Tecnología

Hasta que los datos me aburran

Hoy Google acaba de presentar dos cosas. La primera, Google Health, que sustituirá a Google Fit como aplicación para centralizar toda la monitorización de nuestra actividad física. Esa seguirá siendo gratuita, pero por supuesto Google ofrecerá una versión superior de pago llamada Google Health Coach que añadirá otra suscripción más a nuestra vida porque ya sabéis: Suscriptocracia.

Pero a mí me ha parecido más llamativa la segunda historia que ha presentado. Se trata de las nuevas Fitbit Air, unas pulseras cuantificadoras sin pantalla que copian indiscriminadamente aquello que inventó Whoop y que les ha convertido en un sorprendente gigante de los wearables deportivos. De hecho, diría que son la Apple de ese mercado: si tienes una Whoop, molas.

Para los que no las conozcan, las Whoop son pulseras cuantificadoras sin pantalla que destacan precisamente por eso: no tienen pantalla, así que tú las ves y te parecen pulseras de tela sin más. En realidad son más que eso, porque la parte en contacto con nuestra piel tiene una serie de sensores que permiten monitorizar todo eso que monitorizan normalmente los relojes cuantificadores de gama alta.

Lo mejor de Whoop, dicen, es la ingente cantidad de datos que registra y cómo los presenta para informarte de todo tipo de pijadas. Lo peor es que la pulsera por sí sola no sirve de nada, porque para poder usarla necesitas su app y esta app es de suscripción. Más leña para la Suscriptocracia, insisto. Además no es una suscripción barata: oscila entre los 199 y los 399 euros al año, así que en esencia es casi como el nuevo gimnasio que pagas y al que no tienes que ir.

Pero me estoy desviando del tema, porque aquí no se trata de hablar de las eternas suscripciones, sino de otra cosa: los datos. Porque todos esos datos están muy bien, pero ¿están tan bien siempre? Entiendo que quienes corréis o entrenáis a menudo (por ejemplo) tenéis ahí una forma de consultar qué tal lo habéis hecho y también una forma estupenda de «competir contra vosotros mismos», pero me pregunto si incluso eso no acaba siendo un poco repetitivo.

A mí me gustan los datos como al que más, pero no estoy seguro de que me sirvieran de algo. Me ocurre por ejemplo con el tema de la monitorización del sueño. ¿De qué me sirve saber mi «eficiencia del sueño» o su «consistencia»? ¿A alguien le sirve monitorizar cómo duerme para dormir mejor? ¿Realmente necesitas una app para saber que uno duerme mejor sin tanto estrés o sin cenar a las 10 una fabada y un chuletón de segundo? Para mí esto da una falsa ilusión de control: crees que al medir el problema estás resolviendo el problema. «he dormido muy bien, pero mira cómo mola el gráfico de barras de mi insomnio, me siento mejor solo viéndolo». Uf.

Repito: seguro que para mucha gente esos datos son súper curiosos y útiles, pero también me gustaría saber —si sois usuarios de estas soluciones— qué porcentaje de esos datos os son realmente útiles al cabo de cierto tiempo. Mi sensación es que aquello que te fascina de estos servicios acaba aburriéndote al cabo del tiempo. Y diría que no pasa mucho tiempo hasta que no le prestas demasiada (o ninguna atención). ¿Os pasa? ¿Seguís mirando vuestras métricas de ejercicio en vuestro Apple Watch, Garmin o el que sea?

Gorditos con pulsera. Todo guay.

Los datos siguen siendo interesantes para registrar sobre todo anomalías (uf, hoy me he cansado un montón corriendo, qué raro), pero incluso en esos casos esos productos me parecen también una especie de señal social. Llevo una pulsera sin pantalla, mira cómo molo que hago un montón de deporte (lo haga o no). Que puede no ser así, pero también puede que sí. Y como molas, pagas, y como pagas, Whoop y sus rivales se forran. Hay mucho de postureo en esta nueva fiebre por estar en forma: la gente no para de compartir sus tiempos y recorridos en plataformas como Strava (o en Twitter) porque ellos se sienten bien y a los vagos nos hacen sentirnos fatal. Pero oye, al César lo que es del César: todas estas historias están logrando (creo) que la gente se mueva más, así que guay. Lástima que cada vez estemos más gordos.

