Tecnología

Mi vida en Patreon

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Caray, cuánto tiempo hace que no hablo de Patreon. ¿Recordáis aquellos tiempos en los que os asediaba con aquel banner al finalizar el post, o cuando escribía los informes mensuales de la marcha del proyecto? La sensación que me dejaban aquellos posts y aquellos banners era siempre la misma.

Parecía que estaba mendigando.

Esa sensación es difícil de evitar cuando das la oportunidad de aportar a la gente que valora lo que haces por afición y devoción. Yo hago mucha opinión y análisis de tendencias aquí, mientras que otros hacen webcómics, podcasts, newsletters, vídeos o música, y acuden a Patreon con mejor o peor suerte para tratar de rentabilizar un poco esos esfuerzos.

Hay desde luego a quien le va muy bien, y tenemos buenos ejemplos en la lista que ofrece Patreon de los «Top 20 Creators», donde sale gente que gana tanto dinero que ni siquiera lo dice (no sabía que se pudiera) pero donde se ve que hay quien está ganando unos 85.000 dólares al mes. Entre los que escriben y tienen campaña en Patreon destaca claramente WaitButWhy, un blog genial con más de 4.500 patrones que debe ganar un dineral (tampoco lo dice), al que le siguen algunos proyectos que rondan los 10.000 dólares al mes. No es moco de pavo.

En Incognitosis el alcance de la campaña ha sido más limitado, y actualmente rondo los 70 dólares al mes. ¿Por qué me he quedado ahí? Algunos dirán que es porque no ofrezco más cosas y más contenido. Tendría que hacer un podcast, una newsletter, un canal de YouTube, y todo ello actualizado a diario, supongo. Quizás entonces el número de patrones subiría. Probablemente lo haría, pero no de forma significativa, o al menos no para lo que podría ser el objetivo, que es ganarme la vida solo con Incognitosis.

No sé si eso podrá ocurrir algún día, pero el enfoque no fue ese. Incognitosis era un lugar donde sacarme reflexiones tecnológicas de dentro y también donde publicar algún que otro relato personal o impersonal. Y tanto cuando inicié la campaña como un año más tarde quise dejar tratar de explicar lo que significa esa aportación, que no estaba destinada a hacerme hacer más, sino a recibir esa aportación como premio por lo que ya hacía y había hecho.

En Xataka hoy mi compañero Santi Araújo publica precisamente un tema sobre los creadores españoles que hacen uso de Patreon para financiarse, y ahí estoy yo, contando un poco mi experiencia junto a otros proyectos de éxito como el de AnaitGames. Las conclusiones son tan desiguales como las experiencias, y hay quien desde luego ha puesto más carne en el asador que un servidor con mejores resultados.

Para mí, no obstante, Patreon sigue siendo la demostración de que es muy difícil ganar (bastante) dinero con un blog como el mío, porque hay unos cuantos de este palo en los que la reflexión tecnológica se mezcla con una prosa más o menos afortunada. Sé perfectamente que podría migrar de sector y probar suerte con más opciones, porque como le explicaba a Santi, en Patreon triunfa lo que es diferente y diferencial, por fondo o por forma. Si haces un blog de nicho, o un podcast de nicho, o un canal de YouTube de nicho (por lo que sea, contenidos o formato), es probable que atraigas a una audiencia pequeña pero fiel. Una que no tendrá alternativas, o que no las tendrá mejores porque les gusta mucho lo que haces.

La tecnología no es un nicho pequeño, y la reflexión tecnológica tampoco, así que aunque hay casos de éxito —Stratechery es el más conocido— aquí «compito» con mucha gente. Hay mejores buenas alternativas, y por tanto las opciones de que la gente aporte se reducen: si todos pidiéramos aportación, los lectores acabarían por no ganar ni para pipas.

Tengo suerte, porque aún así hay quien me elige para hacer su aportación. Hay gente que está desde el primer día, gente que lo ha ido dejando y gente que se ha ido apuntando, y lo primero que les digo a todos ellos es lo mismo.

Espero merecer esa aportación.

No es que sienta una presión especial: mis patrones y lectores habituales me conocen y saben que por aquí voy a aporrear el teclado de lo que más rabia me dé cada día, así que no hay una sensación de «tengo que hacer más o hablar de esto en concreto» por ellos. Es cierto que hago algunas cosas extra, como las Incognitosis de Fin de Semana con mi lista de lecturas recomendadas, pero ellos también asumen que como decía ese café con leche (o desayuno gourmet, en algunos casos) al que me invitáis cada mes es una señal de agradecimiento por lo que disfrutan al leerme, sin más.

