¿Qué problema soluciona el iPhone Duo? Yo, sinceramente, no lo sé. A mí no me soluciona ninguno, eso seguro, pero es que me pasa igual con todos los plegables. Es un formato que me produce una maravillosa indiferencia. Maravillosa, claro, porque de lo contrario sufriría por mi bolsillo.
Nunca le he visto demasiado futuro a este formato. Lo dije en 2019 y repasé la cuestión hace tres años, en 2023 cuando dije justamente eso: que no tenían futuro. Mi resumen fue entonces ese que para mí define si un producto (sea tecnológico o no) tiene sentido.
Eran y son la solución a un problema que no existe.
De hecho, releyendo aquel post de 2023 me doy cuenta de que me anticipé tres años a lo que quería escribir hoy:
Hay quien dice que Apple acabará lanzando su «iPhone Flip», su iPhone plegable. Yo no lo veo nada claro, pero una cosa es cierta: si hay un fabricante que pueda sacarle partido a este tipo de dispositivos, esa es Apple. No porque vaya a cambiar lo que son —una solución buscando un problema— sino por esa otra cosa por la que la gente se compra un iPhone.
Para molar.
Efectivamente, creo que los iPhone Duo serán sobre todo eso. Una pegatina Premium para tu vida, como también decía entonces (estuve inspirado, caray). Un producto perfecto para influencers y pseudoélites económicas que nos devuelve al pasado, a ese 2007-2008 en el que tener un iPhone no te hacía ser diferente (Think Different), sino ser mejor. O más bien, creerte que lo eras. Es lo mismo que han conseguido algunas marcas en diversos sectores (moda, automoción) y está bien que así sea, supongo.
De hecho aquí hay que admitir que Apple ha hecho las cosas muy bien en muchos ámbitos como la atención al detalle. El iPhone Duo es un buen ejemplo de ello: la animación al desplegar y plegar el móvil es realmente fantástica, y de hecho empiezan a copiarla como era de esperar.
Pero más allá del efecto wow que pueda producir, al iPhone Duo le ocurre lo que a todos los plegables, insisto. Los contras ganan a los pros, porque frente a su ventaja fundamental, poder usarlos como una minitableta, está el hecho de que la batería tiene menos autonomía, que mejor será que no se te rompa, y por supuesto que pierdes en uno de los apartados estrella de los móviles: la fotografía.
Por no hablar, claro, del precio. 2.369 euros para la versión básica son muchos euros, aunque intuyo que eso no va a ser obstáculo para quien lo quiera porque algo así ocurrió con los citados iPhone originales. Nos parecían carísimos para la época y los cánones del mercado, pero eso no importó demasiado.
Para mí la única razón de ser de estos móviles, insisto, es fundamentalmente molar más. Si ese era el problema que tenían que solucionar, debo reconocer que lo han solucionado.
Pero como hito tecnológico, la verdad, el iPhone Duo me parece un producto absolutamente deficiente. Dicho lo cual, si lo compráis y sois felices con él, maravilloso. Para eso está el dinero, queridos lectores. Para gastarlo como nos dé la gana.
Y si hay alguien que sabe un montón de eso, esa es Apple. No para de crear productos que la gente compra porque le da la gana. Así que tengo un nuevo nombre para el iPhone Duo.
iPhone PorqueMeDaLaGana.
Ahora sí. Ahora el nombre encaja.
