Tecnología

Crítica razonada de las perogrulladas y los Premios Nobel


Toma titular. Y diréis vosotros, ¿qué tendrá que ver el culo con las témporas? Pues algo sí, queridos y queridas. Sobre todo cuando un Premio Nobel se dedica a escribir perogrulladas y cobra porque la gente pueda leerlas.

Que es lo que me ha pasado con ‘Pensar rápido, pensar despacio‘ (8,54 euros en su versión Kindle en Amazon), el libro que me ha tenido cerca de tres meses tratando de pasar de página en página. No debería ser tan difícil porque el autor es nada menos que Daniel Kahneman, Premio Nobel de Economía en 2002.

La cosa ya pinta un poco rara cuando descubrimos que Kahneman no es economista, sino psicólogo. De hecho le concedieron el premio “por haber integrado aspectos de la investigación psicológica en la ciencia económica, especialmente en lo que respecta al juicio humano y la toma de decisiones bajo incertidumbre“.

¿Puedo yo juzgar a todo un Premio Nobel? No. Lo que puedo juzgar es su libro, que me ha parecido pesado, farragoso, mal escrito (o traducido) y horripilante en general. Intenté acabarlo, de verdad. Este verano lo cogí con relativas ganas entre doble tirabuzón y doble tirabuzón chapuzón y chapuzón. Me ponía un rato en la toalla recostadito mientras me secaba y me decía a mí mismo: “venga, JaviPas, culturízate y no te quejes tanto”. Lo mismo me decía tras intentarlo de vez en cuando por la noche. O en algún ratito de espera, o en algún trayecto en el metro, o en algún tiempo muerto de esos que raramente me concede la vida estos días. Me decía: “no caigas en Twitter, JaviPas. No caigas en Reddit. No caigas en el entrenimiento fácil. Lee más allá de los 280 caracteres”.

Y lo intentaba. De verdad.

E intento tras intento, la misma sensación. La de que pasar de página me costaba un mundo porque este hombre, aparte de no saber escribir (o no haber contratado a un buen traductor) estaba contagiado por el mismo mal que afecta a toda una parte de la industria: la de escribir perogrulladas. Cosas obvias. Cosas que me parecen tan de sentido común que acabé pensando que igual debería ponerme a escribir algo, cualquier cosa, y mandárselo a los miembros del Sveriges Riksbank para ver si igual tienen a bien darme la medallita y el milloncejo de euros con el que está dotado el precio.

De verdad. Esto es un libro de autoayuda.

Y no soporto los libros de autoayuda.

He leído pocos, lo reconozco. Huyo de ese segmento como de la parca, y aunque es evidente que hay un amplio número de personas que son adictas a este género, yo no puedo con él. Seguro que habrá excepciones, pero mi sensación es la de que todos estos libros están hechos con el objetivo de empequeñecer a quien los lee. Es como si cada uno de ellos le estuviera diciendo a su lector “¿pero es que no ves todo lo que estás haciendo mal, alma de cántaro? Sigue mis consejos y lograrás ser feliz como una perdiz”.

Seguro que me vuelvo a equivocar aquí, pero entiendo que todos esos libros podrían ser sutituidos con un poco de sentido común, que como muchos dicen últimamente es el menos común de los sentidos. Y sin embargo yo creo que solo hace falta eso en lugar de perder tiempo y dinero en esas lecturas. Darle una vueltecita a las cosas, vaya.

Un libro no te hará adelgazar, dejar de fumar, ni ser mejor padre o mejor persona. Para todo eso y otras muchas cosas basta con un poco de sentido común y (bastante) voluntad, creo yo. Es cierto que muchos de estos libros pueden servir como apoyo, como recordatorio, como guión incluso, pero en muchos de ellos los autores se aprovechan de esas ideas bastante insulsas para enrollarse durante 200 o 300 páginas y sacar así un jugoso beneficio de esa pereza que nos da sacar un poco a relucir ese sentido común que todos tenemos o deberíamos tener.

Lo más gracioso es que quienes escriben esos libros son algo así como la “versión larga” de los otros vendemotos. Ya sabéis, los influencers y wannabees de influencers que utilizan redes sociales como LinkedIn o Instagram para hablarnos de sus éxitos y lo felices que son en sus vidas. Estos últimos lo hacen con un post de 200 caracteres o una foto así que el mensaje de autoayuda es bastante más simple y potente, pero el efecto es el mismo si alguien busca consejo en personas que teóricamente tienen éxito y felicidad (parcial)… o solo éxito (parcial), o solo felicidad (parcial). O lo que sea que tienen.