Hay otro problema aquí: que una vez más, estamos dejando de confiar en nuestro propio cuerpo porque oye, ya tenemos un algoritmo que nos dice lo cansados que estamos. Ahora los deportistas no saben que están cansados hasta que un gráfico en el móvil se lo dice. Eso tiene cierto peligro, así que espero que quienes las usen sigan «escuchando» a su cuerpo. Si estás cansado, para, te diga lo que te diga el grafiquito o el número de marras. No vaya a ser que te dé un telele

Por no hablar de que queridos todos, todos esos datos de tu actividad física no son tuyos: todos van a parar a unos servidores que los procesan para darte recomendaciones y consejos. Que está muy bien, pero una vez más, las empresas aquí vuelven a hacer su particular agosto. No solo pagas con la suscripción, sino con esos datos de tu actividad. Pagas por el producto y eres el producto.

Por supuesto está la otra forma de verlo: si yo escuchara todo el día a mi cuerpo, me quedaría en el sofá comiendo unas pipas y viendo el tenis. Es lo que me apetece, y lo hago estupendamente. Las pulseras, como antes los relojes, sí que tratan de animarnos a que nos movamos un poco, y nos castigan con los inmisericordes datos si no lo hacemos. Eso es buena noticia. Además, no puedes mejorar lo que no puedes cuantificar, así que por ese lado entiendo que son productos interesantes que además han conseguido otra cosa: democratizar el alto rendimiento, o al menos acercarnos a él. Si quieres ir más allá, este tipo de dispositivos te lo ponen más fácil que nunca. Eso no significa que lo hagan por ti, ojo: porque al final el que tienes que moverte eres tú, pero como elementos cuantitativos, la verdad, tienen un pase. A mí me parece un poco autoengaño —creo que no necesito una pulsera o una suscripción para saber que debería cuidarme más y mejor—, pero por supuesto cada persona es un mundo.

No está de más recordar que tengo un libro, chicos 😉 La idea de la ‘Suscriptocracia‘ cada vez es más cierta, es asombroso.

Dicho lo cual, que vivan los datos. Mejor tenerlos que no tenerlos. Lo que sí me parece un poco triste es que hemos entrado en una era en la que el sudor no vale nada si no lo valida un servidor en Silicon Valley.

Corred, insensatos, que la suscripción no se paga sola.

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23 comentarios en “Hasta que los datos me aburran

  1. Raúl dice:

    ¡Toda la razón!

    Quitando perfiles muy concretos, la mayoría de gente todas esas estadísticas les dan igual a los dos días, pero a las tecnológicas si que realmente les interesan, y son las que ganan con todas estas modas.

    Yo tengo un smartwatch y lo tengo cogiendo polvo, entre la duración ridícula de la batería, y que la mayoría de las funciones no me interesan…

    • Aquí debo decir que esto, como todo, es una opinión basada en mi experiencia, que no es la de alguien que no haga *tanto* ejercicio como para estar monitorizándolo todo el día. Dicho lo cual, el principio básico se mantiene: tener tantos datos mola, pero no sé si acaba siendo útil.

  2. mk360 dice:

