Bueno, en realidad nuestro (¡pipi!), pero como siempre hago este tipo de entradas con ese título, no quería fallarle a la tradición. Sea como fuere, sí, somos los nuevos y orgullosos propietarios de un Tesla Model Y tración trasera estándar. Uno como este, en color gris sigilo y que aun siendo el modelo «básico» me parece una absoluta maravilla.

Lo cierto es que en casa llevábamos tiempo valorando lo de cambiar de coche. El Ford Kuga de mi mujer que usábamos como coche familiar llevaba con nosotros desde 2010, y tras 260.000 km empezaba a tener problemas cada vez más serios. En 2022 publiqué por aquí un post hablando de que el Kuga nos había dado un buen susto y estuvimos a punto de tener que comprar coche nuevo. El momento no era ideal, pero estuvimos barajando un Hyundai Tucson PHEV que rondaba los 36.000 euros. Los comentarios estuvieron muy animados entonces —voy a tener que hablar más de coches, tema del que controlo cero pelotero—, pero el caso es que al final no movimos ficha. Nos quedamos con el Kuga a ver cuánto aguantaba sin empezar a ser un tragaperras de taller.
El pobre Kugita ni siquiera llegó a darnos muchos sustos gordos más, pero en los últimos dos años se le han ido notando cada vez más los ruiditos y los achaques y los fallitos. Las visitas al taller han ido siendo más frecuentes y poco a poco hemos ido valorando la opción de comprar coche nuevo. Inicialmente la idea era comprar un híbrido enchufable porque era el coche perfecto de los indecisos como nosotros: ni te condicionaba en un sentido, ni lo hacía en el otro. Tenías lo mejor y lo peor de los dos mundos. Un medias tintas, vaya.
Vimos algún que otro modelo en los últimos meses. Por ejemplo, nos dimos una vuelta para ver el Ford Kuga PHEV, que me pareció simplón y escaso. A mí me encantaba y convencía mucho el BYD Seal U DM-i, pero cuando fuimos a verlo nos dimos cuenta de que aun siendo gigantesco, el maletero era sorprendentemente escaso, creo recordar que menor que el de nuestro Kuga. Eso era línea roja infranqueable, porque a Sally le gusta saber que cuando nos vamos de viaje puede llevar toda la casa de mudanza sin problemas. Ese maletero no servía, claro.
El último candidato, también híbrido enchufable, fue el Omoda 7 SHS que vimos a principios de febrero. Tenían además una oferta promocional en la cual teóricamente te ofrecían la versión premium a precio de la estándar y a un precio de lanzamiento de 33.000 euros. Esa promoción tenía una letra pequeña importante, porque cuando pedimos financiación, la comercial que nos atendió nos comentó que el TAE para la financiación era, atención, redoble de tambores, del 12,75%. A mí aquello me dejó frío. Para eso pido un préstamo al banco, que me va a salir más barato, bonita, me dieron ganas de decirle. Qué burrada. Y eso sin extras, sin revisiones gratuitas o detalles adicionales. El coche nos moló, pero no tanto.
Hubo otro detalle en todas esas visitas a los concesionarios. Uno que quizás hayáis vivido también y que me llamó especialmente la atención. Tú ves el coche, te lo enseñan, el sol sale y suena música de Enya, sonrisas profidén, facilidades máximas, transparencia total, aquí estamos para lo que necesitéis, promesas de que tu vida va a ser maravillosa y de lo más instagrameable, y luego llega el momento delicado: ¿vale, y esto cuánto nos va a costar? Y entonces el panorama cambia. Nubes grises, música de la batalla del Abismo de Helm y de repente el comercial mira su pantalla y empieza a teclear oscuros códigos negrománticos que tu no ves porque estás en su sillita, frente a él o ella, sonriendo nerviosamente. Él o ella sigue sonriendo, pero ahora la sonrisa tiene poco de profidén, es más chunga. Y entonces saca una hoja por impresora con las especificaciones y el precio y te dice algo tipo, «pues mirad, con el descuento patatín exclusivo de la marca, las ayudas patatón que ya veremos si os dan y la configuración se os queda en un maravillosos chorrocientos mil euros». Y a priori no te parece mal, todo parece cuadrar, pero cuando estás mirando la hoja se para, respira y te dice:
—¿Y vuestra idea es financiar, o no?
