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Oda al imperativo

Soy poco amante de los extremos y odio los talibanismos, pero en según qué ocasiones hay que ponerse un poco estricto con según qué cosas. En mi caso si tuviera que elegir un tema para ser talibán sería talibán del lenguaje. De nuestra lengua o idioma, el español, claro, que es el que mamo desde que era pequeño, que es herramienta fundamental de mi profesión y que mi madre, filóloga hispánica, ha pulido con collejas correcciones a mi prosa durante toda mi vida.

A ver, chavales. Estamos destrozando nuestro bello idioma. Los americanismos, los vulgarismos e incluso los (necesarios) neologismos se están convirtiendo en el pan nuestro de cada día. Si Cervantes levantara la cabeza probablemente quedaría espantado ante esa borrachera dialéctica que hemos montado.

Yo mismo hago uso de muchos de esos -ismos como parte de mi profesión por maldita necesidad y porque a menudo el término anglosajón no tiene una traducción válida (ejemplos como la palabra wearable son un ejemplo de esto), pero aunque me permito concesiones en ese ámbito, sigo asistiendo a conversaciones diarias con gente que, simplemente, habla mal.

Hay muchos ejemplos de esas patadas a nuestro respetable Diccionario de la Real Academia Española. En casa llevamos tiempo debatiendo sobre nuestras dudas sobre leísmos, laísmos y loísmos, por ejemplo. Tengo artículo pendiente sobre ello, pero aquí tengo que admitir que trato de desintoxicarme del leísmo pero que lo que no soporto es a las personas laístas, a las que obligaría por ley pasar un exámen examen de ortografía y gramática para poder expresarse en público.

El problema es que lo del leísmo y el laísmo tiene más miga de la que parece, pero lo que sí que es imperdonable es el olvido al que tenemos sometido a uno de los tiempos verbales modos gramaticales más bonitos y marciales de nuestro idioma: el imperativo.

Vivo cada día en una pesadilla en la que la gente confunde el imperativo con el infinitivo. Te encuentras con todo tipo de situaciones en las que Lázaro Carreter amenaza con volver de entre los muertos cuando se oye eso de “Niños, iros de aquí”, “chicos, hacer los deberes” o aquello de “llamarme cuando lleguéis”.

Son frases que retumban en mi cabeza y me hacen mirar con otros ojos a las personas que las pronuncian. Es como aquel chiste del chico que se encuentra con la chica despampanante en una discoteca y al presentarse ella sonríe sin decir nada. Él le pregunta “¿No hablas?“, y ella dice “Pa’qué, ¿pa’cagal-la?“. Pues lo mismo. Toda esa gente se convierte en esa chica despampanante que mejor hubiera hecho en no hablar. 

Lamentablemente no me atrevo a corregirles porque sé que casi toda esa gente que habla mal suele tomarse aún peor que la corrijan. Hace poco un buen amigo soltó a destajo un “Contra más…” y me sorprendí por dos veces. La primera, corrigiéndole casi involuntariamente: “tío, no es ‘contra’, es ‘cuanto’“. La segunda, con su respuesta: me agradeció que le corrigiera porque sabía que de cuando en cuando soltaba una patada al diccionario. “Si me vuelve a pasar, corrígeme, por favor“. Ole.

Es la excepción que confirma la regla. A la gente no le gusta que la corrijan (he tenido que consultar las reglas de concordancia para escribir bien ese “la”), así que lo normal es que acuda al “calladito estás más guapo” y no diga ni pío. Lo hago contra mi voluntad, conteniéndome y prometiéndome a mí mismo que algún día gritaré un “¡Usad bien el imperativoooo!”a lo Braveheart.

La prueba más evidente de esa condena de nuestra sociedad es esa actitud permisiva de la Real Academia de la Lengua, que limpia, fija y da esplendor, pero que debería cambiar de lema, porque en los últimos tiempos no hace más que favorecer las patadas a su propio diccionario. Lo de quitarle la tilde al ‘sólo’ y a los demostrativos tiene delito, pero es que los académicos no paran de ceder a la presión popular y abren las puertas a nuevos vulgarismos y a usos de un idioma que yo creo que (con perdón de mis lectores) se está chonificando. 

