Tecnología

Samsung a destiempo (o no)

·

Hace cuatro años vivía mi particular odisea con el Samsung Galaxy S7. Compré este móvil en eBay tan feliz, pero la versión no era válida para España, así que me tocó devolverlo y comprar otro que me llegó pocos días después.

La odisea acabó bien, sobre todo porque ese móvil sigue en uso: es el que mi mujer utiliza hoy en día y que aprovecha muy bien porque combina esa diagonal de 5,1″ (de las de antes) con un tamaño de letra que ríete tú de los halcones. Yo soy incapaz de leer nada ahí ya, es un buen método para cifrar el contenido para los que como yo tienen presbicia, argh.

Que haya aguantado todo este tiempo deja claro que el móvil sigue siendo un gran teléfono a pesar de los años. La cámara se ha quedado atrás y la batería también le dura poquito, pero por ahora no parece necesitar nada más.

El caso es que tengo un cariño especial por los móviles de Samsung. Sobre todo después de que la empresa apostase más que ninguna otra por esa convergencia con la que tanta paliza os he dado por aquí. Samsung DeX era y es una fantástica forma de sacarle aún más partido a estos móviles, y aunque parece ahora una opción bastante olvidada en estos terminales, sigue estando disponible, al menos hasta los S20 y los Note20.

El Samsung Galaxy S21 Ultra en negro mate mola que te mola, la verdad. Y con el S Pen, más.

Hoy Samsung ha presentado los Samsung Galaxy S21, S21+ y S21 Ultra, y lo ha hecho con novedades curiosas. A mí me llama especialmente la atención su procesador Exynos 2100, que dicen que por fin redime esta familia. Para los que no estén muy puestos, todos los años Samsung lanzaba sus Galaxy S20, S10, S9 y demás en dos variantes, una con los Exynos y otra con los Snapdragon: los Exynos siempre iban peor. Parece que eso se acaba con esta generación, que puede ir incluso mejor que los poderosos Snapdragon 888, así que por ahí va un primer acierto.

También me parece prometedor el nuevo sensor ultrasónico, pero en cambio no espero demasiadas mejoras del conjunto de cámaras, que ahora parece estar muy orientada a que usemos el «zoom espacial» cuando esa opción raramente será útil para muchos usuarios. En cámaras móviles la cosa empieza, creo yo, a tocar techo: incluso móviles bastante más baratos sacan ya fotazas, y a no ser que seas pejiguero empieza a no tener tanto sentido gastar una pasta solo por la cámara del móvil.

Mención aparte merece lo de no incluir ni cargador ni auriculares en estos móviles: una vez más se impone la tendencia creada por Apple, que sabe muy bien que puede vender esta decisión como algo positivo para el medioambiente mientras se forra vendiendo cargadores y auriculares como accesorios para que sigamos contaminando (y además pagando por ello). Xiaomi y Samsung y han seguido la estela, y supongo que los demás acabarán haciendo lo propio más temprano que tarde.

Lo que sí me llama la atención es el soporte del S Pen. Es la primera vez que los Galaxy SXX ofrecen esa compatibilidad, y aunque no hay ranura como en los Note para guardarlo y cargarlo, habrá fundas especiales para poder usar ese accesorio cómodamente con estos terminales. No soy candidato para esa función, pero tengo gente cerca con un Note de hace tiempo que seguro que recibe esta noticia con alegría. Lo que no recibirá con tanta alegría es la noticia del precio, que vuelve a ser muy alto. Es cierto que los móviles de Samsung bajan relativamente rápido de precio (el S20 FE está a 550 euros, por ejemplo), así que veremos cómo va por ahí la cosa.

Hay que reconocerlo: en Samsung se han esforzado para hacer que el módulo de cámaras tenga un diseño diferencial. No sé si me mola, pero desde luego es original.

El problema de Samsung no es ese. El problema es que presenta las cosas a destiempo. Aquí cualquiera podría responder con un «bueno, igual son los otros los que presentan sus móviles a destiempo», pero es que estos Galaxy S21 llegan no ya a mediados de febrero como otros años, sino a mediados de enero: un poco en tierra de nadie cuando los iPhone 12 con los que compiten salieron en octubre y también mucho antes que casi todo el resto de competidores. Exceptuando, claro, al Xiaomi Mi 11, que apareció también un poco por sorpresa y antes de tiempo para lograr presumir de ser el primero con un Snapdragon 888.

Lo cierto es que es difícil hablar de quien llega a destiempo y quién no, pero para mí hay dos franjas de tiempo diferenciadas en las que los fabricantes presentan sus grandes apuestas cada año. Una es MWC, a finales de febrero y principios de marzo, y otra es a mediados de septiembre, cuando suelen llegar tanto los iPhone como los Pixel y (quizás algo antes) los Note. Durante años habíamos asistido a ese ciclo, pero ahora la cosa se difumina, y parece que los fabricantes van un poco a su bola.

A mí este lanzamiento de Samsung me despista, pero quizás el movimiento tenga sentido: acercar el lanzamiento a la fecha de los iPhone y los Pixel los «iguala» un poco a ellos en ciclo de vida, y si como parece Samsung acaba deshaciéndose de los Note presentar sus Galaxy a finales de año y no a principio puede ser interesante para competir con más garantías con lo mejor de sus principales rivales.

Será interesante ver qué dan de sí estos terminales, pero como digo para mí la gama alta cada vez tiene menos sentido práctico: las cámaras solían ser la excusa, pero ya ni siquiera tengo claro eso. Tengo curiosidad por ver qué nos deparan estos primeros meses del año y sobre todo qué guarda bajo la manga Huawei, de la que dicen que podría presentar dos versiones del P40: una con Android (pero sin apps ni servicios de Google) y otra con Harmony OS. Si eso es cierto y esa plataforma despega, la cosa podría ponerse interesante.

Lo dicho. Samsung igual ha llegado a destiempo. O igual no.

¿Quieres recibir un correo de aviso cuando publique nuevas entradas?

Standard

6 comentarios en “Samsung a destiempo (o no)

  1. Alex White dice:

    Sin duda alguna la mejor gama alta está en «Apple» (pronunciado bien, claro).
    Es cierto que «Android» trae ciertas promesas interesantes. Veremos qué tan alto apunta «Huawei» y su nuevo OS (Operative System).

    Estaremos pendientes, pero a mi «iPhone 12 Pro Max» no le hará sombra ninguno a lo largo de este 2021, con eso ya tengo la conciencia tranquila.

Comentarios cerrados