Y ahí estoy seguro de haber visto un hilillo de sangre en el colmillo de él o ella en todos los casos. Pero lo curioso es que cuando empiezas a decir que sí, que claro que financias (ya le sacaré yo partido a mi dinero esos cuatro/cinco años como pueda, majete), ellos vuelven a sus códigos negrománticos y a hacer cálculos. «¿Cuánto queréis dar de entrada? ¿Y de mensualidad?», y es curioso, porque nunca te enseñan esos cálculos ni te permiten jugar con las cantidades para que vayas valorando. Pero lo peor no es eso: tú les dices: «vale, ¿me puedes dar los datos de la financiación?», y los comerciales te lo apuntan… a boli. Así lo hicieron dos de los tres (el tercero ni recuerdo qué hizo), que nos hicieron una especie de anotación a toda prisa y con mala letra en el presupuesto inicial que nos habían entregado. Sin indicar el TAE (que tuve que preguntar por correo aparte) y sin demasiados detalles novayaaserqué. En cierto momento le pregunté a la comercial si podía decirme qué pasaba con los datos de la financiación, que si eran secretos. Y ella me dijo: «claro. Podría decírtelos, pero luego tendría que matarte«. A ver, por supuesto que no le dije nada de eso, pero es que es imposible no meter aquí esa escena épica de Top Gun. El caso es que no entiendo por qué lo hacen así (o sí), pero me pareció un detalle muy chungo. Muy opaco y muy de me da miedito comprarte un coche.
Y entonces, giro de 180º.
Los que me leéis desde hace tiempo puede que recordéis que en 2020 escribí un post titulado ‘Cuando sea mayor quiero comprarme un Tesla‘. Era cierto entonces, y lo ha sido después. Ya en aquel post decía que quise tener un Model S, luego un Model X y luego el Model 3 porque básicamente todo lo que sacaba Tesla me fascinaba. Bueno, todo menos el Cybertruck. Cuando lanzaron el Model Y aquello me pareció igualmente estupendo, pero había un problema: a Sally no le convencía. Demasiado minimalista, demasiado simplón, el diseño no le acababa de acabar. La opción siempre estuvo en la recámara cuando mirábamos coche, pero era como la que descartábamos porque «uf, es que un coche 100% eléctrico, es un poco riesgo, y si, y si, y si».
Pero hete aquí que entró en escena un compañero de trabajo de Sally que es tan friqui como nosotros o más y que llevaba tiempo con el Model Y Juniper. Quedamos una tarde para tomar una ración de oreja y unas cervezas y nos pusimos a hablar del Tesla. O más bien se puso él, porque no paró. Deberían contratarle de comercial, porque poco a poco a Sally y a mí nos entraron unas ganas enormes de comprar uno. Tras las decepciones con los que habíamos visto y sus condiciones de pago, salimos de aquella reunión con la idea bastante clara de que igual el Tesla sí que nos cuadraba. De hecho no solo lo hablamos con él, sino con mi viejo y gran amigo Xavi, que tiene un Model 3 desde hace año y medio y no paraba también de darme consejos y hablarme maravillas del coche. No eran testimonios de youtubers o de gente random, sino de gente que conocíamos y de la que nos fiábamos, pero es que es difícil oír críticas de los Tesla, creo.
El caso es que el siguiente fin de semana hice algo que no había hecho (o no con demasiada atención): me conecté a la web de Tesla y empecé a juguetear con su configurador, y entonces me di cuenta de por qué Tesla está donde está y los demás están en otro lado. Al menos en esto, porque el proceso de compra es tan sencillo y alucinante que casi da miedo. Y eso es lo que hicimos. Comprarlo. Utilizamos además un código afiliado que nos dio este amigo de mi mujer, que ganaba 1.000 km de recarga en supercargadores (qué menos después de toda la información que nos dio) y eso nos daba a nosotros también esos 1.000 km, así que chachi pistachi.
Para empezar, la información está ahí, clara y transparente, además de presentada de una forma ejemplar. Muy estilo Apple, sin trampa ni cartón, lo que hay es lo que ves. Pero es que lo mejor es que todos esos datos de pagos y financiación que en los concesionarios parece ser información clasificada aquí está a la vista desde el primer momento. Configurar tu forma de pago y tu financiación es como debería ser en cualquier lado: algo que puedes tocar para probar con la entrada que quieres dar, la cuota que quieres pagar y por supuesto los extras y el modelo que quieres elegir. Todo está ahí, y básicamente puedes comprarte un coche de 40.000 euros (o más) en cinco minutos como quien compra un móvil. A mí eso me parece alucinante.