Aquí quizás debería explicar también que no soy un talibán tan talibán de la lengua. Creo en esa máxima que mi madre siempre me ha transmitido (y que sus profesores le transmitieron a ella) según la cual el uso hace la norma. El problema es que quizás habría que diferenciar entre el buen uso y el mal uso de la lengua.

Estamos condenados por los mindundis de Instagram (maldito Instagram) malhablados. Y también por todo tipo de personas de renombre (merecido o no, como decía) que acaban transmitiéndole al vulgo ese mal uso de la lengua que acaba convirtiéndose en viral e, inexorablemente, en la norma. Es terrible.

Igual me ha quedado un post tirando a pedante, pero si no os gusta, ya sabéis lo que podéis hacer: idos de aquí. No iros, no. Idos.

Que viva el imperativo.


Incognichollos

Esta es una selección con las mejores ofertas tecnológicas actualizadas casi diariamente, como expliqué aquí. Aunque estés en un post “antiguo” las ofertas son de última hora, los Incognichollos los actualizo aparte. Aprovecha, que no suelen durar mucho tiempo 🙂

  • Xiaomi Mi 6 64 GB: el súper telefonazo de este fabricante sigue bajando de precio: todo un Snapdragon 835 con 6 GB de RAM y 64 GB de ROM a un precio fantástico: a 341,90 euros en TomTop con el cupón DSXM664.
  • OnePlus 5 64 GB: el nuevo súper telefono de OnePlus, con cámara dual (16+20 MP), un Snapdragon 835 6 GB de RAM y 64 GB de capacidad (no ampliables). Está a 390,12 euros en GearBest con el cupón OP64ES. A mí, que conste, me gusta más el Mi 6, pero si os importa la pantalla AMOLED de 5,5 pulgadas, aquí tenéis al candidato. Por cierto, la versión con 8 GB de RAM y 128 GB de capacidad está a 511,03 euros en GearBest con el cupón OnePlus5.
  • Samsung Galaxy S7 Edge: el tope de gama de Samsung del año pasado (en su versión Dual SIM liberada) sigue siendo un telefonazo con esa pantalla curvada de 5,5 pulgadas, 4 GB de RAM, 32 GB de capacidad (ampliables) y sobre todo una cámara fantástica. Está a 399 euros en eBay
  • LG G6: el súper teléfono con pantalla casi sin bordes y ese curioso formato 18:9, un Snapdragon 821, 4 GB de RAM, 64 GB capacidad y esa doble cámara de 13 Mpíxeles tan fantástica. Está a precio de risa: 349 euros en eBay. Increíble para un tope de gama de 2017.
  • Clave de Windows 10 Pro: si no queréis complicaros la vida a la hora de instalar este sistema operativo, en Amazon están vendiendo licencias a un precio fantástico, y lo de que sea esta tienda quien gestiona todo da cierta confianza, porque el precio es demasiado bueno: 8 euros en Amazon, uauh.
  • OnePlus 3T: aunque el OP5 ya está disponible este modelo sigue siendo interesante. El Snapdragon 821, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad y una cámara muy maja justifican un precio que no está nada mal: 326,29 euros en Banggood con el cupón 7BGESOP3T64.
  • Teclado Bluetooth para tablet: está en español, es delgadito, compatible con iOS, Android, macOS y Windows y sobre todo tiene un precio atractivo para un accesorio de batalla: 11,57 euros en Amazon. Relacionado: este teclado mecánico con eñe está a 27,99 euros en Amazon con el cupón JODNA9BS.
