Tecnología

Mi análisis del software del Tesla: maravilloso y frustrante

Me encanta mi Tesla. Cada vez que lo cojo voy como en una nubecita. Como flotando. Esa es la sensación que tengo al conducir este prodigio. Si alguna vez queréis llamarme fanboy de algo, llamadme fanboy del Tesla, porque estoy absolutamente fascinado con un coche que en mi (lo admito, limitada y subjetiva) opinión deja atrás al resto de coches.

Un ejemplo: gracias a mi trabajo, hace poco tuve la oportunidad de subirme a un coche eléctrico de 65.000 euros que teóricamente era mejor en todo que mi Tesla Model Y. Lo era en potencia, pero en todo lo demás me pareció un chonimóvil. El interior tenía detalles de fragoneta de malocotones y botones de plasticurri que me parecieron un horror, y por ejemplo la pantalla y su interfaz UI/UX eran bastante modestas. Por no decir otra cosa.

Es algo que me está pasando últimamente cada vez que me subo a otros coches, por recientes que sean: me parecen chonis, cutres, casi de otra época. He abrazado el minimalismo y me alucina esa sensación de calma zen que me envuelve cuando me subo a mi Teslita. Yo, que era defensor de los botones físicos y de tener cosas que presionar y girar, me he vuelto un devoto de esa pantalla de 16 pulgadas con resolución QHD (2.560 x 1.440) que es centro de control absoluto del coche. No necesitas más.

¿O sí?

Pues la verdad, un poco sí.

Este es un texto que quería escribir hace tiempo, porque a pesar de todas sus virtudes, al Tesla le fallan algunas cosas importantes en el apartado del software. Esos problemas, cuidado, son intencionados, porque la filosofía de Tesla con su software es la que es, pero eso no quita para que yo no pueda criticarla y pedir soluciones aparte de plantearlas. Así que vamos allá. Antes de nada, aviso: esto es una opinión personal basada en mi experiencia personal con mi Tesla. Es posible que en algún apartado pueda estar equivocado porque hay mejores formas de hacer las cosas, así que si tenéis comentarios, estaré encantado de leeros, aprender y disfrutar aún más de mi amado Tesla.

Sr. Musk, va por Vd.

Un ordenador con ruedas

He oído por ahí que los Tesla son al fin y al cabo tabletas con ruedas, pero yo diría que son más bien ordenadores con ruedas. Esa pantalla táctil que ciertamente parece una tableta pegada al salpicadero es una parte absolutamente esencial de la experiencia de usuario, pero lo que no se ve es que esa pantalla es solo eso, una pantalla.

Lo que hace todo el trabajo es una combinación de dos placas. La primera para el MCU (Media Control Unit, con el SoC AMD en el caso de los coches con HW4), y la segunda para el Autopilot Computer, con chips de IA propietarios que trabajan con las cámaras del exterior. La foto es mala, pero es la que pude hacer durante mis pruebas en Ámsterdam del FSD Supervisado: en realidad todo ese «libro» está cerrado y las dos placas están separadas por esa placa disipadora central.

Pero claro, tú de eso no te enteras, por que lo único que ves es esa especie de «iPad» en el que todo funciona maravillosamente bien. No hay demasiados detalles sobre cuál es la base software de esa tableta con la que se gestiona el infoentretenimiento, pero sí se sabe que Tesla utiliza un núcleo Linux personalizado —el repo de TeslaMotors en GitHub está bastante desactualizado, en fin— con una interfaz Qt que han adaptado a las necesidades de este coche. Por supuesto una cosa es esa parte de infoentretenimiento y otra muy distinta y separada el sistema operativo en tiempo real (RTOS) que usan para controlar las funciones «serias» del coche.

Pero como digo, esa parte es invisible a los usuarios, y está bien que lo sea. A partir de ahí empiezan a pasar cosas chulas.

Los coches que nunca envejecían

Para empezar, las actualizaciones Over-The-Air (OTA), que le enseñaron a toda una industria que el coche que te compraste no solo no empeora con el tiempo, sino que mejora, como los buenos vinos. La magia de las actualizaciones hace que los Tesla puedan corregir defectos y añadir funciones más o menos acertadas (más adelante ahondaré en esto). Antes los coches tenían un software (por llamarlo de algún modo) que era inamovible, pero Tesla le enseñó a toda una industria que esta filosofía era mucho más potente.

Puede que recordéis que en 2017, durante el huracán Irma, Tesla desbloqueó vía software unos 15 kWh extra (unos 50 Km de autonomía) a los dueños de modelos Model S 60/60D en Florida para que pudieran escapar de aquello. Fue un gesto positivo, pero dejó también claro que Tesla limitaba artificialmente la autonomía de sus vehículos. El control que el fabricante tiene sobre estos coches es también total, y eso hace que por ejemplo si alguien compra un Tesla usado y el propietario anterior pagó por FSD, tú te quedes sin él. Tesla lo desactiva porque si lo quieres tienes que volver a pagarlo.

