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Odio (aún más) WhatsApp en Navidad

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A ver, entendedme. WhatsApp es un inventazo. Uno que nos ha liberado del yugo (monetario) de los SMS y que ha permitido que comunicarse con gente que está cerca y que sobre todo está lejos sea mucho más cómodo y fácil.

Es una herramienta que como otras aplicaciones de mensajería puede ser maravillosa, pero que como el resto de herramientas también puede convertirse en una pesadilla si se utiliza mal. Y en mi opinión la mayoría de la gente la utiliza así. Mal.

Sucede como en los comentarios de los medios de comunicación. Que con ellos, como con WhatsApp, no filtras. Te da un altavoz para expresar lo que quieres, cuando quieres, y a la gente que quieres decírselo. Incluso cuando esa gente no quiere oírlo, como ocurre con los malditos grupos de WhatsApp que le convierten a uno en esclavo del compromiso. No contestar rápidamente a quien te envía un mensajito te convierte en un paria social, y lo de abandonar grupos es motivo de que en algunos casos la relación personal con la gente de esos grupos llegue incluso a resentirse. Es la pera. Como si de repente el refrán se hubiera transformado y ahora fuéramos todos lo que WhatsApp representa de nosotros. «Dime con quién andas en WhatsApp y te diré quién eres». O algo así.

La cosa se vuelve especialmente peligrosa en Navidad, una época en la que esta aplicación de mensajería se vuelve especialmente odiosa para mí. Quizás (probablemente) aquí esté exagerando un poco para muchos de vosotros, pero si hay algo que odio de la Navidad son los mensajes genéricos de felicitación a través de WhatsApp.

Que viva la Navidad impersonal.

Los mensajes universales y aquellos que puedes reenviar masivamente a toda tu agenda de contactos se convierten en la norma para mucha gente, porque eso significa (teóricamente) que te has acordado (un poco) de toda tu agenda de contactos en WhatsApp. Pasa incluso con familia, amigos y «amigos», que aprovechan esta fantástica herramienta para cumplir, pero siempre siguiendo la ley del mínimo esfuerzo. Lo que además hace que te pases la noche pegado al móvil para ver cuál será el próximo mensaje impersonal que recibes. Nos hemos convertido en una parodia genialmente reflejada aquí:

 

Terrible. Igual soy yo, pero a mí no me van los mínimos esfuerzos. Me importa poco o nada que alguien que tengo en WhatsApp casi de casualidad me mande un mensaje genérico (suelo contestar con un mensaje igual de impersonal y apañao), pero la cosa duele cuando es alguien al que aprecias e incluso quieres. No es que la gente que aprecias y quieres (y que esperas que sientan alguna de esas dos cosas por ti) ya no te llame. No. Es que si te felicitan lo acaben haciéndolo con un mensaje genérico. No me refiero a un simple «¡Feliz Navidad, X!», que para mí es hasta aceptable a la vista de las circunstancias. Me refiero a ese mensaje que parece personalizado pero que en realidad no lo es porque únicamente han cambiado el nombre del destinatario tras copiar y pegar. O ese mensaje genérico a modo de broma. Ya sabéis. Rollo estos de los que hablaba hace nada menos que 8 años y que de hecho no eran WhatsApps, sino SMSs:

– Blabla bla, blabla blabla, blablabla bla, bla bla, blabla y blabla bla! Blabla blabla 2007 y blabla 2008!!! Blabla 2008!!!

– Que este nuevo año encuentres felicidad, salud, amor, dinero, paz y todo lo que necesites. Y lo que no encuentres búscalo en Google.

– Movistar le desea Feliz Navidad y le regala una noche de sexo. envía un sms con la palabra SEXO al 069, ponga el móvil en modo vibración, métaselo por el culo y nosotros le iremos llamando.

– Cuando nací me dieron a elegir entre un gran pene y una gran memoria y ahora no me acuerdo si te he felicitado las fiestas. Feliz Navidad

– Querido terrícola: Soy un extraterrestre de una galaxia muy lejana donde podemos adoptar cualquier forma. En estos momentos, me he convertido en este sms y, a través de tus pupilas, te estoy metiendo un dedo en el culo. Se que te está gustando porque estás sonriendo. Por favor, envíame a otras personas, porque en verdad, ando buscando más culos. Y deja de reírte que se van a dar cuenta FELIZ AÑO 2008.

-Cuando un sueño se cumple, un pequeño duende esboza una sonrisa. Que el 2008 sea el tiempo en que tu duende aprende a sonreir. Y si no sonríe con su tierna carita, sin dudar, dale unas buenas hostias en los morros y retuercele los cojones hasta que sonría el cabrón del duende. Feliz año nuevo 2008, porque sí o por cojones. La puta familia€¦ os desea lo mejor, hostia!!!

