Tecnología

Ajedrez y palillos

·

De Elías, el portero de casa de mis padres, recuerdo sobre todo el palillo en la boca. Me contaron que empezó a usarlo para dejar de fumar, pero acabó convirtiéndolo en su compañero inseparable. Lo mascaba, lo movía, y de cuando en cuando se reía de alguna ocurrencia nuestra con aquella risa asmática similar a la de Patán. Ya sabéis, aquel perro gamberro de ‘Los autos locos’. Era una risa que probablemente me hubiera parecido preocupante de saber por qué se producía, pero también es cierto que molaba escucharla. Era una risa auténtica. Extrañamente contagiosa.

Lo otro que recuerdo de Elías es que me guardaba los ejemplares de El País. Lo hacía muchos días cuando la gente del edificio se los dejaba a él tras leerlos. Llegábamos del cole con 11 o 12 años, entrábamos por la puerta del portal y allí los tenía. Expuestos en su pequeño puesto de mando, una mesita de madera frente a la cual se pasaba las horas muertas. Horas, y horas, y horas.

Yo subía los ejemplares a casa y buscaba esa página escondida en cada uno de ellos. La firmaba siempre Leontxo García, que ya era una (pequeña) institución hace tres décadas, y en ella se desgranaba alguna partida de ajedrez mágica. Yo recortaba aquella joya y pegaba el recorte en un cuaderno, como si fuera la foto de algún futbolista o de alguna modelo. Para los futbolistas ya tenía los álbumes de cromos, y de las modelos ya tendría tiempo de preocuparme.

El formato no ha cambiado apenas porque hay cosas que nunca deben cambiar (y que afortunadamente no cambian).

A veces reproducía las partidas en mi tablero, que me encantaba sacar porque era casi más grande que yo y porque tenía unas piezas Staunton que a mí me parecían preciosas. Pequeñas esculturas de madera que casi tenían vida propia. Recuerdo tratar de entender aquellos movimientos que explicaba Leontxo sin éxito alguno: sin nadie que me a comprender tácticas y estrategias era complicado, así que jugaba por intuición, estudiando ocasionalmente algún libro de aperturas y teniendo por máximo rival a alguien muy especial. Mi padre.

Jugábamos muy de cuando en cuando, siempre sin reloj —no caté ese accesorio hasta años más tarde— y recuerdo aquello con cierta neblina de por medio. Sé que siempre perdí hasta que empecé a ganar, pero supongo que mi padre era tan malo como yo. Quizás un poquito más. Al tenis, si recordáis, me costó mucho más ganarle aquel primer juego. Por eso recuerdo esto último con mucha más intensidad.

Así transcurría aquella parte de mi vida. El ajedrez estaba allí de fondo, pero es que además yo comencé a comprarme aquella revista ‘Ocho por Ocho’ que en su pequeño formato iba contagiándome un poco la pasión por aquel deporte y sus protagonistas. Elías me seguía guardando aquellos ejemplares de El País y yo iba llenando de recortes el cuaderno de partidas. Después empecé otro cuaderno (creo que ambos siguen en casa de mis padres), uno que me sirvió para seguir no a futbolistas, sino una vez más a ajedrecistas: entre octubre y diciembre de 1987 Garri Kaspárov defendió el título de campeón del mundo en Sevilla contra Anatoli Kárpov. Aquello era lo más. Diría que tengo los recortes de todas las crónicas de El País de aquel dramático enfrentamiento. Todas, claro, de Leontxo. Seguía sin entender las partidas, pero aquellas crónicas iban un poco más allá, se metían tras las bambalinas y te trasladaban a aquel ambiente especial y tenso que yo diría que pocas veces se había vivido en el mundo del ajedrez. Probablemente el enfrentamiento entre Fischer y Spassky del 72 fuera más relevante, pero lo de Sevilla puso al ajedrez —al menos en mis recuerdos— en primera plana. Kaspárov era carismático e irreverente, se apartaba del tópico que uno asignaría a un ajedrecista. El del tipo con gafas, tímido e incluso huraño, casi autista. Kaspárov no era así en absoluto. Kaspárov molaba.

Luego llegó el tortazo de realidad. Tenía 16 o 17 años y quería jugar más y mejor, así que me apunté al club de ajedrez del colegio San Viator, que estaba cerca de casa. “Ven y te hacemos una prueba”, me dijo por teléfono la persona que lo llevaba. Recuerdo entrar en aquella pequeña sala que daba a la pista polideportiva. Habría 7 u 8 chavales, la mayoría jugando ya rápidas y bromeando mientras movían fichas con agilidad en tableros de plástico. Me comentaron que me harían la prueba algo después, así que me quedé mirando una de las partidas.

Entonces se me acercó un chaval de 10 u 11 años. “¿Juegas una partida?”. Le miré con extrañeza, quizás con suficiencia. “Claro, vamos”. Colocamos aquellas piezas de plástico sobre aquel tablero de plástico y empezamos a jugar. Una rápida. Cinco minutos cada uno. Era lo que se estilaba allí, por lo visto. A los pocos segundos ya estaba claro el final de aquello.

El chaval me destrozó.

Recuerdo su nombre —Daniel Saludas, curioso apellido— porque aquel año jugué con él en el equipo. No sé si sabéis cómo iba aquello, pero al menos en aquella época jugabas contra otros clubes en equipos de seis personas. Seis tableros, se decía. El que jugaba de primer tablero era el más fuerte del equipo, y si durante el año sacabas cierto número de victorias te sacabas “la especial”, una categoría que era algo así como el cinturón negro quinto dan para mí. Yo jugué siempre de 5 o de 6. Daniel Saludas jugó, que yo recuerde, de 1 o de 2, y se sacó la especial a mitad de temporada. Mucha otra gente le miró con extrañeza ese año, y destrozó a muchos como me destrozó a mí. Debía ser bueno para nuestro nivel pero no debió ir más allá, porque a pesar de lo que me pudiera parecer a mí no acabó dedicándose al tema y aunque he rebuscado un poco no he visto nada sobre él. Pero para mí, al menos en aquella época, era como Fischer o Kaspárov. Un prodigio.

A partir de aquel año, eso sí, dejé de jugar al ajedrez asiduamente. Perdí la mayoría de partidas que jugué y aquello me desanimó. Dedícate al tenis, me dije, o quizás a escribir. Igual eso se te da mejor.

Para entonces Elías ya no estaba. Ni él, ni su risa asmática, ni sus palillos, ni los ejemplares de El País.

Dejé de pegar recortes en mis cuadernos.

Que dejara de jugar no significa que el ajedrez no estuviera siempre ahí, presente. De cuando en cuando tentaba a la suerte con algún amigo o con el ordenador, pero lo cierto es que disfrutaba más leyendo sobre los ajedrecistas y sus vidas que estudiando sus partidas o jugando por mi lado. Me gustaba especialmente todo lo que tuviera ese trasfondo ajedrecístico. “En busca de Bobby Fischer” es una películas especial para mí (si tenéis recomendaciones disparad), como también lo es el libro “La tabla de Flandes”, de mi venerado Pérez-Reverte.  Recuerdo y releo ahora esta columna suya, prodigiosa también.

Durante todos estos años he ido siguiendo de refilón ese mundillo. Casi siempre gracias a Leontxo García y sus crónicas en El País, aunque ya de forma mucho más ocasional, casi como un espectador resentido. En los últimos años eso ha cambiado un poco, y supongo que aquí ha tenido algo que ver ese otro jugador carismático que ha entrado en escena. Carlsen dejó de ser niño prodigio hace tiempo. Ahora solo es prodigio. Recuerdo haber estado atento a su enfrentamiento con Anand en 2013, pero recuerdo especialmente su defensa del título mundial ante Kariakin —para mí un completo desconocido—, un duelo del que curiosamente no tengo la sensación de que tuviera la cobertura mediática que debería.

La cosa ha cambiado en el enfrentamiento entre Carlsen y Caruana de estos últimos días. Vivimos en la época de Twitch y de YouTube, y las retransmisiones ajedrecísticas han cobrado una nueva dimensión: eran varias las opciones para hacer el seguimiento —yo me conecté varias veces a WorldChess.com y a Chess.com—, pero lo mejor de todo es que ese seguimiento estaba pensado casi para neófitos. En WorldChess, por ejemplo, una barrita a la izquierda del tablero indicaba si blancas o negras tenían cierta ventaja, pero además encima de ese tablero siempre aparecía una pequeña frase, un titular con el que situarse rápidamente si llegabas tarde a la retransmisión.

La otra opción era irse a ver los canales de YouTube y Twitch con la presencia de maestros internacionales y grandes maestros comentando. Me vi algunas partidas como esta comentadas por Carlos Matamoros y Ruslan Ponomarióv, por ejemplo, pero ahora descubro que había enfoques mucho más cercanos al carrusel deportivo típico del fútbol, y si no atentos a este vídeo de Chess24. Retransmisiones ajedrecísticas macarras, podría decirse.

En todas ellas una cosa quedaba clara: el ajedrez puede ser divertido de ver hasta por quien no es un gran aficionado. El problema no es el ajedrez en sí, sino su evolución hasta nuestros días: las tablas son demasiado frecuentes, y eso acaba cansando. Que una partida acabe en tablas no significa que sea mala, ojo: puede ser bellísima igualmente. El problema es que como decían por ahí hay tanto análisis que el ajedrez se ha convertido más en un juego que premia la memoria que en uno que premia el cálculo o la audacia. Leontxo lo comentaba recientemente y nos recordaba que hay quien trata de luchar para que eso cambie, pero más allá de meter más emoción y premiar mucho más las victorias (lo de los 3 puntos del fútbol es una opción, pero “castiga los empates muy luchados”, explicaba García) creo que el ajedrez nunca estuvo en mejor posición para atraer más a más público. Qué no hubiera dado yo por todos esos recursos para aprender que ahora uno consigue gratuitamente en internet, donde además puedes encontrar rivales por doquier gracias a inventos fabulosos de los que ya hablé como LiChess.

Vivimos tiempos maravillosos, y afortunadamente hay un mundo más allá de esas nuevas celebridades de YouTube y Twitch. Uno en el que el estas plataformas sirven para demostrar que el ajedrez sigue siendo tan apasionante como lo fue siempre. 

Como cuando Elías me recibía en su pequeño puesto de mando, palillo en boca, y me sonreía mientras me daba una pila de periódicos.

Va por él.


Incognichollos

Esta es una selección con las mejores ofertas tecnológicas actualizadas casi diariamente, como expliqué aquí. Aunque estés en un post “antiguo” las ofertas son de última hora, los Incognichollos los actualizo aparte. También puedes seguir los Incognichollos en Twitter o en el nuevo canal de Telegram 🙂 . Aprovecha, que no suelen durar mucho tiempo:

  • Unidad SSD SanDisk 1 TB: alucinante, una unidad con capacidad de 1 TB y velocidades de 535/450 MB/s en lect/escr. Está a 106 euros en Amazon Alemania con envío incluido. Insisto, alucinante.
  • PocoPhone F1: telefonazo de 6,1”, Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 128 GB de capacidad (uauh), cámara dual (12+5 MP), 4.000 mAh. Nunca lo había visto a este precio en esa versión de 128GB. Está a 256,67 euros en Banggood con el cupón 2BGF1ICC.
  • Xiaomi AirDots negros están aún más baratos: cuestan 25 euros en AliExpress con este cupón de descuento
  • Reloj Running Polar M200: un reloj cuantificador con GPS, notificaciones, frecuencia cardiaca, sensor de actividad, resistente al agua (se puede nadar con él), batería de hasta 6 días de duración, talla M/L. Está a 99,45 euros en Amazon
  • Logitech MX Master: el ratón que uso a diario y que no paro de recomendar. Perfecto para manos más o menos grandes, rueda inteligente de velocidad adaptable, seguimiento láser Darkfield de gran precisión. Maravilloso de verdad, está a 47,3 euros en Amazon.
  • Xiaomi Redmi Note 7: es el móvil chollo de 2019. Pantalla de 6,3”, Snapdragon 660, 3 GB de RAM, 32 GB de capacidad (ampliables), cámara dual (48+5), batería 4.000 mAh, lector de huella en la trasera, sin NFC. La versión china con ROM global  no tiene la banda B20 (800MHz) pero eso es bastante chorrez. Está a 154,13 euros en AliExpress con el cupón NOLODEJESESCAPARTT. En color azul, súper chulo. La versión de 4 GB de RAM y 64 GB de capacidad está a 191 euros en AliExpress con este cupón.
  • Tarjeta MicroSD Kingston 64 GB: de clase 10, hasta 80 MB/s de lectura, está a 8,74 euros en Amazon. Perfecto para móviles como el Xiaomi Redmi Note 7 de 32 GB, de un plumazo tema de almacenamiento resuelto.
  • Ratón gaming Logitech G900: uno de los ratones más ambiciosos en el terreo gaming, conexión inalámbrica profesional, sensor PMW3366 de alta precisión, botones con pivote mecánico. Está a 78,5 euros en Amazon (125 en PCComponentes).
  • Bolígrafo Xiaomi Mijia Pen + 3 recambios: el boli de 0,5 mm con tecnología suiza (o eso dicen) que enamora. Yo ya he comprado varios, y la verdad es que molan, y por este precio, más. El boli + tres recambios sale por 3,57 en AliExpress.
  • Báscula inteligente Xiaomi Mi Scale 2: precisión de 100 g, desde 5 a 150 kg, seguimiento de peso, pantalla LED, perfiles para toda la familia, mide también el índice de masa corporal. Está a 20,5 euros en AliExpress con este cupón
  • 2 x Walkie Talkies con 16 canales: con un alcance de hasta 5 km y 12 km en campo abierto, 10 tonos de llamada y hasta pantalla LCD. TIenen “modo teléfono” y llamada a tres. En varios colores, están a 6 euros en Amazon con el cupón WXNA3LJY.
  • Portátil Xiaomi Mi Air 13: un portatilazo. 13,3” FullHD, Core i5-8250U, 8 GB de RAM, 256 GB de SSD, lector de huella, teclado en inglés retroiluminado, Windows 10, está a 623,97 euros en Banggood con el cupón 312710BG.
  • Portátil Chuwi LapBook SE: un modelo modesto pero interesante. 13,3 pulgadas 1080p (brutal), CPU Intel N4100, 4 GB de RAM, 32 GB eMMC + 128 GB SSD, Windows 10, teclado inglés retroiluminado, HDMI, USB 3.0, microSD, auriculares. Está a 267 euros en GearBest
  • Portátil Huawei Matebook 13: atentos a este maquinón, versión “lite” del Mateboox X. Con pantalla de 13 pulgadas 2K (1440p), un Core i5-8265U, 8 GB de RAM, 256 GB de capacidad, una GeForce MX150 y lector de huella dactilar. Lo tenéis a 759 euros en AliExpress. La batería de 41,7 Whr es algo limitada quizás, pero es que claro, es súper delgado (14,9 mm) y ligero (1,28 kg).
  • Auriculares Xiaomi Airdots TWS: los auriculares Bluetooth que se sitúan como alternativa a los Airpods de Apple. Con Bluetooth 5.0, control tácil, True Wireless Sound. Están a 36 euros en AliExpress con este cupón
  • Ratón Gaming Acgam G402: muy buena pinta. Un ratón gaming con cable USB, retroiluminación RGB personalizable, hasta 10.000 DPI y 6 botones programables. Está a 8,82 euros en GeekBuying con el cupón FJQUFHUC
  • LG Gram 14Z980-B: otra buena opción. Portátil de 14” Full HD IPS (Menos de 1 Kilo, Intel Core i5-8250U, 8 GB RAM, 256 GB SSD, Windows 10 Home), en color Plata Oscuro  y teclado QWERTY Español. Está a 799 euros en Amazon
  • Xiaomi Mi 9: atentos, chicos. AMOLED 6,39” , Snapdragon 855, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad, huella dactilar en pantalla, carga inalámbrica y rápida, cámara triple (48+12+16 MP). Está a 449 en Amazon.
  • Impresora HP OfficeJet 3831: una multifunción de tinta con WiFi, hasta 1200×1200 DPI, en color negro y con soporte de impresión móvil HP ePrint desde smartphones o tablets. Pon una impresora en tu vida: está a 49 euros en Amazon. Dos detalles más: tiene también dos conexiones de red y el modelo con un año de HP Instant Ink incluido (tarifa plana de cartuchos de tinta) está a 72,99 euros. Si imprimes bastante la rentabilizarás.
  • Álbum de fotos Hama: 50 hojas en color negro y papel seda de separación, álbum con espiral, 28×24 cm, compartimentos para insertar fotos, buen diseño creo yo, mola. Están a 7,82 euros en Amazon
  • Portátil Lenovo IdeaPad 330-15AST: un 15,6” con resolución 133×768 pero con un AMD A4-9125 decente, 8 GB de RAM (uauh) y 1 TB de HDD (uauh), además de Windows 10 y teclado español. Por 299 euros en Amazon, la verdad, nada mal.
  • Fitbit Blaze: reloj cuantificador con un diseño muy original. Ritmo cardíaco, notificaciones, GPS, monitor multideporte, control de la música, monitorización del sueño. En color ciruela, talla L (17-20,6 cm de diam. muñeca). Está a 84,99 euros en Amazon
  • Humble Book Bundle – Web Programming: uno de los packs de The Humble Bundle con libros de O’Reilly para aprender programación web. Mucho y bueno por distintos precios: cuanto más pagas (hasta 15 dólares) más obtienes
  • Huawei Honor 10 Lite: 6,21”, CPU Kirin 710, 3 GB de RAM, 64 GB de capacidad (ampliables), cámara dual trasera (13+13 MP), frontal de 24 MP, 3.400 mAh, lector de huellas y hasta NFC para pagos móviles. Está a 194 euros en AliExpress con el cupón “plaza1
  • Tarjeta 6 meses Xbox Live Gold: son en realidad dos tarjetas de 3 meses por el precio de una, estupendo precio: 19,99 euros en Amazon. Cuestan el doble normalmente.
  • Xiaomi Pocophone F1: el teléfono chollo de 2018. 6,18”, Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad ampliable, batería 4000 mAh, cámara dual (12+5), frontal de 20 MP. Está a 239,10 euros en Banggood con el cupón 3F1BG4CL. La versión de 128 GB la tenéis en Amazon a 295 euros.
  • Todo-en-Uno Medion Akoya E23401: estupendo All-in-One tipo iMac. Pantalla de 24” FullHD, Core i5-8250U, 8 GB de RAM, 128 GB de SSD, Windows 10, teclado español y ratón, todo por 539 euros en Amazon. Tiradísimo.
  • Portátil gaming Lenovo Legion Y920: una bestia de 17” FullHD con un Core i7-7700HQ, 16 GB de RAM, 256 GB SSD, 1TB HDD, y una maravillosa GTX 1070 (8GB), Windows 10 y teclado RGB en español. Bru-tal, y el precio es estupendo, 1399 euros en Amazon.
  • Cortapelos Remington Edge PG6030: buena opción si queréis cortaros vosotros mismos el pelo o recortar la barba. También tiene accesorios para pelos de la nariz, orejas y cejas, es inalámbrica, cuchillas de acero inoxidable. Está a 19,20 euros en Amazon
  • Reloj inteligente TicWatch E: con Android Wear 2.0, certificación IP67, GPS, pulsómetro, música, notificaciones, y claro, monitorización de deportes. Está a 119,99 euros en Amazon. Buena forma de introducirse en este mundillo.
  • Portátil gaming Asus R570ZD: un 15’6” FullHD con un AMD Ryzen 5 2500U, 8 GB de RAM, 256 GB SSD, GTX 1050 (2GB), teclado en español, puerto RJ-45, USB-C, peso de 2,3 kg (no es una pluma). Sin Windows, ojo. El precio es estupendo, 549,99 euros en Amazon
  • Xiaomi Mi A2 Lite: sigue siendo estupendo. 5,84”, 4 GB de RAM, 64 GB de ROM, Snapdragon 625, cámara dual (12+5), lector de huellas, ranura SD, sin NFC, me temo. Aún así estupendo por 140 euros en Banggood con el cupón 3MA2L3. En Amazon, por cierto, muy poquito más así que vale la pena: 145 euros.
  • AMD Ryzen 5 2600X: preparado para overclocking, 6 núcleos, 12 hilos, 3,6 GHz de base, hasta 4,2 Ghz con Turbo, 95W de TDP. Te regalan además el juego ‘The Division 2’ que sale en unos días. Está a 208 euros en Amazon.
  • Mando con cable Xbox One: es de Amazon Basics, pero por lo demás idéntico al oficial. Incluye cable USB de 3 m y jack de auriculares. Se puede usar también en Windows 8/10, mola. Está a 24,99 euros en Amazon en color blanco y al mismo precio en color negro.
  • Cuna de carga para 2 mandos PS4: podéis recargar las baterías de los mandos de laPS4 en cualquiera de sus versiones con esta cuna que además está a precio de risa, 12,99 euros en Amazon.
  • Cuna de carga para 2 mandos Xbox One: la misma idea, pero para mandos de la Xbox One, con LEDs de estado de la carga, dos baterías de 800 mAh recargables para usar en lugar del cargador de pilas y los cables necesarios. Está a 16,90 euros en Amazon.
  • Báscula inteligente Xiaomi Mi Scale 2: precisión de 100 g, desde 5 a 150 kg, seguimiento de peso, pantalla LED, perfiles para toda la familia, mide también el índice de masa corporal. Está a 21 euros en AliExpress con este cupón
  • Regleta Xiaomi: qué poco sexy pero qué útil. Con 3 tomas de corriente y 3 tomas USB. Detalle curioso: tiene un interruptor general pero no está iluminado para no molestar por la noche. Está a 10,73 euros en Amazon
  • Auriculares Bluetooth i10 TWS: con Bluetooth 5.0, sonido estéreo y control táctil. Inspirados claramente en los AirPods, 2 horas de autonomía, 300 mAh de batería en el estuche. Están a 16,87 euros en GeekBuying con el cupón WFWMPGHX
  • Portátil Xiaomi Mi Notebook Pro: 15,6 pulgadas FullHD, Core i5-8250U, 8 GB de RAM, 256 GB PCIe SSD, expansión M.2, GeForce MX150, lector de huella, teclado en inglés (te regalan pegatinas). Está a 765 euros en AliExpress. Envío desde España en 5 días.
  • Auriculares Bluetooth 5.0 SoundPeets: tienen un montón de buenas críticas. Autonomía de 4 horas más otras tres cargas en su estuche con batería integrda, protección IPX4, no están mal sobre todo a 21 euros en Amazon con el cupón 9BGRVARZ
  • Memoria Corsair Vengeance LPX 16 GB: dos módulos de memoria para actualizar o construiros vuestro PC (2 x 8 GB, DDR4, 2400 MHz, C16), en color negro y con un precio estupendo, 95 euros en Amazon
  • Huawei MateBook D: un portátil de 14” Full HD con un Ryzen R5-2500 (equiv Core i5-8400), 8 GB RAM, 256 GB SSD, GPU AMD Vega 8, Windows 10, teclado español. Está a 599,99 euros en Amazon.
  • Alfombrilla XL Star Wars: yo tengo una con un mapa mundi, pero me están tentando estas. Miden 800x300x2 mm. Hay varios modelos muy chulos, y el precio es estupendo, 8,98 euros cada una en AliExpress.
  • Impresora Samsung Xpres SL-M2026W: una láser monocromo cuca, con USB 2.0 y WiFi e incluso NFC, hasta 20 ppm, resolución de 1200×1200 y bandeja de entrada de 150 hojas. Estupendísima a este precio, 69 euros en Amazon.
  • Smart TV Sharp LC-65UI7252E: alucinad, 65 pulgadas con soporte 4K HDR, 3 puertos HDMI, 2 x USB, a tope. Solo 699,99 euros en Amazon Impresionante.
  • Portátil Jumper EzBook 3 Pro: modesto pero perfecto para viajes o niños: 13,3 pulgadas FullHD (!!), Intel Celeron N3450, 6 GB de RAM, 64 GB eMMC (slot M.2), salida HDMI, peso 1,39 kg, Windows 10, teclado EEUU. Está a 198,30 euros en AliExpress

¿Quieres recibir un correo de aviso cuando publique nuevas entradas?

Standard

12 comentarios en “Ajedrez y palillos

  1. Beatriz Pastor dice:

    Hermano querido y ajedrecista apasionado,
    Siempre me enseñas algo nuevo en tus artículos maravillosos. No solo eso, sino que siempre aprendo algo nuevo de ti, de tus recuerdos y de tus pasiones. Eres un escritor increíble y me deleita al máximo leer tus historias.
    Me has hecho recordar a nuestro querido Elias, y a sus palillos, algo que había olvidado. Buenos recuerdos. Buena persona. Muy querido por todos.
    Gracias por compartir con tus lectores tus aventuras y tus conocimientos en el mundo del ajedrez.
    Que lectura tan fascinante!!!

    • Gracias hermanita. Sí, y ha surgido de repente, no era esa la idea cuando pensé en el post, y creo que la historia vale la pena y ha quedado bien (no sé si fascinante, pero bien sí 😉 ). Un beso muy gordo Bea, qué bonito tu comentario también <3

  2. Parece que todos teníamos un portero/jardinero/conserje/amigo que nos proveía de material 🙂 En mi caso me daban los “Pequeño País” de los que recogía “El Tebeo Informático” especialmente. Recientemente he conseguido completar el total de la colección (más de 400 números de ETI) .

    Y creo que en el EPP habría habido un buen lugar para explicar partidas de ajedrez a los que empezábamos a aficionarnos, de la misma manera que ponían los inventos de EPP (Oficina de Patentes) .

    Siempre recordaré con una sonrisa esas publicaciones de los 80 que acompañaban a los periódicos.

  3. Francisco Branch dice:

    Me ha encantado. No sólo por el fondo. También por la forma. Cuando escribes de Harry y Sally el estilo me parece un poco engolado. En cambio aquí es sencillo, directo y fluido. Enhorabuena y a seguir.

  4. Sergio dice:

    Yo dejé el ajedrez al entrar a la universidad pero siempre me he considerado un junkie del ajedrez. Sigo fielmente a Leontxo y veo 3 o 4 videos de ajedrez al día en youtube.

    Nunca fui un buen jugador. Fui campeón de 3a fuerza en un club, algo así como campeón de la 4a división de futbol, pero imposible progresar más… mi hija siempre se ríe cuando le cuento (“¿fuiste el mejor de los más malos?????”).

    Lo único que no me gusta de Leontxo es que solo hace un video por semana y, al menos en internet, no publica diario…

  5. Fernando Benito dice:

    Muy bueno. Siempre me ha gustado jugar al ajedrez, pero nunca he sabido nada de aperturas, estrategia o ajedrecistas de élite. Ahora me has metido curiosidad…

  6. Pingback: El ajedrez es un filón repleto de grandes historias | Incognitosis

Comentarios cerrados