Pero con todo y con eso, lo de las actualizaciones OTA es sencillamente maravilloso. En nuestro Tesla llevamos, si no recuerdo mal, tres, y aunque ninguna ha sido especialmente llamativa, eso de saber que con ellas tu coche va a funcionar mejor y va a tener más cositas es genial. Las actualizaciones, por cierto, tienen que descargarse vía Wi-Fi (solo los parches críticos se pueden descargar mediante la conexión LTE), y ese proceso puede llevar bastante tiempo.

Nosotros no tenemos cobertura Wi-Fi en la plaza de garaje de nuestro minirresort burgués, así que cuando nos sale el aviso de actualización usamos la conexión de datos móvil (por tethering) mientras hacemos trayectos y la actualización va descargándose poco a poco. Ese proceso es bastante mosqueante porque en muchos momentos la velocidad de descarga que se muestra en pantalla es 0 B/s. Es como si no estuviese haciendo nada, pero en algún sitio vi que lo que pasa en esos momentos es que las actualizaciones se van descomprimiendo simultáneamente.

El navegador que elimina el estrés de la batería

Luego, por supuesto, está el navegador GPS. Es una parte absolutamente central de la experiencia, porque siempre está o bien en primer plano, o bien en segundo plano esperando para que lo vuelvas a poner visible. Y aquí, sabor agridulce, porque es maravilloso y absolutamente genial para algunas cosas y frustrante para otras.

Es por ejemplo extraordinario como parte integral de la experiencia de carga. Da igual dónde vayas: el coche siempre está preparado para que no te quedes tirado, y no solo es cauto, sino que además lo hace todo con el objetivo de optimizar tiempos. Me explico:

  • Le digo al Tesla que me quiero ir a Soria. Me propone una ruta y me dice que tengo que parar X minutos en el supercargador Y para llegar a Soria con carga Z. Puedes decirle que quieres llegar a Soria con carga >Z (en vez de llegar con un 10%, llegar con un 50%), pero claro, eso hace que tengas que pasar más tiempo en el supercargador…
  • … y Tesla intenta por todos los medios que pases el menor tiempo posible cargando. Para ello intenta que llegues al supercargador con poca carga porque así el proceso de carga es mucho más rápido. Cargarlo del 10 al 50% por ejemplo, es mucho más rápido que cargarlo del 50% al 90%. Así que aunque a ti te parece que el coche se la juega un poco «ostras, llego con un 10%, un poco justo», en realidad Tesla sabe que vas a llegar bien y luego cargar en un pispás.
  • Pero es que además tiene en cuenta factores atmosféricos/meteorológicos o del recorrido. Sabe que vas a pasar ciertos puertos o que estás yendo más rápido o que está nevando y calcula constantemente cuánta batería tendrás al llegar al supercargador o en destino de forma que puede ajustar los trayectos.

Todo ello hace que virtualmente el famoso «estrés de carga» no exista. Al menos, no en mi caso. Supongo que habrá gente que se haya quedado tirada en su Tesla, pero intuyo que ha sido porque 1) se han perdido o 2) son unos cabezones que querían agotar al máximo la autonomía. Que son más o menos las dos razones por las que también te puedes quedar tirado en un coche de gasolina, claro.

Así que aquí Tesla ha logrado diseñar un sistema que es casi mágico, porque todo está calculado y previsto para que tú no tengas que preocuparte casi por nada.

La lástima es que se centra en la infraestructura de supercargadores de Tesla. Es posible activar una opción para que muestre cargadores de terceros, pero nosotros la tenemos activada y en los trayectos que hemos hecho creo que jamás nos ha mostrado esos otros cargadores. Aquí hay apps como ABRP (A Better Route Planner) o Electromaps que ofrecen la alternativa, pero son apps separadas de Tesla que uno debe tener en el móvil.

¿Dónde está mi Waze?

Si tuviera que decir algo que no me gusta del Tesla, lo primero que diría instantáneamente es que querría poder usar Waze en él. Es el navegador que llevo usando durante años casi de forma automática cuando iba de un lado a otro. Da igual que conociera el sitio: lo ponía para asegurarme de que no podía esquivar (o mitigar) los atascos y, por supuesto, para recibir las alertas por radares de velocidad.

Un soporte pegado a la pantalla del Tesla es la opción sencilla y barata para poder disfrutar de Waze en el coche.

