Tecnología

Apple no ha perdido el tren de la IA. Simplemente, no ha querido cogerlo

Hace ya casi un año que John Ternus sonreía diciendo aquello de «Not too worried. Not too worried«. No estaba preocupado, le decía a la entrevistadora, y las críticas del tipo «Apple ha perdido el tren de la IA» le resbalaban.

A mí esa sonrisita me mosqueó mucho, pero ahora creo que la entiendo un poco mejor. Ternus —dicen que acabará cogiendo el testigo cuando Tim Cook se retire más pronto que tarde— seguramente sabía entonces lo que se estaba cociendo. Mientras todos los quejábamos de la falta de innovación en Apple y nos reíamos de ella por su cutrísima IA —Apple Intelligence es terriblemente limitada—, él seguramente pensaba que todo eso le daba igual.

Nueve meses después sabemos por qué. Sus competidores se han gastado cientos de miles de millones de dólares en contratar talento, en comprar o desarrollar chips propios, en desarrollar y entrenar modelos de IA, y por supuesto en crear centros de datos gigantescos en los que además tendrán que resolver problemas acuciantes como las necesidades de agua o electricidad. Todas las grandes menos Apple están metidas de lleno en esa carrera porque teóricamente quien la gane será la próxima Apple, o Google o Microsoft —si es que no lo sigue siendo una de esas tres—, pero claro, por ahora lo importante de esa frase es el «teóricamente». Esto es una apuesta. Una que igual no sale bien.

Pero es que mientras que como digo todas esas empresas están quemando dinero como si no hubiera mañana, Apple se ha mostrado prácticamente indiferente a la IA. Casi como si no fuera con ellos. Lo poco que han lanzado ha sido o con un perfil muy bajo —como Private Cloud Compute, para mí una idea especialmente interesante— o con un resultado desastroso (Apple Intelligence primero, el Siri que iba a ser pero no fue después). Apple no paraba de decepcionar, pero a ellos les daba igual. Como si su credibilidad no estuviera en juego.

Y quizás hayan tensado la cuerda, claro. Quizás ignorar esa apuesta les acabe costando más caro de lo que preveían y se conviertan en la nueva BlackBerry. Pero yo no lo tengo nada claro. No lo tenía hace meses, y lo conté en aquel tema de Xataka en el que una idea estaba por encima de las demás.

Que Apple es la puerta de entrada de la IA para miles de millones de personas.

Lo es porque controla miles de millones de dispositivos activos en todo el mundo, y porque para entrar en esos dispositivos uno tiene que pagar un peaje. Google lo sabe bien: lleva pagándoselo años para poder colocar su buscador en cada iPhone vendido en el planeta.

Pero es que los usuarios también lo saben: para la inmensa mayoría el iPhone es EL único dispositivo de sus vidas, y lo que usan en él es LA única tecnología que existe. Así que si un iPhone te coloca Safari con Chrome por defecto, usarás Safari con Chrome por defecto porque te dará igual que haya otras alternativas. Y si un iPhone te coloca un Siri con Gemini por defecto (como van a hacer), usarás Siri con Gemini porque probablemente te darán igual otras alternativas.

A ver, quizás a los que leéis esto no, pero es que nosotros somos distintos. Somos un poco friquis y nos encanta cacharrear, buscar alternativas, probarlas, usar aquello que más se ajusta a nuestras necesidades.

Pero nosotros no somos «normales».

Y por eso el acuerdo entre Apple y Google es tan importante para ambas. Es un win-win en toda regla, aunque para mí es más WIN-win, con el WIN en mayúsculas claramente para Google y el win en minúsculas para Apple. Los de Tim Cook resuelven así la gran incógnita por la que muchos preguntábamos:

Apple no tiene IA propia porque no quiere tenerla.

O al menos, porque no quiere tenerla antes que nadie. Aquí Apple vuelve a ser Apple: no llegó primero a los reproductores MP3 ni a los smartphones ni a los relojes inteligentes, pero ganó esas batallas. Con la IA se le plantean varias opciones:

  1. Usar Gemini para siempre como usan el buscador de Google
  2. Usar Gemini mientras por detrás desarrollan su propio modelo fundacional sin prisa pero sin pausa. Y sobre todo, sin gastar un dineral como sus competidores.

Para mí ambas son factibles, así que el tiempo dirá por cuál tiran. Yo creo que tiene más sentido para ellos la primera, porque la segunda opción es más compleja a todos los niveles. Apple no es una empresa de software y servicios por más que venda ambas cosas como parte de la experiencia. Es una empresa de hardware, y vende el envoltorio bonito, el cascarón que mola tener para un montón de aplicaciones y servicios de terceros.

Le ha ido muy bien así durante los últimos 50 años. No creo yo que quieran ahora complicarse la vida construyendo centros de datos, desarrollando chips propios de IA —aunque eso lo veo mucho más factible— y entrenando modelos fundacionales. No está en su alma. Para mí, repito, está muy claro: Apple no ha perdido ningún tren de la IA. Simplemente no quería cogerlo.

Que lo necesite (o que lo vaya a necesitar o no) es otro tema distinto. Y el tiempo dirá si su estrategia del parásito —lograr beneficios sin asumir riesgos— acaba pasándoles factura o no.

Ale, ya puede seguir sonriendo Vd., Sr. Ternus.

Suscríbete a Incognitosis

¡Recibe en tu correo las nuevas entradas!

Standard

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *