Asisto con cierta indiferencia al lanzamiento de novedades de Apple esta semana. Habrá más de lo que hablar, seguro, pero para mí la sorpresa no es el despliegue de hardware —bastante nutrido, eso sí—, sino el hecho de que estamos ante un catálogo que sin ser barato es bastante más atractivo ahora que antes.
Ayer, por ejemplo, presentaron el iPad Air M4, y como dice Antonio Sabán es una evolución más del que se ha convertido en «el mejor iPad de siempre». Yo no soy de tabletas, ya lo sabéis, pero para mí el iPad Pro es un absoluto capricho salvo para cuatro profesionales que pueden sacarle realmente provecho. Este es más comedido y por 600 dólares está muy bien aunque para mí sigue siendo un dineral para un producto que sigue estando atado de pies y manos por no tener macOS en lugar de iPadOS.

Luego está el iPhone 17e, que como todos los de esta familia está claro que usa la e de Espantoso o Espeluznante. Lo único que consigue alguien que se lo compra es poder decir que tiene un iPhone, aunque sea el peor de la familia con diferencia y mucho peor que móviles Android del mismo rango de precio. Mi compi Ricardo lo ha explicado hoy con un titular estupendo: «Hay Androids maravillosos por menos de 700 euros. La cuestión es que casi nadie los compra y Apple lo sabe». Es así: la gente que compra Android o se gasta pastizal en los gama alta, o se va a los asequibles, pero esa franja del iPhone 17e es tierra de nadie: no te gastas ese dinero porque 1) total, ya gastas más para tener el más pepino o 2) total, para gastarte eso te gastas 300 y tienes un móvil bastante apañao. Y Apple lo sabe, insisto, como dice Ricardo.

Llegamos a los equipos que ha presentado hoy: los nuevos MacBook Pro con los nuevos SoC M5 Pro y M5 Max. He usado Perplexity para comparar el anuncio de este lanzamiento con el que hace año y medio Apple realizó con los M4 Pro y M4 Max y me he encontrado con una evolución decente, pero no espectacular. Podéis ver la tabla resultado en la conversación con Perplexity aquí, y si os fijáis un poco veréis que la verdad es que aunque ha mejoras en algún punto, la cosa no es para que nos explote la cabeza. Son una evolución aburrida y predecible, poco ambiciosa en varios apartados (como el ancho de banda de memoria) aunque algo más prometedora en el tema de la GPU, veremos.

Pero hay buena noticia en los portátiles que llevan estos chips, y también en los MacBook Air M5, que se renuevan con ese SoC. En todos ellos hay doble de almacenamiento SSD de partida, algo sorprendente porque por si no os habéis enterado los SSD empiezan a ser casi tan prohibitivos como la memoria. Bueno, no tanto, pero están subiendo bastante de precio. Es cierto que todos estos equipos son algo (o bastante) más caros que sus predecesores, pero teniendo en cuenta que Apple te pedía un riñón y parte del pulmón derecho cuando querías ampliar la capacidad del SSD (mejor no hablamos de la memoria), la cosa está claramente mejor que antes.

Y por último están las pantallas, que tampoco son espectaculares en cuanto al salto tecnológico, pero que tienen su aquel. Por ejemplo, la Studio Display XDR se queda en 27 pulgadas y resolución 5K, y me parece una decisión razonable: las 32″ y 6K de su predecesora de nuevo eran demasiado nicho, y esto acerca el producto a más gente. Por si no lo sabéis, probé hace poco un monitor 6K de 32″ creyendo que sería mi próximo monitor y qué va: está claro que mi Dell UP2715K de 27″ y resolución 5K va a durarme muchos años porque quedó claro que el cambio era muchísimo menos impactante de lo que yo pensaba.

Lo realmente llamativo para mí del XDR (aparte de la tasa de 120 Hz, minipunto y punto ahí) no son sus especificaciones, sino el hecho de que Apple ha tenido el detalle de venderlo con el soporte Pro Stand incluido, algo que antes costaba ¡999 dólares! Qué detallazo.
Esa generosidad me escama. Pro Stand incluida, doble de SSD en los MacBook Air/Pro, un iPad Air bastante más equilibrado en precio/prestaciones que el iPad Pro… en fin, Apple parece haberse vuelto un poco menos tacaña.
¿Por qué? Yo tengo una teoría. Creo que es porque Apple tiene muchísimo dinerito en caja y, ya que no se lo están gastando en centros de datos como toda su competencia, están intentando convencer al mundo de que compre sus maquinitas ahora que son más apetecibles. Estoy seguro de que han hecho sus cuentas y de que estos nuevos productos les dejan margen de beneficio más que jugoso, pero también de que quizás saben que el resto de la industria lo está pasando fatal con la crisis de la memoria. Apple tiene mucho más músculo que la mayoría para ser más competitiva en precios, y esta es una oportunidad de convencer a los indecisos.
Dicho lo cual, ninguno de estos productos me parece ni mucho menos espectacular. Y es probable que el MacBook Neo —porque ya se ha filtrado el nombre— tampoco lo haga. Cueste lo que cueste ese equipo, dudo que nunca vaya a poder competir con el MacBook Air M1 que yo me compré hace poco por 350 euros.
Eso, queridos lectores, es un chollo.
Y una demostración de que quizás uno no siempre necesita lo último de lo último. Pero claro, el trabajo de Apple, como del resto de fabricantes, es convencernos de lo contrario. A veces lo consiguen, pero con estos productos a mí no me la cuelan.

¿Te has dado cuenta de que los precios son 100 y 250 euros más altos que antes? Ahí tienes el disco.
A Apple cada paso de disco le cuesta céntimos. Ellos siguen ganando el mismo dinero que antes con el base al subirte los 100/250 y te dan el disco que tendrías si compraras la versión superior.
Y ten en cuenta que el iPad sigue teniendo 128 de base.
Sí, sí, pero tal y como están las cosas esperaba incluso más subidas. Y ya sabes que ellos con la memoria y el disco eran especialmente fenicios. Así que lo dicho, algo menos tacaños sí parece que son, pero claro, van a seguir llevándose un dineral con cada equipito. Lo del iPad Air es también medio chungo, pero dentro de lo malo al menos es más razonable que el modelo Pro.
Yo creo que le están viendo las orejas al lobo y están mejorando, porque cada día que pasa Apple es más trivial respecto a las tecnológicas, y como no espabilen, estamos ante una Kodak, Nokia o IBM, que quedarán en su nicho y poco más.
A mi me da que están «contemporizando» con el usuario a ver si sacan punta de una vez y vuelven a lo que eran, que no eran perfectos pero sí mucho mejores que la competencia, léase Windows y Android. Ahora están todos al mismo nivel de mierdosidad, aunque Android va para arriba poco a poco.