Waze me parece absolutamente maravilloso, pero no puedo usarlo en el Tesla. No al menos de forma nativa, porque la empresa tiene una filosofía absolutamente cerrada y propietaria. Aquí es inevitable recordar que Apple hace básicamente lo mismo, y esto es un «son lentejas, las comes o las dejas».

Tesla tiene sus mapas y su navegador GPS y no quiere dar opción a que la gente use otro de forma nativa. Es una verdadera lástima, pero no hay mucho que hacer aquí.

De hecho, las opciones actuales son todas bastante regulares:

  • Puedes comprarte algún soporte para el teléfono y colocar el móvil en él. Es la opción que hemos elegido porque es la más sencilla y barata. Hay muchos soportes con MagSafe y o tienes un móvil con ese sistema o compras una funda que la añada, pero en mi caso he cogido un soporte sin esa opción y eso me permite tener el móvil en modo apaisado encima de la pantalla. Lo malo es que el modo apaisado de Waze es peor que el modo retrato, pero para viajes largos al menos nos da vidilla.
Enhance S3xy Dash
  • Puedes comprar alguna pantalla para el salpicadero como la Enhance S3XY Dash, que es realmente chula pero que cuesta unos 500 euros al comprarla con su Commander (que también mola). Conozco a alguien que la ha comprado, pero no sé exactamente si la usa para Waze. Tengo que preguntar.
  • También puedes «hackear» un poco el Tesla para lograr que Waze se vea en la pantalla del coche. Se puede lograr haciendo mirroring del móvil y proyectando Waze dentro del navegador web de Tesla. Lo probé y la verdad, no me moló mucho. La resolución pierde bastante y había alguna que otra desconexión. Hay varias aplicaciones para esto, y es fácil encontrarlas, pero ni me acuerdo de la que probé.
El miniPC de Tesla Android no es muy mini, pero desde luego es una solución interesante. Hay otras alternativas, pero no me acabo de fiar.
  • Y por último tienes aparatitos en forma de miniPCs que hacen lo mismo que el punto anterior, pero por hardware en lugar de por software. Con ellos la pantalla del Tesla se convierte en una especie de monitor externo, así que puedes luego lanzar apps de Android como Waze y disfrutarlas a tope. De nuevo hay unos cuantos aquí, y yo estuve tentado de darle un tiento al llamado Tesla Android. Puedes comprarlo hecho pero también montarlo tú por ejemplo con una Raspberry Pi 4. El proyecto parece estar abandonado y sin soporte así que cuidadín.

Aquí lo ideal sería que Tesla dejase de hacer la puñeta y ofreciese soporte tanto para Carplay como para Android Auto. Hace bastante que se oyen rumores de que ese soporte acabará llegando, pero la verdad, yo no me lo creo.

Esa es una gran tragedia porque a mí el navegador de Tesla me parece majo, pero no me entusiasma. De vez en cuando toma decisiones bastante raras sobre las rutas para llegar a destino, y caminos que me sé de memoria los hace artificial e innecesariamente más largos, quizás porque los mapas no están del todo actualizados o los algoritmos siguen sin estar finos, al menos en estos lares.

Pero además está el hecho de que para poder tener alertas del tráfico y radares tienes que pagar la suscripción al paquete de Conectividad Premium de Tesla. Ya hablé de esto, y aunque tiene más ventajas, cuesta 10 dólares al mes, y no uso tanto el coche como para considerar pagar esa cantidad, así que me quedo sin esas opciones que podría recuperar con ese teórico soporte de Waze.

Que no llegará, claro, porque de llegar mucha gente dejaría de pagar los 10 dólares al mes. Esto es una empresa, queridos lectores, y está para ganar dinero, así que dudo que algún día veamos soporte nativo para CarPlay o Android Auto, y mi única esperanza es que igual que han acabado añadiendo apps como YouTube Music o Spotify también añadan soporte para Google Maps o Waze.

Pero de momento toca esperar. Qué lástima, Sr. Musk.

Apps: haberlas, haylas

Aunque el navegador GPS domina la experiencia de uso en la pantalla, en Tesla ofrecen también una selección de apps que se pueden usar desde la pantalla táctil. Es un catálogo curioso, (muy) limitado y también (muy) discutible, pero ahí está.

Abajo a la izquierda, los controles de reproducción…

Por ejemplo, me gusta que haya soporte nativo tanto para Spotify como para Apple Music y sobre todo para YouTube Music, que es la que yo utilizo porque además estoy suscrito (¡¿tú suscrito a algo, Javipas?!) a la versión Premium.

Me flipan además pequeños detalles como el minireproductor que aparece debajo del coche. Yo me enteré semanas después de recoger el Tesla de que puedes «deslizar» a la izquierda de la pantalla ese minireproductor «tirándolo fuera». Al hacerlo aparece la información en tiempo real de los consumos durante el trayecto. Mola.

