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Dedicado a los trolls y spammers

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Últimamente recibo bastantes mensajes de lectores de The Inquirer que me preguntan qué coño pasa con el sistema de comentarios del blog. Aunque estoy intentando mejorar ese apartado, lo cierto es que lamentablemente ahora mismo The Inq se ve superado por los trolls y spammers, y las formas de solucionarlo no son viables a corto plazo porque NetMediaEurope (la empresa editora de este y otros blogs) es un verdadero palacio de los del refrán (ya sabéis, «las cosas de palacio…»).

Luchar contra el spam es algo que Akismet hace bastante bien, pero no con tal volumen de comentarios: en The Inq es raro el día que no hay 100 o 200 comentarios de spam, y en esos no incluyo mensajes de trolls y demás gualnaits de la red que se dedican al gilipolling digital. En Incognitosis la cosa no es tan grave (obvio, no tengo ese volumen de visitas), pero aún así está claro que los métodos para luchar contra el spam (registro de usuarios, moderación de comentarios por los propios usuarios, CAPTCHAs inútiles, etc) en los blogs tienen una consecuencia inmediata: que echan para atrás a los propios comentaristas.

Así que hasta que se invente algo realmente efectivo (¿porqué nadie inventará un filtro anti-spam por idiomas?) al menos me queda el consuelo de que uno se puede tomar esto también a broma, como casi todo. La genial tira cómica de XKCD (a la que siempre vuelvo indefectiblemente) ha vuelto a hacer que me de cuenta de que algunas ideas cómicas deberían ser implementadas. Y esta, sin duda, es una de ellas

Este post os lo dedico a vosotros, pequeños spammers y trolls, pequeños practicantes del gilipolling digital. Algún día podréis contar a vuestros nietos lo gilipollas que fuisteis. Bueno, eso si tenéis a alguien que os haya soportado lo suficiente, claro.

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7 comentarios en “Dedicado a los trolls y spammers

  1. nnarayann dice:

    Jajaja, yo también me río por no llorar (muy buena la tira). Muchas veces si la gente se parara a pensar lo que escribe (y si le gustaría que eso mismo se lo escribieran a él o en su web) otro gallo cantaría.

    La verdad es que el SPAM comercial hasta se puede llegar a «entender», pero el SPAM tocawebs… supongo que serán cosas de la edad.

Comentarios cerrados