Tecnología

Te odio, y la culpa la tienen las redes sociales

·

Hace unos meses hice un viaje en el que uno de mis acompañantes era un chaval de 28 años. Me moló la experiencia porque me permitió resolver algunas dudas sobre esa generación que sale tan mal parada para los que tenemos ya algunos añitos más y para darme cuenta de que en todos sitios cuecen habas. O lo que es lo mismo: que hay de todo en la viña del señor, seas de la generación X, de la Y, millenial o cualquiera que sea el término que identifique a una u otra generación. 

Con él comentaba por ejemplo cómo usaba su generación eso de Facebook. O como el decía, “de feissss”. Mi joven acompañante es muy majete y todo lo que queráis, pero cada vez que decía lo del “feissss” me daban ganas de soltarle una yoya. Al final, claro, se convirtió en la frase del viaje. Esto no lo subo al feis. Mira, me han escrito al feis. Me voy a hacer del feis. Nadie me hace laik en el feis

Yo, como he dicho alguna vez, soy bastante poco amigo del feis de Facebook. Tengo cuenta por si alguien me quiere seguir allí con las actualizaciones de Incognitosis, pero me prodigo poco personalmente. Soy fan absoluto de Twitter, que uso con un criterio absolutamente egoísta (como todo el mundo, vaya): comparto cosas que considero interesantes y sigo a gente y a medios que comparten cosas que considero interesantes.

En LinkedIn tengo una actividad limitada también (mucha gente sigue confundiendo esto con el feis Facebook) , mientras que uso Google+ como escaparate de Incognitosis (vamos, como el feis Facebook) y mi presencia en Instagram es testimonial. Es una red social a la que le tengo una antipatía especial por un tema en particular, pero eso será material para un post futuro. De Snapchat mejor ni hablamos.

El caso es que como veis mi uso de redes sociales es muy limitado y muy personal. Soy un usario atípico que limita mucho lo que comparte, mientras que la inmensa mayoría de la gente que conozco es bastante menos escrupulosa. Para ellos compartir (en redes sociales) es vivir, supongo. 

Y el problema es ese. Que comparten demasiado. 

Eso, que debería favorecer eso de que estemos más conectados y que seamos más conscientes de todos lo que nos rodean y lo que nos rodea, está causando un efecto extraño. En lugar de unirnos nos está separando. Hay más xenofobia que nunca, más acosos, más violencia, más talibanes, más guerras (y no me refiero solo a conflictos armados). Y mira que hay cosas bonitas e interesantes que compartir y que se comparten. Da igual. El volumen de las otras cosas que se comparten y las sensaciones que generan son precisamente las contrarias. 

Porque compartir tanto parece estar generando una epidemia de envidias y odios nunca antes conocida. En lugar de caernos mejor el prójimo, le odiamos más. Precisamente por compartir lo que comparte, da igual que sea bueno o malo (para nosotros).

Nicholas Carr fue finalista para el premio Pulitzer en 2011, y hace poco escribía una columna bastante inspirada en The Boston Globe en la que hablaba del impacto de las redes sociales y cómo han transformado nuestro mundo en una aldea global que él califica como “un sitio desagradable”:

In a series of experiments reported in the Journal of Personality and Social Psychology in 2007, Harvard psychologist Michael Norton and two colleagues found that, contrary to our instincts, the more we learn about someone else, the more we tend to dislike that person. “Although people believe that knowing leads to liking,” the researchers wrote, “knowing more means liking less.” Worse yet, they found evidence of “dissimilarity cascades.” As we get additional information about others, we place greater stress on the ways those people differ from us than on the ways they resemble us, and this inclination to emphasize dissimilarities over similarities strengthens as the amount of information accumulates. On average, we like strangers best when we know the least about them..

El párrafo lo dice todo, aunque eso de dar demasiada importancia a un estudio en particular es medio discutible. Sea como fuere, en este caso las conclusiones son bastante razonables: cuanto más sabemos de una persona, más tendemos a que acabe cayéndonos mal.

En ese párrafo hablan de las “cascadas de disparidades”, o lo que es lo mismo: a medida que sabemos más de una persona nos centramos no en lo que compartimos, sino en lo que nos diferencia. Vemos esas diferencias como un problema, pero es que además vamos magnificando esas diferencias hasta que ya no aguantamos al prójimo, que simplemente ha ido compartiendo su forma de ser en su feis su Facebook.

Carr ofrece otra referencia singular: en un estudio de 1976 (yo apenas comenzaba a hablar por entonces, tenía 3 añitos) tres profesores de la Universidad de California en San Diego estudiaron las relaciones de una urbanización en Los Ángeles (PDF). En aquel experimento concluyeron que cuanto más juntita vive la gente, mayor es la probabilidad de que acaben convirtiéndose en enemigos. El fenómeno acabó teniendo nombre: deterioro ambiental. Cuanto más cerca estamos de otra gente, más difícil resulta evitar esos evidentes hábitos y costumbres que nos irritan. Esas manías insoportables. Sean las que sean, salen a la luz y acaban imponiéndose a ese buen rollito inicial. Los vecinitos acaban no soportándose. 

La conclusión de los autores de otro estudio de 2011 realizado en Gran Bretaña era contundente: 

With the advent of social media and particularly SNSs, alongside “radical transparency,” it is inevitable that we will end up knowing more about people, and also more likely that we end up disliking them because of it.

Aquí Carr se centraba en ese discurso de Mark Zuckerberg, que pretende que la “comunidad global” que se está construyendo con el feis Facebook haga de este un mundo mejor. Pero estoy con el autor original en su conclusión. Ahí va, traducida y todo: 

El progreso hacia un mundo más amigable no requerirá magia tecnológica, sino medidas concretas, dolorosas y completamente humanas: negociación y compromiso, un énfasis renovado en el debate cívico y razonado, la capacidad ciudadana de apreciar las perspectivas. A nivel personal, puede que necesitamos menos autoexpresión y más examen de conciencia. La tecnología es un amplificador. Magnifica nuestros mejores rasgos, y también los peores.

Plas, plas, plas, amigo Carr. Ya sabéis chicos. A perder discusiones, a darle menos al like en el feis, y a mirar menos el Instagram (¡pipi!). Igual así acabamos no poniéndo a caldo al prójimo a sus espaldas o liándonos a tortas. 


Incognichollos

Esta es una selección con las mejores ofertas tecnológicas actualizadas casi diariamente, como expliqué aquí. Aunque estés en un post “antiguo” las ofertas son de última hora, los Incognichollos los actualizo aparte. También puedes seguir los Incognichollos en Twitter. Aprovecha, que no suelen durar mucho tiempo:

