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Comparando portátiles: ¿es mejor uno con Intel, o uno con AMD?

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Cuando AMD presentó en 2020 su familia de procesadores AMD Ryzen 4000 para portátiles lo hizo aprovechando un momento difícil para Intel. El gigante de los semiconductores llevaba años dormido en los laureles, y de hecho la propuesta de AMD logró algo que no había logrado en años: superar a la de Intel en prestaciones.

De repente parecía que al fin AMD le había dado la vuelta a la tortilla y de perseguidora se había convertido en perseguida. Intel no paraba de retrasar sus micros de 10 nanos, y la arquitectura Zen 2 de los Ryzen 4000 era fantástica.

Tanto es así que cuando Sally tuvo que cambiar de portátil para trabajar la decisión fue clara: el Acer Swift 3 con el Ryzen 5 4500U era una opción perfecta para ella. Las pruebas de rendimiento a las que sometí el equipo algún tiempo después dejaron claro que aquella maquinita daba sopas con ondas a mis equipos de casa (salvo en gráficos al sobremesa, y eso era por la tarjeta gráfica dedicada de este, claro).

Aquello me djó claro que los Ryzen 4000 eran una triunfada, pero a los pocos meses Intel respondió al fin con sus Intel Core de 11ª generación, que tenían una pinta interesante. No tanto por el procesador, que también, sino por la GPU integrada, que por fin hacía uso de los esfuerzos renovados de Intel en este sentido. Con Intel Iris Xe estos procesadores ganaban enteros y se colocaban teóricamente a la altura de las propuestas de AMD. Al menos eso es lo que nos vendía Intel. ¿Era verdad?

Lo cierto es que durante meses me he planteado esa cuestión. ¿Qué es mejor hoy en día, comprar un equipo con un procesador de AMD o uno con un procesador de Intel?

Se abre el telón y entra Slimbook

La respuesta era difícil de dar sin poder comparar dos equipos básicamente idénticos pero que se diferenciasen en el procesador. Ahí es donde precisamente entra en la historia Slimbook, una empresa de la que he hablado en alguna ocasión aquí y en Xataka y que me mola por sus esfuerzos a la hora de ofrecer equipos basados en Linux.

Mantengo buena relación con Alejandro López, director comercial de la empresa. En alguna ocasión había intercambiado ideas con él acerca de cómo andaba esa particular guerra entre Intel y AMD, y hace poco me escribió un correo con una propuesta curiosa: ¿qué tal comparar esos procesadores con dos de sus máquinas?

Me pareció una idea estupenda, y al poco tenía sus dos máquinas en casa. Se trata de un Slimbook Pro X14 basado en un AMD Ryzen 7 4800H —yep, lo sé, ya están aquí los Ryzen 5000, pero son algo más caros y difíciles de encontrar en portátiles— y un Slimbook Executive basado en un Intel Core i7-1165G7. La única diferencia fundamental respecto al modelo base es la cantidad de RAM instalada, que es de 16 GB en lugar de los 8 GB de los modelos estándar. Las especificaciones son las siguientes:

Slimbook Pro X14 (AMD)Slimbook Executive (Intel)
Pantalla14″ Full HD 16:9
60 Hz, 300 nits
14″ 3K (2.880 x 1.800)
90 Hz, 400 nits
CPUAMD Ryzen 7 4800H
8 núcleos / 16 hilos
2,9 GHz de base, hasta 4,2 GHz
7 nm, TDP de 45 W
Intel Core i7-1165G7
4 núcleos / 8 hilos
2,8 GHz, hasta 4,7 GHz
10 nm, TDP de hasta 28 W
GPUAMD Radeon Graphics Vega
7 núcleos a 1,6 GHz
Intel Iris Xe
96 EUs a 1,3 GHz
Memoria16 GB DDR4 a 3200 MHz
2 slots (no soldada)
16 GB DDR4 a 3200 MHz
2 slots (no soldada)
Almacenamiento256 GB SSD M.2 PCIe 3.0 NVMe
Ranura adicional SSD M.2
256 GB SSD M.2 PCIe 3.0 NVMe
Ranura adicional SSD M.2
Webcam720p
Reconocimiento facial con Windows Hello
720p
Reconocimiento facial con Windows Hello
ConectividadWi-Fi 6, Bluetooth 5.0 Wi-Fi 6, Bluetooth 5.1
PuertosRJ-45 (Gigabit Ethernet )
2 x USB-A (USB 3.1 Gen 1)
1 x USB-A (USB 2.0)
1 x USB-C (USN 3.1 Gen 1)
1 x HDMI (tamaño completo)
Minijack
Cierre Kensington
Conector de carga

