Tecnología

La era de los buscadores con ChatGPT tiene mala pinta para todo el mundo salvo para los usuarios

Se agolpan los temas. Hoy tocaría hablar también de Netflix y lo mal que han hecho su gestión de las cuentas compartidas, pero podemos dejar el tema para más adelante. Es un tema destacable, pero lo es mucho más lo que está pasando en el mundo de la inteligencia artificial en general y en el de los buscadores en particular.

Lo que hemos visto esta semana es llamativo. No sorprendente, ojo. Llamativo. Google, la empresa que durante años era conocida por sus versiones betas —Gmail lo fue durante años a pesar de ser un producto fantástico y mejor que muchas alternativas «estables»—, no solía pararse mucho a pensar antes de lanzar un nuevo servicio.

Con el tiempo, claro, las cosas cambiaron. Para una empresa que tiene una capitalización de un billón de dólares, moverse deprisa es complejo, sobre todo cuando tiene mucho que perder. Y Google tiene mucho que perder en buscadores: no se puede dar el lujo de cometer errores.

Por eso ha pasado lo que ha pasado. Que básicamente es que Microsoft la ha adelantado por la derecha. Podían hacerlo, claro. Ellos se pueden permitir fallar, porque su cuota de mercado con Bing es muy modesta. Por intentarlo, que no quede, se habrán dicho en Redmond. A por todas.

Y así estamos, con un panorama en el que la alianza con OpenAI pinta muy bien para ellos y algo peor para Google. Estamos viendo mensajes diversos de cómo Google está en peligro. Justo hace un ratito me leía el tema al respecto de The Economist, que no es especialmente interesante pero que empieza bien y tiene una frase bastante curiosona:

«A diferencia de Apple y Microsoft, sus grandes rivales tecnológicos de mediana edad, [Google] no ha sentido ninguna necesidad real de reinventarse. Hasta ahora».

Así es. Google estaba estupenda como estaba, y es de las pocas grandes tecnológicas que tenía un negocio centrado en un producto demasiado relevante para poder estar amenazado. O eso creían ellos, porque ChatGPT ciertamente es una amenaza.

El caso es que pensando un poco en todo esto y leyendo cosas de aquí y de allá, uno se da cuenta de que toda esta revolución planteada por las IAs generativas tiene mucha miga. De hecho, tal y como lo veo, en esto de Google y los buscadores hay muchos perdedores y un solo ganador. Veamos:

El modelo actual de búsquedas recompensa a los medios y creadores que producen contenido. Buscas algo y obtienes una serie de resultados y enlaces con los que el usuario puede ir a la fuente original. Google lleva tiempo ofreciendo respuestas cada vez mejores y que en muchos casos evitan al usuario tener que ir más allá de los resultados de las búsquedas, pero ahora con un buscador «conversacional» las respuestas —como se está viendo con ChatGPT— son aún más coherentes, naturales y plantean eso de «ya no necesito ir a la fuente».

Supongo que lo habréis probado vosotros también, pero esa es mi sensación y la de todos los que conozco. «Te las crees», aun sabiendo que el motor se inventa cosas —luego puedes revisar, claro—. La pregunta aquí es: ¿Qué pasa con los creadores de contenido que nutren a estos motores con la información que las IA recolectan y luego combinan para sus respuestas? Por lo que se ha visto hasta ahora, se quedan tal cual: con sus estupendas imágenes y textos sirviendo para alimentar a las voraces máquinas, que luego combinarán esa información para dar respuesta a nuestras preguntas.

Relacionado con lo anterior, es evidente que para medios y creadores de contenidos hay siempre más o menos tendencia a tratar de hacer las cosas bien desde el punto de vista SEO para facilitar el trabajo de los motores de búsqueda y tratar, cómo no, de salir bien posicionados en esos resultados. Es justo eso que apunta Luis Díaz del Dedo, y hace que sea inevitable preguntarse si sistemas como Bard plantean el fin del SEO e incluso de PageRank.