  • Portátil Huawei Matebook 13: atentos a este maquinón, versión “lite” del Mateboox X. Con pantalla de 13 pulgadas 2K (1440p), un Core i5-8265U, 8 GB de RAM, 256 GB de capacidad, una GeForce MX150 y lector de huella dactilar. Lo tenéis a 745 euros en AliExpress. La batería de 41,7 Whr es algo limitada quizás, pero es que claro, es súper delgado (14,9 mm) y ligero (1,28 kg).
  • Xiaomi Mi Notebook Ruby: un portátil curioso. 15,6 pulgadas 1920×1200, Core i3-8130U, 4 GB de RAM, 128 GB de SSD (ampliables), USB 3.0, HDMI, Gigabit Ethernet, lector de tarjetas. Está a 477 euros en Banggood con el cupón B12G304
  • Pala pádel Royal Padel EFE Carbon Amarilla: offtopic, como juego al pádel se me ha ocurrido poner esta oferta que me tienta hasta a mí. Hablan muy bien de esta pala que cuesta 109 euros en Amazon en lugar de los 329 de otras tiendas (comprobado). Chollazo.
  • iPad 9,7 pulgadas (2018): el modelo más reciente con soporte para el Apple Pencil. Color gris espacial, 32 GB de capacidad y con WiFi. Está a 269,99 euros en eBay, el precio más bajo que he visto. En Amazon está a 309 euros.
  • Bolígrafo Xiaomi Mijia Pen + 3 recambios: el boli de 0,5 mm con tecnología suiza (o eso dicen) que enamora. Yo ya he comprado varios, y la verdad es que molan, y por este precio, más. El boli + tres recambios sale por 3,24 en AliExpress.
  • PC Medion Akoya PCC722: atentos que aquí tenéis un equipo sobre el que luego crecer mucho (un SSD y gráfica modesta por ej) y bien: Core i3-8100, 8 GB de RAM, 1 TB de disco HDD, sin sistema operativo. Está a 319 euros en Amazon.
  • Samsung Galaxy Tab A: buena tableta Android con pantalla de 10,1 pulgadas FullHD, procesador octa-core, 2 GB de RAM, 32 GB de capacidad, ANdroid 7.0 actualizable, color blanco. Está a 167,50 euros en Amazon.
  • Hub USB-C 7 en 1: para los que solo tenéis puertos USB-C en el portátil, este es un súper-dongle. Salida HDMI, 3xUSB 3.0, USB-C, lector SD y micro SD. Todo por 20,99 euros en Amazon con el cupón LGUZWW3D.
  • iPad Pro (2017): el de segunda generación, no el más reciente, pero atentos, CPU Apple A10X Fusion, 12,9 pulgadas, 256 GB de capacidad, WiFi y un precio estupendo, 881,39 euros en Amazon
  • iPhone XR: el telefonazo “económico” de Apple baja un poco de precio. Pantalla de 6,1 pulgadas (LCD), cámara de 12 MP, Face ID, CPU APple A12 Bionic, carga inalámbrica, resistencia al agua. Está a 749 euros en Amazon en color azul.
  • Intel NUC: un miniPC que solo incluye placa y procesador: tienes que comprar aparte RAM y SSD. Aún así curioso por formato y puertos. LLega con un Celeron J3455 y con HDMI, VGA, USB3, Ethernet y puertos M.2 y DDR3. Está a 119 euros en Amazon
  • Xiaomi PocoPhone F1: el móvil súper chollo de los últimos meses baja también en Amazon. 6,18 pulgadas, Snapdragon 845, 6GB de RAM y 128 GB de capacidad (ole) además de cámara dual 12+5 MP. Está a 305 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi Mix 3: el súper teléfono sin marcos baja de precio: con pantalla de 6,39” deslizable para la cámara selfie y Snapdragon 845, 6 GB de RAM 128 GB de ROM y cámara dual 12+12. Estupenda opción por 436,86 euros en AliExpress (aplicad cupón de 7 euros en la página).
