Tecnología

La Steam Deck ya es mía

El viernes pasado me llegaba un correo que esperaba sin una prisa especial: cuando se anunció la Steam Deck hace casi un año me apunté a la prereserva y pagué los 4 euros para conseguir una. «Ya tendré tiempo de echarme para atrás», me dije. El caso es que el correo de confirmación llegó ese día: si quería comprarla de verdad, tenía que pagar el coste total (419 euros para el modelo de 64 GB eMMC menos los 4 que ya había dado), y tenía que tomar esa decisión en los siguientes tres días.

La verdad es que dudé bastante. Le pedí opinión a mi compañero John Tones, que la había analizado pocos días antes, pero no me convenció del todo. Total, que llevé mi indecisión a Twitter y pedí la opinión del respetable.

Dos de cada tres personas me sugirieron que me la pillase. Quienes además respondieron al tuit me dijeron que si no me gustaba siempre podía venderla de segunda mano, argumento bastante convincente. Mi duda, como ponía en el tuit, era si esto no era más que un capricho (lo es) y si con ello no traicionaba eso de «invierte en aquello que usas» con el que predico.

Pero también es cierto que de cuando en cuando está bien darse algún que otro capricho y disfrutar de la pasta cuando uno puede. Y como la Renta me salió a devolver 😉 decidí que todo eran señales claras y que total, tampoco era para tanto. La compré y esperé pacientemente a que llegara.

Lo hizo ayer viernes por la tarde, con Nadal empezando a jugar la triste semifinal contra Zverev en Roland Garros (pobre Sasha, qué palo). No pude tocarla hasta que acabé la jornada de trabajo, y tampoco pude hacerlo mucho inmediatamente porque tenía que hacer de chófer de mis niños, que tienen una vida social que ya la querría cualquier famosete.

Total, que la dejé cargando a tope —llega medio cargada— y con la pantalla de «Bienvenido» en varios idiomas rotando. Un rato después pude por fin ponerme con ella, y venía a contar esas primeras impresiones rápidas que, aviso, son muy preliminares: apenas he podido usarla un par de horas.

Para empezar, la consola como tal, es bastante espectacular cuando la coges. Es grandota, pero sorprendentemente ligera para lo voluminosa que parece. Aquí entiendo que hay mucho espacio para refrigerar —de eso hablo un poco más adelante—, y la construcción, a pesar de estar dominada por el plástico, tiene una pintaza brutal. Los joysticks, botones y gatillos tienen un tacto y movimiento estupendo, y lo de los touchpads es súper curioso —más sobre esto también más adelante—.

La funda, por cierto, es una pasada.

Había leído y visto vídeos sobre la Steam Deck y todo el mundo coincidía en lo bien construida que está. Confirmo todo eso: es una maravilla, y como ocurre con la Xbox Series X o la PS5, está bastante claro para mí que Steam pierde pasta con cada Steam Deck que vende, pero luego la idea es recuperar ese dinero logrando que la gente compre más juegos en Steam. Es una propuesta lógica y coherente, y espero que les salga bien.

La puesta en marcha es bastante rápida y sencilla (hay alguna actualización de por medio). Cuando por fin me pidió la contraseña de Steam tuve un pequeño problema: como en mi caso es muy fuerte, larga y con bastantes caracteres especiales, tardé un par de minutos en lograr meterla bien y comprobar que había tecleado todos los caracteres correctamente en la pantallita. Por supuesto, todo el proceso con mis recién estrenadas gafas de presbicia: sin ellas lo hubiera tenido más crudo, qué condena, meu deu.

El caso es que una vez en marcha, la interfaz es muy sencillita, y comienza mostrando los juegos de tu biblioteca que son directamente compatibles con Steam Deck. Puedes intentar jugar al resto, pero igual no van del todo bien o no funcionan para nada. La interfaz organiza tu biblioteca precisamente de ese modo para evitar sustos, y me parece buena idea. Yo no tengo muchos juegos en mi biblioteca Steam (unos 30) y solo 8 eran totalmente compatibles. Aún así el primero que probé fue ‘Shadow of the Tomb Raider’ que no era teóricamente del todo compatible. En realidad lo es, y solo el lanzador inicial da algún pequeño conflicto, pero nada grave.

Una vez en el juego, la impresión era que efectivamente esto es un PC con una gráfica integrada bastante potente. La pantalla de 7 pulgadas (parecen más, pero hay un marco importante alrededor) parece poca cosa en la hoja de especificaciones, y la resolución de 1.280 x 800 píxeles parece una castaña, pero creedme: es más que suficiente para este formato. El juego corría con fluidez y no percibí que la configuración fuese «pobre» en ningún momento. Evidentemente pueden aprovechar esa diagonal y resolución para evitar centrarse mucho en el detalle visual: si la conecto a un monitor (aún no lo he hecho) la cosa se notará, pero en modo portátil la experiencia de juego es fantástica.

Game Pass al poder.

El problema de mi modelo —el básico con solo 64 GB de capacidad en una unidad eMMC— es que en realidad había disponibles unos 39 GB para juegos. Quise instalar el Dirt 5, pero no pude: ocupaba 40, porras. Tengo por aquí alguna microSD de 64 y creo que de 128 GB, así que creo que para el uso que le voy a dar no invertiré en comprar tarjetas micro SD más grandes a no ser que haya un ofertón. No me parece tan incómodo ir cambiando de tarjeta con la ranurita que existe en la parte inferior. Si realmente hubiera creído que iba a usar la consola a saco, hubiera ido a modelos con la unidad SSD, pero la inversión era más importante y no me pareció buena idea.

