Tecnología

El milagro Raspberry Pi 4

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Tengo varias Raspberry Pi por casa. La primera de la que hablé aquí fue esta de 2012. Ninguna en uso activo: he ido descartándolas por dispositivos dedicados, y si las uso es para experimentar. Este finde, por ejemplo, monté un pequeño repetidor WiFi con la Raspberry Pi 3 y un adaptador WiFi adicional siguiendo esta guía.

En realidad puedes hacer lo mismo conectando la RPi al router por cable y luego usando el chip WiFi integrado como repetidor, pero yo necesitaba no tirar de router. El invento funcionó gracias a esta guía estupenda del foro de Raspberry Pi en StackExchange (aquí la versión conectándola al router), y yo tan contento, oye.

El caso es que estos pequeños experimentos demuestran lo versátil que es un dispositivo absolutamente milagroso de 35 dólares (precio oficial, luego la cosa varía bastante) que permite hacer de todo. Probablemente ese es el verdadero éxito de la RPi, que a pesar de tener rivales más poderosos sigue siendo el producto más popular para el gran público. Se han vendido más de 20 millones de RPi desde su lanzamient, algo desde luego espectacular para un miniPC tan «crudo» como este.

Hoy la Raspberry Pi Foundation daba la sorpresa -se suponía que hasta 2020 nada– y presentaba la Raspberry Pi 4. Se adelantaba a todos los pronósticos, y es que como explicaban en el anuncio oficial los chips BCM2711 llegaron antes de lo esperado y eso les permitió adelantar el lanzamiento. Lo cierto es que precisamente ese SoC es lo menos destacable de las Raspberry Pi: necesitábamos un saltito importante en muchas cosas y el procesador era quizás lo de menos: son componentes muy caros y en cuanto te emocionas un poco se te va la cosa de costes, así que imagino que habrán ido a un chip especialmente barato. No hay milagro aquí: pasan por fin de los 40 nm a los 28 nm, y contamos con un «refrito» del BCM283X que se usaba en las actuales RPi pero mejorado por esa nueva litografía que da algo más de margen en potencia y que es sobre todo más eficiencia. Dicen que triplica en rendimiento al de las RPi 3, pero yo no me lo creo mucho.

Las mejoras importantes llegan para mí en otras áreas. Tenemos memoria LPDDR4 en lugar de la antigua LPDDR2, algo que permite «triplicar» el ancho de banda, nos dicen. Además la GPU es una nueva VideoCore VI que no tengo claro que sea Open Source (veremos) pero que al menos ofrece soporte para decodificación hardware h.265/HEVC a 4K@60, algo importante a la hora de reproducir contenidos multimedia y favorecer el uso de la RPi como Media Center. De momento, eso sí, esa decodificación hardware tendrá que esperar ya que el código de aplicaciones como Kodi o VLC tendrá que adaptarse a esa opción. No hay soporte HDR, parece, pero sí soporte para un monitor 4K@60Hz o bien dos 4K@30Hz, que no es moco de pavo. Eso se lo tenemos que agradecer a las dos salidas microHDMI disponibles, algo que a mí no me mola mucho porque todo el mundo tiene cables HDMI pero lo de tener cables de microHDMI a HDMI es más raro. Vamos, que habrá que comprar sí o sí.

También cambia el conector de corriente, y pasamos a un USB-C, sorpresa. El adaptador de 18W es otra señal de que este miniPC ya va un poco más en serio, y atentos que donde hay mejoras también importantes es en los puertos de conexión. Fantástico el puerto Gigabit Ethernet «de verdad» (el otro estaba capado a 300 Mbps por el hub USB utilizado), y también los dos puertos USB 3.0 que van a dar mucha alegría a las transferencias de datos.

