Tecnología

No seas casposo, Open Source

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Me he enterado hoy, pero fue le pasado 1 de abril cuando se anunció la llegada de GnuCash 3.0. «¿GnuCash? ¿Pero de qué me hablas, JaviPas?», puede que digáis algunos.

Pues os hablo de uno de los mejores ejemplos de lo mejor y lo peor que tienen Linux y el Open Source. Para empezar no está de más recordar que esta aplicación de contabilidad lleva desarrollándose desde hace 20 años, algo que desde luego es chocante si nos fijamos en ese número de versión: ¿!¿!Tres versiones principales en dos décadas!?!? Bienvenidos al maravillo mundo de la honestidad software, en el cual uno no salta de versión en versión aun cuando esas versiones no aportan nada especialmente notable.

La primera versión de apareció en junio de 1997, y no lo hizo con ese nombre: se llamaba X-Accountant, aunque cambiaría de nombre a GnuCash en abril de 1998. El caso es que el desarrollo fue evolucionando y creciendo con el objetivo de convertirse en una alternativa a desarrollos como Quicken o el legendario Microsoft Money, muy conocidos en los 1990 y los 2000 por quienes eran aficionados (o profesionales) de la contabilidad doméstica o incluso, diría, de alguna que otra PYME.

Pero me estoy liando. GnuCash, para resumir, les acabó dando patadas a casi todas ellas en cuanto a prestaciones, aunque luego aparecerían opciones interesantes. De entre todas ellas (hay unas cuantas en el indispensable AlternativeTo.net de turno)  a mí me suena sobre todo el servicio online de Mint (precursora de las apps de fintech actuales, yo diría) aunque por lo visto hoy por hoy HomeBank es bastante popular. Seguro que muchas de esas alternativas no están mal, pero GnuCash tiene ese encanto de las aplicaciones Open Source: el código está disponible, así que puedes aprender de él, auditarlo  modificarlo a tu gusto. Seguro que no lo haces, pero solo el hecho de que esté, mola.

El problema de GnuCash no es que sea algo complejo de usar para quienes no entendemos casi ni papa de economía. El problema es que su interfaz visual no es fea: es casposa. Seguro que a los que usan el programa esto no les importa demasiado, pero eso puede convertirse en un problema (si es que no lo es ya) a la hora de convencer a nuevos usuarios.

Uno se pasea por los pantallazos de GnuCash y ve cómo todo es correcto, simplón, y casposo. Lo es por todos lados, no solo en la aplicación, sino fuera de ella: el sitio web de GnuCash básicamente te escupe fuera. Es como ver un sitio de Geocities de los 90. Lo mismo si te intentas leer el anuncio oficial del lanzamiento: la lista de nuevas características para usuarios y desarrolladores es un tocho infumable. Impecable a nivel técnico y descriptivo, pero infumable para quien sólo quiere que le vendan la moto.

Are you f**king kidding me?

Que es lo que le hace falta a GnuCash. Vender motos. Sobre todo porque las motos que vendería serían estupendas. La aplicación es fantástica (o eso dicen todos los análisis), pero es que es difícil convencer a alguien de que la use cuando su interfaz es tan poco atractiva. Que sí, que uno puede buscar la simplicidad y ahí cumple, pero de nuevo, yo hablo de convencer a nuevos usuarios. Alguien que busque una aplicación de contabilidad y vea la web de GnuCash y la web de, por ejemplo, YNAB (You Need A Budget), probablemente preste más atención a esta última porque es «mona».

El sitio web y los pantallazos convencen, y eso es importante, al menos al principio. Puede que luego la aplicación sea una castaña, ojo, pero entra por los ojos. GnuCash hace que los ojos te exploten, o casi. No invita a probarla. Es como ese plato de comida que probablemente esté riquísimo pero que tiene un aspecto lamentable.

Ese es el problema. El de las apariencias. Y como vivimos en un mundo de apariencias, el Open Source fracasa porque es feo, o casposo, o las dos cosas. Ya lo comenté no una, sino dos veces hace unos años, y aunque haya excepciones me reafirmo: el Open Source necesita menos programadores y más diseñadores.