  • ASUS ZenFone Zoom 128 GB: destaca por su zoom 3x (análisis) y una parte trasera que recuerda mucho a los Lumia 1020. Las especificaciones son curiosas: un Atom Z3590, 4 GB de RAM, 128 GB de capacidad (uauh) y pantalla 1080p de 5,5 pulgadas. Una opción interesante por los 166,56 euros que cuesta en GearBest con el cupón ZX551MH.
  • Alcoholímetro digital: incognichollo offtopic curioso, pero útil. Si quieres comprobar si puedes conducir o no, atento a este dispositivo con 20 boquillas desechables. Está a 12,99 euros en Amazon.
  • Xiaomi Air 13: el portátil más chollo de los últimos tiempos vuelve a estar a precio destacado. Ya sabéis, no tiene desperdicio y es una gran opción si buscáis portátiles de esta gama. Está a 569,84 euros en GearBest con el cupón ESMAIR13 para el modelo plateado, ole. 
  • Moto Z Play 64 GB: uno de los terminales más curiosos del año pasado, y que sigue teniendo su encanto aún hoy, sobre todo por los Moto Mods. Pantalla de 5,5 1080p, SnapDragon 625, 3 GB de RAM, 64 GB de capacidad (ampliables) y cámara de 16 Mpíxeles, todo por 218,63 euros en Banggood.
  • GamePad para Android/iOS: si queréis jugar en vuestro móvil con un mando tipo PS4/Xbox que además tiene soporte para el móvil, atentos al GamePad de Ipega, que cuenta con conexión Bluetooth y batería de 380 mAh. El precio, 12,33 euros en GearBest con el cupón IPEGAES.
  • Clave de Microsoft Office 2016: si además de Windows 10 queréis usar la suite ofimática de Microsoft, aquí tenéis licencias de la versión de 2016 a precio igualmente fantástico: 11,30 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi Note 2 64 GB: el phablet de 5,7 pulgadas de Xiaomi llega con un Snapdragon 821, 4 GB de RAM y 64 GB de capacidad, pero sobre todo con una batería brutal de 4.070 mAh. Si os gustan los móviles grandotes y valoráis que la batería dure mucho, gran opción. Lo tenéis a 278,74 euros en Banggood con el cupón 7BGESMN264.
  • Gafas polarizadas de oferta: incognichollo off-topic, pero es que las críticas son fantásticas para estas gafas que valen tanto para hacer deporte como para dar una vuelta. Polarizadas y con diseño simpático. Adivinad quién acaba de coger unas 😉 Están a 12,99 euros en Amazon.
  • SSD Samsung 850 EVO 1 TB: nada menos que un terabyte de capacidad para esta unidad impresionante de Samsung que tiene un precio estupendo si os apetece tener mucho almacenamiento en vuestro equipo, y muy rápido. Está a 312,60 euros en Amazon (22% dto.). Algo peor en rendimiento pero más barato es el WD Blue de 1 TB que está a 269 euros en PCComponentes. Uauh.
  • Dron DJI Phantom 3: uno de los mejores drones de los últimos tiempos está a precio de escándalo, así que si queréis ir más allá en este ámbito, gran opción. Lo tenéis a 359,99 euros en TomTop con el cupón WCTDJIPH3.
  • Patinete eléctrico Xiaomi: el scooter de Xiaomi es una buena opción para desplazamientos urbanos. Hasta 30 km de autonomía, velocidades de 25 km/h. Todo por un precio de 333,14 euros en GearBest con el cupón GBXMSTE.
  • Xiaomi Mi 5s: la versión más potente del Mi5, que llega con el Snapdragon 821, 3 GB de RAM y 64 GB de capacidad, además de esa cámara de 12 Mpíxeles con el mismo sensor de los Google Pixel. Está a 227,06 euros en GearBest.