Luego, eso sí, viene el proceso de compra. Los siete pasos, creo que los llaman, porque nada más reservar tu Tesla (previo pago de una señal de 250 euros) te instalas la app en tu móvil y hay siete pantallas en un carrusel con etapas del proceso de compra que tienes que ir completando según cada caso. Ahí están por ejemplo las opciones para entregar un coche como parte del pago, contratar la financiación, completar la financiación, concertar la cita de entrega, realizar el pago final o, por fin, ir a que te entreguen el coche. Nosotros decidimos entregar el Kuga, por ejemplo: llamé a un par de sitios en los que te compran tu coche pero en ambos me dijeron lo mismo: el coche tiene muchos kilómetros y solo te lo compraban si usabas ese dinero para comprar otro coche de ellos. No era el plan, así que declinamos. Tesla te pide que hagas algunas fotos y y tomes algunos datos del coche que quieres entregar, y con eso te hacen un presupuesto que puedes aceptar o declinar. Nos pareció una cantidad modesta pero razonable, y lo cierto es que el Kuga cada vez pintaba a dar más problemas, así que Sally decidió —que para eso era suyo— que sí, que con gran dolor de corazón prefería entregarlo y que el Kugita ya había cumplido con creces.
No me enrollaré aquí detallando el proceso de compra, pero en nuestro caso fue algo acelerado porque nos daban fecha de entrega apenas dos semanas después de haberlo pedido. Tan rápido fue todo que acabamos un poco agobiados porque necesitábamos que nos aprobasen la financiación para que matriculasen el coche para contratar el seguro, y todo eso se hizo en 3 o 4 días y como digo, un poco atropelladamente. Aquí debo decir que aunque la experiencia de compra web fue genial, Tesla te asigna un «Tesla Advisor» para ir gestionando los pasos y la chica que nos tocó a nosotros era bastante desastre y poco proactiva. Eso hizo que el proceso fuera agridulce, pero dio igual porque aunque al final la fecha de entrega se retrasó unos días, la semana pasada fuimos a recoger nuestro Tesla Model Y.

Los que tenéis un Tesla ya sabéis bien cómo es esa entrega. A mí me habían contado ya el proceso y también vimos algún vídeo —porque durante todos esos días no paramos de ver vídeos—, así que hubo pocas sorpresas, pero eso no importaba mucho: salimos del concesionario de Tesla en Fuenlabrada —creo que allí entregan muchos— felices y un poco nerviosos porque todo era nuevo para nosotros. Yo había conducido algún eléctrico en alguna ocasión y también automáticos, e incluso conduje brevemente un Model Y hace unos meses, pero ni siquiera llegamos a probar el Tesla antes de comprarlo. Así somos nosotros. The Crazy Ones. The Misfits.
Apenas llevamos una semana con el coche, pero la verdad, estamos alucinando con todas sus pijaditas porque claro, el salto desde el Kuga hace que todo nos parezca un poco de nave espacial. A mí me fascina lo del autogiro —lo probamos el sábado en un miniviaje largo que hicimos— y lo maravilloso que es conducir con un solo pie y casi solo con el acelerador porque el freno está casi de adorno, pero en general es todo. El silencio, la suavidad, la potencia instantánea que te entrega —y eso que el nuestro es el básico de 299 CV, insisto—, las pijaditas mil que tiene y lo bien pensado que está todo. Cómo se nota que el amigo Elon lleva ya unos añitos en esto, porque ciertamente es un producto súper redondo, súper maduro, súper «it just works». La atención al detalle es también sorprendente, y ahora mismo me dan ganas de ir a dar una vuelta con él solo por dar una vuelta con él. Es fascinante, como también lo es lo bien que funcionan los superchargers y lo majos que son los otros propietarios de Tesla que te encuentras en ellos porque en dos que hemos estado, en dos que se nos han puesto a hablar con nosotros súper sociables y amigables. Da un poco de miedo que tus compis de Tesla sean tan majos, no sé. Sally yo creemos que igual nos hemos metido en una secta.
Probablemente hable bastante más del Tesla en el futuro, porque hay mucha tela que cortar aquí. Como el tema de cargar fuera de casa, o el hecho de hacer viajes largos, o el hecho de que lo único que echo de menos es no poder usar Waze, o el hecho de que sigo sin estar del todo seguro de si tengo que cargar del 20 al 80 o directamente al 100 porque mi Tesla tiene batería LFP (creo), o el hecho de que hay todo un mundo de recambios y pijaditas que colocarle, y otros muchos más hechos.
De momento, felicidad, porque chicos, ya soy mayor. Ya tengo un Tesla.