El mundo funciona así, señores desarrolladores de aplicaciones Open Source. Estamos ante la condena de Instagram, de las apariencias y del postureo. Uno elige el vino por la etiqueta, y compra el libro por la portada. No hay más. Cuenta más saber venderte que tener realmente valor. Y el Open Source es demasiado honesto, demasiado técnico. Demasiado casposo.

Por favor, Open Source, deja de ser casposo. Ya está bien.

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22 comentarios en “No seas casposo, Open Source

  1. Pablo dice:

    Excelente, me encantó poder leer lo que pienso de muchos programas OpenSource, ejemplo GIMP, que es buenísimo, pero muy poco atractivo a los ojos de alguien nuevo. Lo uso de costumbre, pero estoy seguro que si fuera mi primera vez con el programa, no le daría ni 5 minutos de mi tiempo

    • Yo creo que GIMP tiene un problema bastante tonto: el de querer hacer las cosas ligeramente distintas a Photoshop. Si puedes hacer lo mismo y lo haces, por qué no copiar también el funcionamiento para ofrecer la alternativa libre de forma más atractiva?

      • Land-of-Mordor dice:

        Porque luego llega Adobe y te mete pequeña demanda sólo por hacer algo de la misma manera en la interfaz aunque luego internamente no tenga nada que ver. Y una demanda de ese tipo puede literalmente acabar con quien esté detrás del desarrollo de GIMP.

    • Uf, a mí eso me da miedito (más que ver mi economía diseccionada en local) pero oye, cada cual es cada cual. (He corregido tu enlace y borrado el comentario en el que lo avisabas)

  2. Javier, mira que te leo y me parecen interesantes muchos de tus artículos (aunque no comente), pero cuando te pones a darle palos al software libre por estos temas, sabiendo que has sido redactor sobre software libre, no te entiendo.

    Deberías saber que el foco del software libre no está en el diseño, y aquellas aplicaciones que sí lo tienen en sus prioridades son tan pocas que al final es anecdótico. En Linux, con su diversidad, no hay líneas de diseño claras, o hay muchas, no sé (las de Gnome, las de KDE, las de Elementary…), pero en el momento en que instalas una aplicación de fuera, adiós. E imagino que eso pasa en cualquier SO: en Mac se cuida bastante el diseño, y también las hay realmente feas. No te veo criticarlas.

    ¿Que muchos se podrían poner las pilas a este respecto? No lo voy a negar. Pero me parece exigirle al software libre algo que no es del todo su competencia.

    • Perdona Adrián, que este comentario se quedó atrapado en spam (a saber por qué). Sé que el foco del FLOSS no está en el diseño, y eso es precisamente lo que critico. Quizás es hora de que surja una alternativa más a GNOME y KDE, no sé, ahí lo veo difícil, pero creo que ese apartado siempre hay que cuidarlo para vender el libro por su portada. Para hacer que muchos que no se quieren acercar a él por ese aspecto casposillo quizás lo hicieran.

      Sea como fuere, me temo que aquí la cosa no cambiará. Maldición.

  3. Análisis impecable pero el problema está en asociarlo al software libre. No es un problema asociado a una licencia sino al software en el que no participan diseñadores, tenga la licencia que tenga. La web de Mercadona no es software libre y es horrible mientras que WordPress sí es software libre y tiene una interfaz agradable.
    El software libre es un tipo de voluntariado, en la mayoría de casos ,y poca gente fuera de los programadores está interesado en este tipo de voluntariado. Ese es el kit de la cuestión.

    • Cierto, cierto. No es un problema exclusivo del Open Source, pero está mucho más extendido en este tipo de software. Curioso cómo un buen montón de desarrolladores hacen rediseños no solicitados de servicios web y otros muchos nos deleitan con imágenes de concepto de coches, móviles y todo tipo de productos, pero prefieren no meterse a retocar la interfaz de estas aplicaciones, algo que les daría probablemente más crédito.