  • Xiaomi Mi WiFi Router/NAS: este router que es medio NAS también mola porque tiene un disco duro de 1 TB dentro y porque además de tener WiFi de doble banda tiene NFC (para negociar la conexión WiFi) y un software llamativo. Por 114,84 euros en GearBest y con envío rápido, mola.
  • Xiaomi Air 12: y si queréis ahorrar algo de dinero en un modelo algo más modesto, el 12,5 pulgadas con un Core m3. 4 GB de RAM y 128 GB de SSD es una fantástica opción. Está a 391,13 euros en GearBest con el cupón ESAIR12. La versión más potente con un m3-7Y30 (más eficiente) está a 444,99 euros en GearBest con el cupón NEWMIAIR12.
  • Samsung Galaxy S6 32 GB: un móvil fantástico aunque sea un modelo de hace dos años. Si buscáis una gran cámara y un hardware que no está nada mal lo tenéis en eBay por 229,99 euros. Mucho mejor que muchos actuales con ese precio, creedme.
  • Xiaomi Mi 5 64 GB: la versión internacional de este móvil tope de gama y con precio absolutamente ridículo. Ni Motorolas G5s ni leches. Si buscáis un móvil de garantías compradlo ya, porque además ha bajado de precio: Está a 215,66 euros en GearBest
  • Cámara deportiva 4K: el verano es una época fantástica para juguetear con estas cámaras de aventura estilo GoPro. Como otras muchas, esta ofrece buenas prestaciones a precio ridículo: sumergible gracias a la carcasa incluida, WiFi, grabación en 4K a 30 fps y en 1080p a 60 fps. Está a 17,99 euros en TomTop.
  • Portátil Chuwi LapBook 12.3: un equipo de lo más interesante con un Celeron N3450, Windows 10 Home, pantalla de 12,3 pulgadas con resolución 2.736 x 1.824, 6 GB de RAM y 64 GB de capacidad (ampliables), además de puerto HDMI, 2xUSB 3.0 y batería de 8.000 mAh. Muy, muy cuco por 271,77 euros en GearBest. El modelo de 14 pulgadas es aún más barato, y está a 201,63 euros en GearBest.
  • Xiaomi Mi Max 2: la versión con ROM internacional de este súperphablet de 6,44 pulgadas está súper rebajado. Llega con un Snapdragon 625, cámara de 12 Mpíxeles, 4 GB de RAM y 64 GB de capacidad y esa batería inacabable de 5.300 mAh. Está a 245,47 euros en GearBest.
  • Huawei P8 Lite: este cinco pulgadas (análisis)  sigue teniendo encanto con su Kirin 655, 3 GB de RAM y 16 GB de capacidad. Cuenta con lector de huellas y cámara de 12 Mpíxeles, muy simpático por 150,90 euros en Amazon.
  • Chuwi Hi10 Plus: un tablet convertible que puede haceros un buen servicio en viajes y vacaciones. Cuenta con una pantalla de 10,8 pulgadas (1.920 x 1.280), Intel Atom X5-Z8350, 4 GB de RAM, 64 GB de capacidad ampliables y Windows 10 o Android 5.1. Cuesta 140,97 euros en GearBest con el cupón HI10PLUS, y la funda-teclado opcional (pero que es lo que le da sentido al conjunto) cuesta 25,45 euros
  • Xiaomi Mi 5s Plus: una gran opción para esta variante “grande” del 5s. Tienes pantalla de 5,7 pulgadas, un Snapdragon 821, 4 GB de RAM y 64 GB de capacidad (no ampliables), doble cámara de 13 Mpíxeles (interesante, interesante) y una batería de 3.800 mAh. Está a 264,32 euros en GearBest.
  • Disco duro externo Maxtor 1 TB: Backups al poder, chicos. 49,80 euros en Amazon (25% dto.). 2 TB a 72,40 euros en Amazon (27% dto.) y 4 TB a 124,30 euros en Amazon (35% dto.)

