Esta semana se celebra la feria Computex, y entre los muchos anuncios que allí se han producido había uno muy esperado: el lanzamiento de los «superchips» Nvidia RTX Spark en colaboración con Microsoft.
Los rumores previos apuntaban a una verdadera revolución, y parece que prácticamente nadie en los medios ha hecho los deberes porque atención, estos nuevos superchips ni son súper ni son nuevos.
A ver, tampoco están tan mal, pero es que Nvidia ha querido presentar esto como algo nuevo cuando estos chips ARM son los mismos que presentaron el año pasado en las DGX Spark. La única diferencia es que en esas máquinas el sistema operativo era una distribución Linux de Nvidia, y en estos el sistema operativo es Windows on ARM (WoA).
| Microsoft Surface Ultra (Nvidia RTX Ultra) | Apple MacBook Pro (M5 Max) | |
| Pantalla | Mini LED 15″ 2.000 nits 262 ppp | Liquid Retina XDR 16,2″ 1.000 nits 254 ppp |
| CPU | Nvidia Blackwell RTX Spark 20-core ARM 10 Cortex-X925 10 Cortex-A725 | GPU 40 núcleos Neural Engine 16 núcleos |
| GPU | Nvidia Blackwell / Mediatek Tensor Cores de 5ª gen RT Cores de 4ª gen | Apple M5 Max 6 supernúcleos 12 núcleos rendimiento |
| Memoria | 128 GB LPDDR5x 256-bit, 4..266 MHz 273 GB/s | 128 GB memoria unificada 614 GB/s |
| Almacenamiento | Hasta 4 TB NVMe | 4 TB SSD NVMe |
| Conectividad (DGX) | 1 x RJ-45 (10 GbE) 2 x QSFP (ConnectX-7) Wi-Fi 7 BT 5.4 | Wi-Fi 7 Bluetooth 6 |
| Puertos | 4 x USB-C HDMI 2.1a HDMI | 3 x USB-C Thunderbolt 5 SDXC HDMI MagSafe 3 Auriculares 3,5 mm |
| Precio | 4.800 euros | 7.049 euros |
El precio que he indicado es el oficial de la DGX Spark (está más cara en otros sitios), pero entiendo con los portátiles con ese «superchip» y 128 GB de «memoria unificada» serán bastante más caros y probablemente ronden los 6.000 euros.
A precios similares, lo que hay que valorar es la experiencia de usuario y el rendimiento en cada apartado. Y claro, de momento el rendimiento de los RTX Spark es un misterio en casi todos los apartados.
El que no lo es es el de la DGX Spark, que lleva unos meses en el mercado y que ya ha sido evaluada en varios escenarios. Aunque no es un equipo para gamers, hay quien lo ha probado para eso y por lo visto los resultados rondan los 40 FPS nativos en 1080p sin DLSS en ‘Cyberpunnk 2077’: no son especialmente espectaculares.
El MacBook Pro M5 Max por su parte es un maquinón para videojuegos, y hay vídeos que lo demuestran. Por ejemplo, este en el que entre otros prueban el ‘Cyberpunk 2077’ y el resultado es esos mismos 40 FPS… a resolución 4K y detalle alto. Es comparable, dicen, al de una RTX 5070.
En el rendimiento en tareas creativas supongo que pasará tres cuartos de lo mismo, pero lo importante está por supuesto en el verdadero valor teórico de estas máquinas: ejecutar modelos locales de IA. Esos 128 GB de memoria unificada son los que permiten cargar en memoria modelos bastante grandes (hasta 120B, aunque creo que no recomendaría pasar de 70B), pero es que el factor esencial más allá de la cantidad de memoria es el ancho de banda de esa memoria, y ahí hay una diferencia brutal: los 273 GB/s del RTX Spark se quedan muy lejos de los 614 GB/s del MacBook Pro M5 Max.
Por supuesto Nvidia tiene la ventaja del soporte nativo de CUDA, pero Apple está avanzando mucho y bien con su alternativa, MLX, que no es exactamente lo mismo pero que también aprovecha la arquitectura de memoria unificada de Apple para lograr que los modelos locales de IA vayan realmente bien.
Y luego está la gran incógnita: el sistema operativo. Windows on ARM nunca ha cuajado del todo, y las máquinas con los chips ARM de Qualcomm no han tenido especial repercusión. No porque el hardware sea malo (no está mal), sino porque el cambio no compensaba: Windows 11 para x86 no es perfecto, pero desde luego está mucho más pulido que Windows on ARM, que ha ido mejorando en cuanto a compatibilidad y soporte de software no nativo mediante emulación.
Pero es que aquí Apple logró precisamente lo que Microsoft no podía hacer: el salto a los Apple M1 y sus sucesores obligó a que todo el software acabase teniendo versión nativa para esos chips ARM de Apple, así que aunque la capa de emulación estaba ahí para esa transición, hoy en día es básicamente decorativa. Todo en el Mac es nativo, y el M5 Max es una bestia que desde luego puede dar el pego totalmente como estación de trabajo para modelos locales de IA. Es mejor un Mac Studio con los M3 Ultra, claro, pero ese es otro cantar (y están despareciendo las versiones con más cantidad de memoria unificada porque oh maravillosa crisis de las memorias).
No sé. No confío nada en el futuro de los portátiles RTX Spark. Creo que van a llegar demasiado tarde, y creo que aunque el intento sea valiente tiene poco que hacer contra los MacBook Pro con los M5 Max, por ejemplo. Puedo equivocarme, desde luego, pero a priori diría que esto no tiene demasiado futuro y que el Microsoft Surface Ultra será igual de caro o más que el MacBook Pro M5 Max comparable, pero será bastante peor equipo para todo. O lo que es lo mismo: el hermano pobre.
Dicho lo cual, veremos.