En el caso de Google, su modelo de negocio es la publicidad y dar respuestas completas y naturales parece contraproducente para su negocio: los resultados promocionados que por ejemplo se ofrecen en la página de resultados eran parte importante de ese modelo publicitario, pero ahora esos enlaces y esa publicidad parece estar amenazada. Si la gente da el salto a estos buscadores conversacionales —y diría que por su atractivo eso es factible—, ¿cómo cambia la página de resultados y cómo Google quiere evitar esa posible situación de «uy, la respuesta es tan buena que no sé donde colocar un enlace patrocinado»?

Para mí el resumen de lo que va a pasar con las IAs generativas, al menos en el segmento de los buscadores y los contenidos, es el siguiente:

  1. Los usuarios ganan: cambian su forma de buscar y encontrar respuestas: ya no quiero una lista de enlaces, me fío de la respuesta de la máquina, que además incluye enlaces a las fuentes —el nuevo Bing lo hace— por si además quiero ir al origen. De hecho probablemente en muchos casos eso no haga falta, como ocurre ahora con los resultados zero-click de Google que son suficientes para resolver la duda. Los usuarios ganan en experiencia de uso, sin duda, y deberían además seguir teniendo la opción de poder usar el buscador en modo tradicional, con la tradicional lista de enlaces, por si acaso.
  2. Los medios pierden: se encuentran con que su contenido puede acabar siendo tan solo un dataset más para entrenar a la IA en cuestión. Si a los usuarios les basta con esa respuesta coherente y clara en el buscador conversacional, irán cada vez menos a la fuente. Es una versión amplificada de lo que decía antes de las búsquedas zero-click: ChatGPT ya me ofrece una respuesta tan buena que tengo menos incentivos que nunca para ir a ver el contenido original de Xataka o El País o de JaviPas que se ha currado un tema estupendo.
  3. Google pierde: no puede meter (tanta) publicidad en los resultados de búsqueda precisamente porque el buscador conversacional no da demasiado pie a ello. Quizás enlaces patrocinados como parte de la respuesta, sin duda (sobre todo con búsquedas de recomendación de compra y la división Google Shopping, desde luego) , pero aún así parece que a priori el negocio puede verser afectado negativamente. Así pues, diría que esto tiene pinta de ser un mal negocio para Google.

Mi sensación es justo esa. Los usuarios ganan, pero medios, creadores y Google perdemos. Entiendo que todo esto está contemplado y puede que incluso sabiéndolo Google necesite ofrecer esa opción porque si no los competidores acabarán amenazando su negocio aún más.

Seguro que hay cosas que no he contemplado y que se escapan de esta reflexión. Seguro que hay otras vías y soluciones para adaptarse a esa nueva realidad.

Y, sin embargo, todo esto da un poco de miedito.

O mucho.

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15 comentarios en “La era de los buscadores con ChatGPT tiene mala pinta para todo el mundo salvo para los usuarios

  1. La ecuación falla porque si los buscadores pierden, no Lea interesará mantener el buscador conversacional.
    Si no es rentable no lo ponemos en marcha “de verdad” y mantenemos el modelo antiguo que nos permite financiarnos…
    Si no consiguen meterle una publicidad que Lea genere ingresos, a ver qué empresa mantiene altruistamente su buscador conversacional. Eso o cambian un modelo de financiarse por suscripción que igual no es tan descabellado. Paga 5€al mes por hablar con bard, o con bingGPT o quédate en el pasado buscando en Google cómo los cavernícolas y chupando publicidad

    • Es un apunte interesante Rolo, pero yo pienso que quien no lo haga tendrá el peligro de quedarse atrás frente a la nueva oleada de opciones conversacionales, ganen mucho o poco dinero. Es lo que dices al final: igual esto acaba siendo una opción premium como planteó Neeva. O pagas y buscas como dios manda, o no pagas y buscas como los cavernícolas y con publi. Es un buen corolario.

  2. Opi dice:

    Si deja de haber creadores de contenido estas AI tendrán un límite, dejarán de nutrirse de contenido actualizado. Porque además los que queden (por ejemplo, medios de comunicación) cerrarán sus vallas para hacerse de pago, dado que si no les visitan los publicistas tampoco les contratarán para promocionar sus productos.