… y si los delizas hacia la izquierda, aparece la información de consumo. Puedes volver a los controles de reproducción con el gesto inverso. Es maravilloso.

Como decía, hay algunas aplicaciones más, aunque curiosamente unas cuantas son mucho más propias de nuestro móvil o tableta que de un sistema de infoentretenimiento en el coche, pero ahí están. Hablo de Teléfono, Calendario, Mensajes (SMS), Zoom (¿Zoom? ¿Por qué no Teams, Meet o incluso Facetime?) o Bluetooth. Más curioso es el navegador web, que apenas he usado pero funciona muy bien.

Fuente: The Interface Cars

Y luego, claro, están las apps muy de entretenimiento. Tesla ofrece un «modo Cine» para aprovechar Netflix, YouTube, Disney+ o Twitch, pero lógicamente solo puedes usarlo si estás aparcado. Viene bien por ejemplo para esos momentos en los que estás cargando, pero si os soy sincero de momento lo he usado exactamente cero veces. No digo que esté mal tenerlo, ojo, solo que en esas paradas al final cada uno suele mirar su móvil un ratito y no es probablemente la situación en la que ver una peli o un episodio de una serie.

Más curiosa es la app de Arcade, que tiene una pequeña selección de minijuegos que también puedes disfrutar si estás aparcado. Aquí nuestro uso también ha sido casi nulo, aunque Sally por ejemplo sí se ha echado alguna partida al Sudoku, que por lo visto es dificilillo aun en los niveles relativamente fáciles (y Sally es Sudoku-woman). Los niños sí han probado algún juego brevemente, pero de nuevo, para mí esta parte es poco relevante. Fue llamativo el soporte temporal de Steam en los Model S/X, pero aquello dejó de estar soportado hace tiempo. Más curiosa aún es la posibilidad de jugar a juegos en la nube desde el navegador del Tesla conectando un mando por Bluetooth (o con cable vía el puerto USB de la guantera). No tengo Xbox Game Pass así que no he podido probarlo, pero tampoco creo que yo le sacara partido. Bien por las opciones, que conste.

Hay alguna app más curiosa como la del Caraoke (que nunca hemos usado) además de la radio, que en los nuevos modelos solo funciona con internet. Sally la usa de vez en cuando, pero yo soy poco de radio, me temo.

Lo de poner sonidos de ventosidades a cada uno de los pasajeros es algo que hace gracia sobre todo entre los peques, pero no sé. Un poco too much.

Lo que me parece una soberana chorrez es lo del Toybox. Es cierto que no hace daño, pero me parece sorprendente que el Sr. Musk aquí se ha pasado de original. Sobre todo con opciones como la de los pedetes (bien por llamarlos «Emisiones»), que lógicamente son graciosos para presumir con los amigos de tus hijos pero poco más. Hay otras chorradas adicionales para sacar fotos a los pasajeros (bastante malas), una app de dibujo peor que Paint, el modo romance (chimenea de fondo en la pantalla) o el modo Mars que cambia el mapa del navegador por la superficie de Marte. No dan mucho juego mas allá de algunas risas ocasionales, pero ahí están.

No tenía intención de hablar mucho de la app móvil de Tesla para Android, que es la que uso, porque no es parte integral del coche sino que va aparte, pero aquí debo decir que también veo cosas chulas y oportunidades perdidas.

Me alucina que funcione tan bien como llave del coche y que en cuanto te acerques te reconozca, desbloquee el coche y lo configure según el conductor. Me pirra que se puedan controlar opciones como la climatización o la apertura/cierre remotos, y me encanta especialmente que te diga siempre dónde está el coche aparcado (aunque en parkings subterráneos de centros comerciales eso puede no servir de mucho).

Sin embargo, creo que podría tener más información sobre las cargas, el consumo y el coste de esas cargas, por ejemplo, y que los datos de la app de Energía del coche estuviesen disponibles en la app móvil.

Viva la Dashcam

En esa selección también hay un par de utilidades totalmente dedicadas a sacar partido de las cámara interior y sobre todo exteriores del coche. La app de cámara sirve para ver la cámara que también se activa en la marcha atrás, así que no es de gran utilidad en otra ocasiones. La que sí es mucho más curiosa es la Dashcam, que tiene varias funciones. La primera, la de grabar automáticamente clips de vídeo ante situaciones especiales (frenazos bruscos, accidentes, volantazos) pero que también se puede activar a demanda por ejemplo si uno toca el claxon.

Por defecto la Dashcam graba vídeos que se guardan en la unidad USB conectada al puerto de la guantera (viene incluida) y se van borrando para sustituirlos por los nuevos. Es una idea genial, pero claro, te tienes que acordar de sacar la llave USB de ahí si pasa algo para evitar que el vídeo que te interesa se sobreescriba.

