Tecnología

Trabajar 4 días a la semana sí. Hacerlo a cualquier precio, ¿no?

He hablado mucho y bien de temas de teletrabajo y productividad. Tanto que al ir a escribir este post he comprobado si había escrito algo sobre la semana laboral de cuatro días. Lo hice hace un año, y creo que el inicio de aquel post podría aplicarse a este perfectamente así que voy a hacer algo que mola: citarme a mí mismo.

Mi experiencia me dice que trabajar más no es necesariamente lo mismo que trabajar mejor. Que lo que importa es trabajar rápido y bien. Que el dinero vuelve, pero el tiempo no. Si hay una filosofía que defiendo en el trabajo es la de la productivicracia. Ya sabéis: no importa cuándo o dónde hagas tu trabajo. Si lo haces bien y cumples con objetivos y fechas, lo demás (casi) no importa.

Por eso no entiendo muy bien que ciertos trabajos obliguen a mantener una jornada laboral de 9 a 5 y por eso soy un amante confeso del teletrabajo. Por eso espero no pasarme 291 horas en un vagón y por eso también considero que gracias al teletrabajo estoy ganando un sobresueldo de 30.000 euros al año.

Hoy pensaba escribir de otra cosa. Sobre una idea que se me ha ocurrido y que haría que Microsoft y Google fueran mucho más amigas. Pero de eso, como digo, hablaré otro día. Mañana, si puedo.

El caso es que hoy compartía en Twitter la noticia que mi compañero Pablo Rodríguez publicaba en Xataka esta mañana. La de que en Telefónica el experimento con la semana laboral de cuatro días ha ido tan bien que la van a extender a toda la plantilla. «Ojalá cunda el ejemplo», añadía yo al citar el tema en Twitter.

A partir de ahí varios usuarios respondieron a mi mensaje. La mayoría de los comentarios, por no decir todos, decían lo mismo.

Lo de Telefónica no es una semana laboral de cuatro días. Esto es una reducción de jornada.

Esa queja común tampoco es del todo acertada, porque esto tampoco es una reducción de jornada al uso. Normalmente en una reducción de jornada el sueldo se reduce de forma proporcional a las horas que trabajas de menos. Si cobras 10 euros por hora y trabajas 40 horas a la semana cobras 400 euros a la semana. Con una jornada reducida de 32 horas, cobrarías 320 euros a la semana. Fácil. Esas 8 horas de menos que no trabajas no las cobras. Pierdes el 100% del sueldo de ese día.

Lo que han hecho en Telefónica no es exactamente así. Pierdes el 80% de ese sueldo, pero Telefónica te paga un 20% aunque no trabajes. Así que en lugar de cobrar 320 euros, cobrarías 336 euros. Que no es lo mismo, y tampoco está tan mal. Es una especie de «Pseudoreducción de jornada» o «Pseudosemana laboral de cuatro días». No es ni una cosa ni la otra, pero me da a mí que ese es el problema: que no le hemos dado un nombre a ese modelo un poco a caballo entre los otros dos.

Da igual. Los comentarios iban a lo otro. A que esto no es una semana laboral de cuatro días porque parece que la definición universal de ese concepto es que trabajas 32 horas a la semana sin reducción de sueldo. Tenemos el caso de la empresa Desigual, que también aplicó el modelo de la «pseudoreducción de jornada» y indicó que sus empleados podían trabajar 32 horas a la semana y ver reducido su sueldo, pero no de forma directamente proporcional: reducirían en un 13,5% su jornada, pero el empleado ganaba un 6,5% menos.

Pero eso, insisten los críticos, no es una semana laboral de cuatro días. Me resulta extraño que la gente proteste tanto por un tema de nombres: me da igual cómo se llame. ¿Que no es una semana laboral de cuatro días? Vale. Tampoco es una reducción de jornada convencional. Eso no importa. Llamadlo si queréis falacia laboral de cuatro días. O Fraude laboral de cuatro días. Yo lo llamaría Milagro Laboral de cuatro días o Maravilla Laboral de cuatro días. ¿Por qué?

Pues porque la empresa os acaba de aumentar el sueldo.

No sé si la gente lo entiende, pero lo que están ofreciendo Telefónica o Desigual es que trabajes menos y además cobres más por hora trabajada. Es alucinante, pero claro, la gente no se conforma. Quieren trabajar menos y cobrar lo mismo que cobraban.

Aquí quizás vea las cosas distintas a mucha gente porque yo fui también pequeño empresario. Para los que no lo sepan, tuve un 100 Montaditos en Pozuelo durante cinco años, de 2011 a 2016. Sí, un local de esos que siempre estaban petaos. Fue una absoluta pesadilla. No al final, ni los últimos meses, no. Fue una pesadilla los cinco años, así que cuando por fin pude salir de aquello, lo celebré diciendo ‘Hasta nunca, 100 Montaditos‘.

El caso es que una de las cosas que me enseñó aquel trabajo es cómo hay gente que curra bien, pero al menos en el sector de la hostelería hay mucha gente que curra muy mal. Las aventuras aquí dan para escribir un libro, pero mi conclusión general es deprimente. La gente no quiere trabajar, y aun queriendo quieren hacer el mínimo. Y cobrando lo máximo posible, claro.

Yo entiendo esa visión. Yo también querría currar poco y cobrar un pastón, pero sé que el mundo no funciona así. Hay muchas más variables en juego —y entiendo que ser camarero y estar todo el día de cara al público no es algo inspirador para todo el mundo casi nadie—, pero no entiendo esa percepción de la vida. Eso de calentar el asiento y esperar ocho horas para que se me caiga el boli no es lo mío. Siempre lo he dicho: lo que importa es la productividad.