Aquí me gusta recordar aquel vídeo absolutamente prodigioso que tenéis aquí encima y que quizás os guste. Es de Digg y ya escribí sobre él hace tiempo. Por si no queréis verlo, en el vídeo la gente de n años le daba un consejo a la gente de (n-1) años. De todos ellos me conquistó el que daba alguien de 91 años a alguien de 90:

Dear 91 year old. Don’t listen to other people’s advice. Nobody knows what the hell they’re doing.

Pues eso mismo. No hagáis demasiado caso de los libros de autoayuda. Ni tampoco a este post, claro.

Me he desviado un poco con este discurso jater hacia la sección de autoayuda porque hace un par de días me volvió a atacar el fantasma de la autoayuda. Volvía en avión de un viaje estupendo y maravilloso a Dublín con unos amigos igual de estupendos y maravillosos y decidí darle una nueva oportunidad a Kahneman.

Leí una vez más sobre lo mucho que trabajó con su amigo Amos y otras personas brillantes que fueron los mejores en su campo. Leí otra vez cómo desafió la teoría de la utilidad de Bernouilli. O cómo cómo nuestro Sistema 1 (pensamiento rápido, irreflexivo, automático, emocional) lo domina todo. Cómo no deja que el Sistema 2 (lento, lógico, calculador, consciente, reflexivo, mucho más cercano al sentido común) actúe. Leí otra vez sobre experimentos de eminentes académicos y tras 15 o 20 páginas me harté. Había logrado leer un 56% del libro en total y no podía más.

Normalmente la cosa hubiera acabado ahí. Probablemente no hubiera escrito nada en este blog, pero entonces mi amiga me animó a que me leyera un librito que se había comprado en el aeropuerto. “A mí me ha encantado”, me había dicho para luego alcanzármelo. ¿El título? “Steve Jobs. Lecciones de liderazgo”, de Walter Isaacson. Ni pongo el enlace, porque espero que ninguno os lo compréis, pero si queréis hacerlo, vosotros mismos.

Apenas tendría 50 páginas y el formato era no de bolsillo, sino de bolsillito. Era, en mi opinión, un absoluto fraude. La obra de alguien que se aprovecha de los éxitos de otro y habla de cómo tener éxito siguiendo los mismos principios que le funcionaron al mítico Steve Jobs. Aquí Isaacson, al que le compré la biografía y acabó decepcionándome, quiere exprimir la gallina de los huevos de oro, y me parece flipante. Triste y flipante, porque yo podría haber hecho lo mismo —pero claro, no escribí su biografía autorizada— y de hecho puedo hacerlo con cualquier otro triunfito empresarial de nuestros días. Igual me pongo, oye.

El caso es que aquel libro era otro ejemplo de ese manual de autoayuda clásico que te da consejos obvios o cosas que le funcionaron estupendamente bien a Jobs pero que desde luego no tendrían por qué funcionarte bien a ti. Si fuera así, amigos míos, todos seríamos CEOs de nuestras respectivas Apple. Y si todos los libros de autoayuda funcionasen no habría gente gordita, ni fumadores, ni gente con depresión, o sin amigos, o sin el amor de su vida. El mundo sería estupendo, y la señal más clara de ello es que en las librerías no veríamos un solo libro de autoayuda porque no los necesitaríamos la gente no los necesitaría.

A la mitad del librito, 5 minutos después, se lo devolví a mi amiga. “Lo siento, odio estos manuales de autoayuda”, le dije. “¿Sí? A mí me ha gustado”, me respondió. “Me ha servido para pensar que estaba haciendo mal en mi empresa y que creo que puedo mejorar”.

Pues chapeau, ciertamente. Es como decía lo único rescatable de unos textos que a menudo no sirven más que para eso. Para montarnos un esquemita que nos permita (con sentido común y voluntad) mejorar nuestra vida y nuestros flujos de trabajo. Yo creo que no es necesario un libro para eso, pero si a la gente le viene bien es porque efectivamente los libros de autoayuda tienen un valor que yo no aprecio. Y lo tienen, está claro.