  4. Land-of-Mordor dice:

    Javi, la contabilidad es el arte de ordenar y clasificar ingresos y gastos, lo cual lo convierte en una de las artes más aburridas. No te extrañe que algo de ese talante aburrido se acabe trasladando a las aplicaciones que lo manejan y que no tienen otro objetivo que ser una mera herramienta. Cuando se «maquilla» una herramienta para que parezca visualmente más atractiva, como algunos servicios financieros online que llamáis desde la «blogsfera» «finntech», lo que hay es ansia de datos personales de los usuarios. Porque no deja de ser curioso que los mismos que día sí y día también moléis a palos a Google o a Facebook por el tratamiento de la información que tienen de nosotros, recomendéis servicios basados en aplicaciones web o móvil a los que alegremente se les ceden toda nuestra información financiera. Entre que el «gran hermano» sepa que he publicado una foto de gatitos o que he comprado esto o aquello o me han pagado lo otro, da infinitamente más miedo lo segundo.

    • Soy bastante fan de poner el fondo sobre la forma y el contenido sobre el continente. Primero resuelve el problema y luego ponle el envoltorio a la solución. Si el software funciona, ¿por qué descuidar la interfaz y la usabilidad? ¿Por qué dejar un contenido web con aspecto 1.0 cuando puede ser más legible y claro con un poco de mimo?

      Pues con esto, lo mismo. Que la contabilidad sea aburrida no obliga a que la herramienta que manejas para gestionarla tenga que ser áspera. No digo que tenga fuegos artificiales, pero creo que mejorar ese apartado sería deseable y un buen movimiento.

      En cuanto a los temas fintech de los que hablas, no estoy seguro de cuáles son (enlaces?) pero si no hemos comentado esos posibles riesgos estaríamos cayendo en un error, porque efectivamente ahí hay info muy sensible. Yo no los uso precisamente por eso. Serán bonitos a rabiar, pero no son para mí.

      • Land-of-Mordor dice:

        En Weblogs puedes encontrar bastantes artículos hablando exclusivamente de las «bondades» de las «fintech».

        Sobre las interfaces, depende de hacia donde quieras pivotar. Las aplicaciones de corte profesional suelen tener interfaces más ásperas y puede que el equipo de GNU Cash apunte en ese sentido (ser de uso personal, pero con aspiraciones profesionales) o puede que simplemente como dices descuiden la interfaz. Dentro del Opensource hay alternativas con mejor interfaz e incluso más profesionales, como Facturascripts (algo complicada de poner a funcionar pero una vez que lo consigues es muy interesante).

  5. Daniel dice:

    No quería tener que volver a parafrasear a Ballmer, jajaja, pero sí, el gran problema del SL es ese: designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers, designers… 🙂

    Y no sólo por el valor intrínseco de la estética, si no porque un software con una UI bien diseñada es muchísimo más usable. En fin, siempre que se ha tocado el tema en los foros habituales de SL y se me ha ocurrido abrir la boca me han dado pal’pelo por hereje. En fin, si es que así no se puede…

    Al menos ahora podremos «disfrutar» de GNOME 😉

  6. Has mentado uno de los grandes caballos de batalla del software libre. Al final todo se reduce al carácter voluntario de la participación de cada uno, como ya se ha señalado por aquí, y a que los diseñadores tienen la «mala» costumbre de querer cobrar por sus trabajos.

    Tú coges Ubuntu o Linux Mint, que desde el punto de vista estético no son gran cosa – aunque esto es opinable, claro – y luego miras Elementary y te preguntas por qué narices no escogieron ayudar con sus diseños a las primeras en lugar de crear otra distro más. La respuesta está en el párrafo de arriba: nadie trabaja gratis y, si lo hace, lo hace en lo que le da la gana. Así que me temo que la caspa va a seguir por mucho tiempo ahí.

    • Hombre, la analogía de Ubuntu y Mint está un poco cogida por los pelos, porque ambos están bastante bien a nivel de interfaz y usabilidad. Hay mucha gente que le rechina lo de Elementary (a mí me encanta) , pero puedes conseguir algo bastante similar con las distintas herramientas de personalización en cualquier distro. Ahí curiosamente sí que hay bastante esfuerzo por parte de los desarrolladores, es curioso.

      Pero sí, en otros ámbitos la cosa está complicada. Saludos!