    Antes de cualquier cosa ¿soy solo yo el que piensa que en realidad todo esto ya lo podías hacer con las bandas baratas de Xiaomi? No sé, pero es que como por 20 USD medías sueño, calorías con deporte, etc etc. Claro, muchos menos sensores, pero estoy pensando en varios años atrás, en que eran la respuesta a cosas que hacían básicamente lo mismo pero con pantalla y 20 USD (pienso en la original que medía sueño y algo más, sin pantalla, GPS, y demás tonterías, por supuesto, para eso estaba el celular). Al final, las sin pantalla de no ser por el celular poco harían, incluso con miles de sensores.
    Dicho eso, para mi, en cuanto tengan un precio accesible y alguien quiera intentar, es cosa de entretenerse con las estadísticas. En lo personal, yo de deportista poco, más bien al contrario y las métricas de sueño solo las reviso por entretenimiento (soy incapaz de cambiar mis horarios y no confío en la alarma que te despierta en el momento exacto, no puedo dejar de pensar en que ese será 10 minutos después de lo que necesito y si, soy el que regatea un minuto más si puede) pero bueno, si uno no es grave, pensar en que puede quemar 700 cal en algo y hacer que la banda lo mida para saber que lo hizo en un momento… o entusiasmarse por cuanto caminó en el ascenso a un cerro, no es que obligue a hacerlo, pero si puede dar la sensación de recompensa.
    Al final no es más que eso, un poco de puntos de lo que sea para sentir un logro en algo y no creo que pretendan ir más allá de eso (descontemos lo del proceso de datos, que ahí el paño para cortar es totalmente distinto).
    Claro, no soy el público objetivo de estas cosas pero ¿quien lo es? El que es deportista probablemente recurrirá a esos megarelojes que miden todo, incluso pádel (si, cito al reviewer de Xataka que jamás lo encuentra jejejeje) pero pueden hacer que alguien sonría y diga «hoy dormí bien», aunque no lo busque. Y si puede sonreír con que dio 10k pasos (aunque sepamos que el asunto es más complejo que eso) o que en una cinta caminadora quemó 800 cal, mejor que mejor, para el, aunque no necesariamente sea un objetivo que lo desviva. Y tienen GPS… en el review era algo impresionante según dijo y ahí te mueves a otro mundo.

    • Debo reconocer que cuando me doy un buen paseo me gusta ver cuántos pasos di en Google Fit (ahora Google Health), pero no estoy todo el día mirando cuánto caminé el mes pasado o el anterior. Es más curiosidad tonta que otra cosa, pero el gancho funciona. Con lo de dormir es que tengo un poco de sensación de «esto no sirve para nada», pero puede que ayude a cierta gente no sé.

      Eso sí, en cuanto salga el reloj que mide bien el pádel lo compro y me suscribo a lo que haga falta xD

  3. Fede dice:

    Postureo, ni más ni menos.

    Quitando que alguien lo utilice ‘adecuadamente’ todo lo demás es postureo.

    Básicamente he visto dos tipos de deportistas: los que hacen deporte, con lo que pillan puesto, y los que necesitan todo un arsenal de tecnología para ‘sociabilizar’.
    Después del ejercicio sacan sus móviles y se ponen a comparar y comentar ‘la jugada’ con cualquiera que se le arrime.

    Como se suele decir: si se fabrica es porque se vende.

    Yo por mi parte salgo a correr con el móvil y porque mi mujer me obliga, ‘me vaya a pasar algo’. 🙂

    Un saludo a todos.

    • YO MISMO dice:

      Nos falta un deportista exigente para poder dar un poco más de color a las opiniones… Y no voy a ser yo 😉

      A mí si que me gusta mirarlo. Cuando salgo a andar siempre hago un recorrido fijo y estas estadísticas me sirven para ver cómo lo he hecho ese día con respecto a los demás, cuánto he tardado, en que tramos he achuchado más y cómo me ha ido la patata (cuánto me he cansado vamos). Pero todo de manera «anecdótica».

      Lo del sueño lo usé hace años y (a mí) me fallaba más que una escopeta de feria, así que entre eso y que no me gusta llevar nada para dormir (excepto unas gotas de Chanel…. Jejejeje, no, me refiero a otros accesorios exceptuando el pijama) pues lo mandé a paseo. Pero aquí sí que rompería una lanza a su favor: hay estudios que dicen que los insomnes duermen más horas de las que creen, pero al tener un mal sueño tienen la percepción de haber dormido más de lo que creen. Si a alguien le puede ayudar, bienvenido sea.

      Pero lo que más me llama la atención es lo que dice MK360, no entiendo la moda repentina (me acabo de enterar de lo de Whoop) si ya existen pulseras cuantificadores básicas que ¿hacen lo mismo? Por una fracción de dinero. Imagino que será por las cuestiones sociales.