Fue entonces cuando decidí que tenía que dedicarle un post al señor Kahneman y a su libro, porque aunque a mí se me escapa porque debo ser algo estúpido. Que a alguien le den un Premio Nobel por descubrir la teoría de las perspectivas o la relevancia de la aversión a las pérdidas me parece alucinante. Son perogrulladas. O al menos lo parecen a toro pasado, claro. Igual eso es lo genial: descubrir que lo eran.

Si me pongo, yo también las hubiera sacado, creedme. Pero escribir casi 700 páginas sobre esos descubrimientos probablemente sí que no hubiera podido hacerlo. Ahí el tipo tiene mérito, debo reconocerlo. Menudo crack. Qué capacidad para dejar frito al personal.

Hasta nunca, señor Kahneman. No ha sido ningún placer.


Incognichollos

Esta es una selección con las mejores ofertas tecnológicas actualizadas casi diariamente, como expliqué aquí. Aunque estés en un post “antiguo” las ofertas son de última hora, los Incognichollos los actualizo aparte. Aprovecha, que no suelen durar mucho tiempo.

  • Samsung Galaxy S9: el telefonazo de Samsung con la pantalla de 6,2 pulgadas, el Exynos de última generación, cámara dual 12+12, 6 GB de RAM y 64 GB de capacidad, y todo por 499 euros en Amazon. Una apuesta bastante segura, diría yo, aunque esté compitiendo con pesos pesados últimamente.
  • PocoPhone F1: telefonazo que Xiaomi se acaba de sacar de la manga. Un Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad (ampliables), pantallón de 6,18 pulgadas y dos cámaras de 12+5 Mpíxeles, además de batería de 4.000 mAh y conector de auriculares. Si no os importa que no tenga NFC, compra estrella de la temporada, sobre todo a este precio: en AliExpress lo tenéis a partir de 260,33 euros. Otra opción: en JoyBuy lo tenéis a 264,20 euros.
  • Micrófono Razer Seiren X: si eres o quieres convertirte en youtuber/twitcher/podcaster necesitarás un micro, y este modelo tiene muy buena pinta, con condensador, puerto de control de auriculares, reducción de ruido y todo por 77,8 euros en Amazon.
  • Unidad SSD Samsung 970 EVO: una unidad SSD M.2 NVMe que es de lo mejorcito del mercado, con 250 GB de capacidad y un precio de 79,90 euros en Amazon. Es la que tengo yo en mi renovado PC y estoy súper contento.
  • Localizador GPS: en Amazon está al doble: este localizador permite que lo pongáis en cualquier lado para tener localizado por ejemplo el bolso o la maleta. Está a 6,96 euros en TomTop.
  • PC Medion Akoya PCC731: un ordenador de sobremesa muy bien plantado con un Core i7-8700, 8 GB de RAM, disco duro de 1 TB pero sin Windows ni SSD, así que perfecto ampliar con ese SSD que indicaba antes. Brutal a 549 euros en Amazon. Sin gráfica dedicada, pero oye, es un buen punto de partida para construiros un PC gaming simpático.
  • Xiaomi Redmi S2: es el nuevo campeón de los móviles baratos: 5,99 pulgadas 720p con formato 18:9, sorprendente ya solo por eso. Además cuenta con un Snapdragon 625, 3 GB de RAM, 32 GB de capacidad y cámara dual (16+5 MP). Lo tenéis a 113,10 euros en GearBest con el cupón Eddytedy61.
  • Monitor BenQ GL2460BH: un monitor de 24 pulgadas con resolución FullHD y tecnología Low Blue Light. Buena opción con conexión HDMI, sobre todo por este precio: 106,39 euros en Amazon.
  • Silla gaming: el modelo Drift DR75 cuenta con pistón de gas de clase 4, que debe ser la pera limonera pero no sé qué significa. La altura es regulable, los reposabrazos abatibles y su asiento basculante. Buena oferta, parece, por 89 euros en Amazon.
  • Teclado gaming HP Omen: el modelo Omen by SteelSeries X7Z97AA, que es de membrana pero tiene retroiluminación RGB en 52 zonas y usa la conexión USB, no es mecánico ni tiene opciones avanzadas (n-key rolover, antighost), pero claro, a este precio no puedes pedir mucho más: está a 29,99 euros en Amazon, que es un súper precio porque en PCComponentes está a 69,99.
  • Portátil gaming Medion Erazer P6689: y si preferís los portátiles, este modelo de 15,6 pulgadas tiene un Intel Core i7-8550U-QC, 8 GB de RAM, 128 GB de SSD para el SO, 1 TB de disco duro y una GTX 1050. Muy chulo por 699 euros.
  • Chuwi Lapbook SE: parecido al Jumper ezBook X4, con un Celeron N4100, 4 GB de RAM, 32 GB eMMC y 128 GB de SSD (curiosa combinación) y pantalla de 13,3 pulgadas 1080p, además de batería de 5.000 mAh y 1,44 kg de peso. Un buen equipo de batalla por 243,60 euros en GearBest.
  • Jumper EZBook 3 Pro: va de portátiles baratos: este modelo llega con un Intel Atom N3450, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad (eMMC, más lentorro que un SSD), ranura Micro SD, y pantalla 13,3 pulgadas 1080p. Es peor que el Chuwi por especificaciones, pero también cuesta menos: está a 182 euros en GearBest con el cupón BeatBG02 con dos años de Garantía en España.
  • Honor 10: un smartphone estupendo (análisis) con pantalla de 5,84 pulgadas 1080p, Kirin 970 4 GB de RAM, 128 GB de capacidad y cámara dual (16+24 MP). Está a 242,93 euros en AliExpress, bastante brutal.
  • Huawei P20 Lite: el pequeño de la familia con pantalla de 5,8 pulgadas, Kirin 659, 4 GB de RAM, 64 GB de ROM y doble cámara (16+2 MP) es un buen contendiente en la gama media (análisis) y está a buen precio: 257,70 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi 8: el último tope de gama de Xiaomi está interesante: con un Snapdragon 845, 6,21 pulgadas de pantalla, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad y cámara dual (12+12 MP). Está con la ROM Global preinstalada, pero indican que no actualiza vía OTA, deberéis hacerlo manualmente. Está a 324,38 euros en Banggood con el cupón 10BGM864GB.
  • Xiaomi Mi Max 2: casi todo es normalito en él: un Snapdragon 625, 4 GB de RAM, 64 Gb de capacidad ampliables, pantalla de 6,44 pulgadas (gigante) FullHD, y cámara de 12 Mpíxeles. Pero lo realmente brutal es su batería de 5.300 mAh. Con eso tenéis para dos días sin problemas, diría. Está a 133,89 euros en Aliexpress.
  • Xiaomi Mi Drone 4K: un cuadricóptero con cámara HD que graba también en 4K, 27 minutos de autonomía y diversos sistemas de retorno seguro y de estabilización. Está a 378,40 euros en GearBest.
  • Unidad SSD Crucial MX500 1 TB: si queréis ampliar a tope el almacenamiento en vuestro PC atentos a esta alternativa rápida y con un precio sorprendente para ser un SSD. Está a 165,31 euros en Amazon.
  • Xiaomi Redmi Note 5: mejor que los Mi A1, cercanos a los Mi A2, a caballo en precio y prestaciones: pantalla de 5,99 pulgadas, Snapdragon 636, 4 GB de RAM, 64 GB de memoria ampliables, cámara dual (12+5 MP), lector de huella. Muy barato en Aliexpress, donde el modelo en color negro está a 136,68 euros.
  • Monitor Gaming Acer GN246HLB: diagonal de 24 pulgadas, resolución 1080p pero sobre todo soporte para frecuencias 144 Hz, algo que le da un plus importante a los jugones. Está a 227 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi Notebook Air 13,3: un modelo que aun siendo algo más antiguo está en modo chollo: llega con un Core i5-6200U, 8 GB de RAM, 256 GB de capacidad y una GeForce GTX 940MX. Lo tenéis a 572 euros en Gearbest.
  • Xiaomi Mi A2 Lite: pero claro, si buscáis el sucesor real del Mi A1, lo tenéis en oferta. Con su pantalla de 5,84 pulgadas, 4 GB de RAM; 64 GB de capacidad (ampliables) y cámara dual (12+5 MP) está a 143,82 euros en Banggood. La misma versión la tenéis en Amazon por 170 euros si no queréis complicaros mucho.
  • Unidad SSD Crucial MX500: una unidad SSD en formato M.2 de 500 GB perfecta para actualizar vuestro equipo, fantástica a este precio. Ofrece tasas de 560/510 MB/s en lectura/escritura. Está a 86,25 euros en Amazon.
  • Patinete Eléctrico Xiaomi: ya que hace poco hablaba de patinetes eléctricos, aquí tenéis uno de los referentes, el modelo de Xiaomi con 30 km de autonomía, hasta 25 km/h, plegable y muy bien valorado. Está a 349 euros en Aliexpress plaza con garantía de 2 años y envío desde España.
  • OnePlus 6: el telefonazo de OnePlus en su versión internacional está de rebajas. Con un Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad y cámara dual de 20MP+20MP (y acabado negro espejo) lo tenéis a 378,40 euros en GearBest con el cupón GB$MBDPONE, ole. Por si queréis otra ocpión, también lo tenéis a 393,79 euros en AliExpress.
  • Xiaomi Mi A2: con pantalla de 5,99 pulgadas, un Snapdragon 660, 4 GB de RAM, 64 GB de capacidad y cámara dual de 12+20 MPx este es el teórico sucesor del exitoso Mi A1, aunque a mí me gusta más el Lite. Si os va por su cámara más potente y su mejor procesador, lo tenéis a 204,70 euros en Amazon. Dije que no lo iba a recomendar, pero el precio empieza a ser curioso así que eso cambia las cosas. La versión de 4+32 GB está a 193,60 euros en GearBest.
  • Monitor 28 pulgadas 4K Samsung U28E570DS: un lujo de monitor si queréis resolución a tope, con resolución 4K, flicker free, FreeSync, HDMIx2, DisplayPort y con esa diagonal de 28 pulgadas. Estupenda opción para trabajar en Excel documentos de todo tipo, y también para edición de foto y vídeo. Está a 249 euros en Amazon.
  • Micro SD 128 GB Kingston: una tarjeta de esta capacidad a este precio y encima con envío desde España es un chollazo: 22,65 euros en Aliexpress.

¿Quieres recibir un correo de aviso cuando publique nuevas entradas?

Standard

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

13 comentarios en “Crítica razonada de las perogrulladas y los Premios Nobel

  1. pakolo dice:

    El maestro yoda es el amo de todo eso. No habla demasiado durante las películas, pero es siempre brillante, sobre todo cuando le da lecciones a Luke Skywalker: No hay que tener la vista perdida en el horizonte e ir pensando en las aventuras, céntrate en el ahora. Por muy poderoso en la fuerza que uno sea, a todo cochino le llega su San Martín. El mejor profesor que tiene uno son sus errores y uno es tan buen maestro como termine su alumno siendo de bueno. Ea, se acabaron los consejos de autoayuda, fácil y rápido.

  2. Antonio dice:

    Me alivia ver que no soy el único que opina lo mismo sobre el libro de Kahneman. Llegué a el a través de varias recomendaciones, entre ellas la de Antonio Ortiz, pero la verdad es que me pareció insoportable. Lentísimo, con mucha paja. Interminable cuando describe los experimentos, cuyas conclusiones se podrían simplemente resumir en vez de escribir paginas y paginas de ensayos sobre la dilatación de la pupila, ejercicios mentales…

    Como muchos best seller americanos es una sola idea repetida en cientos de páginas.

    Me hizo reflexionar sobre como ha influido Internet en nuestros hábitos de lectura: ya no soportamos textos con paja que no vayan al grano y directamente a las conclusiones.

    • Curioso, yo también comencé a leerlo a raíz de la recomendación de Antonio. Le debo una colleja.

      Los soportamos menos, desde luego. Y lo de meter paja y rellenar cientos de páginas alrededor de una misma idea es algo que hacen muchos otros fuera de EE.UU., que también lo he sufrido con algún pseudogurú español.

  3. Lambda dice:

    Kahneman… ya tiene que ser mal escritor para que lo vivisecciones aquí xD lo cierto es que hay pocos fuera del mundo de la ficcion narrativa que sean buenos escritores. Y menos aún que sean escritores de autoayuda… aunque este señor no es de esos, o eso me pensaba yo xD.