1 x USB-C (TB4)
2 x USB-A (USB 3.2 Gen 1)
1 x USB-A (USB 2.0)
1 x USB-C (USB 3.2 Gen 2)
1 x HDMI (tamaño completo)
Minijack
Cierre Kensington
Conector de carga
BateríaHasta 9 horas según fabricante
Cargador de 90 W
Hasta 12 horas según fabricante
Cargador de 65 W
Sistema operativoWindows 10 / Linux (o ambos)Windows 10 / Linux (o ambos)
OtrosTeclado de membrana retroiluminado con tecla TuxTeclado de membrana retroiluminado con tecla Tux
Dimensiones320 x 210 x 16,8 mm308,8 x 215 x 13-15 mm
Peso1,1 kg1 kg
Precio1.099 euros1.299 euros

Diferencias que no hay que tomar en cuenta en esta comparativa

Es importante reseñar que esto no es una comparativa para decidir cuál de estos dos equipos comprar. Lo que quiero comparar aquí son sus procesadores y su rendimiento, porque lo único que quiero es contestar a esa pregunta de, teniendo dos equipos con configuraciones similares, ¿cuál rinde más?

Todos los fabricantes juegan con esa pregunta, pero sobre todo juegan con el envoltorio que le dan a esos procesadores. Ese envoltorio es muy importante y de hecho es parte fundamental de la decisión de compra de un equipo. Me puede gustar más el procesador AMD, pero igual me gusta más la pantalla, el teclado o las opciones de conectividad de su rival con Intel. O quizás me guste más su diseño, o quizás que tenga alguna tecnología que el otro no tenga.

El procesador es solo parte de esa ecuación, y precisamente lo que yo quería era tratar de valorar si en condiciones similares había mucha diferencia entre un equipo con un micro de AMD y uno de Intel.

Dicho lo cual, es también relevante saber que estos dos equipos de Slimbook son bastante parecidos en todo, pero hay dos diferencias bastante claras entre ellos.

La primera, la pantalla, que es claramente superior en el Slimbook Executive basado en el micro de Intel. En ese equipo contamos con una pantalla con una resolución superior de 2.880 x 1800 frente a la resolución FullHD (1.920 x 1.080) del equipo AMD, pero es que además esa pantalla soporta una tasa de refresco de 90 Hz por los 60 Hz del modelo con AMD.

Intel a la izquierda, AMD a la derecha (¡por si no quedaba claro con las pegatinas!)

La segunda diferencia relevante para mí es el teclado, que en el modelo con Intel es más formal y que sobre todo tiene un acertado fondo negro con las etiquetas de las teclas en blanco. En el caso del teclado del modelo AMD el formato es algo más gamer, más futurista, con teclas de mayor tamaño que también están más pegadas. El problema para mí es el diseño plateado con esas etiquetas en color blanco semitranslúcido. Al activar la retroiluminación las letras se ven peor tanto si trabajas en entornos bien iluminados como si lo haces con baja luminosidad, y es un problema que ya he visto en otros portátiles y que al menos en mi caso me echa para atrás un poco al valorarlos.

Hay otras diferencias reseñables entre estos equipos, sobre todo en lo que se refiere a la selección de puertos. El Intel tiene un puerto USB-C con interfaz Thunderbolt 4, algo que da bastante juego a la hora de conectar por ejemplo monitores externos y otros dispositivos que aprovechen esa especificación.

El AMD no lo tiene (ni este ni ningún otro basado en AMD) por ser Thunderbolt una tecnología de Intel, pero a cambio tiene por ejemplo un puerto GbE (RJ-45) que a mí me parece una verdadera chulada y que desde luego evita tener que usar dongles y adaptadores para poder conectar directamente el equipo a la red de cable.

¿Valen esas diferencias esos 200 euros de más que marca la etiqueta de precio del Slimbook Executive con el micro de Intel? ¿Es mejor ahorrárselos y quedarse con el AMD? Esa no es la decisión que yo pretendía tomar con esta comparativa, y aquí como digo las necesidades y los gustos marcan lo que unos y otros puedan comprar tanto de este como de otros fabricantes. Lo que quería remarcar aquí es que los equipos son distintos en algunas cosas relevantes y eso hace que sus precios sean distintos, pero lo importante, insisto, está en cómo se comportan esos procesadores.