Modo Centinela, bien pensado pero con un tinte chungo porque estás viendo el exterior y puedes usarlas para espiar por las buenas.

La segunda, el famoso modo Centinela con el que es posible que el coche vigile los alrededores. La gente lo usa por ejemplo si aparca en sitios en los que quiere saber si alguien intenta hacer algo en el coche (robos, vandalismo), pero es que además el coche puede activar luces o y un mensaje en pantalla de advertencia si nota «presencias» cercanas al coche.

Funciona de forma autónoma y gratuita si lo activas grabando vídeo, pero para poder ver las cámaras en tiempo real desde el móvil necesitas la Conectividad Premium. Nosotros jugueteamos un poco con la opción los primeros días y creo que está muy bien, pero su uso consume batería (entre un 2 y un 5% según los comentarios de Reddit).

Puede que no use esas dos opciones, pero me parecen sencillamente fantásticas y me parece también fantástico que estén tan bien resueltas e integradas con el resto de la experiencia de usuario. Aquí la sensación es la misma que con el iPad de Apple: la usabilidad es (diría) perfecta, y la ejecución también lo es. Es uno de los muchos ejemplos que demuestran que la experiencia es un grado: Tesla lleva muchos años en esto, y ha sabido aprender, iterar y perfeccionar todos estos detalles.

Monitorizando el Tesla

Y si hay una app que pone atención al detalle, esa es la llamada «Energía», que permite monitorizar el consumo energético de todos los trayectos que vas haciendo con tu Tesla. Es muy, muy chula.

Fuente: The Interface Cars

Puedes monitorizar tanto los trayectos realizados como los consumos mientras el Tesla está estacionado, y aquí las opciones son geniales y las visualizaciones lo son aún más. La aplicación da mucha información y por ejemplo permite ir viendo si en parte de un trayecto has consumido más o menos de lo que se había proyectado y por qué (viento, lluvia, velocidad), y entre otras cosas puedes ir configurando trayectos para comparar.

Hay otros elementos curiosos, como el de mostrar el porcentaje de batería restante, como si fuera un móvil. Si pinchas en ese porcentaje lo que se muestra es la autonomía estimada en km. Si vuelves a pinchar en ese número, vuelve a mostrarse el porcentaje. ¿Por qué no mostrar las dos cosas a la vez? Hay espacio en pantalla, pero aquí Tesla parece tener claro que lo que es útil es mostrar tan solo una de las dos.

Hay aquí algo inexplicable para mí: los datos parecen quedarse en el Tesla, y ni siquiera puedes consultarlos como deberías en la aplicación móvil de Tesla. Esta app está bastante bien para algunas cosas —activar la climatización para que el coche esté fresquito cuando llegues, por ejemplo—, pero me sorprende que no ofrezca toda esa información que uno esperaría poder consultar desde el móvil si quiere. A los locos de los datos seguramente les frustre mucho esto, pero aquí hay solución.

O más que solución, soluciones. Yo conozco tres, pero hay unas cuantas más. La más popular es probablemente Tessie, que es de pago pero parece la más madura y completa para quienes no se quieren complicar la vida. TeslaFi es también de pago, pero parece algo más cutre. Y luego está la maravilla de las maravillas si te gusta trastear como a mí: TeslaMate.

TeslaMate es un proyecto OpenSource que se encarga de aprovechar la API de Tesla —a la que todos los propietarios tenemos acceso— para que todos esos datos que están en tu Tesla estén accesibles. Y creedme, hay datos alucinantes y súper detallados, sobre todo en lo que respecta a consumos y trayectos.

Ponerlo en marcha tiene su aquel, pero no es del todo complicado. A partir de ahí la cantidad de información que te da Teslamate es sencillamente apabullante. Yo quería controlar básicamente consumos y coste de las recargas, pero es que la información que saca de cada trayecto es alucinante. Aquí un ejemplo de parte de un trayecto a Soria:

A mí el proyecto me parece espectacular, pero aquí me ha pasado lo que sabía que me iba a pasar: que los datos acabaron aburriéndome. Son demasiados, y no tengo tanta curiosidad. Lo tengo siempre ahí, recopilando y mostrando datos cuando quiero, pero la curiosidad y fascinación inicial se vieron aplastadas por la realidad: no necesito saber la inclinación del km 123 del trayecto a Soria, ni si mi velocidad o consumo en ese momento eran X o Y. Está guay como frikada, pero ya.