    En unas jornadas del Starmus (evento de musica y ciencia) me di cuenta que hay pocos científicos con el don de explicar eficientemente sus ideas a los demás, presentarlas de forma atractiva e interesante ademas de congruente y respetuosa con el nivel de la materia, sin que te sientas bobo . Es todo un arte. Y esto pasa tambien en los libros divulgativos. Casi que mejor que releas a Richard Feynman o a Asimov, dos fieras en ese sentido. Te recomendaria otros mas modernos, también, pero es que si empiezo no acabo xD. Soy lector compulsivo xD

    • Seguro que es brillantísimo, pero el libro no me ha creado una imagen especialmente benevolente de él. Es como dices un problema para muchos sabios: no saben transmitir esa sabiduría.

      Dicho lo cual, las recomendaciones siempre se agradecen. De Asimov me he leído unas cuantas de la Fundación (creo que 7 u 8), pero nada de no-ficción, si es que lo tiene, que supongo que sí por lo que dices. Feynman promete.

      Me gustaría leer mucho más, pero el tiempo se me escapa y ponerme con fraudes como el de este libro hace que no me enganche y deje de leer durante semanas. Una penita.

  4. Como, para mí, la literatura de autoayuda también era, y es, un fenómeno llamativo, no hace mucho reflexioné sobre él en mi blog de novela y tecnología. Intenté acercarme lo más objetivamente posible, huyendo del blanco o negro (ya sabes, o amas los perros o los odias; o adoras los libros de autoayuda o los aborreces) ya que soy un convencido de los grises, más claros o más oscuros, eso sí. Por si a ti o a alguno de tus lectores os interesara leerlo, esta es la url de mi artículo: http://www.javierpenas.com/2018/01/libros-de-autoayuda.html

    Aprovecho para felicitarte por tus siempre interesantes entradas al blog.

    Saludos.

    • Gracias por el enlace a tu reflexión, que si te fijas yo diría que no es tan distinta a la mía. Es verdad que mi discurso es bastante jater, pero también hay un puntito de aceptación, y es que como tú apuntas, estos libros pueden al final ser punto de partida para que la gente se dé cuenta de cosas a mejorar. Aunque ya las supiera pero no tuviera el sentido común de pararse en pensar en ellas, claro 😉

      Sea como fuere, bien por el apunte, Javier. Y gracias por tus felicitaciones 🙂

  5. Kamek dice:

    Me ha hecho gracia lo de “vamos Javi, culturízate”. He ahí el problema, los grandes medios, los poderosos, y no se quién más (no quiero parecer un conspiranóico pero vaya…) nos hacen creen que los premios nobel son los grandes genios de nuestro tiempo cuando muchos de ellos son un auténtico fraude. Los intelectuales que conocemos y vemos por la tele, n0rmalmente son los promocionados por los mass media y los grupos de poder. Los grandes talentos que no aspiran a ser reconocidos, que no son vanidosos, esos no los conoce casi nadie y son los mejores. Por ejemplo, todo el mundo conoce a Ortega y Gasset pero pocos han leído a Ramiro de Maeztu. Hoy día, la gente puede conocer a Escohotado o incluso a personajes deleznables como Monedero o Errejón. Y se les trata a todos como intelectuales. Pero nadie conoce a Gustavo Bueno, García-Trevijano o Miguel Ayuso.

  6. Land-of-Mordor dice:

    “…La cosa ya pinta un poco rara cuando descubrimos que Kahneman no es economista, sino psicólogo. De hecho le concedieron el premio “por haber integrado aspectos de la investigación psicológica en la ciencia económica, especialmente en lo que respecta al juicio humano y la toma de decisiones bajo incertidumbre“…”

    Cuando pueden dar el Nobel de Economía a un psicólogo me refuerzan la creencia en que la respetable (y no estoy siendo irónico) disciplina económica es cualquier cosa menos ciencia. Cuando se comprueba que sus predicciones son igual de exactas que la que uno pueda hacer tirando una moneda al aire o siguiendo sus propias corazonadas con una lectura somera sobre el asunto en cuestión, queda comprobado que incluir la economía dentro de las ciencias es un gran error del siglo XX, perpetuado y ampliado en el XXI. Espero ansioso la apertura de la primera facultad de “ciencias literarias”. Total, usan números para contar versos y usar números y expresiones matemáticas es lo único que necesita una disciplina para ser “ciencia”.

  7. Pingback: Pixel 3 y la Teoría del Fraude Tecnológico™ | Incognitosis