¿Que como lo hacen? Averigüémoslo.

Comparando manzanas con manzanas (más o menos)

Las comparaciones son odiosas, pero es cierto que hay más o menos un micro de AMD equivalente a cada micro de Intel. Eso se suele notar en el precio final del equipo, pero es que si uno quiere tener equivalencias surge un problema: Intel es más cara.

Es así. El Ryzen 7 4800H es además esencialmente distinto del Core i7-1165G7 porque es un procesador con más margen de maniobra en multicore (8 núcleos frente a los 4 de la CPU de Intel) y también por TDP (45 W en AMD frente a los como máximo 28 W de Intel, que hace tiempo que no habla demasiado claro del TDP de sus micros).

Las GPUs son también algo distintas y es también importante señalar que el de AMD está fabricado con fotolitografía de 7 nm por la usada en los Intel, que es de 10 nm (aunque Intel lleva tiempo diciendo básicamente que «mis 10 nm equivalen (o son superiores) a los 7 nm de la competencia».

Total, que no se pueden comparar manzanas con manzanas. Es imposible, pero aún así estos dos micros son en muchas cosas «rivales naturales», aunque quizás un Ryzen 4800U hubiera sido un rival más natural por su TDP de 15 W, más dirigido a ultraportátiles. Aquí es imposible (o muy difícil) satisfacer todas las opciones, así que espero que la comparativa os sirva como lo que es: no una respuesta definitiva, sino una (buena, espero) referencia. Una que permita dar una idea de si «oye, cuando me vaya a comprar un equipo está claro que lo haré con un micro de AMD/Intel porque es mucho mejor que el de Intel/AMD».

A la izquierda Intel, a la derecha AMD. Cada uno tiene esa opción de perfil de rendimiento marcada con distintos nombres. A saber por qué, pero vamos, se entiende bastante bien dónde el equipo va a forzar un poco más y en dónde un poco menos.

Para medir el rendimiento he acudido a benchmarks ya muy trillados, herramientas sintéticas que me permitían hacer una comparación bastante sencilla y rápida de por dónde van los tiros. Aquí es importante señalar que aunque empecé pasando las pruebas con el perfil «silencioso» de ambos equipos (que básicamente aguanta algo más a hacer throttling si tiene que hacerlo), pero luego acabé pasándolas con el perfil «balanceado» (AMD) o «gaming» (Intel) para que esas pruebas aprovecharan al máximo estos micros.

En las pruebas de rendimiento general con PCMark 10 y PCMark 8 la cosa está bastante igualada en este último, pero no tanto en PCMark 10, más moderno y que parece sacar más partido de esos 8 núcleos que sin duda dan algo de ventaja al micro de AMD en escenarios en los que se necesita más concurriencia. Nada escandaloso, desde luego, y aquí primera demostración de que AMD e Intel están bastante a la par en estos dos micros concretos.

Si uno compara rendimiento en una versión antigua de Cinebench y poco optimizada como la R15 Intel aplasta a AMD y dobla su rendimiento, quizás por su mejor IPC y por poder sacar buen rendimiento en mono núcleo.

Esa teoría se me desmonta luego con Geekbench 5 y su modo single core, donde AMD le da un buen repaso al micro de Intel. La diferencia aquí es notable, como también lo es en multi-core, donde el chip de AMD de nuevo saca mucho partido de su mayor número de núcleos. Si vais a trabajar en escenarios en los que podáis aprovechar esos ocho núcleos (muchas tareas a la vez), está claro que la opción AMD parece bastante interesante.

Por último está el rendimiento de los chips gráficos integrados, que da resultados desiguales en 3DMark: dos pruebas las gana Intel y otras dos AMD por márgenes más o menos equivalentes. ¿Conclusión? Parece que aquí las cosas están más o menos equilibradas y que vamos a poder obtener un buen rendimiento gráfico de ambas soluciones e incluso jugar a algunos juegos de forma decente. Incluso títulos exigentes mientras —eso sí—bajemos resolución y nivel de detalle.

Si vais a jugar bastante, eso sí, ninguna de estas dos propuestas vale mucho si no la acompaña alguna gráfica dedicada. No os la juguéis con eso —pun intended—. Para que tengáis aguna referencia, con una RTX 3060 en un portátil se logran unos 20.000 puntos en 3DMark Fire Strike frente a esos 4.500 del Intel Iris Xe. La diferencia es evidente.

