Tecnología

Mi reino por un patinete eléctrico

Ah, París.

Qué ciudad tan maravillosa. Su único problema es estar llena de franceses. Bueno, eso y lo de los precios, claro. La ciudad de la lumière, l’amour y les croissants se nos pone cara de pelotas a los españolitos de a pie, que llevamos bastante mal lo de pagar 8,70 euros por un café con leche y un té. Verídico.

Así se las gastan por allí nuestros vecinos, que gustan de apretujarse en terrazas en las que la norma parece ser contar con sillas mínimas -porque todo el mundo está mazo delgado- y sin apoyabrazos. Rollo psicológico para que no aguantes mucho en la mesa, supongo.

Pero me estoy desviando. De todo lo que he visto —daría para una historia de Harry&Sally, pero me puede la pereza— ha habido algo de lo que sí era imposible no hablar, porque si ha habido una sorpresa en el viaje ha sido la de cómo los patinetes eléctricos han tomado la ciudad.

Los ves por todos lados. De hecho lo de la movilidad en bici, patinete o incluso monociclo es una constante por todos los sitios por los que me moví. Es algo que parece aceptado y asumido tanto por parisinos como por los millones de turistas (16,1 millones la visitaron en 2017, por los 5,5 millones que visitaron Madrid) que se pasean por sus calles y plazas.

Eso es lo que me sorprendió de primeras. Que todo el mundo parece tenerlo asumido. Incluidos los conductores, por cierto. Allí bicicletas, patinetes eléctricos y demás transportes personales y eléctricos van por donde les apetece: aceras, calzadas y carriles bici, por supuesto. Cambian de uno a otro tipo de vía sin problemas, sin protestas y sin que eso provoque aparentes problemas entre conductores y viandantes. Probablemente porque no van haciendo el loco. Iban más rápido que nosotros, desde luego, y en calles y calzadas en las que compartían vía con los coches iban a esos 20-25 km/h que suelen dar de tope, pero fuera de eso, la velocidad era respetable porque los propios usuarios entendían que el invento era algo con lo que había que tener cuidado.

¿Sabéis qué me pareció aquello?

El futuro.

No sé muy bien qué tipo de regulación tienen en París en relación con este tipo de vehículos, pero en The Guardian contaban por ejemplo cómo la expansión de servicios como Lime y Bird en la capital gala está siendo ciertamente rápida. Dejaban claro además que las ventajas e inconvenientes del servicio son idénticas a las que ya se han visto en otras ciudades en las que el patinete eléctrico ha entrado con fuerza.

San Francisco, por ejemplo, pionera en este ámbito, se ha encontrado con que los patinetes molan, pero tienen su aquel. De repente ha surgido de la nada una nueva profesión: recargador de patinetes o juicer, un modelo que ha generado una curiosa (y preocupante, como indicaban en Yorokubu y en The Atlantic) variante de ese conductor de Uber o Cabify que ya no está tan contento como hace unos años. No te preocupes si no tienes curro, amigo mío, porque puedes dedicarte a recoger patinetes por las calles con tu furgoneta al terminar el día, recargarlos y devolverlos luego a la mañana siguiente a sitios estratégicos. La cosa es llamativa, pero no es precisamente una forma rápida de hacerse rico.

Junto a ese problema está el que a mi entender es el más importante: el civismo, o más bien, la falta de él. Aquí hablo de usuarios y del resto de ciudadanos, que si quieren ver cómo el transporte personal mejora tendrán que hacer pequeños sacrificios. Nada especial, chicos: a quienes usan los patinetes, que conduzcan de forma razonable y no pongan en peligro a los viandantes (ni a ellos mismos, claro). Luego está el tema de aparcarlos cuando ya no los usen: la idea es dejarlos en sitios en los que no molesten, y aquí sería buena idea crear pequeños indicadores que inviten a hacerlo, aunque la gente aparcará siempre siguiendo la ley del mínimo esfuerzo.

Eso lleva a las peticiones para quienes no usan estos transporten: un poco de manga ancha a la hora de aceptar los cambios y, sobre todo, tratar de evitar robos y escenas de vandalismo como las que se han visto por ahí cuando han encontrado algunos de estos patinetes decorados con excrementos de algún desalmado (con capacidad para plantar un pino en medio de la calle, que no es poca cosa).