Mi vida en Patreon ha servido para confirmar eso y otras cosas, como esa cultura del #todogratis que sigue imperando en el mundo hispanoamericano y que nos hace que rascarnos el bolsillo por cosas de las que disfrutamos sea algo raro, inusual, e incluso insultante. «Habrase visto JaviPas, no tengas morro, tampoco eres para tanto«, dirán (diréis), y oye, para gustos los colores. Lo que siempre me sorprende es que aquí tengamos esa cultura y en países sajones y nórdicos sea mucho más fácil encontrar a gente que se está ganando la vida con Patreon porque la gente entiende que lo que hacen tiene valor.

Hasta que ese cambio cultural llegue a España, tendremos difícil que Patreon u otras alternativas funcionen. Lo saben bien medios que se nutren de ese modelo como El Español o ElDiario.es, que son más grandes en magnitud pero que al final tienen la misma filosofía: la de ofrecer contenidos a todos, pero haciendo más partícipes de esos contenidos a quienes aportan porque los valoran especialmente.

Hablé de ello recientemente en aquel ‘Libros y blogs‘, y expliqué que quizás algún día dé el salto y haga un Stratechery a la española, con muchos contenidos para suscriptores y algunos para lectores normales. No es el momento, creo, pero desde luego es una opción abierta para el futuro. Tanto si llega como si no, os enteraréis cumplidamente, porque lo que sí es probable que haga es una campaña Patreon 2.0 algo distinta a la que tengo actualmente. Hay ideas ya planteables pero no planteadas que precisamente tratan de demostrar que algo he aprendido en estos dos años y pico en Patreon: que la gente, como dije hace tiempo, paga por lo que quiere.

Uy, se me olvidaba: si os queréis apuntar, aquí tenéis mi Patreon. Espero merecerlo.

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8 comentarios en “Mi vida en Patreon

  1. A mí me llamó mucho la atención lo que hizo (¿hace?) Pirate Bay de poner a sus «lectores» a minar criptodivisas (Monero, creo) en segundo plano.

    He sopesado la idea de implantarlo en mi web (y en la tuya también podría funcionar). Sin embargo, el modus operandi tendría que ser distinto: Tendría que anunciarse abiertamente y que la gente decidiese colaborar o no.

    Si supiera que no carga en exceso el equipo de la gente, (la ignorancia me disuade) me parece que podría ser una forma maravillosamente justa de monetizar un sitio.

    Aún así, me temo que los ingresos serían bajísimos. Me suena que The Pirate Bay recaudó unos $35.000 en cuestión de días o pocas semanas (además de hacerlo a escondidas de sus usuarios), pero su tráfico es tan brutalmente superior al de nuestras webs que seguramente nuestro equivalente fuese calderilla. Y para molestar por calderilla, mejor no molesto.

    ¿Qué opinas (opináis)?

    • Pues como dices, lo veo poco útil porque los ingresos que generas son ínfimos por lo que he visto por ahí. Igual hago post al respecto, porque aunque la idea es curiosa, desde luego, no parece plantear (de momento) una alternativa válida a la publi, ni siquiera para sitios como TPB.

  2. rfog dice:

    Amo y pedigüeño señor, aquí tu troll residente, favorito y mejor valedor de tus meningíticas expresiones…

    A ver, dos cosas:

    Ya te dije que eso no te iba a funcionar, no con un blog de este tipo. Si escribieras fantasías eróticas de vampiros con zombies gender changer los días pares y macho alfa los impares, quizás habría una caterva de adolescentes granulosos y con las hormonas al 500% que pagarían algo por leerte…

    Segunda: ¿Te puedes creer que desde hace un par de entradas estoy leyendo tus incognichollos aparte de la entrada en sí?

    Moraleja: tu sigue intentándolo que lo mismo sí que funciona. Si yo me he puesto a leer tus incognicochos… (Ni yo mismo le lo creo, tío).

  3. Mark dice:

    Con todo el respeto: sigues criticando con voracidad ese #todogratis cuando lo sufres en primera persona pero al mismo tiempo no tienes reparo en reconocer tus prácticas de descargas de películas (incluso creo recordar, aunque a lo mejor lo he soñado, que alguna vez has comentado que tenías pirateado el plus) o que compartes la cuenta de Netflix con familiares tuyos para ahorrarte esos 5 euros.

    Coherencia, divino tesoro.

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