Las comparaciones son odiosas (otra vez)

¿Es justa esta comparación? No, no lo es. Como casi ninguna, porque hay demasiados factores externos que la condicionan. Lo que yo quería es tratar de responder a mi pregunta opcional, y creo que puedo sacar conclusiones bastante claras a pesar de todos esos factores que condicionan la comparación. Veamos:

  1. AMD gana: no por mucho, pero lo hace si queréis concurrencia, los micros de AMD dan más margen de maniobra aquí. Además lo hace normalmente con precios inferiores para máquinas más o menos equivalente.
  2. Los chips gráficos molan, pero no os flipéis: está bien poder jugar de vez en cuando con estos equipos, pero si queréis jugar, insisto, elegid equipos gaming. O eso o suscribíos a Game Pass y jugad en la nube, claro 😉 Bien por los chips integrados de AMD e Intel, pero creo que en ningún caso serán factor decisivo para la decisión de compra. No si lo que uno quiere es jugar.
  3. El procesador es solo parte de la decisión: este último punto es especialmente importante, porque voy a decir algo que no iba a decir. AMD gana para mí en prestaciones, pero si tuviera que elegir entre estos dos equipos iría al Intel. Lo haría sobre todo por la pantalla, pero también por el teclado. El envoltorio importa, así que el procesador es solo parte de la ecuación.

Dicho lo cual, el problema también está en que la comparativa enfrenta a un micro que como el Ryzen 7 4800H ya está un pelín atrás porque justo hace pocos meses empezaron a llegar los micros Ryzen 5000, que son un algo mejores por el mismo precio. No es el salto que se dio con los 4000 desde los 3000, desde luego, pero lógicamente si uno puede elegir un 5000 frente a un 4000, yo lo haría.

Es importante que lo tengáis en cuenta, como el resto de avisos de una comparativa que solo trata de arrojar luz en esa pregunta original. ¿Me compro un portátil con un procesador de AMD o uno de Intel?

Pues qué queréis que os diga. A configuraciones muy parecidas, yo al menos tiraría a tope con la opción AMD. Si los Ryzen 4000 ya me parecen algo mejores (pero sin aplastar a los Intel, ojo, los Core de 11ª generación se portan muy bien), los 5000 serán aún un poquito mejores.

Como veis no me he metido en otros apartados que serían dignos de mención en análisis de equipos convencionales. Nada de calidad de diseño, pantalla, experiencia multimedia o batería, por ejemplo: esas son cosas que como digo rodean la experiencia y la hacen completa, pero la idea del post no era esa.

Aún así, debo decir que ambos equipos son muy parecidos en casi todo salvo en esa experiencia que da la pantalla y que favorece al Intel. La batería es efectivamente algo superior en este último (8 horas en el AMD frente a algo más de 9 del Intel según mis pruebas en un uso normal) pero claro, el consumo del AMD es superior por ser un micro con mayor TDP. Todo es bastante coherente, aunque es cierto que pensé que la pantalla del Intel tendría más impacto en la batería y parece que no es para tanto.

Espero que este texto haya servido de algo a los que valorábais esa cuestión. Es posible, claro, que haya metido la pata en algo. No he tenido demasiado tiempo para hacer la comparativa (la he hecho en ratos robados a mis vacaciones, durante la jornada de curro imposible) y puede que se me haya escapado algo, pero análisis que comparan estos micros (y otros muchos) como los de TechSpot parecen indicar básicamente lo mismo. Si veis alguna cosa, comentad y que viva la edición de textos que permite erradicar meteduras de pata como si nunca hubieran existido (o casi, porras, está Archive.org, je).

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10 comentarios en “Comparando portátiles: ¿es mejor uno con Intel, o uno con AMD?

  1. rfog dice:

    Por algún lado de wintablet.info demostré con números que la resolución de la pantalla no afecta al consumo. Lo que afecta es el tamaño físico de la misma y la luminosidad.

    • Lambda dice:

      Las pantallas buenas (IPS, 1080p o 2k) suben el precio, y en cuanto a conexión , depende, si tiras de cable, que sea Gigabit Ethernet 10/100/1000… y si vas por wifi, que el chip de wifi del portátil sea bueno y sea capaz (un estándar moderno sería un chip AX200 de Intel, por ejemplo).

      En general, todo lo que tenga que ver con internet, todos los componentes de la red (desde el router al ordenador) deben estar a la par en capacidades para no quedarte descompensado. Dicho esto, lo mejor (más estable) y más barato siempre es tirar de cable Gigabit Ethernet desde el router (un cable CAT 5e o 6 te irá sobrado).

      Saludetes.

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