Tecnología

Nunca me gustó Bluetooth

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Lo de escribir en el labo técnico de PC Actual me dio durante años la fantástica posibilidad de analizar productos y tecnologías a las que poca gente tendría acceso hasta semanas o incluso meses después, y uno de aquellos avances tecnológicos lo viví con Bluetooth. Todo sonaba bien en aquel término con ese nombre tan peculiar y tan vikingo que estaba llamado a ser al fin el sustituto del obsoleto puerto de infrarrojos.

Nos vendieron las ventajas interminables de la tecnología antes incluso de poder ponerla a prueba, pero como sucede con otras muchas campañas tecnológicas, una cosa es lo que te dicen los fabricantes, y otra muy distinta la experiencia de usuario. La mía con Bluetooth nunca fue buena: jamás nos entendimos bien. El «emparejamiento» de dispositivos funcionaba cuando quería con los móviles que he ido teniendo y con mis PCs de sobremesa o el portátil, y lo mismo ocurría con esa comunicación entre dispositivos varios. Durante cierto tiempo traté de aprovechar las ventajas de un receptor GPS por Blluetooth que iba bien básicamente cuando los astros se alineaban (además de la triangulación de satélites GPS, claro), y si ya cuento mis historias con Linux podría tirarme aquí horas y horas hablando de mis frustraciones con esta tecnología. Ahora es más sencillo vincular (¡pipi!) dispositivos en Linux, y admito que la tecnología es un complemento válido y esencial en los manos libres del coche (aquí sí que no puedo decir nada), pero seguro que muchos habréis tenido algún que otro problema con este tipo de kits para poder libraros del recetón cuando habláis con el móvil por el coche.

Aun así, parece que la evolución de Bluetooth ha sido aceptable. los nuevos estándares EDR para transferencia rápida de datos solventan el problema de esas transmisiones de fotos desde móviles con cámaras de 2-5 Mpíxeles, y también evitan el cuello de botella cuando usas el móvil como módem 3G. También han mejorado temas de seguridad, aunque por lo que dicen conectarnos por Bluetooth para recabar información sensible no es muy recomendable, porque los métodos para interceptar este tipo de comunicaciones están al alcance de cualquiera. Sea como fuere, estos son apartados que no he probado personalmente y que, sinceramente, me asusta probar. Si alguno tiene experiencia con este tipo de cosas, me gustaría que lo incluyese en los comentarios. De momento, está claro que Bluetooth y yo no nos queremos, y estas relaciones de amor-odio nunca han funcionado muy bien. Menos aún hablando de tecnología.

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2 comentarios en “Nunca me gustó Bluetooth

  1. Yo la verdad es que nunca he tenido problemas con el bluetooth, uso mi teléfono como modem UMTS conectándolo vía bluetooh (tanto con XP antes como Vista ahora), también sincronizo los contactos y la agenda asi. Ni que decir tiene que el manos libres de coche va de lujo (he usado ya 4 teléfonos distintos), no he tenido ningún problema con un receptor GPS…
    en fin supongo que a veces las cosas no le salen a uno.

    En cuanto a la seguridad, no puedo decir mucho sobre las transmisiones, lo que si procuro es cambiar las contraseña por defecto, que es lo mínimo a realizar (aunque también se podría hacer que no estuviera visible, pero eso ya es un engorro).

  2. como dirian en «makinavaja», eso es la mariconá mas grande que ha parido madre.

    Pues no he pasado yo horas emparejando mi HTC con activesync via bluetooth, y el por C*lo que ha dado….

    No me convence, tampoco…

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