      • Ahí estoy yo, en ese plan de mirar esos datos (y otros) de forma anecdótica. Están bien y pueden llegar a ser útiles en ciertos casos (diría que muy concretos/profesionales), pero para el común de los mortales, tanto dato aburre al final.

        Curioso lo de que no conocieras Whoop. Es la nueva marca que está de moda entre varios deportistas de élite, al menos en EEUU, claro.

    • Efectivamente, si se fabrica es por que se vende. Y estas empresas lo saben. Las razones ya son otra cosa, y aquí yo creo que hay un poco de «a ver si con esto me animo a moverme más» (bien) y otro poco de «molo más que tú porque llevo una pulsera y pago una suscripción carísima» (no tan bien).

  4. Sesaru dice:

    Whoop no te tenido, pero si varios Apple Watch y Fitbit, bandas Xiaomi, y más cosas que ni recuerdo. Mi vida cambio desde que tengo un Garmin, a tal forma que varios amigos se lo han comprado después de explicarles.

    Desde que lo tengo me he dejado de lesionar (la última vez que me hice daño en las rodillas corriendo me dije que sería la última, por suerte no ha llegado), me conozco mucho pero que mucho mejor (alcohol que malo eres), veo los días que tengo que parar, se cuando tengo que entrenar, veo mi progreso… el body battery y el estres son una maravilla (y gratis).

    Le sumas las alarmas silenciosas, 14 días de batería, poner alguna que otra notificación (no todas), la linterna real en el relog (parece una pijada pero nada más lejos de la realidad), salir a correr sin móvil (música de todo tipo soportada, aunque yo uso MP3), pagar con relog (util cuando no tienes el movil) y que además dan la hora! (miras menos el movil), y además sin subscripciones…

    O sea, todo lo que da un Woop + un relog + un poco de Smartwatch (lo necesario), una maravilla. No lo puedo recomendar más. Y si algún día compras uno, lo comprenderás 😉 Y duran años y años (modelos de hace 6-8 años van perfectamente ahora).

    Eso si, el Apple Watch y el Xiaomi XYZ tienen animaciones y fondos de pantalla preciosos que se mueven… como se nota los que los recomiendan que no han tenido un Garmin en su vida.

    Eso si, 300 pavetes, olvidarse de bandas de 60€ o Smartwatch de 100. Pero vamos, mejor inversion no es posible e tu salud.

    • Es un buen ejemplo de cómo sacarle partido a los datos Sesaru, gracias, mola eso de que evitas lesiones porque (supongo) el reloj te avisa con esos indicadores que mencionas de boddy battery y estrés. Apuntado lo del Garmin (¿qué modelo?) por si algún día me da el yuyu.

      • Sesaru dice:

        Je je, veo que al amigo de abajo no le ha gustado… han cambiado mucho con el tiempo, y son una maravilla.

        Te comento:
        – Si quieres uno bonito, no muy grande, buena batería y más estilo «SmartWatch» sin duda el «Vívoactive 6» (cuidado que la version 5 es más barata y parece igual pero hay una gran diferencia, merece la pena pagar la 6)

        – Si quires uno con más botones, más «Garmin/Deportivo» (en tu caso no lo tengo claro porque no corres), un poco mas grande… otro estilo (el que uso yo) el que mejor relacion calidad-precio tiene ahora es el «Instinct 3» con pantalla AMOLED (hay varios tamaños/colores, a gusto).

      • Sesaru dice:

        Una cosa más, tu que gustas tanto de subscripciones.

        Garmin da todos (bueno, 95%, pero todo lo que cualquier usuario normal puede usar + montones de cosas) gratis y de por vida… era su marqueting de toda la vida. Aunque hay un subcripción plus desde el año pasado, lo dicho, eso es para nichos tan específicos que como si no existiera.