No hay cosas que algunos pedían como un conector SATA/eMMC para darle alegría al almacenamiento «interno», pero sí tenemos Bluetooth 5.0 y WiFi de doble banda. Y probablemente más relevante, como decía antes, es lo de la memoria, porque la RPi 4 llega con 3 versiones de 1, 2 y 4 GB de RAM (35, 45 y 55 dólares), algo que puede ser crucial para muchos escenarios, pero sobre todo para uno que ellos parecen querer destacar.

El de usar la RPi 4 como un PC.

Y dado que lo que solemos hacer en un PC es navegar y abrir pestañas a tope, eso de poder contar con una versión de 4 GB de RAM es especialmente importante. Yo diría que es de largo la que más se venderá (la de 1 la que menos) al menos entre el público que busque esa orientación, pero está claro que es genial que tengamos esas opciones. En los análisis de Tom’s Hardware o TechRepublic dejan claro que efectivamente en el comportamiento de la navegación la cosa mejora de forma asombrosa. Es cierto que no todo va tan suave (en Tom’s Hardware ponen pegas a lo de trabajar en 4K, de momento poco recomendable, y a otras cosas), pero aún así atentos porque esto promete. Y si no, mirad la gráfica de rendimiento del navegador:

Queda por ver hasta dónde puede llegar este cacharrito en el día a día, pero yo diría que te puede sacar de un gran apuro si tus máquinas empiezan a cascar, algo que con la RPI3 es un poco más complicado. O como ordenador para tus niños, o para usuarios menos exigentes o con necesidades más modestas. Es (o tiene pinta de ser) brutal en eso, y como indico en el titular, hacer algo así con 35-55 dólares es un milagro. Bueno vale, necesitas periféricos (teclado, ratón, adaptador, tarjeta microSD, cables de vídeo y desde luego, tele o monitor) y lo de los 35 dólares es un poco mito, pero aún así la relación precio/prestaciones es alucinante. Y por supuesto, puede seguir siendo compañero de experimentación fantástico porque mantiene compatibilidad total hacia atrás, algo súper importante para que todo lo ganado hasta ahora no se pierda. Milagroso, insisto.

Yo no tardaré en hacerme con una aunque luego la tenga aparcada, como las demás. Me encanta esa opción de poder juguetear con estos cacharritos, y de hecho tengo ya destino inicial para esa futura Raspberry Pi 4: montar un Pi-Hole -en Hacker News hablan a cada poco de él, y todo el mundo flipa- con él para enrutarlo todo en casa a través de esto y que me bloquee publi molesta y alguna que otra ciberamenaza.

Me hubiera molado ver una Raspberry Pi cañera con soporte Windows 10 ahora que soporta ARM, pero me temo que ese producto sería bastante más caro. Ya sé que hay formas de hacerlo funcionar, pero quien lo ha probado ya ha confirmado que al menos en las RPi 3 va a pedales. Sea como fuere, el invento sigue siendo excepcional aunque no debas hacer todo con ella. Más que eso, insisto. Es milagroso. Ya pondré enlaces en los Incognichollos, que os recuerdo que podéis seguir en Twitter o Telegram además de por aquí abajo.

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11 comentarios en “El milagro Raspberry Pi 4

  1. FaloGalego dice:

    El Pi-Hole super recomendable, yo lo tengo instalado hace meses en una RBP 3 B+ en docker gestionándolo desde Portainer y encantado.
    Ademas no consume muchos recursos.

  2. Sesaru dice:

    Duda técnica, a ver si lo he entendido bien… lo que has hecho es:
    – pincharle una USB WiFi a la Rass
    – esta se conecta a un WiFI como cliente
    – crea un WiFi independiente que para navegar natea (con lo cual, lo que esta conectado a la WiFi nueva no ve lo de la vieja y viceversa=.
    ¿Correcto?

    Si no me equivoco, ¿qué tal la performance de la WiFi repetida? Yo tengo algo parecido con un dd-wrt pero la nueva WiFi pierde velocidad pero que por un tubo…

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