El almacenamiento eMMC es medio famoso por ser lento, pero en realidad aquí no se nota. La carga no es desde luego inmediata, pero los tiempos son totalmente asumibles y que yo sepa las versiones con SSD no son muchísimo más rápidas. Lo que sí es algo molesto, al menos en mis primeras pruebas, es el ruido del ventilador. Al menos con el Tomb Raider estuvo activado bastante rato y estaba claro que ahí la GPU de AMD estaba funcionando a tope. No es un sonido súper molesto, es más bien un bufido grave (mejor que no sea agudo), pero también afecta un poco a la temperatura de toda la consola aunque la rejilla de ventilación está convenientemente colocada en la parte posterior y no deberías notar cómo sale el aire caliente. Sea como fuere, entiendo que es un problema difícilmente resoluble: el espacio es el que es, y los juegos son exigentes. Sé que en Steam la última actualización aliviaba el problema, pero efectivamente eso existe.

Luego probé otras cosas, como el modo escritorio, por supuesto. Tenía mucha curiosidad por este modo, pero haré más pruebas cuando me llegue un hub USB que he pedido y que me permitirá conectarla más fácilmente al monitor, teclado y ratón. De momento solo conecté mi receptor Logitech Unifying mediante un adaptador USB-A a USB-C y la cosa pirulaba sin problemas. La distribución Linux Steam OS está derivada de Arch Linux —una distro que yo no he usado demasiado— y va como una seda: solo pude hacer unas pequeñas pruebas, pero esto tiene pinta de poder comportarse como un PC de sobremesa muy, muy notable.

Ahí es donde probé especialmente los touchpads de la Steam Deck, que son pequeñitos pero sorprendemente funcionales. Aún estoy aprendiendo cómo van, y por ejemplo es curioso que el izquierdo funciona como clic derecho, mientras que el derecho es el mueve el cursor y que permite clicar con el botón izquierdo de ese ratón virtual. La respuesta háptica es súper curiosa y muy satisfactoria, y creo que son un pequeño inventazo. Como todo lo de la consola, parecen construidos de forma magistral y prometen muchas alegrías.

Javi Jr. la quiere para él solito. Lo lleva crudo.

Ese modo escritorio es además necesario para instalar Microsoft Edge y a partir de ahí poder usar la consola con juegos de Xbox Cloud Gaming (xCloud). Seguí el tutorial de Reddit y todo funcionó a la perfección. Solo probé un par de títulos rápidos, el ‘Trek Yo Tomi’ al que me he viciado recientemente y el ‘Forza Horizon 5’, y ambos son una delicia (con gafitas, claro). Corren súper bien y desde luego aquí veo un sentido especial a esta consola por otra ventaja: como se ejecutan en la nube, no imponen carga especial a la consola, así que la refrigeración es leve, y los ventiladores no se activan. Es guay.

Tengo que probar muchas más cosas, claro, pero como os decía solo quería ofrecer unas primeras impresiones rápidas. No sé cuánto la usaré o si acabaré sacándole todo el partido, pero la Steam Deck es una máquina fantástica. No os preocupéis, que hablaré más de ella próximamente, ya de forma más tranquila.

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6 comentarios en “La Steam Deck ya es mía

  1. Firol dice:

    Yo también la he pillado (modelo de 512GB) y aprovechando que un colega venia a Tenerife le encargué traerla (tiron a Valve por no enviar a Canarias).

    Las primeras impresiones brutales, efectivamente es liviana para el tamaño que tiene. Se siente muy comoda en las manos y la disposición de botones y touchpad (brutales) es un acierto. La funda muy chula efectivamente.

    El modo escritorio me voló la cabeza, en un pis pas tienes un pc con linux y todo lo que quieras para trabajar.

    Yo tengo unos 300 títulos en mi biblioteca y al usar desde hace mucho exclusivamente macos en mi dia a dia, no he podido catar muchos, esa fue una de las razones que me impulsó a su compra.

    Pues bien, de esos 300, solo me marcaba 35 como totalmente compatibles. Pero en realidad, los “no verificados” no es que no funcionen, es que literalmente no han podido probarlos para darles el visto bueno.

    La gran mayoría funcionan usando diferentes versiones de proton, un pequeño milagro.

    Para emulación la cosa parece prometer mucho, con emustation+emudeck puede emularse bien hasta ps3/x360 y también titulos de switch. Aqui poco he podido probar porque también tengo pequeñas criaturas rondando por aqui qye me absorben todo el tiempo.

    Jugar al Dragon Ball fighter Z en la deck es una pequeña maravilla, luce de escándalo y la deck ni se inmuta. Mi hijo de 7 años que es megafan (punto para papá) estaba babeando viéndome jugar y ya está deseando quitármela…

    Por otro lado, es fácil instalar los launchers de epic, gog y demás para aprovechar todos esos juegos que tenemos regados en diferentes plataformas.

    Lo de xcloud no he podido probarlo porque no tengo gamepass, pero tiene que ser una pasada.

    Estas rebajas de verano voy a estar muy atento a steam a diferencia de otros años ya que en osx apenas había juegos compatibles. Todo esto lo sabe Valve y esta frotándose las manos…