PD. Dicho lo cual, no sé si recordáis un post que publiqué unos años después. Se titulaba ‘De mayor quiero tener un Xiaomi SU7‘.
No os digo ná.
Y ahora, a disfrutar con salud del Tesla. Ele.
PD II. Si estás pensando en comprar un Tesla y quieres usar mi afiliado, fantástico, porque tanto a ti como a mí nos darán 1.000 km de recarga en los supercargadores de Tesla con este código. ¡Ole!

¡¡¡Enhorabuena!!!
Gracias 🙂
A disfrutarlo. Los nuevos 3 y X parece que por fin están pulidos y son productos muy redondos. Pena que ahora Tesla abandone la fabricación de coches.
Es cierto que han dejado claro que ahora los focos son la conducción autónoma y los robots, pero eso no significa que vayan a dejar tirados a millones de propietarios. De hecho lo de la conducción autónoma a mí me parece fantástico, el FSD promete cada vez más y no me importaría usarlo si me compensa. Veremos.
Me encantaría decirte muchas cosas, porque de coches, kilómetros, reparacionea y amortizaciones, por suerte o por desgracia, sé un poco. Pero me iba a salir un comentario como para publicar un libro.
Yo soy de leer y escribir mientras me siento en mi trono, ya sabeis, mientras aparco el submarino, y hoy creo que no voy a tardar mucho en liberar a Willy, así que no me iba a dar tiempo a sacar lo mejor de mí (en referencia al comentario, no a la actividad fisiológica).
Por otra parte, soy consciente de que la ignorancia es felicidad, y hay muy pocos elegidos que se aventuren por la pastilla roja.
Asíque sólo te voy a decir (aparte del pedante, innecesariamente gráfico o prejuicioso preludio) que disfrutes de tu (gran) coche. Me siento muy contento por tí.
Sólo tengo una duda: ¿vas a ponerle la famosa pegatina del «I bought this before Elon went crazy» o vas a lucirlo tal cual con orgullo?
Intuyo que tu (experta) opinión sobre el Tesla no es muy buena, así que en cualquier otra visita al Sr. Roca si quieres te puedes extender un poco más. Ya explicarás lo de la pastilla roja y lo del prejuicioso preludio, que no pillo porque tu prosa escatológica es difícil de descifrar. Pegatina sí habrá porque ya teníamos una «regional» en el Kuga, pero no la de Elon.
Gracias por tus buenos deseos. No te cortes otro día y cuéntame (y cuéntanos) que seguro que tu visión es interesante. Saludos..
No te preocupes. Mi cabeza va a mil por hora por las mañanas.
Llevo tres horas conduciendo en silencio, tranquilamente, pensando en este artículo, en qué te diría, desde el punto de vista técnico, social, filosófico, biológico… Y no hace falta tanto. Ya te digo, a mil por hora.
Podría darte mi opinión de las cosas, pero sería MI opinión, y cada cual debe tener la suya.
Lo importante es que has comprado algo que te hacía ilusión, y sé que lo vas a disfrutar muchísimo, da igual si los demás opinamos que es buena o mala compra. Y por ello me alegro por tí, porque vas a ser feliz con tu compra, y yo me alegro de que lo seas.
No tengo mala opinión de los Tesla. Al revés. El hecho de que muchas marcas copien, o traten de copiar los Tesla, con mejor o peor resultado, dice mucho de lo que Tesla ha creado. Eso es un hecho objetivo, no una opinión.
Yo compro mis coches basándome en mi uso, expectativas, gustos reparabilidad, acceso a recambios y coste, tratando de equilibrarlos todos. La ecología la descarto porque aún no tengo claro qué contamina más, si el petróleo o las baterías. Pero lo que es mejor para mí, difícilmente va a ser lo mejor para nadie más.
Luego está el contexto geopolítico: ¿es más seguro y/o económico atarse a la electricidad o al petróleo de aquí a 20 años? Sería más fácil adivinar el número de la lotería que responder a esto. De nuevo, yo tengo una opinión pero no una bola de cristal, así que en boca cerrada no entran moscas.
Aquí lo importante es que has compartido tu experiencia con tanto detalle que la adoptamos y hacemos nuestra. La experiencia de uno, transmitida gratuitamente a muchos. El software libre del conocimiento. Eso es muy valioso y noble, y lo valoro muchísimo. Muchas gracias!
Por cierto, yo tengo un Polo 1.0 TSI del 2019. Y si tuviese que cambiarlo mañana, me compraría sin dudar el Mazda MX5.
Muchas gracias R.Torres, claro que sí, las opiniones son eso, opiniones. Este humilde blog me sirve para expresar las mías en estos posts, pero ahí están los comentarios para que hagáis lo propio.
Sigues sin desvelar mucho pero entiendo que de momento eres más de coches con motores de combustión. Lo veo perfecto, y el Mazda MX-5 mola un montón, así que si algún día vendes tu Polo tienes mi seal of approval. Yo he tenido un poco en cuenta también el tema de los combustibles fósiles y la energía pero aquí hay incertidumbre total, así que he valorado lo que para mí era más interesante (ahorro, no tanto «soy bueno para el medioambiente») y mi uso personal del coche, que es bastante light. De hecho el Tesla Model Y me va un poco grande porque podríamos haber optado por algún eléctrico 100% más de andar por casa para ciudad y conservar el Kuga para viajes por ejemplo, pero al final nos decantamos por esta opción y creo (espero) que no nos vamos a arrepentir. De momento, como digo, súper felices.
Saludos y gracias por compartir también esas reflexiones y experiencias, eso enriquece un montón todo el contenido, así que no pares ?
Pues llevo varios años con ganas de comprarme un Tesla, y he mirado y jugado con su web para mirar diferentes modelos. Me gusta mucho, yo creo que todos los que tenemos un poco de fascinación por la tecnología, nos gusta el Tesla y la posibilidad de su conducción autónoma. Pero siempre me ha quedado la duda de mis viajes a Asturias, que implicaciones tendría cargado con mi familia, no podría llegar con carga baja al pueblo, me preocupa la carga en esos días señalados en que me muevo (Domingo de semana santa enseguida) y la disponibilidad de cargadores en la ruta para todos los que estemos ese día en la carretera que seremos muchos…
Quedaré atento a tus comentarios, y si me decido, por supuesto usaré ese código.
Misma preocupación que tenía yo, Goyo, y te voy a poder contestar este mismo verano porque haré ese mismo viaje. De todos modos estoy razonablemente tranquilo con eso. La infraestructura de carga ya es bastante buena en casi todos lados, y aunque hay zonas en las que la cosa puede ser más incómoda (o sea, que lleve más tiempo) dudo que a estas alturas sea un problema.
Los supercargadores de Tesla resuelven el problema durante el viaje. Y una vez en tu destino, cuando no hay supercargadores sí hay otras opciones siempre. Más o menos lejos, más o menos potentes en carga, pero que te permiten resolver este problema. Si quieres bájate Electromaps y buscas cargadores por tu zona de destino: dedicar un rato a cargar bastante la batería (la del Tesla con un cargador de 50 kWh (que no es súper rápido) en una hora va a quedar bastante rellenita) puede ser un poco «bajón», pero si te lo tomas con filosofía (escuchar un podcast, darte una vuelta, comer algo, leer, trabajar con el portátil en el coche) yo creo que se hace bastante asumible.
Seguiré contando por aquí, y si te al final te decides ya contarás. La secta esta es maravillosa ?
Hay un grupo de propietarios de Tesla que casi cada año organiza un viaje a Cabo Norte, así que creo que puedes ir a Asturias
Yo creo que igual llegamos a Asturias, sí.
Javi y familia. ¡Me alegro por vosotros!. ¡Es lo único que te faltaba ya a tu colección de gadgets! XD
Te habla un usuario de un Model Y LR que lo lleva disfrutando desde el 2022. Superencantado, no, lo siguiente. ¡Cuando pruebas un Tesla te das cuenta de lo lejos que están del resto de marcas en todo!. A disfrutarlo a tope.
Muchas gracias Albert, la verdad es que la cosa promete. Me alegro también por ti y gracias por confirmar que sigues súper contento con la compra. Abrazo!
Felicidades por el coche, disfrútalo y que solo tengas que pasar por taller lo justo y necesario por que como tengas que hacer uso de la garantía este párrafo te va a retumbar hasta el fin de los días, «Tesla te asigna un «Tesla Advisor» para ir gestionando los pasos y la chica que nos tocó a nosotros era bastante desastre y poco proactiva.»
Por lo demás a disfrutar y tocar madera o metal o plástico depende de lo que tengas a mano.
No te entiendo bien, Orlando. ¿Por comentar que atención d la persona de Tesla fue decepcionante voy a tener mal servicio luego si lo necesito? Eso tiene poco sentido. La garantía es la que es, y no he leído quejas de esto.
Enhorabuena por la compra JAvi, que lo disfrutes. Un abrazo, Ramón.
Gracias Ramón, abrazo.