Los peligros de que todo esté en la pantalla

Hay algunas cosas más que tenía anotadas para contar en este post, y en particular, algo importante: cómo de peligroso es conducir un coche con una pantalla que puede acabar distrayéndote. Sobre todo cuando algunos controles críticos del coche precisamente están accesibles solo desde la pantalla.

Reconozco que yo era un poco hater de esa obsesión de los fabricantes de coches por las pantallas táctiles. Y quien inició esa tendencia fue, que yo sepa, Tesla, así que esta era una de las cosas que me preocupaban cuando compré el coche. ¿Sabéis cuánto me duró la preocupación?

Cinco minutos.

Una de las cosas que me parecían raras era tener que cambiar la marcha desde la pantalla. El coche es automático, pero no hay palanca o control de cambio de marchas manual de ningún tipo a la vista. Al principio, de hecho, llevaba la mano derecha a la zona donde suele estar la palanca como un acto reflejo.

El caso es que aquí para iniciar la marcha, como indica el vídeo, pisas el freno y es entonces cuando en la parte izquierda de la pantalla aparece un dibujito en el que puedes hacer dos cosas: o mover el coche hacia arriba para iniciar la marcha hacia delante, o mover el coche hacia abajo para seleccionar la marcha atrás.

El sistema es súper intuitivo, y mis dudas quedaron rápidamente disipadas porque en realidad lo raro es que tengas que cambiar de marcha. Normalmente solo para maniobrar al aparcar, y ahí hay de hecho una opción software que detecta que quieres cambiar de marcha al maniobrar y que funciona sorprendentemente bien. No es perfecta, ojo, porque en mi plaza de garaje no hay mucha luz y yo creo que eso influye, porque no parece detectar o intuir bien la intención del conductor.

Ese detalle por tanto me dejó bastante tranquilo, pero hay un detalle que sí es algo más delicado: la climatización. Ese control está en la parte inferior izquierda de la pantalla, y tanto activarlo o desactivarlo como cambiar la temperatura no es tan trivial.

Los controles para aumentar o disminuir la temperatura son dos pequeñas flechas a ambos lados del valor numérico, y puedes o bien ir dando toquecitos en ellos o bien deslizar el dedo desde el número a izquierda o derecha para modificar ese valor. Pero para «acertar» con la posición del dedo y controlar estas opciones tienes que mirar, y yo al menos no me siento cómodo tocando mucho ahí porque me equivoco y tengo que volver a mirar.

La solución, no obstante, es trivial: el control por voz del Tesla funciona muy bien para esto, así que un «activar/desactivar la climatización» o un «sube la temperatura a 23 grados» bastan para que el coche detecte esa orden y la ejecute sin problemas. Y si no la entiende, lo dices de otro modo y listo.

Algo parecido pasa con los ajustes de volumen en la parte inferior derecha. Es de las pocas cosas que he tocado dos veces: si quiero subir o bajar el volumen aprovecho la bola-joypad de la parte izquierda del volante, que para mí es una forma mucho más segura de hacerlo porque la posición de ese control táctil no es ideal: te hace mirar quizás demasiado donde no deberías.

Grok es terrible

Hablaba justo del control por voz de Tesla, así que es el momento perfecto de hablar de la que probablemente es la mayor decepción para mí del software de los Tesla: Grok. Es curioso, porque debo decir que aunque mi experiencia con Grok es terrible, hay análisis (en inglés) que parecen coincidir conmigo aunque le ven cosas chulas que yo de momento no le veo. Quizás vuestro caso sea distinto al mío, pero lo que cuento es lo que he vivido yo.

No entiendo muy bien el enfoque del chatbot de xAI. Lo digo en general. Parece no querer competir con los mejores, y simplemente van sacando nuevas versiones que se pueden aprovechar sobre todo desde Twitter/X. No hay enfoque empresarial, que es donde está demostrado que de momento está la pasta, y aunque el modelo no debe ser malo, parece casi irrelevante.

Yo lo he usado muy, muy poquito, pero como a mucha otra gente, me resultó curioso que lo incluyeran como parte del software de Tesla. Las posibilidades aquí son muy potentes, porque aunque el asistente de voz nativo funciona bien en plan Alexa, esto debería ir más allá.

El problema es que no lo hace. No solo eso: es un absoluto desastre. Quizás sea por el idioma en el que yo lo uso (español), porque prácticamente todas las consultas acaban siendo conversaciones absurdas en las que yo le pregunto algo a Grok, y Grok me responde básicamente lo que quiere. Que normalmente no tiene nada que ver, por supuesto. En el viaje a Biarritz queríamos parar a la vuelta en la zona de Hondarribia, y al preguntarle si nos recomendaba algún sitio, no reconoció Hondarribia como una localidad, y se empeñó en cambiar el nombre constantemente. Cuando por fin logramos que supiera que hablábamos de Hondarribia, no había forma de que nos recomendase ningún sitio, y acabamos todos riéndonos por lo absurdo de la situación.