  7. Pabolo dice:

    Es que Gnome/GTK es casposo. Al lado de KDE parece, como dices, no sé si de los 90, pero sí de principios de los 00. Y las aplicaciones QT al lado de las GTK, tres cuartos de lo mismo, comparemos GNUCash con Kmymoney por ejemplo: https://pbs.twimg.com/media/C6PPvOUXMAAfNrQ.jpg o Telegram Desktop con Pidgin, por mucho que Pidgin sea un cliente multiprotocolo coj*nudo, el propio KDE/Plasma con Gnome o Unity… Alguna excepción hay, pero suelen ser programas que no usan los temas típicos de GTK, como Darktable o Ardour, y aun así sus interfaces, aunque se alejen de ese aspecto «viejuno» de GTK tampoc es que sean muy amables a la vista…

    Es cierto que, salvo Android, que calidad de diseño no le falta, hacen falta más diseñadores en el «mundo libre», porque incluso KDE tiene fallos garrafales por ejemplo en la gestión de los espacios en blanco en los cuadros de diálogo. Hacen falta diseñadores no sé si profesionales pero sí con estudios, no sólo que sean buenos ilustradores. Que la gente se cree que diseñar es hacer interfaces bonitas o iconos chulos y no, eso es decoración, el diseño es funcional, la estética supeditada a la función. El diseño de vehículos del siglo XVIII podría ser precioso, pero no era funcional. Nadie se plantea fabricar un coche con la forma de una carroza real de Carlos III. No basta con una estética vistosa, y a veces en el mundo informático libre se ha pecado de un exceso de «barroquismo» poco práctico. ¿Recordáis interfaces como Enlightenment, las docenas de decoraciones de ventana a cual más imposible o los famosos temas de iconos de Nuno Piñeiro?

    Las cosas parece que están yendo por mejor camino en el ecosistema KDE/QT que en Gnome/GTK, pero creo que todavía hay más de un «mandamás» crecido en los 90 que todavía lastra el acosistema con bastante «caspa».

  8. Edu dice:

    Usé hace años gnucash, pero lo dejé por otro motivo distinto a la interfaz: en mi computador no encuentro el tiempo para ingresar los datos. Es mucho más práctico con una app para mi celular que siempre está a mano para mantener actualizados los gastos.
    Concretamente utilizo MoneyWiz, y si, a nivel visual es excelente.

  9. Lambda dice:

    De toda la vida de Dios, el diseño (como el gran arte) se paga. Del mismo modo que pagamos por ir a un spa, o por un buen masaje shiatsu. Lo agradable, lo bello, lo cuidadosamente hecho de tal forma que «fluya» requiere un esfuerzo y conocimiento que no siempre reconocemos. ¿Porqué debería Linux cuidar tanto los menús de acceso, la tipografía o el agrado de uso? Sólo Apple, y quizás Microsoft, entendieron que la informática podía llegar a más gente «simplificándola», en vez de mantenerla como un saber arcano con sus frecuentes cables colgando detrás , recordándote permanentemente que estás tratando con una máquina. Ojo, que considero que distribuciones como Arch son muy educativas para conocer el código que hace el milagro de traducir nuestros golpes de ratón al cerebro de «la bestia» que sería la máquina/PC. No obstante, por muy bienintencionada que sea esa idea, al final lo que queremos es algo intuitivo, rápido, que no nos haga perder preciosas horas de vida en nuestra tarea (al final, creo que muchos preferimos unas cervecitas y un retozón en la playa antes que, por ejemplo, seguir más horas aporreando teclas detrás de una pantalla) y después, si eso y hay ganas, explorar el «cacharro». Javier, si bien admiro a Stallman, y lo respeto bastante (e incluyo también sobre lo que opina sobre cómo realmente no se nos forma para usar los PC, sino que se facilita su uso inconsciente y derivativo), coincido contigo que en el mundo al final no se puede ignorar, sencillamente, que la mayoria no vivimos a base de golpe de comando en consola, ni queremos (ni podemos) pedir a todos que lo hagan, tal como es nuestra sociedad por ahora. Así que sí, los linuxeros se encuentran que su libérrimo sistema operativo, acaba siendo efectivamente libre de evitar estandarizarse por completo, sino que además lo hace como le da la gana. En ese sentido, quizá la «carca» interfaz de Gnome 2 acertó tanto en su dia por replicar la usabilidad de Microsoft, y por ser marcadamente consistente… en contraste, una de las opciones de escritorio en Linux como Plasma 5 parece muy moderna, pero no deja de ser una GUI bastante experimental a la larga. Al final, Linux es libre, pero «aprenderlo» a usar se paga… en tiempo, como cualquier otro SO.

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