  • PC Lenovo IdeaCentre AIO 330-20AST: un Todo-en-uno modesto pero estupendo para ahorrar espacio en el escritorio. 19,5”, CPPU AMD A6-9200, 4 GB de RAM; 1 TB de HDD, gráfica AMD Radeon R4, Windows 10, ratón y teclado. Todo por 259,99 euros en Amazon.
  • Móvil ProTruly D7: pantalla 5,5 pulgadas, Helio P20, 3 GB de RAM, 32 GB de capacidad (ampliables) pero atentos a la cámara VR de 26 MP que permite grabar vídeos en modo “panorama 360”, o eso promete. Está a 92,53 euros en Banggood. Curioso es, desde luego.
  • Nokia 8: pantalla de 5,3 pulgadas, Snapdragon 835, 6 GB de RAM, 128 GB de capacidad (y ampliables, uauh) y cámara dual 13+13. Curioso lo de su pantalla con 700 nits de brillo máximo. Está a 240 euros en Banggood. En Amazon esta versión está a 410 euros.
  • Acer RT280KABMIIPX: monitor de 28 pulgadas con panel TN, resolución UHD (3840×2160), 1 ms de respuesta, 2 x HDMI (2.0), 1 x HDMI (1.2), altavoces integrados. Está a 262 euros en Amazon Italia envío incluido.
  • Xiaomi Notebook Air 13,3”: el portátil con una CPU algo más antigua, el Core i5-7200U. Por lo demás, impresionante por sus 8 GB de RAM, 256 GB de capacidad y GeForce MX150 además de lector de huella. Brutal por 603,90 euros en Banggood con el cupón 12CRI01.
  • Reloj inteligente Huawei Watch GT: pantalla AMOLED 1,39” (454×454), GPS/Galileo, sensor de frec. cardiaca, notificaciones, sumergible. Está a 150 euros en AliExpress por 150 euros con el cupón HuaweiGT (en Amazon 199).
  • Mando Bluetooth para juegos móviles IPega PG-9076: con su soporte para el móvil, pero que también sirve para la tableta o el portátil, por ejemplo. Está a 16,98 euros en GearBest.
  • Xiaomi Notebook Air 13,3 pulgadas: precio/prestaciones casi sin parangón. 13,3 pulgadas FullHD, Core i7-8550U, 8 GB de RAM, 256 GB SSD, GeForce MX150, HDMI. Está a 763,76 euros en Banggood con el cupón 19BGA729.
  • Portátil Lenovo Ideapad 330-15IKB: 15,6 pulgadas HD (1366×768), Core i3-6006U, 4 GB de RAM, 500 GB de HDD y sin sistema operativo, así que perfecto para #Linux. Tiene Ethernet lector SD, USB, USB-C, HDMI ¡y grabadora de DVD! Está a 299 euros en Amazon.
  • Colorful iGame RTX 2060: esta marca es algo así como la Gigabyte china: toda una RTX 2060 con 6 GB de GDDR6 a un precio brutal, 352,56 euros en Banggood con el cupón fee6c3.
  • Xiaomi MiBand 3: con pantalla de 0,78 pulgadas (128×80 píxeles), batería de 110 mAh con autonomía de 20 días, sumergible hasta 50 metros y con Bluetooth 4.2. Envío desde España, está a 22,49 euros en Amazon.
  • Monitor gaming Aopen 24HC1QRPbidpx: atentos a su diseño curvo, diagonal de pantalla de 23,6 pulgadas, Full HD pero sobre todo soporte 144 Hz. Tiene entradas HDMI, DVI y DisplayPort y soporte para FreeSync. A jugar chicos. Está en Amazon a 179,99 euros.
  • Impresora Epson EcoTank ET-2650: no usa cartuchos de tinta, sino depósitos recargables que salen (teóricamente) mucho más baratos. Es una multifunción de inyección con WiFi. Está a 159 euros en Amazon  En PCComponentes cuesta 205 euros, por ej.
  • Xiaomi Mi A2 Lite: el telefonazo chollo por excelencia, 5,84 pulgadas, Snapdragon 625, 4 GB de RAM, 64 GB de capacidad, cámara dual 12+5 MP, batería de 4.000 mAh, sin NFC eso sí pero aún así triunfada. Atentos porque el modelo de 3 GB y 32 GB es impresionante en precio: 150 euros en GearBest. Pero es que atención: en Amazon está a 162 euros ahora mismo.
