Tecnología

Felices 20, Mac OS X

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Hace 20 años, un 24 de marzo de 2001, aparecía Mac OS X 10.0 (Cheetah). Apple lo anunció en la MacWorld de enero de 2000 —aquí un vídeo de mala calidad rescatando aquella keynote— lo presentó en enero de En realidad una beta pública (Kodiak, de pago, costaba 29,9 5dólares) llevaba meses danzando, pero el lanzamiento de la primera versión se producía ese día, y lo hacía con una interfaz de usuario y una arquitectura interna que han demostrado ser prodigiosas.

De hecho, Mac OS X ha sido la base de todo el universo software de Apple: iOS no fue más que un refrito del sistema operativo de escritorio, y aunque luego ambos han evolucionado mucho, han acabado convergiendo de nuevo. iOS se ha macosificado, y macOS se ha iosificado.

Eso ya da muestras de que por debajo había una base sólida y versátil que luego se puedo adaptar al mundo de los moviles, las tabletas o los relojes inteligentes, pero sin perder nunca su enfoque en la informática de escritorio. Yo me he quejado muchos años del inmovilismo de Apple en este segmento, pero también es cierto que el sistema operativo ha ido evolucionando de forma (rácana pero) consistente.

Eso se nota en una interfaz de usuario que es prácticamente la misma que teníamos en 2001, y también en un funcionamiento general que tampoco ha cambiado apenas: si a un tipo de 2001 le pusieras delante de un MacBook con un M1 sabría manejarse sin problemas (bueno, más o menos) porque la esencia del sistema operativo no ha cambiado apenas, y eso es un logro aunque no lo parezca.

Mi historia con Mac OS X (que en 2012 pasó a llamarse ‘OS X’ y en 2016 se quedó simplemente en ‘macOS’) es curiosa. Estaba en PC Actual cuando se lanzó y tuve la oportunidad de verlo en acción muy pronto: me entró mucha envidia sana al ver cosas como Aqua, el Dock o la presencia de una terminal (que supongo que no mucha gente usaba), pero aquello se me pasó. Poco después, en octubre, Microsoft lanzaría Windows XP, y aunque el sistema tenía sus pegas, acabó siendo también fantástico para trabajar y disfrutar.

Acabé probando Mac OS X a través de un proyecto hackintosh en 2009 por ejemplo, pero poco después me compré un MacBook Air y tuve la oportunidad de vivir el ‘milagro Apple’ de cerca. De primeras desde luego, las sensaciones eran fantásticas. Todo funcionaba. El tiempo me dejó claro de que aquello no era del todo cierto, y de hecho acabé saliendo de ese mundillo porque Apple no me dejaba hacer ciertas cosas como yo quería hacerlas.

Me dio tiempo a celebrar la primera década de Mac OS X (madre mía, como si fuera ayer), y ya entonces recordaba cómo habían hecho un buen homenaje en ComputerWorld aunque no mencionaba que mucho más profundo era el que habían hecho en Ars Technica, cuyos larguísimos análisis de cada versión de Mac OS X (que abandonó la titánica tarea en 2015) convirtieron a John Siracusa casi en una leyenda del segmento del periodismo tecnológico. Hoy hay unos cuantos homenajes simbólicos (el MacWorld es muy bueno, más simplones MacRumors, ComputerWorld, MacStories, algo más ambicioso AppleInsider) pero me ha gustado especialmente el de 512pixels porque incluye unos cuantos enlaces históricos muy simpáticos.

Si la primera década de Mac OS X fue la del asombro, la segunda fue la de la indiferencia. Ya lo dije antes: Apple perdió totalmente el interés en el hardware y el software de sobremesa: lo que molaba, claro, eran sus móviles. Mac OS X languidecía y yo de hecho no tenía nada claro su futuro. Hasta no hace mucho seguía pensando que el futuro de Apple es iOS, pero la aparición de los MacBook M1 me ha hecho tener serias dudas: cuando hablaba de los MacBook ARM siempre los imaginaba con un iOS definitivamente macosificado, pero al final tenemos justo lo contrario: funcionan con un macOS más iosificado que nunca porque de hecho es posible ejecutar apps de iOS en él (aunque no sea especialmente interesante de momento).

Esa situación me hace creer que no celebraremos el 30 aniversario de macOS con este sistema aún activo. La convergencia de ambas plataformas es para mí inevitable, pero parece que llevará tiempo eliminar una u otra y fusionarlas. Los pasos hacia esa convergencia parecen cada vez más claros (quién hubiera imaginado soporte de ratón en el iPad o un MacBook con un chip «de smartphone» hace años), pero probablemente eso no sea tan importante.

Exista o no macOS (o Mac OS X, o como quieran llamarlo si sigue vivo), lo que tendremos dentro de diez años seguirá con toda probabilidad siendo una versión más de un sistema operativo que cambió la historia de Apple para siempre. Muchos no le dan demasiada relevancia, pero para mí Mac OS X ha sido la cuarta quinta o sexta gran disrupción de Apple. Está el iPod, el iPhone, el iPad (esta un poco menos en mi opinión) y desde luego el chip M1, pero junto a esas revoluciones hardware hay dos grandes revoluciones software. La primera es Mac OS X, claro. La otra, la App Store. Ya hablaré de ella otro día.

De momento, felices 20, Mac OS X. Disfrútalos, porque a saber dónde estaremos tú y yo dentro de otros 20. Igual enlazo a este post escribiéndolo desde un iMac. Probablemente no en un teclado, claro, sino con la mente. Digo yo, ¿no?

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