– Mensaje original, único y personalizado número 0375A: Feliz Dos Mil Ocho.

– Feliz año. Que todo el 2007 sea especial y por ello brindo. Y brindo por que estas fiestas nos traigan felicidad. Dambién brindo pod un prospeddo año duevo. Grindo dambien dor gue dengamosss buuuchos esitosss€¦. Y buidadiiinn gon da garretera, eeeh, buchachoooossss€¦. hip€¦ ziii gebes nooo gonducag.

– Hola a todos/as, este es un mensaje personalizado que te/se/os/lo mando a ti/usted/vosotros/ustedes. ¡Feliz Navidad!

Hay muchos más por ahí, pero seguro que os hacéis una idea. El efecto directo de estos WhatsApp ha sido devastador en mi caso. De hecho, seguro que muchos estaréis diciendo a estas alturas «Muy bien JaviPas, pero… ¿tú llamas o mandas personalizados a alguien?«. Pues lo hacía. Llamaba, enviaba mensajes personalizados e incluso hacía aquella otra cosa de eras perdidas: mandar postales navideñas. Dejé de hacerlo ante esa ley del mínimo esfuerzo de la que me he convertido en maestro. Salvo contadas excepciones, doy lo que me dan, lo cual odio aunque acabe ahorrándome unas cuantas decepciones. Como dice Sally, me he convertido en el Grinch de las comunicaciones navideñas. 

Maldito WhatsApp. Malditas navidades impersonales.

 

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6 comentarios en “Odio (aún más) WhatsApp en Navidad

  1. Yo, curiosamente, gracias a whatsapp y a los (pocos) mensajes personalizados que mando me he vuelto más social que antes. La llamada me costaba mucho más, en cambio un whatsapp cariñoso sí que me sale natural y tiendo a hacerlo.

    Eso sí, lo de los grupos lo llevo fatal. Me he prometido a mí mismo que, en cuanto se acabe el propósito de comunicación del grupo (te suelen meter inicialmente para organizar algo concreto), yo me salgo, digan lo que digan. Y si no tiene un propósito claro, me salgo en cuanto descubra que me han metido ¿El motivo? Yo no quiero grupos de whatsapp.

    A mí Papa Noel me ha traído una Wacom (tableta gráfica o digitalizadora, de esas de pintar con un boli que no pinta en un «papel» que no se mancha). Aún estoy acostumbrándome a ella (cuesta), pero sorprende la precisión que puedes conseguir.

    Felices días navideños a todos : )

    • Uxíooo! 😀 Es cierto que para según qué casos WhatsApp acerca más que alejar, y desde luego como dices cuesta menos mandar un mensajito simpático rápidamente o usarlo para un chat para muchos casos en los que la llamada cuesta más o quizás ni hace falta. Tienes razón…

      Mola lo de la tableta gráfica, yo probé una en su día y como dices cuesta, pero para artistas digitales y wannabees la verdad es que está muy bien. Felices fiestas!

  2. Miguel dice:

    Realmente al margen del «whatsapp» si necesitas la navidad como excusa para felicitar a una persona una vez al año a parte de su respectivo cumpleaños, suele ser señal de que actualmente no te importa demasiado, si no ya os habréis hablado o visto en fechas más tranquilas y posiblemente ni os hará falta «felicitaros» porque lo diga la tradición.

    Sobre el «whatsapp» lo principal silenciar grupos (que ni te notifique) y dejar si eso alguno importante, cuando veas algún grupo con mas de 50 mensajes dale a «Marcar cono leído» si son mensajes directos intenta quedar con esa persona, ganarás en salud mental. Como extra si tienes algún amiguete que te dice aquello de «lee lo ultimo del grupo que dicen de quedar» cuida a ese amigo porque gracias a el ya puedes sobrevivir a esta era.

    Algún extra más: en los chats también puedes usar «Marcar como no leído» para contestar luego, además puedes destacar los mensajes importantes para no leer la basura, solo echo en falta el poder filtrar las notificaciones por palabras clave como tu nombre, quedar, salir, vernos, o cualquier otra que tú creas que sea importante como para hacerla caso, tengo pendiente ver si puedo programarme algo respecto a esto último.

    Feliz navidad Javi :p

    • Sí señor: hay que usar WhatsApp con sabiduría. Silenciar grupos que no interesan (tanto) puede ser una buena medida, aunque al final yo creo que lo mejor es avisar amablemente y salir del grupo para no recibir más mensajes si realmente no te interesa.

      Feliz Navidad Miguel 😀

    • Uy, pues yo creo que igual me he puesto un poco demasiado Grinch, pero en realidad era una reflexión que hacía tiempo que tenía pendiente. Veremos cuál es el impacto social 😛

      ¡Abrazos Pablo, feliz navidad!

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