El otro día, no recuerdo cómo, me encontré en Twitter con una publicación en la que alguien hablaba de un salvapantallas para macOS llamado Bauhaus Clock. Parecía curiosete, así que visité la web y efectivamente vi que el salvapantallas era estupendísimo. Un reloj con un diseño súper elegante y que además tenía opciones para cambiar de «skin» o para simular un movimiento mecánico o digital (continuo) del segundero y el resto de manecillas.
Aquello me moló, pero luego vi el precio: 19 dólares.
Por un salvapantallas.
No sé. Me gustaba, pero no tanto. El diseño del reloj y de la interfaz de la app era exquisito, súper cuidado, pero me parecía too much por un salvapantallas, por bonito que fuera. En otro tiempo hubiera dicho «Pues nada, ahí se queda eso, me quedo sin él», pero es que no estamos en otro tiempo. Estamos en este. En el de la IA que programa por ti.

Y eso es lo que hice. Tratar de hacerme un screensaver igual. O mejor dicho, de que me lo hiciera la IA.
¿Cómo? En lugar de empezar de cero, busqué algún proyecto similar en GitHub y encontré el Simple-Clock-ScreenSaver que un usuario llamado Wandmalfarbe creó hace 8 años. Era muy básico, pero planteaba esa misma idea, y podía servir como base. Abrí una terminal, hice un git clone del proyecto en mi Mac mini m4, y y me metí en el directorio para luego escribir un simple «claude».
Con eso inicié Claude Code en ese directorio, lo que me permitió comenzar a trabajar con ese código y preguntar cosas. Ya sabéis que opté por pagar una suscripción de un año a la familia de modelos GLM de la startup china Z.ai: es una opción mucho más asequible que las de Anthropic u OpenAI, sobre todo porque las cuotas de uso son mucho más amplias. Así que esto me está permitiendo experimentar con este tipo de cosas con bastante alegría. Si queréis probar alguno de sus planes, podéis usar mi código promocional para que a vosotros os salga un poco más barato y a mí me den créditos para poder usar al futuro.
Una vez con ello, me puse a pedirle cositas a Claude Code y a GLM-4.7. Probablemente sepáis que salió GLM-5 hace pocos días y ese es un modelo ya muy capaz (ya casi al nivel Claude Opus 4.5), pero en el plan que cogí, el ‘Lite’, de momento no puedo usarlo en Claude Code (¡paciencia!).
Como digo, básicamente empecé a pedirle a Claude Code que, con el código base de ese Simple Clock, me hiciera algo parecido al Bauhaus Clock. Para ello le fui arrastrando capturas de pantalla del diseño de Bauhaus Clock y pidiéndole que adaptara ese diseño al del SimpleClock. Lo primero que hizo fue crear un detallado plan de acción para luego ponerse a programar cuando yo le diera el OK, que es, claro, lo que hice.

Tras unos cuantos intentos conseguí una versión que se acercaba al Bauhaus Clock, y a partir de ahí fui refinando pequeños defectos que le iba indicando con capturas y con texto que señalaba cosas con un lenguaje de lo más técnico como «Las rayitas grandes de las horas están muy cerca del centro» o «los números no están alineados bien». Súper hacker, como veis.
Una vez conseguido el diseño básico y pulido intenté replicar aun más los detallitos de Bauhaus Clock, pero al menos por ahora no lo he conseguido. Las «pills» -las marcas de hora grandes— no tienen ese estilo tan chulo del original, y las manecillas son también más simplonas, pero qué queréis que os diga: el resultado es fantástico:



