Tecnología

El MacBook no es para mí, y probablemente tampoco para ti

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Hoy hemos publicado en Xataka el análisis del MacBook, ese portátil ultra-fino-ligero-caro del que ya he hablado largo y tendido desde que apareció. Lo hice en aquella primera reflexión en la que dejaba patente que Apple supedita casi todo al diseño para luego pasar a hablar de su puerto USB-C -que es Gen 1, así que solo 5 Gbps, señores- o insistir una vez más en lo que veo más claro que el agua en el futuro: un MacBook basado en micros ARM.

El caso es que el productito sigue generándome mucha curiosidad. Primero me leí varios análisis en los medios USA que lo tuvieron primero, y ahora salen ya los análisis en nuestro idioma de los que destacaría por supuesto el ya citado de Javier Penalva en Xataka, además de un buen análisis de nuestros feroces competidores -pero de buen rollito, ¿eh?- en Gizmodo, donde Carlos Rebato le ha puesto un tono más poético -queda curioso- a su reflexión sobre un producto en el que ambos llegan a conclusiones distintas.

Mientras que Javier no ha «podido vivir con un solo puerto USB» y criticaba también su teclado ultrafino, su limitado rendimiento o su batería meh, a Carlos el equipo no le parecía tan mal -el teclado sí, y aquí Apple tiene un problema porque lo he leído en todos lados- y no echó demasiado de menos más conectividad. Aquí concluía destacando que «no es de ningún modo un producto para el público masivo. Es una promesa. Un primer paso. Un pionero«, y le daba una oportunidad incluso en esta primera iteración que Javier descartaba.

Yo estoy a medias entre ambos. Creo que hoy por hoy el MacBook es un producto para un nicho extremadamente reducido: aquel que busca sobre todo portabilidad y diseño. Es un netbook para ricos, diría yo. Para el resto de nosotros, el MacBook es como decía Carlos Rebato una promesa. Que es también lo que afirmaban en medios USA. La analogía con el MacBook Air de 2008 es inevitable, y como entonces, me temo que este MacBook marcará la línea a seguir para todos los fabricantes. Puede que él solito cree un nuevo segmento de equipos (¿HiperUltraBooks?), pero sea como fuere, está claro que muchas de sus limitaciones (lo del teclado lo veo más chungo) se solventarán con algo de tiempo.

Y entonces será el momento del MacBook.

 

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4 comentarios en “El MacBook no es para mí, y probablemente tampoco para ti

  1. JEAN dice:

    Un producto caro, muy bonito -todo hay que decirlo-, pero descompensado en potencia (Core M) y usabilidad (puerto USB-C) para ese precio… un producto así, no es para mí.

    Me he imaginado la siguiente situación: un día, en la Facultad, fardando de Mac y de archivos (música, ebooks, etc.), y que de repente, necesites pasar un archivo por memoria USB o SD, lo cual creo que es una situación muy común, y simplemente no poder justificar el no hacerlo, ante una mirada inquisidora que implica la toma de conciencia de pagado 1500 euros.

    Está bien la idea de que esto sea el «netbook» del futuro, pero a día de hoy semejante inversión quisiera que funcionara en el presente.

    • Esas situaciones pueden ser más o menos comunes, y también tienen solución. En primer lugar, el adaptador (rollo, y caro), y en segundo, tirar de cosas como Dropbox o sus muchas alternativas -yo estoy probando Infinit y la verdad es que mola para transferencias de tamaño medio-. Y hay también formas de solventar otras situaciones que limitan la versatilidad del MacBook, claro, pero este equipo está de momento pensado para gente que precisamente no tiene ese tipo de necesidades más que de forma muy casual. Efectivamente pagar ese dineral si estás todo el día dependiendo de la conectividad sería un craso error.

  2. Claudio Martinetti-Montanari dice:

    Más allá de la tecnología, como sé que eres cuidadoso de la ortografía (te viene de tu madre, ya lo has contado) y como yo soy lingüista además de informático, me permito recordarte algo que tú sabes pero que hasta en los grandes medios se va confundiendo: «ti» no lleva tilde gráfica; no la lleva por ser monosílabo y no haber otra palabra de igual escritura y distinto significado (como es el caso de «mí» que debe distinguirse del posesivo «mi»).
    Hecho esto, aprovecho para felicitarte por tu columna, de la cual soy asiduo lector.

    • Porras. Ayer dudé con el «ti» pero no pensé en ese argumento. Tienes toda la razón, disculpa y gracias mil. Espero que esto no lo vea mi madre -no me lee siempre, fiu- que si no la próxima comida familiar no habrá postre.

      ¡Saludos!

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