Nos ha pasado un par de veces más, y al final hemos dejado de usarlo porque no tenía sentido. Aquí hay dos mensajes. El primero, que no puedo entender cómo Tesla/xAI ha permitido que Grok llegue así a este coche.

El segundo, que esta es la peor versión de Grok que vamos a tener: solo puede mejorar, y mejorará, así que entiendo que en un año o dos esto esté completamente solucionado y el chatbot de IA haga todo lo que soñamos que debería hacer un asistente en el coche: básicamente, todo, porque si la voz ya es una interfaz potente para controlar funciones del coche, lo será aún más cuando los chatbots estén ya pulidos del todo. Ahí sí que dará bastante igual que no haya botones físicos porque la voz será aún más importante como forma de hacerlo todo dentro del coche.

El piloto automático ante el futuro

En nuestro viejo Ford Kuga de 2010 yo era fan total del control de velocidad de crucero: poder automatizar esa parte en viajes en autopista me parecía estupendo, así que imaginaos lo que he experimentado con el Tesla y su piloto automático.

Y es que aunque solo tengo las opciones básicas de la asistencia a la conducción, todas esas ayudas me parecen maravillosas. La detección de carril puede resultar molesta para algunos conductores, pero a mí me resulta de ayuda e incluso me gusta eso de que si cambio de carril sin poner el intermitente «se queje» oponiendo una ligera resistencia y haciendo que el volante vibre un poco como castigándote por no ser buen conductor. Mola.

A partir de ahí, tenemos dos opciones básicas. La primera es el control de crucero sensible al tráfico, es decir, que no solo mantiene la velocidad, sino que la adapta al tráfico. Mantiene la distancia de seguridad y acelera y frena en función de cómo vaya el coche que va delante de ti.

La segunda es el autogiro, que además de lo anterior te mantiene en el carril. Esta capacidad a mí me maravilla y la he usado a ratos en los viajes un poco más largos que hemos hecho, pero he de decir que no está del todo pulida. Hemos sufrido ya alguna que otra famosa frenada fantasma: el coche detecta algo que le mosquea y de repente reduce la velocidad de forma brusca, lo cual provoca un susto importante porque es algo que no controlas.

Pero además está el hecho de que si quieres realizar un adelantamiento, tienes que hacerlo tú poniendo el intermitente para que el coche detecte que quieres tomar el control. Es un poco rollo en esos casos porque tienes que estar activando y desactivando todo el rato este modo. Si no lo hicieras en cierto sentido tendrías algo muy parecido a un FSD supervisado en autopista. El autogiro a veces se lía un poco con líneas de carretera que indican una salida por ejemplo, así que como comenté cuando probé FSD Supervisado en Ámsterdam en abril, esto hace que tengas que ir no ya pendiente —eso es obligatorio—, sino un poco más pendiente de lo normal. O sea, vas relativamente relajado, pero obviamente no te puedes olvidar de que quien conduce no es la máquina, sino tú.

Yo, la verdad, creo que a los seres humanos no nos queda mucho como conductores. Diría que en 10 o como máximo 20 años todos los coches tendrán al menos la opción de un modo de conducción autónoma no supervisada, y la seguridad que este modo impone está muy por encima de la que da la conducción humana, mucho más propensa a errores, distracciones y pirulas al volante varias porque todos creemos que somos Fernando Alonso. Es cuestión de tiempo que eso pase, estoy seguro, así que estar viviendo ahora esta «protoconducción autónoma» me parece fascinante. Podré contar que yo fui en un coche que casi se conducía solo y que de repente hacía alguna cosa rara sin que nadie se lo pudiera explicar. Me imagino a mis nietos asombrados preguntándome «Pero abuelo, ¿cómo te arriesgabas a conducir en esos coches tan primitivos?».

Tesla necesita una App Store

Seguro que se me escapan cosas, pero desde que empecé a usar el Tesla una cosa me quedó clara: el software es maravilloso, pero también frustrante. Hay decisiones erráticas en cuanto al catálogo y opciones de algunas aplicaciones, pero lo que sobre todo hay son ausencias. Ausencias de aplicaciones que deberían estar ahí pero no están.

Diseño conceptual de lo que podría ser la App Store de Tesla. Vía: Electrek

Por supuesto para mí el ejemplo más claro es Waze, pero lo mismo podrían decir otros usuarios de aplicaciones que querrían poder disfrutar en sus Tesla tanto en marcha como con el coche aparcado. Se me ocurren dos rápidas ya mencionadas: ABRP y Electromaps, así como apps de plataformas alternativas de carga tipo Endesa o Zunder, por ejemplo. Entiendo que hay ciertos requisitos de seguridad que deben tener las aplicaciones que se pueden usar en marcha, pero creo que ese problema está resuelto ya por parte de Tesla.