    Así que los que diseñen estas AI para buscadores tendrán que buscar algún tipo de contrato con los creadores de contenido. O bien pagar suscripciones a los medios, por ejemplo, o bien pagar a creadores para que alimenten a las AI.

    Pero por ahora les necesitan, ya veremos en el futuro.

    • Esa puede ser otra consecuencia interesante. Bing y Google con AI no me dan tráfico, pongo muro de pago y sálvese quien pueda. Es imposible saber qué pasará, pero diría que hay opciones de que las cosas cambien bastante. No me veo yo en un mundo en el que solo ChatGPT sea el único que genere contenido.

  3. fbustamante dice:

    Vivimos una época disruptiva nos pongamos como nos pongamos.

    ChatGPT, no lo he probado, sencillamente no me fio.

    En el futuro acabaré usándolo, no lo dudo. La IA se presenta infalible o mucho menos errónea que un humano.

    Pero lo que no me entra en la cabeza es que va a pasar con los creadores de contenido.

    ¿Volvemos a la época de inicios de internet donde todo era altruista?
    ¿Los creadores, más que nunca, lo harán gratis?

    Soy uno de los que crean contenido gratis. Más que nada para devolver lo que recibo a cambio.

    Recibo montones de cosas gratis y es mi granito de arena. Así funciona esta sociedad: uno produce, un millón se aprovecha.

    Así que sólo espero que halla algún tipo de salida, sobre todo para los creadores de contenidos.

    No sé, cómo idea se me ocurre que las propias plataformas tengan su legión de ‘actualizadores’ de la IA.

    Lo mismo que la Wikipedia tiene una legión de escritores altruistas y otra de revisores.

    Así que toca lo mismo que con el coche eléctrico, sentarse y esperar a ver qué pasa.

    Muchas gracias por el artículo, me ha sido muy útil para aclarar las ideas.

    • Gracias Fbustamante. Los creadores desde luego van a tener un rival formidable… o una ayuda alucinante para crear más y mejor que nunca, que también puede ser. Aquí difícil hacer predicciones, pero lo que apuntas de los «actualizadores» (yo los llamaría «correctores») de IA igual no está desencaminado.

      Veremos. De momento solo te pido una cosa: chatea un rato con ChatGPT. Prueba a ver. Aquí lo tienes.

  4. Lambda dice:

    ChatGPT no es infalible, es más, puede dar resultados falsos o incorrectos. Al menos en una búsqueda convencional puedes usar tu criterio entre los resultados. Lo realmente peligroso (para Google) es que ChatGPT es un bypass para el SEO y su filtro de búsquedas.

    • Claro que comete errores y se inventa cosas, es algo que se sabe desde el principio y lo comento. Aquí efectivamente no vendría mal una advertencia en cada respuesta o algo parecido, pero tampoco diría que Google es (ni mucho menos) infalible. Te da opciones y enlaces para buscar, pero luego apáñate tú y encuentra cuál es el que realmente es correcto o te sirve. Te hace trabajar, y ChatGPT te hace creer que no necesitas trabajar más. Ese es un pequeño problema de su funcionamiento, pero es todavía pronto.

  5. deckone dice:

    el modelo de publicidad va a cambiar… pero primero hay que dejar que el usuario pruebe el dulce… que sepa que las respuestas de las ia son muy fiables y después vendrán las menciones pagadas… no serán necesarios los creadores de contenidos humanos… es lo primero que va a ser desplazado…al menos en cuestiones escritas hoy… en video y audio pareciera que va a tardar un poco mas… pero al final todo el conocimiento y el entretenimiento pasará por sistemas automáticos… los que serán inconmesurablemente ricos son los dueños de esa ias creadoras

    • Es una opción, pero parece que tal y como avanzan los deepfakes y estos sistemas de lenguaje natural, no parece difícil imaginar un futuro en el que se puedan generar esos mismos contenidos también a través de sistemas tipo Midjourney pero para vídeo. Ya hay cositas, aunque aún algo verdes.

      Yo creo que va a haber sitio para todos, y que de hecho el «arte humano» y los creadores serán también valorados (más y además) de distinta forma. Veremos.