La realidad es que por inercia se van a seguir fabricando la mayoría de teclados de una forma bastante mediocre y mala, pero que para mucha gente «van bien». También hay un factor de familiaridad que hace que la gente que ha crecido con un tipo de teclados le cueste cambiar a otros.
Gracias por el comentario Adrián. No soy yo mucho de ergonómicos, probablemente porque mecanografía estilo libre (braza, mariposa y espalda al teclado se me dan mal, wink wink). En mi caso y creo que en el de mucha gente el problema no es tanto el túnel carpiano sino que simplemente les gusta el tacto, sonido y experiencia de uso de los mecánicos, sin más. Habrá de todo, sin duda.
Y como dices, también está la resistencia al cambio, que siempre es un factor importante. Lo bueno es que hay opciones para todos, pero a mí me sorprende como algo aparentemente tan sencillote se ha convertido también en un pequeño producto de lujo. Si es que nos hemos vuelto unos sibaritas hasta para aporrear teclas. Teniendo en cuenta que lo hacemos muchas horas al día, la verdad, no me extraña que queramos hacerlo con un teclado que nos mole aporrear.
Hola Javi,
No sé si lo has comentado antes, pero hablando de perfil bajo, gustándote los de portátil y teniendo un mac supongo que ya has descartado el Apple Magic Keyboard. Hay una versión con touch id, por cierto.
Yo tengo un keychron también al 75% y es verdad que todavía hoy según como esté sentado, la lío con las teclas. A mí me obliga estar muy recto y yo soy de estar tirado. 🙂
Pues el Apple Magic Keyboard con Touch ID sí lo descarté en su momento, pero quizás habría que volver a verlo, es buena idea, gracias Jan. Me consuela que a tí también te pase lo de liarte con las teclas 😉 A mí me pasa un poco de cualquier forma!
Hola Javi. Me considero un triquismiquis te los teclados y ratones. Aunque con estos últimos, desde que tuve el primer MX Master de Logitech, ya no he vuelto a tener la tentación de probar otros modelos. Van por la 4ª generación, pero no siento la necesidad de cambiar, ni el del despacho, ni el de la oficina.
Pero con los teclados… lo de los teclados mecánicos se nos empieza a ir de las manos: que si los switches, ahora con efecto hall que prometen conseguir la máxima personalización (aunque no puedo hablar por experiencia), teníamos los cherry en sus diversos colores/efecto/ruido, pero ahora ya muchos fabricantes han optado por hacer los suyos propios.
En cuanto a teclas, más de lo mismo. Podemos conseguir una personalización plena. Por ejemplo, como comentas, a mi también me gusta que la reotroiluminación atraviese el símbolo de cada tecla. Nada más sencillo que buscar conjuntos de teclas expresamente fabricadas para ello. Las hay para todos los gustos, colores, en incluso diseños. A mi, por ejemplo, me gustan los “tradicionales” colores de los teclados IBM de mi juventud (teclas blancas excepto las de INTRO, SHIFT… en tono gris). Y está resultando una odisea conseguirlas para un teclado con distribución ISO en español, y además preparadas para la retroiluminación (y no entro en detalles sobre el perfil de las mismas, que las hay tipo Cherry, OEM,… todo para ofrecer la mejor ergonomía o satisfacer gustos variados). Por ahora he pedido unas en Amazon por 13€ que me llegan en un mes y no tengo expectativas demasiado altas. En recámara tengo otras de Keychron, bastante más bonitas, pero que se disparan a 55€, así que mejor me espero a probar las primeras y ya veremos.
En este sentido, y a expensas de poder equivocarme, si hubieses elegido el que tiene la distribución ISO en inglés, creo que te habría permitido españolizarlo por unos pocos euros.
Una de las virtudes es que en este tipo de teclados es precisamente la posibilidad de personalizarlo hasta el infinito sustituyendo tanto switches como teclas.
Justo el ISO-UK es el que tengo así que si tienes ideas o enlaces para teclas que puedan servir, fenomenal 🙂
Por no aburrir con enlaces:
– Estas son las “económicas” que no recibiré hasta fin de mes. Diseñadas para teclados retroiluminados, distribución ISO ES. No especifica el perfil, que parece Cherry, ni si encajan con interruptores MX, aunque espero que si por su “amplia compatibilidad “:
https://amzn.eu/d/0a6Ao0Ym
– En la web de Keychron hay un apartado específico de teclas ISO ES. Las que me gustan son estas, que serán la alternativa en caso de que las primeras no me convenzan:
https://keychron.com.es/es/products/iso-cherry-profile-dye-sub-pbt-full-set-keycap-set-black-white
Y con buscar teclas ISO español, te saldrán varias webs dedicadas a la personalización de los teclados, pero los precios no me parecen populares y justo las que me podían gustar, estaban agotadas. Tampoco les he dedicado mucho tiempo. Es mi impresión de la primera ojeada que hice.