Y ahí está otra de las cuestiones del debate. Lo explicaba Pablo en otro tema de este ámbito —ha publicado ya unos cuantos— en el que citaba las palabras de los empresarios y expertos, que indicaban que «no hay economía qu eaguante que le quiten un 20% de la productividad, a menos que gane mucho dinero». A lo que vamos:

¿Tú podrías hacer el trabajo que haces en 40 horas en 32?

Y si no es así,

¿Por qué la empresa debería pagarte 32 horas como 40?

Yo, sinceramente, no lo entiendo. La gente está pidiendo eso. Y a menos que el rendimiento del empleado sea estupendo —que oye, puede serlo— al empresario no le salen las cuentas con ese modelo. Lo que están haciendo Telefónica o Desigual me parece un buen compromiso. ¿Quieres trabajar menos? Vale, pero que sepas que vas a ganar menos también. No de forma proporcional, no, pero vas a ganar menos.

Por supuesto que yo quiero una semana laboral de cuatro días pura como la que todos en Twitter (y en España y el mundo y el universo, supongo) quieren. Lo que no soy es un iluso: salvo para ciertos casos muy especiales con empresas que van como un tiro y que pueden mantener productividad con menos horas —y no son muchas— esa semana laboral de cuatro días no es factible.

Es cierto que luego las empresas hacen todo lo que pueden para rascar y obtener más beneficios, y ahí los sueldos son una baza importante, pero es que para eso están las empresas. Para ganar toda la pasta que puedan. Que luego repartan de mejor o peor forma ya es su problema. El tuyo es moverte si puedes y ves que no te compensa estar donde estás.

También está lo otro: hay gente que necesita su sueldo íntegro para vivir porque tiene que pagar muchas cosas y no se puede permitir una reducción de sueldo aunque le reduzcan las horas que tiene que trabajar. En ese caso no hay tu tía claro, a no ser que simplemente puedas sacrificar ciertas cosas y ganar menos. Yo soy muy de trabajar para vivir —no de vivir para trabajar— así que lo de privarme de algún viaje pero tener más tiempo libre me parece absolutamente genial. Esa es la otra razón por la que probablemente aceptaría algo así sin dudarlo.

No sé, igual soy yo, pero a mí esa crítica de tanta gente en Twitter me parece un poco chorra. Me da igual el nombre que queráis ponerle al modelo de semana de cuatro días de Telefónica o Desigual. Llamadla reducción de jornada medio-light, si queréis. Qué más da. Lo importante es lo que ofrece. Y ofrece que trabajes menos y cobres menos, pero no tanto menos como uno podría pensar.

Se llame como se llame, a mí me gusta.

Y como yo decía en Twitter, ojalá cunda el ejemplo.

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11 comentarios en “Trabajar 4 días a la semana sí. Hacerlo a cualquier precio, ¿no?

  1. Adrián dice:

    Quizás el problema también está en que la reducción es muy pronunciada, de 40 a 32 horas. En Francia trabajan 35 horas a la semana. Reduciendo unas horas (5) pero no tantas (8), quizás se vería mejor. O quizás también se quejarían de que no son 4 días reales de trabajo.

    Por poner un ejemplo: mi horario es de 40 horas semanales, y se reparte de forma que de lunes a jueves trabajo 8,5 horas y los viernes 6, ya que la diferencia las he hecho en los días previos. Si mi empresa me dice que el viernes no trabajo (6 horas), reduciendo las horas semanales a 34 (15%) pero cobrando como si hiciera 36-37 (por ejemplo), firmaba YA.

  2. Raúl dice:

    En la empresa donde trabajo, tambien haciamos algo parecido: 8,5h de lunes a jueves y 7 los viernes.
    Ahora nos dejan hacer un dia de teletrabajo y lo veo como tú Javi, gano 2 horas de tiempo libre (la ida y la vuelta) y el ahorro de la gasolina/desgaste de coche.
    Para mi es un winwin.
    Firmaba donde fuera hacer la «reducción de jornada medio light» que dices!

  3. Jaens dice:

    Saludos, al final las cosas casi siempre se matizan dependiendo del color del cristal, de las gafas con las que las miras, en mi caso trabajo Tecnología (Desarrollo de Software para el ISR de mi país) y gracias a la pandemia el estado se dio cuenta de que puede tener 4 veces más desarrolladores en el mismo espacio de trabajo, o según se mire la misma cantidad de empleados en un espacio 4 veces más pequeño y, por tanto, más barato de mantener, resumiendo trabajo una semana presencial y 3 remotas, y nos vamos rotando por grupos. Y lo que se percibe es como si nos hubiesen subido el sueldo un 30% (el costo del combustible y los mantenimientos del vehículo más espaciados, comer fuera de casa, y el tiempo en atascos) o quizás más.

  4. Fefo dice:

    Pero Twitter no era la Central de Quejas para estas cosas?

    A mí me parece bien la propuesta de Telefónica o Desigual y además creo que es voluntaria, siempre estarán los hatters del todo y todo lo ven mal pero la realidad es la simplifación que has hecho tú Javi: total de horas / horas trabajadas = lo que te pagan por hora y en este caso sube tu precio…

    A ver si esto llega a la Consultoría y entendemos cómo lo enfocan.

  5. Juan_Chanclas dice:

    Uno de los empresario mas acaudalados de mexico (Slim) propuso que las jornadas laborales deberian ser de 3 dias con un maximo de 10-11 horas cada una y que asi se promoveria mas el empleo/economia pues teoricamente podrias hasta tener dos trabajos a la semana (visto desde su perspectiva de empresario/empleador)