Además he logrado también lo del movimiento continuo (sweep, creo que se llama en inglés) de las manecillas, sobre todo del segundero. Eso me dio una guerra especial, porque cuando activaba ese modo el consumo de SimpleClock Pro —así he acabado llamando a este salvapantallas— se disparaba.
La razón era simple: el código que había creado GLM redibujaba la imagen completa 60 veces por segundo, y claro, eso era mucha tela. Tras unos cuantos intentos y de mucho insistir, logró encontrar una forma de solucionarlo: básicamente dejaba todo igual y lo único que calculaba era cómo dibujar las manecillas de forma geométrica, que era exactamente como tenía que hacerlo: no a lo bestia, sino con maña. Ole. En algún momento, si se atascaba GLM-4.7, hacía algún apaño con Antigravity, que es maravilloso (y te deja usar un poquito Opus 4.5), pero vamos, que esto está al alcance de cualquiera. El resultado actual, que he finiquitado este finde, es este del vídeo.
Aquí dos reflexiones que seguramente haréis muchos. «Pero bueno JaviPas, has copiado a saco la app del chaval de Bauhaus, qué verguenza». Bueno, pues aquí pocas excusas, porque ciertamente podría haberle pagado al chaval los 19 dólares y listo.
El repo GitHub del proyecto, por si queréis «arriesgaros» a probarlo (bajo vuestra responsabilidad, que conste), aquí.
Y aquí viene la otra reflexión. Lo que yo he hecho, aunque sea moralmente discutible, es lo que vamos a ver constantemente. Gente copiando y adaptando y personalizando software que le gusta y que quiere usar exactamente para sus necesidades. Aquí te puedes inspirar más o menos en otro proyecto anterior y luego adaptarlo (como hice yo con mi cliente Immich para Android TV), pero es que es algo impepinable: todos copian a todos. Lo hacen en cuanto pueden, y la IA es el mayor facilitador del mundo para copiar software.
Por eso se está hablando últimamente del ‘SaaSpocalypse’. Porque cualquiera ya se puede hacer su Salesforce a medida, o su SublimeText, o su pequeño diario adaptado a sus necesidades. Seguramente no sean tan potentes o estén tan pulidos como las aplicaciones comerciales, pero para muchos escenarios serán suficientes.

Y como la IA no para de mejorar, esos clones serán cada vez mejores y la gente que tenga ganas lo tendrá más fácil que nunca para ahorrarse una pasta y para librarse de las empresas que le han tenido esclavizado con suscripciones cada vez más caras y peores, que es lo que han hecho las empresas desde hace tiempo. Hay ejemplos por doquier:
- VMware ha subido sus precios en un
- Adobe Creative Cloud: subió sus precios un 18% hace unos meses, pero solo si pagabas suscripción anual. Si pagabas mes a mes, cada mes te cuesta 105 dólares en lugar de los 70 del plan anual.
- Salesforce: el 72% del crecimiento de la empresa en 2025 vino de la subida de precios, no de nuevos clientes.
- Slack: el plan Business+ subió un 20%, de 12,5 a 15 dólares al mes.
- Google Workspace: otra subida de precios en enero de 2025 (22%)
- Microsoft: otro que tal baila.
- VMware: algunos clientes han indicado que los precios subieron entre un 150% y un 1.200% (!!) en los últimos meses.
La IA es la oportunidad perfecta para vengarse de todas esas empresas que se han aprovechado de nosotros durante años. De repente tenemos en nuestras manos la capacidad de crear cosas que nos funcionan y que además hacen justo lo que necesitamos, ni más ni menos. Aquí, por supuesto, mucho cuidado: para cosas delicadas o sensibles —aplicaciones empresariales en producción de las que dependen clientes o ingresos— no se pueden dejar en manos de la IA así como así, pero es que incluso en esos casos estamos empezando a ver cosas bastante top. En Spotify, por ejemplo, ya no programan: el código lo genera todo la IA y ya después programadores humanos revisan y validan. Pero para cosas más pequeñas, la IA actual ya te puede hacer casi de todo. Y pronto te podrá hacer cosas mucho más grandes.
A mí esto me vuela la cabeza, chicos. De verdad.


Creo que lo que has hecho y promocionado no es muy ético (vamos, tú mismo lo dices). El tío que ha creado el reloj se ha currado sus horas y ha puesto un precio en base a ello. Que es muy caro? Pues no lo compres. No es una utilidad vital para el día a día tipo office, pero tampoco lo copies descaradamente y digas que es una inspiración.
Y antes de que me lo digas, sí, he pirateado mil veces. Pero esto es distinto ya que lo estás ofertando a la gente. Mal ahí
Se que estás flipando con la IA, y lo comprendo, pero con esta entrada te van a llover los comentarios negativos.
Y aquí es donde la IA se mete en lo que es ético y lo que no. Pero la IA no se mete, es el usuario el que se mete.
Desde mi punto de vista más flexible, lo que no veo ético es que lo publiques.
Puedes hacer tu copia para ‘uso personal’, pero no la compartas, hombre.
El segundo problema que veo es el bajón que va a dar la calidad de los programas. Si ya estábamos bajo mínimos, ahora ni te cuento.
Hay montones de quejas sobre los programas que empiezan a ocupar más de 100 Gb ,que van lentos, que se crashean, etc. Pues imagínate ahora.
Además soy escéptico y no creo que la IA llegue muy lejos ni que supere a los especialistas.
Se que es una buena herramienta, pero todavía no creo que sea una ‘excelente’ herramienta.
Saludos.