Al final, insisto, la revolución está ahí, funcionando. La vi en París, y me quedé bastante alucinado. Me encantó sobre todo la naturalidad con la que la gente asumía ese escenario en el que las posibilidades de desplazarse se multiplicaban, y aquí quiero ser optimista y espero que las ventajas de estos medios de transporten se superen en unos años.

En Madrid, por cierto, la cosa está complicada. Más o menos como en el Reino Unido, donde las aplicaciones que están detrás de estos servicios se enfrentan a posibles prohibiciones.  El campo regulatorio aquí es un caos total, y cada ciudad o municipio crea ordenanzas independientes que hacen que lo que no es válido en los madriles -quienes quieran ir en patinete lo tendrán chungo pelota– lo sea en Barcelona o Valencia, donde parece que los patinetes eléctricos tienen algo más de margen de maniobra.

A priori yo a esto del patinete le veo todas las ventajas del mundo, y aquí el problema está en esa resistencia al cambio natural en todo ser humano. Eso, claro, y el hecho de que efectivamente patinetes y bicis, sean o no eléctricas, introducen potenciales riesgos a todos, tanto a los que los llevan como a los que no. Como siempre aquí plantearía una regulación coherente, la imposición de multas medio severas para evitar abusos, y sobre todo lo más difícil: sentido común.

Qué cosa más estupenda, el patinete eléctrico. Si tuviera que moverme por el centro de una ciudad, ni lo dudaría. Y aun viviendo en mi mini-resort burgués me lo plantearía si tuviera que moverme de aquí a menudo.

Menudo inventazo. Ahora solo falta que entremos todos un poquito en razón y sepamos adaptarnos de forma razonable al cambio. Aquí soy hasta optimista: las ventajas son tan evidentes que si se hace bien, tenemos ante nosotros un candidato perfecto para ahorrar algunos problemas de los coches. No se irán todos y surgirán nuevas historias, claro, pero como digo, yo lo veo.

Ale, ya estáis comprando patinetes, chavales. Os dejo con un saltito al que solo le he añadido la magia HDR para ver si me fichan como extra en las pelis de Marvel y me puedo comprar un Model X. Lo demás es todo auténtico a tope, que conste.


Incognichollos

Esta es una selección con las mejores ofertas tecnológicas actualizadas casi diariamente, como expliqué aquí. Aunque estés en un post “antiguo” las ofertas son de última hora, los Incognichollos los actualizo aparte. Aprovecha, que no suelen durar mucho tiempo.

  • Impresora láser HP LaserJet ProM12w: una impresora muy maja con conexión USB 2.0, WiFi (importante), 18 ppm y color blanco, que está a 59 euros en Amazon.
  • Portátil Lenovo IdeaPad 520S: un clásico ya, este portátil de 14 pulgadas cuenta con un Core i3-7130U, 4 GB de RAM y 128 GB de SSD, además de Windows 10. No está mal por los 439 euros que cuesta en Amazon.
  • PocoPhone F1: telefonazo que Xiaomi se acaba de sacar de la manga. Un Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad (ampliables), pantallón de 6,18 pulgadas y dos cámaras de 12+5 Mpíxeles, además de batería de 4.000 mAh y conector de auriculares. Si no os importa que no tenga NFC, compra estrella de la temporada, sobre todo a este precio: en AliExpress lo tenéis a partir de 260,33 euros. Otra opción: en JoyBuy lo tenéis a 264,20 euros. Si no queréis riesgos, la versión con 128 GB de RAM está a 305 euros en Amazon, súper chollo.
  • Disco duro externo WD My Book 8 TB: nada menos que 8 “teras” para un disco duro que os garantiza tranquilidad para vuestras copias de seguridad. Está a 169 euros en Amazon.
  • Samsung Galaxy S9: el telefonazo de Samsung con la pantalla de 6,2 pulgadas, el Exynos de última generación, cámara dual 12+12, 6 GB de RAM y 64 GB de capacidad, y todo por 499 euros en Amazon. Una apuesta bastante segura, diría yo, aunque esté compitiendo con pesos pesados últimamente.
  • Micrófono Razer Seiren X: si eres o quieres convertirte en youtuber/twitcher/podcaster necesitarás un micro, y este modelo tiene muy buena pinta, con condensador, puerto de control de auriculares, reducción de ruido y todo por 77,8 euros en Amazon.
  • Unidad SSD Samsung 970 EVO: una unidad SSD M.2 NVMe que es de lo mejorcito del mercado, con 250 GB de capacidad y un precio de 79,90 euros en Amazon. Es la que tengo yo en mi renovado PC y estoy súper contento.
  • Localizador GPS: en Amazon está al doble: este localizador permite que lo pongáis en cualquier lado para tener localizado por ejemplo el bolso o la maleta. Está a 6,96 euros en TomTop.
  • Xiaomi Redmi S2: es el nuevo campeón de los móviles baratos: 5,99 pulgadas 720p con formato 18:9, sorprendente ya solo por eso. Además cuenta con un Snapdragon 625, 3 GB de RAM, 32 GB de capacidad y cámara dual (16+5 MP). Lo tenéis a 113,10 euros en GearBest con el cupón Eddytedy61.
  • Monitor BenQ GL2460BH: un monitor de 24 pulgadas con resolución FullHD y tecnología Low Blue Light. Buena opción con conexión HDMI, sobre todo por este precio: 106,39 euros en Amazon.
  • Silla gaming: el modelo Drift DR75 cuenta con pistón de gas de clase 4, que debe ser la pera limonera pero no sé qué significa. La altura es regulable, los reposabrazos abatibles y su asiento basculante. Buena oferta, parece, por 89 euros en Amazon.
  • Teclado gaming HP Omen: el modelo Omen by SteelSeries X7Z97AA, que es de membrana pero tiene retroiluminación RGB en 52 zonas y usa la conexión USB, no es mecánico ni tiene opciones avanzadas (n-key rolover, antighost), pero claro, a este precio no puedes pedir mucho más: está a 29,99 euros en Amazon, que es un súper precio porque en PCComponentes está a 69,99.
  • Portátil gaming Medion Erazer P6689: y si preferís los portátiles, este modelo de 15,6 pulgadas tiene un Intel Core i7-8550U-QC, 8 GB de RAM, 128 GB de SSD para el SO, 1 TB de disco duro y una GTX 1050. Muy chulo por 699 euros.
  • Chuwi Lapbook SE: parecido al Jumper ezBook X4, con un Celeron N4100, 4 GB de RAM, 32 GB eMMC y 128 GB de SSD (curiosa combinación) y pantalla de 13,3 pulgadas 1080p, además de batería de 5.000 mAh y 1,44 kg de peso. Un buen equipo de batalla por 243,60 euros en GearBest.
  • Jumper EZBook 3 Pro: va de portátiles baratos: este modelo llega con un Intel Atom N3450, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad (eMMC, más lentorro que un SSD), ranura Micro SD, y pantalla 13,3 pulgadas 1080p. Es peor que el Chuwi por especificaciones, pero también cuesta menos: está a 182 euros en GearBest con el cupón BeatBG02 con dos años de Garantía en España.
  • Honor 10: un smartphone estupendo (análisis) con pantalla de 5,84 pulgadas 1080p, Kirin 970 4 GB de RAM, 128 GB de capacidad y cámara dual (16+24 MP). Está a 242,93 euros en AliExpress, bastante brutal.
  • Huawei P20 Lite: el pequeño de la familia con pantalla de 5,8 pulgadas, Kirin 659, 4 GB de RAM, 64 GB de ROM y doble cámara (16+2 MP) es un buen contendiente en la gama media (análisis) y está a buen precio: 257,70 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi 8: el último tope de gama de Xiaomi está interesante: con un Snapdragon 845, 6,21 pulgadas de pantalla, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad y cámara dual (12+12 MP). Está con la ROM Global preinstalada, pero indican que no actualiza vía OTA, deberéis hacerlo manualmente. Está a 324,38 euros en Banggood con el cupón 10BGM864GB.
  • Xiaomi Mi Max 2: casi todo es normalito en él: un Snapdragon 625, 4 GB de RAM, 64 Gb de capacidad ampliables, pantalla de 6,44 pulgadas (gigante) FullHD, y cámara de 12 Mpíxeles. Pero lo realmente brutal es su batería de 5.300 mAh. Con eso tenéis para dos días sin problemas, diría. Está a 133,89 euros en Aliexpress.
  • Xiaomi Mi Drone 4K: un cuadricóptero con cámara HD que graba también en 4K, 27 minutos de autonomía y diversos sistemas de retorno seguro y de estabilización. Está a 378,40 euros en GearBest.
  • Unidad SSD Crucial MX500 1 TB: si queréis ampliar a tope el almacenamiento en vuestro PC atentos a esta alternativa rápida y con un precio sorprendente para ser un SSD. Está a 165,31 euros en Amazon.
  • Xiaomi Redmi Note 5: mejor que los Mi A1, cercanos a los Mi A2, a caballo en precio y prestaciones: pantalla de 5,99 pulgadas, Snapdragon 636, 4 GB de RAM, 64 GB de memoria ampliables, cámara dual (12+5 MP), lector de huella. Muy barato en Aliexpress, donde el modelo en color negro está a 136,68 euros.
  • Monitor Gaming Acer GN246HLB: diagonal de 24 pulgadas, resolución 1080p pero sobre todo soporte para frecuencias 144 Hz, algo que le da un plus importante a los jugones. Está a 227 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi Notebook Air 13,3: un modelo que aun siendo algo más antiguo está en modo chollo: llega con un Core i5-6200U, 8 GB de RAM, 256 GB de capacidad y una GeForce GTX 940MX. Lo tenéis a 572 euros en Gearbest.
  • Xiaomi Mi A2 Lite: pero claro, si buscáis el sucesor real del Mi A1, lo tenéis en oferta. Con su pantalla de 5,84 pulgadas, 4 GB de RAM; 64 GB de capacidad (ampliables) y cámara dual (12+5 MP) está a 143,82 euros en Banggood. La misma versión la tenéis en Amazon por 170 euros si no queréis complicaros mucho.
  • Unidad SSD Crucial MX500: una unidad SSD en formato M.2 de 500 GB perfecta para actualizar vuestro equipo, fantástica a este precio. Ofrece tasas de 560/510 MB/s en lectura/escritura. Está a 86,25 euros en Amazon.
  • Patinete Eléctrico Xiaomi: ya que hace poco hablaba de patinetes eléctricos, aquí tenéis uno de los referentes, el modelo de Xiaomi con 30 km de autonomía, hasta 25 km/h, plegable y muy bien valorado. Está a 349 euros en Aliexpress plaza con garantía de 2 años y envío desde España.
  • OnePlus 6: el telefonazo de OnePlus en su versión internacional está de rebajas. Con un Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad y cámara dual de 20MP+20MP (y acabado negro espejo) lo tenéis a 378,40 euros en GearBest con el cupón GB$MBDPONE, ole. Por si queréis otra ocpión, también lo tenéis a 393,79 euros en AliExpress.
  • Xiaomi Mi A2: con pantalla de 5,99 pulgadas, un Snapdragon 660, 4 GB de RAM, 64 GB de capacidad y cámara dual de 12+20 MPx este es el teórico sucesor del exitoso Mi A1, aunque a mí me gusta más el Lite. Si os va por su cámara más potente y su mejor procesador, lo tenéis a 204,70 euros en Amazon. Dije que no lo iba a recomendar, pero el precio empieza a ser curioso así que eso cambia las cosas. La versión de 4+32 GB está a 193,60 euros en GearBest.
  • Monitor 28 pulgadas 4K Samsung U28E570DS: un lujo de monitor si queréis resolución a tope, con resolución 4K, flicker free, FreeSync, HDMIx2, DisplayPort y con esa diagonal de 28 pulgadas. Estupenda opción para trabajar en Excel documentos de todo tipo, y también para edición de foto y vídeo. Está a 249 euros en Amazon.
  • Micro SD 128 GB Kingston: una tarjeta de esta capacidad a este precio y encima con envío desde España es un chollazo: 22,65 euros en Aliexpress.

¿Quieres recibir un correo de aviso cuando publique nuevas entradas?

Standard

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

15 comentarios en “Mi reino por un patinete eléctrico

  1. Eapendergast dice:

    Interesante artículo, as usual. Resulta que en mi ciudad soy responsable de tráfico y seguridad vial y no hago más que mirar a los patinetes eléctricos como parte de la solución, no como un problema. Lo que no es de recibo es que cada ciudad lo regule sin una legislación marco estatal.

    De hecho tu artículo me lo guardo.

    Ahora, te llevo años siguiendo la pista y cada foto del salto nos la estás colando, debería darte vergüenza usar el photoshop así 🙂

    • Anda, pues es interesante que trabajes en ello, igual cualquier día de estos tengo que contactarte por si quiero tratar el tema más en profundidad. Si quieres comentar más en detalle, invitado quedas 😉

      ¡Y que conste que ninguno de mis saltos en todos estos años tienen Photoshop!. No al menos para que parezcan más altos, lo que sí suelo tocar es niveles o incluso como en el ejemplo añadir efecto HDR para darle más espectacularidad a los tonos.

      Dicho lo cual, el salto es en realidad mucho menos de lo que parece, pero en la foto queda brutal, ciertamente 😉

  2. Manuel Tornos dice:

    Estuve hace aproximadamente un año en Milán y la situación era parecida: tremendamente relajada convivencia entre millones de bicicletas (normales, eléctricas, de alquiler…), millones de turistas y un buen montón de coches. Sin problemas ni agobios. No comprendo por qué en España no puede ser similar. Bueno, sí, cuando leo que la mayor de las críticas a las bicicletas en carretera y ciudad es porque no pagan impuestos (WTF?). Con esas bases, el cambio en el transporte es difícil, cuando menos.

    • Land-of-Mordor dice:

      Hombre, yo me quejo de los ciclistas “que van de pro” en carretera por varias cuestiones, pero ninguna relacionada con los impuestos directos. Y me refiero a los que salen para “entrenar” o “echar un rato”, no a los que se desplazan en bici como medio de transporte para su día a día. Esos para mí son los llamados héroes. Concretamente me quejo de estas costumbres:

      – Todavía no han encontrado la manera de ocupar un carril entero con un único ciclista, pero están trabajando en ello. Cualquier número de ciclistas mayor o igual a 2 siempre va en paralelo en todo momento independientemente de las condiciones de la vía, de charlita.

      – Tienen que salir de casa uniformados y montados en la bici y, por supuesto, en el camino desde su vivienda hasta la carretera donde pretenden “entrenar” obvian la existencia de todo carril bici existente. En calles de un único carril para cada sentido con carril bici justo a la derecha van dos ciclistas desplazándose a su vía de “entrenamiento” parando el tráfico a 20 km/h. No se plantean desplazarse al lugar de entrenamiento con otro medio.

      – Puestos a elegir vías para entrenar, y siguiendo los criterios antes mencionados, deberán elegirse las vías con más tráfico cotidiano, a ser posible con arcén inexistente, multitud de incorporaciones, rotondas y tráfico denso en las horas que ellos eligen para entrenar. Normal, si cortan las carreteras para la vuelta a España, ¿por qué no para Juan y Pepe?. A 20 minutos en coche desde su casa tienen vías con menos tráfico, con arcenes de más de un metro de ancho donde pueden hacerse más de 200 km de una tacada (ida y vuelta) y con paisajes inigualables sobretodo si los comparamos con urbanizaciones a izquierda y derecha y camiones a diestro y siniestro. En esas otras vías, sólo se ven los que llevan toda la vida entrenando y tienen algo de sentido común.

      – Creer que porque un inconsciente bebido, drogado o no respetando los límites de velocidad atropella a un ciclista se ha cometido un crimen mayor que si atropella a un peatón o se lleva por delante otro vehículo.

      Y retomando esas frases míticas de la DGT, si la carretera no es “nuestro circuito”, tampoco es “vuestro velódromo”.

      • Manuel Tornos dice:

        Hombre, el por donde decide un ciclista entrenar… es una decisión creo que totalmente personal basada en múltiples motivos normalmente (dificultad, destino, peligrosidad, objetivo…). Intentar desde detrás del volante juzgar esas decisiones me parece, cuando menos, arrogante por parte de quien pretenda hacerlo.
        En cuanto a los carriles bici, decir que normalmente están limitados en velocidad (por aquí a 10km/h) y suelen ser de doble dirección con apenas metro o metro y medio de ancho. Ocupados por: niños andando, en bici, en patinete… Madres con carritos de bebé… Runners… El viejo del botijo… Coches aparcados… Como comprenderás, intentar entrenar (20-30km/h) en esas circunstancias no es ya difícil (e ilegal) sino un auténtico ejercicio de alto riesgo.
        En cuanto a ir de dos en dos: pues es lo que recomiendan expertos (y la propia DGT) por nuestra seguridad (mayor visibilidad y menos riesgo de adelantamientos con contacto o cercanía (manillar-espejo).

        Y a veces, en función de las condiciones de la vía (coches aparcados que pueden abrir la puerta, suciedad en el lateral del carril, pretensión de giro o cercanía de una rotonda entre otras circunstancias) yo, al menos, tomo la decisión de evitar que el coche de atrás nos meta en un compromiso a ambos intentando adelantarme y me meto al centro del carril. Puede parecer mal, pero en ese momento creo que es la mejor decisión por el bien de todos.
        Con todo ello quiero decir que (independientemente de qué existen imbéciles en todas las áreas de la vida y de la vía, incluso entre ciclistas), no se puede ir juzgando continuamente a todos los usuarios. A lo mejor, ese ciclista que se sale del arcén al centro del carril ha visto algo que tú no has visto (un tractor que va a incorporarse, alguien que acaba de aparcar y que le va a abrir la puerta en los morros, o simplemente, cristales en el arcén que le pueden hacer pinchar). Seamos comedidos y un poco más empáticos, por favor.

      • Land-of-Mordor dice:

        “…Hombre, el por donde decide un ciclista entrenar… es una decisión creo que totalmente personal basada en múltiples motivos normalmente (dificultad, destino, peligrosidad, objetivo…)…”

        Las características de ambas vías son parecidas. Sólo que una está hasta arriba de coches y otros vehículos y la otra está más libre y tiene mejores características. Y eso no lo digo yo, me lo dicen ciclistas con los que hablo. Pero una se coge saliendo de casa con la bici y la otra está a 20 minutos en coche. Una sin arcén, con los carriles estrechos (desdoblamiento de una carretera nacional), salidas e incorporaciones cada medio kilómetro, rotondas y tráfico denso, totalmente llana, cuya única dificultad es jugarse la vida. La otra una autovía de nueva construcción con su arcén que en algunos tramos es como un tercer carril, totalmente limpio (vía principal interurbana), con sus subidas y bajadas y sus tramos rectos durante kilómetros.

        “…Como comprenderás, intentar entrenar (20-30km/h) en esas circunstancias no es ya difícil (e ilegal) sino un auténtico ejercicio de alto riesgo…”

        En ese momento no están entrenando, se están desplazando desde sus viviendas a la vía donde comenzarán el entrenamiento. Se nota porque apenas pedalean y van tranquilamente charlando mientras tienen unos 10 coches retenidos “a su paso” mientras que el carril bici está vacío porque son las 17:00 en agosto y no hay ni runners ni madres ni coches aparcados sobre él porque el carril está dentro de la acera.

        Evidentemente me quejo sólo de las actitudes que queda claro que están basadas en una clara ausencia de civismo y nula empatía. Da gusto ver cuando ciclistas, conductores particulares y profesionales al volante son conscientes los unos de los otros. Pero no se tarda mucho en detectar quien lleva años subiéndose a una bici en carretera y quien se ha apuntado a la “moda” hace dos días.

      • Manuel Tornos dice:

        Precisamente, pero es que, como en todo, requiere períodos de adaptación. Aquí en Vigo, por ejemplo (todas las calles son cuestas), la gente no se dá cuenta de lo difícil que es ir subiendo una rampa dejándote las piernas casi sin resuello y pararte en un semáforo que es sólo para peatones (pero que no hay nadie que vaya a cruzar), descalar las zapatillas y pararte… para volver a arrancar (que a lo mejor, ya no puedes porque no te quedan fuerzas). Si se te ocurre pasar ese semáforo (que es ilegal hacerlo, pero lo haces con el único afán de no “morir” ahí) a la velocidad a la que estás subiendo (5-10km/h), sin riesgo… te meten una pitada o te insultan. Yo lo he hecho incluso delante de la policía, que ven la situación y la comprenden. Es normal.
        Por eso hablo del civismo y la empatía. Hay ciclistas más experimentados y novatos. Hay quien se está estrenando en el uso de zapatillas con calas y, simplemente, no es capaz de descalar y apoyar el pie en el suelo en 2-3 segundos. Hay quien es capaz de subir un puerto a 25km/h y quien lo hace a 5km/h y no tiene más remedio que ir haciendo eses para intentar “allanar” un poco la cosa (claro que ocupa más carretera y molesta a los coches, pero el hombre -o mujer- va haciendo todo lo que puede).

  3. KMJB dice:

    Me ha dejado una gran impresión que alguien más por ahí comparta mi opinión formada por las (llamadas por aquí en el sur), patinetas, en este caso eléctricas, anduve sobre una en un barrio privado (“residencial”) y la verdad un lujo de comodidad…pero claro, otra cosa sería en la vía pública y eso que comentas del civismo…ufff, creo que es lo más complicado de implementar! en fin, daría mi reino también, claro está…

    PD: por la última foto te contrataría seguro segurísimo pa’ la remake de Street Fighter! 😉

  4. Pingback: Ofertas de viernes #73 | Incognitosis

  5. Pingback: Ofertas de viernes #74 | Incognitosis

  6. Pingback: Ofertas de viernes #75 (esta vez en domingo, ups) | Incognitosis