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15 comentarios en “Oda al imperativo

  1. Tomás dice:

    “pero lo que sí que es imperdonable es el olvido al que tenemos sometido a uno de los tiempos verbales más bonitos y marciales de nuestro idioma: el imperativo”.

    Solo un detalle 😀 El imperativo no es un tiempo verbal, es un modo. Tiempos verbales son pasado, presente, futuro y todos los que derivan de estos. El imperativo es un modo, como el indicativo o el subjuntivo.

    Muy buena entrada, me gustó mucho. ¡Buena semana, Javipas!

      • Land-of-Mordor dice:

        Para comillas “tostonas” las alemanas: la primera debajo y la segunda arriba XD

        Lo tienes que pasar mal en la redacción con tus colegas de empresa, que parece que cobran por cada patada al diccionario. A ti te veo más “pulido” con los años.

      • Los alemanes es que son muy suyos 😉 Y me temo que en todos sitios cuecen habas, hay mucha gente que escribe sorprendentemente mal para dedicarse a ello. No hablo de Weblogs SL necesariamente, ojo, hablo de todos los medios en general.

        Gracias por salvarme de la quema. Intento esforzarme en eso y pulir un poco mi ortografía y gramática, sí.

  2. Claudio Martinetti-Montanari dice:

    Hola Javi. Coincido contigo y me ha agradado tu nota de hoy (soy una rara conjunción de informático vía Ingeniería Electrónica, y licenciado en Lingüística).
    Lo que dices es verdad, hay mal uso del imperativo, y ni hablemos del leísmo peninsular, y otras bellezas… Si bien como tu madre decía, “El uso crea la norma”, eso requiere mucho tiempo y estudio antes de oficializar cambios. Siempre digo, a quienes se plantan en el derecho al libre uso, que las ortografías y otras cosas de la lengua son como las normas de la buena mesa: no quiere decir que no vayan cambiando, y que hoy se usen tales o cuales cubiertos, y hace algunos cientos de años casi todo iba a mano; y que dentro de otros muchos años surjan nuevos utensilios. Sí, todo es cierto, pero HOY se usan de determinada forma socialmente aceptada, tanto los tenedores como los acentos gráficos o las haches o los imperativos. No hacerlo es error social.
    Ah… se te “coló” examen con tilde. Sé que lo sabes, pero al mejor cazador se le escapa una liebre.

    • Efectivamente, y por esa presión social no ando corrigiendo a mucha gente que cada vez que habla suelta alguna burrada inquietante.

      Tengo una relación extraña con la palabra examen, mi subconsciente, por alguna razón, se empeña en que añada siempre una tilde que no se debe poner 😉 ¡¡Bien visto!!

  3. Alonso González dice:

    Javier, ¿sería mucho pedir que en vez de “tablet” usaras “tableta”?. Me parece que esta palabra anglosajona tiene una traducción válida al español (http://www.fundeu.es/recomendacion/tableta-tablet-portatil-laptop-notebook).
    Podría seguir con lo de “smartphone” (http://www.fundeu.es/recomendacion/smartphone-telefono-inteligente) pero con lo de la tableta ya me conformo con un primer paso en la mejora del idioma.

  4. mk360 dice:

    Interesante artículo. Pasa que dado que inet hace que los hispanohablantes nos mezclemos hay formas que simplemente por estos lados no se usan. Así las cosas, el olvido de que hablas acá si que no puede estar más que confirmado, puesto que en tu ejemplo, acá el iros se enseña en el cole, pero simplemente no se usa en la práctica, se enseña porque forma parte del habla hispana pero la parte final habría dicho “váyanse de aquí”, y si yo pretendiese decir “iros” sacaría más de alguna sonrisa… o lo asociarían a los modos de los abogados, que después de todo es a lo que me dedico. Si a eso le sumamos que en gran parte de latinoamérica el anglicismo antes de estar mal visto es una opción que se adopta con conocimiento de causa, se nos va toda pretención de un “español correcto”, claro que la corrección para los latinos es distinta jeje.
    Supongo que en el fondo eso es lo que le ocurre a la Sra. RAE, que se encuentra con la necesidad de incluir a los otros que llevamos el español por el resto del mundo y por tanto, por muy incorrectas que sean formas determinadas para el caso del español castellano, al final se imponen simplemente porque somos más. Algo parecido para los acentos… sumando además que los pobres se ven desfavorecidos en los teclados virtuales, que la segunda lengua de algunos no los usa…

    • Claro, mi madre es de Sta. Cruz de Tenerife y le pasa igual con el “váyanse”, para ella decir “idos” sería bastante raro 😉 Por eso entiendo bien que todos los países en los que también se habla español tengan sus usos y costumbres, es normal. Yo quería centrarme en el español de España, que es el que conozco y uso, y del que me rechina oír ese mal uso del imperativo. Como también me rechina el ‘dequeísmo’ o ese abuso de vulgarismos y anglicismos (del que yo me he contagiado).

      Es bueno ir adaptándose, pero como decía en el texto, no a costa de promover malos usos del lenguaje, por muy populares que sean. Esa, claro, es una opinión minoritaria. A ver ahora cómo le dices tú a alguien que lo de cocreta está mal dicho. Argh.