  • Pendrive USB Kingston DataTraveler 128 GB: atentos a esta llave USB con nada menos que 128 GB de almacenamiento por un precio absurdo: 18,32 euros en Amazon. El modelo de 64 GB está a 9,62 euros en Amazon, también muy interesante. Si no os gusta ese diseño, el pendrive SanDisk Ultra de 128 GB está a 19,99 euros en Amazon.
  • Disco duro externo Maxtor 4 TB: yo me compré hace tiempo uno igual por 130 euros. COn conexión USB 3.0-3.1 y sin necesidad de alimentación externa. La rebaja en precio es bastante importante, así que ahí lo dejo: ahora está a 96,89 euros en Amazon.
  • Fire TV Stick: el dongle HDMI de Amazon compatible con todo tipo de servicios de streaming mola por el mandito a distancia. Está  a 39,99 euros en Amazon.
  • Monitor HP 32s: si necesitáis un monitor grande, atentos al modelo de HP de 32 pulgadas con resolución FullHD, conectores VGA y HDMI por 251 euros en Amazon.
  • Huawei Mate 20 Pro: el súper teléfono de Huawei, incluso por encima del P20 Pro. Pantalla de 6,39 pulgadas, Kirin 980, 8 GB de RAM, 128 GB de capacidad, 4.200 mAh y una cámara triple que está entre las tres mejores del mercado. Está a 739,99 euros en eBay.
  • SSD SanDisk 1 TB: una unidad de estado sólido SATA de 1 TB a 131,43 euros en Amazon. No hay mucho más que decir. Otra opción: la unidad Crucial MX500 también de 1 TB por 121,92 euros en Amazon.
  • Monitor gaming BenQ XL2411P ZOWIE: un monitor estupendo para jugones con diagonal de 24 pulgadas, resolución 1080p, conectores HDMI y DisplayPort y sobre todo soporte de tasa de refresco de hasta 144 Hz. Fantástico por 247 euros en Amazon, el precio más bajo que he visto nunca.
  • Smart TVTelevisión Sharp 65 pulgadas 4K: si tenéis otras necesidades atentos, porque aquí tenemos un pedazo televisor con todo lo que se le puede pedir a un cacharro de este tipo. 65 pulgadas, 4K, HDR, 3 puertos HDMI, 2 USB, y sonido Harman Kardon. Todo por 799,99 euros en Amazon.
  • Xiaomi Mi 8 (Global): con dos años de garantía en España, envío inmediato. Pantalla AMOLED de 6,21 pulgadas FHD+, Snapdragon 845, 6 GB de RAM, 64 GB de capacidad, cámara trasera 12+12 MP, cámara frontal de 20 MP, lector de huellas trasero, batería de 3.400 mAh. Está en color negro a 363,22 euros en Banggood.
  • Smartwatch Huawei Watch 2: un reloj inteligente con Android Wear 2.0 y con pantalla de 1,2 pulgadas. Tiene GPS, es resistente al agua y tiene batería de 420 mAh. Está a 164 euros en Amazon Italia, envío incluido.
  • Forza Horizon 4: el juegazo de coches está de rebajas: 31,89 euros en CDKeys. Por poner otro buen chollo, el Grand Theft Auto V para PC está a 10,79 euros en CDKeys.
  • Monitor Acer V6 V226HQL: monitor de 21,5 pulgadas Full HD (1920 x 1080) con entradas VGA, DVI y HDMI. Atentos al precio: 83,48 euros en AliExpress Plaza, envío desde España y garantía de dos años.
  • Patinete Eléctrico Ninebot ES1 No. 9: otro patinete similar al anterior pero algo menos potente. Hasta 20 km/h y hasta 25 km de autonomía, muy bien también por su precio, 288,51 euros en GearBest con dos años de garantía en España. Desactivad el seguro de envío, eso sí.

¿Quieres recibir un correo de aviso cuando publique nuevas entradas?

Standard

23 comentarios en “Te odio, y la culpa la tienen las redes sociales

  1. Desenfoque Selectivo dice:

    Este es el mejor artículo que te he leído en Incognitosis así que te doy un Like!!!

    Bromas a parte parece que das en el clavo, aunque debo admitir que mi experiencia en eso de las redes sociales es tangencial porque no me he inscrito en ninguna a pesar de las invitaciones que algunos allegados y conocidos me enviaron en su momento.

    Me llamó la atención que no hablaras de los insoportables, digo famosos grupos de WhatsApp que me consta que son fuente de conflicto, al estilo de lo que dices, pero también por esa adicción que genera en algunas personas y que termina por interrumpir las relaciones normales cara a cara; una persona con quien alguna ves tuve un proyecto de vida conjunto, suele visitarme una ves al año y me deja muy en claro que su rezón principal de venir a Costa Rica es verme, eso no lo sé, lo que si está claro es que por ejemplo si vamos de viaje, en los trayectos su mente no está en el paisaje ni aquí, sino en el micro mundo de su pantalla, y al sentarnos en la mesa de algún restaurante solemos ser ella yo y sus grupos de de WathsApp…

    Además a menudo cuando encuentro por la calle a alguien de mi infancia o del colegio, suelo escuchar “mirá tenemos un grupo de los” del barrio, un grupo de los del cole y por supuesto el grupo de los pintores y artistas plásticos, estos si que generan odios…

  2. Vicent dice:

    Podría suscribir este artículo, de principio a fin. Me he sentido plenamente identificado. Si cambias tener la pareja en “instagram” por el “feis”, puedo firmarlo.

    Gran post

  3. overcorp dice:

    Me parece que todo es parte de que todavía pertenecemos a una generación en la que la privacidad y el espacio personal son altamente valorados, a mis 31 años de vida he notado que la generación anterior a mi “peleo” por ese espacio personal y esa intimidad y la libertad de pensar, hacer y sentir lo que ellos quisieran, ahora la nueva generación es lo opuesto “luchan” por hacer su vida lo más pública posible y por ganar el “aprecio” de personas que jamás han visto en persona.

    Lo que comenta el artículo es cierto cuando más se conoce a alguien más diferencias saltan a la vista y más complicada es la convivencia el detalle es que está nueva generación ya no busca convivir, busca aprobación a base de likes para satisfacer una necesidad enfermiza de aprobación.

    • Daniel dice:

      Puff… en el “feiss” y similares la gente muestra generalmente una visión muy sesgada de sus vidas, todo felicidad, todo muy cool… Vamos, al final no conoces a esas personas en absoluto. No deja de ser paradójico que acaben detestando a alguien que sólo creen conocer. En fin, complejidades absurdas de la vida moderna.

    • Sí, hay mucho de eso. Supongo que al final es lo que han mascado los jóvenes. Compartir para ellos es natural y no parece tener consecuencias. En mi caso prefiero minimizar lo de compartir temas personales, pero oye, cada cual es cada cual.

  4. Lambda dice:

    Jajaja, te estás acercando más que nunca a lo que realmente significa vivir en la aldea global que preconizó McLuhan: “Pueblo chico, infierno grande” es una frase terrible, que recuerda Puerto Hurraco y otras cosas poco agradables. Precisamente “compartir” tanto hace asfixiante la presencia de los “otros”, a veces. Necesitamos “espacio” y “tiempo” para reafirmar el yo, y si no lo hay, pues lo hacemos a la contra, como reflejo condicionado. No es lo que esperabamos, y quizá la nueva tribu urbana que renuncia a los “smarfons” esté acertando en algo. Tiempo, espacio… autonomía y control sobre lo que hacemos.

    • SrPerroverde dice:

      No es necesario renunciar al smartphone. Yo lo uso mucho para leer noticias y libros, para hacer fotos, para escuchar podcast, como GPS… y redes sociales prácticamente 0. Incluso los grupos de WhatsApp los silencio en cuanto me añaden. No es cuestión de renunciar a la herramienta, sino de usarla correctamente.

      • Chulis, pero lo de “sino de usarla correctamente” es peligroso. ¿Qué es correctamente? ¿Mucho, poco, “lo normal”? Lo correcto para cada cual es diferente, pero sí, al final, como en todo, los extremos no suelen ser buenos.

