Incognitosis, Tecnología

La vida con 1.000 fans

Hace unos días leía una columna que me encontraba vía Twitter y que se titulaba ‘1,000 True Fans? Try 100‘. La autora, llamado Li Jin, nos recordaba cómo hace más de una década el editor de Wired Kevin Kelly escribió ‘1,000 True Fans‘ indicando que un día sería posible ganarse la vida «trabajando» para esos 1.000 fans verdaderos: con que consiguieses ese número y cada uno de te diese 100 dólares al año, listo, ya tenías la vida hecha.

Pensar que alguien hace cosas por las que otra persona pagaría 100 dólares al año no es impensable, claro. En los últimos tiempos, sobre todo: Twitch por ejemplo es una gran plataforma para que los fans apoyen a los creadores. En The Washington Post llamaban a esos twitchers millonarios las nuevas ‘rock stars’ de nuestra era, pero también es cierto que muchos acaban quemados porque tanto esta como otras plataformas exigen mucho de esos famosos de nuevo cuño. Los niños quieren ser youtubers, de hecho, aunque la realidad es que probablemente nunca ganarás (apenas) dinero con algo así.

El caso es que Jin decía que tal y como están las cosas lo que uno necesita no son 1.000 fans que le paguen 100 dólares al año, sino 100 que le paguen 1.000. Venga, flipémonos un poco más. Lo primero no es imposible pero sí muy difícil. Lo segundo es, al menos en un país como España, casi un absurdo. Puede haber algún caso aislado, pero no tengo nada claro que alguien pague 1.000 dólares (o euros) al año a otra persona por lo mucho que disfruta de sus contenidos. Tiene que ser algo muy especial, seguro, pero por lo visto esa opción no parece del todo ridícula en Estados Unidos.

Allí, explicaba la autora, Patreon revelaba cómo la gente cada vez da más pasta a los creadores. La cantidad de gente que dona más de 100 dólares al mes a creadores en Patreon ha crecido un 21%, una cifra asombrosa. Plataformas como Teachable, que en esencia son como un Udemy premium, también confirman esa idea, y 500 de sus «profesores» han tenido ingresos por encima de los 100.000 dólares.

Debería dejarlo todo y apuntarme a Teachable, ¿no?

No. Estoy seguro de que hay gente dispuesta a pagar esas cantidades —las cifras de Patreon y Teachable lo demuestran— pero todas estas maravillosas realidades tienen un problema, creo yo: que se centran en el mercado de Estados Unidos, ya muy hecho al «me gusta lo que haces, así que te pago por ello». No digo que en España no se pague, claro, pero lo normal es que ese pago sea mucho más simbólico. Aquí no tenemos esa cultura de la propina que por ejemplo está totalmente embebida en la sociedad americana. El camarero ya se gana un sueldo y ese tío de Twitch seguramente ya se gana la vida gracias a otros que sí le dan unos euritos, así que ande yo caliente, ríase la gente.

Y claro, así me leía yo la columna de Li Jin. Con cierto escepticismo. Sigo en Patreon y algunos de vosotros seguís colaborando —los que no, dadle una vuelta si Incognitosis os aporta algo positivo—, pero hace años que no doy la matraca con lo que seais mis súper fans. Inicié aquel experimento pensando otra cosa. Mi cuento de la lechera iba más al «oye, si resulta que logro 800-1000 euros al mes le voy a meter muchas más horas a Incognitosis y a demostrar todo lo que puede llegar a ser». No fue así. En el apogeo creo que rondé los 80 euros. Ahora estoy en 25 dólares al mes, que oye, me dan para unas cervezas. Alguno me dijo que la cosa no iba así: que primero tenía que haber metido toda la carne en el asador y luego pedir apoyos. Puede ser, pero teniendo una familia eso era arriesgado. Total, que me quedé como estaba. Con mis 11 súper fans actuales —gracias, patrones, gracias, gracias— y con alguno más anónimo que contribuye a través de Liberapay —seáis quien seáis, gracias, gracias, gracias—, de los que también me llega una propinita de cuando en cuando.

¿Qué pasaría si lo dejase todo y me fiase de lo que dice Li Jin? Pues la verdad, prefiero no averiguarlo. La apuesta es ciertamente arriesgada y mi sensación es que me daría un estupendo tortazo de realidad. Incognitosis está guay como pequeño refugio para mis cositas, pero a estas alturas de la película —y con lo bien que estoy en Xataka, que es también parte fundamental de la peli— me da a mí que nunca averiguaré si podría tener 1.000 fans de los de 100. Lo que seguro que no tengo son 100 de los de 1.000.

Pero oye, que me quiten lo bailao. Tan mal no me está yendo.

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3 comentarios en “La vida con 1.000 fans

    • Hector dice:

      Yo soy tu fan aunque te lea tarde (Fedly mediante) y me veo imposibilitado de colaborarte dado la enorme diferencia económica que tenemos en Argentina con España, dónde un sueldo promedio (no el mío) es de 300 dólares. Pero vaya si te lo mereces de sobra. Sos un verdadero crack escribiendo y tus colaboraciones en los podcasts son de lo mejor. Un saludo a la distancia