Hay una solución obvia para el tema de las ausencias de software: que Tesla ofrezca su propia tienda de aplicaciones. Su propia App Store. A Apple le ha ido fenomenal con esa idea, y no entiendo por qué Tesla no la aprovecha y la adapta a sus necesidades. Eso abriría el catálogo de forma controlada, y además le daría a Tesla ingresos extra, que siempre ayuda.

Ha habido algún que otro rumor al respecto desde hace tiempo, pero lo cierto es que nunca ha aparecido nada que realmente nos haga pensar que Tesla tiene previsto algo así. Mi única esperanza con Waze es, como decía, que Tesla decida ofrecerlo de forma nativa por su cuenta, pero dudo que lo haga por la citada suscripción a la Conectividad Prémium. ¿Pero sabéis qué os digo? Que si en esa suscripción se ofreciese la opción de poder usar Waze, igual sí la pagaba. No sé. Para mí siempre es mejor dar opciones que quitarlas, y aquí Tesla está haciendo eso artificialmente: quitarlas.

Conclusiones

Seguramente se me queden cosas en el tintero, pero este ya es seguro uno de los artículos más largos de Incognitosis. La idea era ofrecer mis impresiones sobre el software del Tesla tres meses y medio después de comprarme y comenzar el mío, y siempre con esa perspectiva de alguien que lleva ya más de 25 años escribiendo sobre tecnología tanto por ocio como profesionalmente.

Creo que el software del Tesla tiene cosas absolutamente prodigiosas, pero también que hay margen de mejora. No es que sea un experto en sistemas de infoentretenimiento, pero entre los que he visto el de Tesla está en mi opinión un paso por delante. Para mí el factor más limitante es esa ausencia de soporte para Carplay y Android Auto, pero quizás en el futuro contemplen esa opción.

Pero con todo y con eso, termino como empecé este artículo, porque con sus luces y sus sombras tengo una cosa clara: me encanta mi Tesla.

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2 comentarios en “Mi análisis del software del Tesla: maravilloso y frustrante

  1. Yomismo dice:

    Nunca he sido fan de Tesla (más bien lo contrario) pero la verdad es que cada día lo miro con mejores ojos. Y, a título 100% personal y reconociendo que lo he mirado por encima nada más, creo que al menos el Model 3 tiene una de las mejores relaciones calidad/precio.

    Dicho esto. ¿El interior del Model 3 mola? Si, un huevo. ¿Hace trampas? Por supuesto. Puedes integrar perfectamente botones para funciones básica, el problema es que hay que saber hacerlo muy bien para lograr que no desentone y que conserve toda su jodida molonosidad.

    Y pese a que han metido tijeras (mejor lidar + cámaras que cámaras a secas) lo cierto es que el software del Tesla es uno de sus puntos a favor. No sé si será el mejor, pero si que está plenamente integrado con el coche y eso es una grandísima ventaja.

  2. victor dice:

    Pedazo análisis, como siempre. Aquí un propietario de un Model Y Long Range. Respecto al tema de la asistencia en curvas yo también me he dado cuenta que se le va un poco la almendra cuando hay alguna incorporación o salid, pero desde que le marco la ruta, es decir, si voy a casa le marco que voy a casa para que sepa para donde voy, parece que no comete esos «errores» de interpretación del carril. Eso si, probé a ver que pasaba en una rotonda y claro, experiencia nefasta xDDD

    Por lo demás yo estoy encantado, ya he hecho varios viajes y lo de la precisión de la batería es bestial, por cierto, solo uso los supercharges en viajes, el resto del tiempo lo cargo despacito en casa.

    Yo también echo en falta mas libertad de apps, pero me voy apañando, he jugado con costas como remote desktop de chrome, para conectarme a mi pc (tontería poco útil) conectarme a mi server de plex y poco mas, pero el hecho de conectarme ya me hizo ilusión xD

    Lo que mas echo en falta es Google Maps cuando viajo, que si, que la de Tesla es genial y usa datos de Google, pero me he acostumbrado tanto a maps en el coche que la echo de menos la verdad.

    Por lo demás, no soy un obsesionado de los datos, de hecho, cuando la gente me pregunta (que también ta habrán tocado esas preguntas) y cuanto gastas de luz? has notado mucho el cambio?… pues les digo que no lo se xDDDDDDDDD

    En fin, echo en falta que cuando pases junto a un tesla, se reconozcan en pantalla y se pudieran reconocer el uno al otro jajajajjaaj frikada si, pero estaría guapo no?