  5. joe di castro dice:

    Stephen Fry, uno de los tíos más inteligentes, con más sentido del humor y más tolerantes que te puedas echar a la cara ha llegado a abandonar twitter en una ocasión por el ambiente extremadamente desagradable que se había generado en torno a él. Afortunadamente ha vuelto, pero el hecho de casi perder a alguien como él por culpa del exacerbado ruido generado por una tanda de imbéciles amargados es de un calibre como pocos otros y un ejemplo muy representativo del status quo de las RRSS. Que un adalid de la concordia, la tolerancia, el humor inteligente y los derechos civiles hubiera plegado temporalmente la rodilla acosado por una turba ofuscada, miope y vengativa es bastante preocupante. Y la cada vez mayor penetración de las RRSS en nuestras vidas está dando lugar a que en determinadas oleadas (ref. Die Welle en IMDB) se acaben perdiendo las dos primeras consonantes de la sigla y nos hallemos cara a cara con una remozada SS sin rostro, amo, ni señor pero escalofriantemente igual de aciaga.

    Saludos

    • Y la cada vez mayor penetración de las RRSS en nuestras vidas está dando lugar a que en determinadas oleadas (ref. Die Welle en IMDB) se acaben perdiendo las dos primeras consonantes de la sigla y nos hallemos cara a cara con una remozada SS sin rostro, amo, ni señor pero escalofriantemente igual de aciaga.

      Fantástico, Joe, como siempre.. Yo diría que las (RR.)SS. tienen amos y señores (el señor Mark Zuckerberg, por ejemplo, que obviamente quiere llegar a la Casa Blanca), pero coincido. El poder e influencia que tienen es asombroso.

  6. Pues soy adicto a leer noticias, chateo poco, pero leo mucho, tengo un blog que no actualizo mucho y recibe unas 120 visitas promedio, el tiempo me hizo abandonarlo. Pero ando pegado al móvil.

    Pero, si estoy con otras personas lo pongo a un lado. Y esa es la habilidad que tienen pocos.

    Por eso he dejado compartir con muchos ya que parece que estoy hablando con su móvil y no con ellos. Y realmente son tonterías las que ven.

  7. Miguel dice:

    Pues yo voy hacer 28 añitos en unos meses y los que me rodean suelen andar esa edad y ni de coña tenemos esos terminos y esa relación con el “Feis” quizas deberia hacerselo mirar tu compi pero al menos a mi me ha sonado un poco a actitud de unos 10 añitos menos.

    Buen arriculo Javi coincidimos vastante en opinón sobre estos temas.

    • Esa relación con el feis que tiene este chico era solo un ejemplo, y lo quería contar en tono irónico, pero conozco a gente mayorcita que lo usa con ese mismo enfoque, así que hay de todo Miguel, tanto entre los que lo usan de un modo como de otro (o los que no lo usan casi, como yo).

      Saludos y gracias

  8. lamermisima dice:

    No entiendo nada, que es facebook?
    Javi muy muy bueno el articulo, espero con cierta ansia el articulo sobre Instagram (un asquito) definitivamente comulgamos algunos en nuestras relaciones con ciertas redes “sociales” y bueno la verda creo que son (algunas como el fais) fenomenos temporales.
    Y por otro lado el smartfon pues como la Tv me parecen inventos tecnicamente maravillosos, los samrtfons me parecen una supervictorinox del siglo 21, la “mala” utilizacion no creo que sea un asunto de tiempo sino de contenido. No les quito mas tiempo grcias. Ps. Y con el tema de monetizar tu blog lo de los incognichollos me parece que le has dado en el clavo, ojala te generes un dinerararal! 🙂

  9. Pingback: Instagram como escaparate de las vanidades | Incognitosis

Comentarios cerrados