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Cómo se lo monta uno para alojar un blog, un sitio web o una tienda online

Hoy en día la mayoría de los usuarios tiran de redes sociales para publicar sus reflexiones. Triunfan los Instagram. Twitter y TikTok de nuestra era, pero frente a todas esas plataformas propietarias y privadas uno siempre tiene la posibilidad de montárselo por su cuenta y crear un sitio web que acabe tomando la forma de un blog —como ocurre con Incognitosis— pero también la de una célebre ‘landing page’ de producto/servicio o, por qué no, la de una tienda o sitio de comercio electrónico.

Ya he contado en alguna ocasión mi trayectoria en este campo: curiosamente la situación no es muy distinta de cuando empecé, y aunque di mis primeros pasos con Blogger y su servicio hospedado (que sigue existiendo, por cierto), acabé alojando mi sitio web con el milagroso WordPress en un servicio de alojamiento para luego acabar montándolo todo en un servidor privado virtual. ¿Que qué es eso?

Pues ahí está el tema. En saber las diferencias. Cuando uno quiere alojar su página web, tiene varias alternativas:

  1. Alojamiento compartido: varias empresas permiten que coloques tu sitio web junto a otros miles de sitios web que comparten los recursos de un mismo servidor. Es una opción sencilla y barata que evita complicaciones: el proveedor de hosting se encarga de mantener el servidor y sus servicios en marcha y automatiza muchos procesos, de forma que uno solo tiene que ocuparse de actualizar y gestionar el contenido de su sitio web. ¿La desventaja? Que al compartir recursos puede que el rendimiento no sea óptimo. Si tu sitio web tiene (o va a tener) un tráfico elevado esta no es probablemente la mejor opción.
  2. Servidor privado virtual (VPS): aunque uno comparte un servidor con otros usuarios, se usan tecnologías de virtualización que permiten que en esencia tú tengas un servidor para ti solito con ciertas especificaciones y recursos dedicados solo a ti. Así, podrás elegir procesador, memoria RAM, almacenamiento o cuota de datos mensuales, y además es posible ajustar esas opciones de forma dinámica para ir ajustando ese VPS a tus necesidades si tu sitio web crece o ve reducido su tráfico. Es algo más caro que la primera opción y es el usuario el que monta toda la infraestructura de servicios (base de datos, CMS, plataforma de e-commerce, etc), pero aquí tienes control total sobre la máquina, y si tienes conocimientos suficientes eso es importante.
  3. Alojamiento dedicado: en este caso tendrás una máquina específica para ti, un servidor sobre el que tendrás control total y que ofrece básicamente todo lo que ofrece un VPS pero con mayores recursos porque no compartes esa máquina con nadie más. Si necesitas más recursos es una opción interesante, pero es también bastante más cara.
  4. Alojamiento en la nube: empresas como Amazon ofrecen su infraestructura en la nube a través de su red de Amazon Web Services, y es posible combinarlos todos para montar ese sitio web aprovechando toda esa infraestructura y lograr así flexibilidad y alta disponibilidad. Es lo que se hace en grandes proyectos que además suelen utilizar componentes de distintas plataformas, pero claro, es una opción compleja y más enfocada a grandes empresas.

Una vez elegida la modalidad de alojamiento uno puede ponerse a montar su sitio web, pero al hacerlo es importante tener en cuenta también temas que afectarán no solo al rendimiento de ese sitio web, sino incluso a su posicionamiento en buscadores. De hecho hay varios factores clave que son importantes para que una vez montado, tu sitio web ofrezca una buena experiencia al usuario pero además posicione bien en buscadores como el de Google, que cada vez lo dan todo más hecho:

  1. Tiempo de respuesta del servidor: es uno de los factores fundamentales de cualquier sitio web, y aquí conviene que si puedes elijas un proveedor de alojamiento que tenga servidores justo donde están tus futuros lectores o usuarios. De ese modo aseguras que la situación geográfica de tu servidor esté cerca de tus usuarios y eso reduce el tiempo de respuesta, algo crucial para que toda la experiencia web vaya fluida.
  2. Rendimiento del servidor: las especificaciones de cada servidor varían, y en este punto es bueno tratar de optar por procesadores potentes y desde luego por cantidades de RAM que permitan que los servicios que vamos a instalar corran sin problemas y a toda pastilla.
  3. Carga del servidor: cuando tengamos en marcha nuestro sitio web podremos comprobar cuál es la carga que todos esos servicios imponen en el servidor, y podremos evaluar si necesitamos más (o menos) recursos. A partir de aquí vienen esas tareas más avanzadas de afinar el comportamiento de nuestro sitio web reduciendo peticiones y scripts, usando algún CDN para redistribuir recursos como imágenes y, por supuesto, planteando diseños responsive que se adapten a todo tipo de formatos, desde la pantalla del móvil hasta pantallas de PCs y portátiles. Eso, creedme, cuenta (y mucho) para el posicionamiento en Google.

Para quienes empiezan en esto lo más cómodo es probablemente acudir a las soluciones de alojamiento compartido, que suelen ofrecer planes básicos realmente económicos con los que poner en marcha un sitio web sin apenas complicaciones y que como decía automatizan todo y simplifican la puesta en marcha y gestión de un proyecto online. Hay una buena selección de estos servicios aquí, y en esa lista además se muestran las ventajas de cada uno de ellos para aclarar las cosas.

Ya lo sabéis: si estáis pensando en montaros un blog, una tienda online o un sitio web en el que poder plasmar una idea o proyecto, esa es una buena forma de empezar. Creedme cuando os digo que lo fácil, de hecho, es poner un sitio web en marcha: los servicios de hosting lo ponen todo casi al alcance de un clic y tienen opciones de instalación de WordPress (por ejemplo) totalmente automatizadas. Esos pedacitos de internet son muy fáciles de crear: lo más difícil es alimentarlos y verlos crecer: eso requiere tiempo. Así pues, a por ello.

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2 comentarios en “Cómo se lo monta uno para alojar un blog, un sitio web o una tienda online

  1. Tzinm dice:

    Para usuarios que se desenvuelven bien con la tecnología, la solución más económica para poner en marcha un blog sería una web estática.

    Soluciones como:

    Jekyll
    Hugo
    Pelican

    Respecto a VPS tengo muy buena experiencia con Hetzner, que aunque no sea una compañía española (es alemana) los precios que tiene son muy interesantes. Además tienen un producto chulo, instancias de almacenamiento funcionando bajo Nextcloud.

    Otra compañía menos conocida pero que he leído buenas opiniones sobre ella es Clouding.io. Esta empresa es española (bastante joven, fundada en 2016), situada en Barcelona.

    • Si te desenvuelves bien desde luego sistemas como Jekyll pueden molar, pero creo que son para un nicho claro de gente con mucha soltura.

      Ya puestos debo decir que yo sigo feliz con mi proveedor, Gigas, que en todos estos años no me ha dado ni un problema. Que siga así.