  5. Manuel dice:

    Yo me compre un Garmin hace unos años. Mire gráficas y eso durante unas semanas. A los dos o tres meses, no recuerdo bien, deje de mirarlo, simplemente dejaron de interesarme los datos. Ya hace tiempo que solo lo uso como reloj, y es feo, la verdad. Ahora ya digo que fue una de las peores compras que he hecho.
    Es mi situación, y no tiene porque ser general, por supuesto. Seguro que alguien le saca provecho.

      • Jose dice:

        Mi voto de apoyo de Garmin.
        A mitad de camino de diseño entre el Instict y Vivoactive está el Forerunner.
        Yo tengo el 255 desde hace 3 años, y aunque no lo aprovecho porque soy más del tipo gordito que deportista, me tranquiliza que me avise si hay alguna anomalía cardíaca.
        También es cierto que al ir a una escuela de natación no me cuenta bien los largos si se hacen ejercicios tipo un solo brazo, o solo piernas, pero puedo ver la calificación del esfuerzo y el ritmo cardíaco.
        Otra cosa que valoro es el acceso por botones y no por pantalla tactil, porque las smartbands Xiaomi anteriores hacían cosas raras cuando se mojaban.
        El 265 tiene pantalla táctil, pero desconozco si tienen resuelto los toques fantasmas de ese tipo de pantallas.
        Buen día.

      • Manuel dice:

        Pues es un Vivoactive 4. No lo voy a cambiar solo pare ver la hora… la da bien y con eso me basta. Ahora, lo cambiaria por ergonomía, o diseño. El icono de la bateria es tan pequeño que cuando miro la hora nunca me entero de la cantidad de carga y claro, cada varios dias me encuentro con el reloj apagado del todo. Menos mas que el movil si indica con mucha suficiencia el nivel. Detalles nimios pero que dan mala experiencia.

  6. Goyo dice:

    Mi experiencia con estos dispositivos es el de un gordito que se ha comprado uno para ver si se mueve un poco más. A mi en principio me gusta nadar, y me parece una pasada el no tener que contar los largos que hago y en que estilo, porque lo distingue perfectamente. Además miro los pasos por curiosidad para ver si tengo que moverme algo más, que suele pasar, a los que trabajamos sentados delante de un ordenador y en ese sentido me ha venido muy bien para concienciarme de lo poco que me muevo, salvo que me obligue.

    Mi duda es si las empresas disponen de esos datos y qué hacen con ellos. Y aquí supongo que habrá de todo. Pero tener estadísticas globales acerca de la salud o de los hábitos deportivos, entiendo que es muy jugoso para determinadas empresas, desde fabricantes de ropa deportiva hasta seguros de vida.

    • Entiendo que usas apps que registran esos datos para mostrártelos, así que ten por seguro que las empresas disponen de esos datos. No sé bien qué hacen con ellos —supongo que intentar mejorar sus productos— pero recolectarlos, los recolectan. Bien si sirve para animarnos a movernos más, claro.

  7. Modo 6.6.6 dice:

    Hola Javi!
    Aquí otro voto a favor de los relojes Garmin. Yo soy un corredor amateur, pero muy exigente: Este mes he hecho un ultra de montaña de 100km y en asfalto he hecho también maratones. Yo tengo un Forerunner desde el año 2021 y estoy muy contento. Para mi revisar los datos del entreno después de cada tirada es importante. Pero ojo, que me refiero a los datos de un entreno, no a los datos del día a día. Eso no los reviso: El tiempo de sueño o el «body batery» que llama Garmin no me aporta nada.

    Eso me preocupa desde hace meses: No tengo Strava (ni subo mis entrenos a ninguna red social) pero me preocupa que estoy «atado» a esta marca, porque todos mis datos están en esta empresa y ahora hay muchas otras marcas de relojes con buena calidad relación / precio: Suunto o Coros.
    De hecho he pensado en darme de alta en Strava precisamente porque es «agnostico» al dispositivo que uses y es una especie de concentrador de actividades deportivas.

    Volviendo a los datos: Si haces deporte de manera regular, si aportan mucho y un «tip» extra: Si quieres ver todos los datos y profundizar en las estadisticas, es flipante la web de Garmin y poder comparar entrenos, planificar objetivos y recorridos. Mucho mejor que desde la app.