Tecnología

Facebook se muere

Hay empresas y productos/servicios que huelen a muerto. Stadia, que cerró ayer, lo hacía, pero antes ocurrió con otras, como LG y su división de móviles o Palm, que también lo tenía muy crudo a pesar de su pasado.

Algunas resucitan, eso sí. Es lo que parece haber pasado con Intel, que apuntaba a ser la nueva Nokia y que ha logrado levantarse aunque aún haya algún que otro titubeo (hola, Intel Arc).

Facebook tiene esa posibilidad. La de resucitar, digo. Para lograrlo, eso sí, la carambola tiene que ser prodigiosa, porque la apuesta por el metaverso empieza a ser absurda. Lo que pasa es que ahora la vemos así, pero cuando Apple, Google o Microsoft han estado o están en el ajo y quieren ponernos gafas a todos, yo al menos dudo. Igual la cosa acaba teniendo sentido y nos convertimos en ñafotas.

Pero con todo y con eso, en Facebook lo tienen muy, muy complicado. No paran de meterse tortazos, y las reacciones a esos tortazos están siendo cada vez peores. Lograron salir vivos de diversos escándalos de privacidad —como el caso Cambridge Analytica o los robos de datos masivos—, y aunque el valor de las acciones caía, Facebook volvía a recuperar el aliento. Parecían inmortales.

En un año el valor de las acciones de Facebook/Meta ha caído en picado. Mucho más que otras Big Tech, ojo. Todo empezó en febrero, tras anunciar la caída de usuarios. Fuente: Google Finance.

Pero no lo eran. En febrero Facebook anunciaba que perdía usuarios por primera vez en su historia, y aquello significaba el fin de una era. La red social había dejado de importar, y la culpa era en parte de la propia Facebook, que de repente ni siquiera se llamaba Facebook.

Mark Zuckerberg estaba viendo cómo su castillo de naipes se derrumbaba. La red social que conquistó a buena parte del planeta dejaba de ser relevante: la gente ya no acudía a ella porque ya no molaba. Ni siquiera Instagram era ya tan pintona: de repente la gente (=jóvenes, que son los que mueven esto) estaba en TikTok.

Hubo otros factores, claro. Apple le hizo la puñeta a Facebook con su App Tracking Transparency. De la noche a la mañana los ingresos publicitarios de Facebook cayeron en picado y provocaron que la empresa, indefensa y dependiente de ecosistemas que no eran suyos (Android e iOS) se quedara colgada. Había que buscar una escapatoria, y Zuck creía que la tenía. Esa escapatoria era el metaverso.

Pero el metaverso, más que una escapatoria, se está convirtiendo en una trampa. La inversión en este ámbito está siendo formidable, pero los resultados son por ahora casi nulos. Y los que no son nulos son un meme, una mala copia de Wii Sports.

Es cierto que la situación económica no ayuda. En Bloomberg contaban ayer cómo Meta ha anunciado una reorganización de equipos que llevará a despidos por primera vez en su historia: eso es muy, muy mala señal, y aunque como digo el parón en contrataciones afecta a otras tecnológicas, que Meta tome esta decisión es significativo.

Yo, la verdad, no le veo fácil escapatoria. Sigue siendo una empresa gigantesca, por supuesto. Instagram y WhatsApp son demasiado populares para que la cosa cambie a corto plazo, pero como explicaban hace meses en The Guardian, el efecto red que encumbró a Facebook ahora va en su contra:

Los efectos de la red funcionan en ambos sentidos. Si el número de usuarios empieza a descender, el círculo virtuoso se convierte de repente en vicioso, provocando una espiral descendente. Tal vez esto es lo que TikTok ya está haciendo a Instagram de Facebook, por ejemplo. Zuckerberg es lo suficientemente inteligente como para saber que su posición de amo del universo actual puede ser transitoria. Sic transit gloria y todo eso. Lo que puede explicar por qué planea ser el amo del metaverso que viene.

Exacto. Lo que decía de la escapatoria. Si será o no tal, lo veremos. De momento el germen de todo, Facebook, va a pique —aunque tarde años—, y se va a pique por la razón más peligrosa del mundo:

Ya no mola.

Y cuando no molas, la gente huye para estar donde mola estar. Como esos bares vacíos al lado de los que están llenos. Pues igual.

Lo dicho. Aquí huele a muerto. Veremos si el metaverso logra resucitarlo.

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2 comentarios en “Facebook se muere

  1. Manuel dice:

    Solo soy un simple usuario de FB. En su momento me gustó, cuando en el muro solo salían las entradas de los amigos y por orden cronológico. Era divertido. Pero cuando el muro dejo de ser cronológico, con el famoso algoritmo, y sobretodo me encontraba con entradas que no eran de mis amigos, empece a perder interes, hasta tal punto que desde hace años ya solo lo uso para subir fotos de una actividad que comparto con unos amigos. Porque están ellos, si no ya me hubiera dado de baja.
    No tiene ya ninguno de los atractivos que tuvo en su inicio, cuando me servia para estar en contacto con los amigos o compañeros.

  2. Pingback: Burbuja | Incognitosis